Archivo de Junio, 2024

El vientre de Europa

Lunes, 10 de Junio, 2024

Europa tiene hoy más grande el vientre que el corazón y la cabeza juntos. Es una lástima, porque cuando en el tardofranquismo gritábamos las ansias por entrar en ella, se oían más ideas espirituales que materiales.

Cierto es que todos los órganos son imprescindibles, pero el encargado de gestionar la panza se ha tragado _nunca mejor dicho_ al encargado del intelecto.

Quizá por eso Le Pen ha dejado sin opción a Macron y habrá elecciones en Francia. Por eso hay dimisión del primer ministro belga y otras derechas de distinta graduación se han impuesto a los partidos tradicionales en casi todos los países fundadores de la Europa comunitaria, aunque el europeismo pueda gobernar.

El vientre de Europa ha hablado y dice que no quiere veleidades.

El interés en España estuvo más centrado en la rivalidad PP-PSOE, que en los resultados globales; es decir, en lo ya hablado, el descenso de los verdes, el avance de la derecha, el subidón de la extrema derecha francesa y la merma socialista.

Miremos a España dos segundos. Victoria incontestable del PP, aunque al ser distrito único sólo se refleje en una diferencia de dos escaños, pero tras los cuales hay 700.000 votos más.

La ventaja de 1,6 puntos sobre el PSOE pasa a ser de 4.

Sánchez se queda sin argumentos para justificar ningún tipo de victoria y Feijóo debe contener la euforia.

Sumar y Podemos pueden compartir el paño de lágrimas al verse igualados, e incluso superados, por el off-sider Alvise.

Hoy todo son números y pese a ser el lenguaje de las matemáticas, cada cual los ve como una victoria.

Seguramente mañana será posible una lectura más diáfana. El PP avanza 9, el PSOE retrocede 1. El bloque del Gobierno no suma. Punto.

La corte de Faraón

Lunes, 10 de Junio, 2024

Pudo ser Séneca, Epícteto o Marco Aurelio. Uno de los tres cocinó el mandato que aconseja hacer de la necesidad virtud y que en estas últimas semanas ha marcado el comportamiento propagandístico del PSOE, especialmente en lo que respecta a Begoña Gómez.

Su exhibición para ser coreada por los asistentes a los mítines de campaña sólo se entiende como un desafío a la Justicia y una burla a sus procedimientos, como podría hacerlo cualquier proscrito, el jefe de una banda mafiosa o un grupúsculo de ideología antisistema al verse acorralados por un juez.

Pero señores, estamos hablando de la esposa del presidente del Gobierno, el cargo más sistémico que imaginarse pueda, sobre el que recae la buena marcha de las instituciones, el respeto que merecen y la representación de la ciudadanía, ésa a la que tantas cartas le dirige, sin partidos ni siglas, sin izquierdas ni derechas.

Las pulseritas que proclaman “Bego Free” superan todo lo imaginable en este postureo de imaginaria honradez en lucha abierta contra la maldad intrínseca de la justicia, los jueces y la prensa libre, que merece ser acogotada mediante disposiciones que dejarían en pañales el famoso artículo 2 de la ley Fraga.

El disparate es máximo y sólo falta ponerle música para que La Corte de Faraón se quede en sainete. Sugiero a tal fin que se recupere a Fangoria y el tema de Nacho Canut, A quién le importa, en labios de Alaska. Lo que estamos viendo es a Fangoria, lo que la coronación del rey Eduardo VII a Pompa y circunstancia. Y si lo puede dirigir David Azagra, el alias de David Sánchez, miel sobre hojuelas, porque ya está pagado.

Enfanguemos nuestras vidas con cínica armonía y entonemos el Bego Free, Bego Free, yo controlo el Pirulí.

La mujer de rojo

Sábado, 8 de Junio, 2024

Menos mal que ayer se celebraba el 80 aniversario del desembarco de Normandía y los medios de comunicación se inundaban de espíritu europeista, como ocurre cada vez que se cumple una cifra redonda desde la mayor operación militar de la historia, la más trascendente y la más liberadora.

En Omaha, en Caen, en Juno, en los cementerios norteamericano y alemán, en Arromanches-les Bains y en todos aquellos lugares de inconfundible sabor a desembarco estuvimos hace 15 años, cuando se celebraban los 65, para recordar a la lucense Araceli González Carballo y su descabellada aventura al lado de Juan Pujol, alias Garbos, así, en plural, porque eran los dos.

De no ser por Normandía, en 1944 se hablaría más del III Reich que de Europa; y en 2024, se habla más de Begoña. De hecho Europa ha quedado orillada como si mañana se votase la renovación de la directiva de un Anpa y no el europarlamento.

La mujer de rojo es importante, qué duda cabe. Bien sea como el emblema de la corrupción, el begoñismo ilustrado, o como el rubí más preciado en el que reflejar las virtudes de la militante espabilada. Por eso los resultados se leerán en idioma begoño, sí o sí.

Tampoco se puede decir que sea un tema casero. Desde su señalamiento como investigada, o su citación para acudir el 5 de julio, la prensa internacional le ha dedicado cientos, miles de portadas, con gran despliegue fotográfico casi siempre en pareja.

La singularidad del caso está fuera de toda duda y su presencia en el voto de mañana, también. Salvando reinas y regentes, quizá tendríamos que remontarnos a la Beltraneja para encontrar otra mujer de tanto protagonismo político en España, y eso que no está en la política. Le pasa lo mismo que a Lola Flores, que ni canta ni baila, pero hay que ir a verla.

El equipo Aahhgg

Viernes, 7 de Junio, 2024

Creo recordar que en una entrevista que les hacen a los Sánchez para una cadena de televisión antes de convertirse en inquilinos de la Moncloa, es ella quien responde a una de las preguntas diciendo: “Somos un equipo”.

Y aquellas palabras que en ese momento sonaban a chuli piruli, a complicidad —como se suele decir sin reparar su paralelismo con el mundo del delito, donde los cómplices acarrean penas por serlo— se escuchan hoy como una auténtica premonición de lo que nos esperaba si el éxito acompaña al equipo.

Por eso no extraña que Pilar Alegría, portavoz del Gobierno, hable del caso Gómez como si se tratase de un auténtico departamento dentro del Consejo: Ministerio de la Obtención de Fondos y Relaciones Peligrosas.

Así es comprensible que Pilar hable con tanta alegría de la tristeza de Begoña, aunque eso sí, estamos tranquilos porque todo es fango. A su lado, el ministro del Fango, digo de Justicia, Félix Bolaños, hace suyas las palabras de la portavoz, o viceversa, y todo el Gobierno celebra un aquelarre de la confusión para que nadie sepa si al equipo los une el “sí quiero” dado ante la socialista Trinidad Jiménez en el Hipódromo de la Zarzuela durante la boda celebrada el año 2006, o el “sí prometo” dado ante el Rey en una supuesta jura del cargo ministerial del que nada se nos informó.

En ningún caso serían originales. Fuera de España hemos conocido equipos de la misma masa, como los Ceaușescu —Elena fue nombrada Vice primera ministra—, los Kirchner — Cristina es presidenta tras la muerte de Néstor—, los Ortega —Rosario es vicepresidenta—, los Marcos —Corazón Aquino es sucesora—… Begoña sólo es equipo, pero tanto su marido como sus colaboradores más cercanos se comportan como si fuese la vicepresidenta cero, por delante de la primera, María Jesús Montero. El equipo Aahhgg.

Cartas a mi amada

Jueves, 6 de Junio, 2024

Estimado Pedro Sánchez, soy uno de los ciudadanos a los que escribe el pasado día 4 y uno de los que contribuye a pagarle el sueldo como presidente del Gobierno, no como Elena Francis, que para eso ya teníamos a Juan Soto Viñolo, especialista en asuntos de pareja, como Ignacio Barraquer lo fue en asuntos de la vista.

Nos ha escrito dos veces, ambas con su amada como núcleo central de las misivas, haciéndonos ver que no se trata de temas gubernamentales, pero sin dejar de serlos porque usted mismo es quien mezcla los sentimientos y embarulla el amor que siente hacia Begoña con el amor que prodiga al cargo, lo cual nos ha dejado estupefactos, como acostumbra a suceder con la mayoría de las decisiones que toma.

En esta última correspondencia se incluyen algunas opiniones que deberían ser motivo de nuevas causas, si no fuese porque hoy tragamos con las fauces de Moby Dick los gestos más antidemocráticos que imaginarse pueda.

Eso del poder de la extrema derecha sobre la Justicia, en boca de quien ha tratado de domesticar fiscales y tribunales a cascoporro, suena a ETA quejándose de terrorismo.

También me ha hecho sonreír su apreciación sobre un posible acuerdo entre el PP y Junts para desalojarlo de la Moncloa, calificándolo de contra natura.

¿Quiere usted decir que el suyo con Bildu es absolutamente natural, que ambas formaciones persiguen lo mismo, vienen del mismo origen y se confunden en el paisaje? ¿O con Junts, con ERC, con el BNG y con todos los que necesita para seguir en pie?

Si tan tranquilo se encuentra como afirma, deje que fluya la máquina judicial y espere acontecimientos, como nos ocurriría a cualquiera. No dedique su precioso tiempo a engordar la estafeta con cartas de amor.

Es la jefa

Miércoles, 5 de Junio, 2024

Con O´Donnell en la Presidencia del Gobierno, hace aproximadamente siglo y medio, ya se hablaba de la imperiosa necesidad de desterrar el tráfico de influencias de la vida política para lograr la confianza ciudadana en las instituciones y unas cuantas ventajas más que estaban impedidas por el consabido abuso.

El juez acaba de llamar a Begoña Gómez para que declare como investigada el 5 de julio —un mes exacto— por “presunta comisión de los delitos de corrupción en el sector privado y tráfico de influencias”.

Desde que El Contemporáneo de Albareda reclama la lucha contra el tráfico hasta hoy, ninguna esposa de ningún presidente, s.e.u.o., estuvo judicialmente tan cerca del delito, lo cual no quiere decir que otras no lo cometiesen de hoz y coz.

Es decir, las recomendaciones de Albareda, lejos de dar sus frutos, no han hecho más que consolidar las malas prácticas hasta el descaro tan clamoroso que se adivina en la conducta de la investigada.

Bastaría leer su email —”bego.fundraiser” (Bego. Conseguidora de fondos)— para darse cuenta de que nada bueno podía cocerse bajo ese toldo. Es como si un sicario internacional se hiciese imprimir unas tarjetas de visita con este texto: “Emerencio Trepanoski. Se mata por encargo”.

Dice su marido que impedírselo es tanto como mandarla a casa y con la pata quebrada. Pobrecita mía. Nació con vocación de conseguidora. Desde niña ya jugaba con sus amiguitas a conseguir que los padres las llevasen al cine, y así hasta hoy.

De haberse casado con Florentino estaría al frente de la reventa de entradas en el Bernabéu, y si a alguien se le ocurriese afeárselo, diría su marido:

¿Y qué queréis? ¿Que se quede en casa viendo el Madrid-Borussia por la tele?

El vientre

Martes, 4 de Junio, 2024

Cuando más lírica se había puesto Victoria Armesto en su discurso, una voz anónima se alza de entre la masa reunida en el Palacio de los Deportes de A Coruña y la manda a la mierda. Tuvo que oírse como un disparo de vientre. Era un mitin de AP en mayo de 1977, con Fraga y López Rodó entre otros oradores.

En aquellos tiempos iniciales, los pabellones de los Deportes eran locales donde se oía de todo y no siempre a favor de los organizadores del mitin, como muy bien saben quienes asistieron al que se celebró en Lugo el día anterior.

Recuerdo el episodio coruñés ahora que a otra política de esa provincia le da por mandar a la mierda a los herederos de Victoria Armesto y de aquellos curtidos mitineros que reclamaban un lugar para la derecha en la democracia que se avecinaba,

La actual princesa de la escatología es la vicepresidenta segunda del Gobierno, a la que esta semana se la ha visto muy suelta de tripa, algo que no se aviene con su elegancia, ni con la zona vip del Santiago Bernabéu en horas de Taylor Swift.

No pasa nada. Atrás quedaron aquellos años en los que Jordi Pujol lideraba a los Cristiáns Cataláns y se ejecutaba el mal uso de la mierda. Se lo refresco.

1960. El periodista Luis de Galinsoga dirige La Vanguardia por designación directa de Franco. Un domingo asiste a una misa en Barcelona y comprueba horrorizado que la homilía se dice en catalán.

Protesta airado en la sacristía y allí se le informa que cuentan con los permisos pertinentes para usar el catalán una vez a la semana y ha sido ésa. Galinsoga no se reprime y dice algo así como “todos los catalanes son una mierda”.

Alborotos, protestas. Jordi Pujol, con 30 recién cumplidos, se hace líder contra el periódico, que pierde suscriptores a manta. Finalmente se le corta la cabeza a Galinsoga y santaspascuas.

Un Fausto moderno

Lunes, 3 de Junio, 2024

Nunca me gustó escribir sobre Pedro Sánchez en domingo. Es un sentimiento parecido al que experimentan los creyentes y practicantes de la doctrina sobre la prohibición de comer carne los viernes de abstinencia, un sacrificio que los vegetarianos y veganos han extendido a todos los días del año, de tal modo que los extremos se vuelven a tocar.

Me falta por concretar si esa sensación de pecado se debe al placer que se obtiene de zaherir a quien tanto nos zahiere, o porque sigue vigente alguna ley ancestral que prohíbe hacer leña del árbol caído en el día del Señor.

Sí, aunque él no lo crea y aunque miles de seguidores lo vean todavía como el faro que marca su deambular político, Sánchez es un árbol caído, incapaz de remontar vuelo ante la historia y cada día más enfangado en su desesperada lucha por flotar.

Cuando en la infancia éramos atacados por algún colega lenguaraz, teníamos a mano una frase tan inocente como contundente: “Quien lo dice lo es y tiene el culo al revés”. A Sánchez el fango le sale por las orejas y así le hemos oído su palabra talismán más de un centenar de veces en las últimas semanas. El culo, que se sepa, lo mantiene a popa.

Nadie más que él tiene la culpa de haberse quemado tan pronto y a nadie, fuera de sus propios límites, debe culpar de que su caudal político, grande o pequeño, sea hoy incompatible con el futuro.

Este Fausto moderno no vendió su alma a un Mefistófeles, sino a varios, y esos negocios sabemos de antiguo que traen como consecuencia un éxito deslumbrante, seguido de un prolapso irremediable, que es el iniciado por el presidente.

Alrededor tiene faustitos pequeños, dispuestos a proponer leyes de censura que lo protejan, pero el adversario ya no es el mismo que antes. Ahora el enemigo también es el propio Mefistófeles.

Autopista hacia el cielo

Domingo, 2 de Junio, 2024

Es el momento de ser optimistas. Merece la pena recordar a aquel empresario, cierto o imaginario, que en pleno crack se dirige a su Junta General de Accionistas para insuflarles esperanza, fe y confianza con las siguientes palabras: Señores, soy portador de buenas noticias, estamos tan rematadamente mal, que en el futuro jamás nos podrá ir peor.

La ley de amnistía nos ha puesto delante del espejo para ver la verdadera cara de un país de circo en el peor sentido de la palabra, con los papeles cambiados y con unos espectadores que han pagado y siguen haciéndolo para sufrir las dos horas que dura el espectáculo. Se inicia con un número de escapismo, en el que la familia Pujol, que ha robado lo que no está en los escritos, se libra de toda culpa porque a un señor le faltan siete votos, a mayores de los que suple con millones pagados a paladas del erario y con una amnesia de pez.

El director de pista es el encargado de despistar, mientras su mujer se dedica a sus negocios, su hermano, que iba para director de la orquesta, entra en la taquilla con los bolsillos abiertos; los equilibristas se caen, los payasos hacen llorar y del hombre forzudo nos reímos a borbotones porque no levanta ni dolor de cabeza.

El panorama es inédito e inimaginable. Algo hicieron mal los venerables padres de la Constitución para que hoy sea burlada con tanta facilidad y sin que ningún resorte lo impida. Dejemos esta última puerta abierta, por si sucede un cambio de programa y al final aplaudimos a rabiar.

El indulto se justificó como la vía política para la solución de un conflicto; la amnistía, como el camino para la concordia, ¿que nueva engañifa estarán preparando para el referéndum? ¿Dirán que es la autopista hacia el cielo?

¿Y cómo convencerán a los socialistas catalanes para que hagan presidente a Puigdemont? ¿A veces hay que perder una batalla para ganar la guerra? Por labia que no sea.

La mujer es un buen negocio

Sábado, 1 de Junio, 2024

Me gusta Taylor Swiff. Quiero decir, me parece una mujer atractiva, con un muslamen sobresaliente, un rostro muy dulce y una figura que le permite marcarla sin tapujos en todo momento. Se la ve muy orgullosa de sus muslos, que los exhibe y resalta con profusión, no tanto así de las pantorrillas, que las tapa con botas de caña a la mínima disculpa.

Tampoco tiene que andar mal de cerebro, pues a la vista está que atrae multitudes de muy variada procedencia, desde quinceañeras propensas al alarido espasmódico, hasta ministros de Caminos, Substancias y Puentes, que se relajan con su música tras la dura brega de despachar todo el día amnistía a granel; pasando por vicepresidentas modélicas que acompañan a su hija a la zona vip del estadio para que no se mezcle con la chusma, que a lo mejor vota al PP o a cosas peores.

En definitiva, Taylor es un soplo agradable de ruido armonioso, menos para los vecinos del Bernabeu, que soportan con gusto el canto de los goles de Vinicius, pero que se ponen en pie de guerra con las canciones de la chica, ninguna de las cuales me ha tocado el corazón, quizá por ser demasiado viejo o por no ser ministro.

Si Sastre Rápida ha generado doscientos millones de euros de negocio en esos dos días de estancia madrileña, poco se puede añadir. Unos son máquinas del fango y otras, máquinas de ringo rango.

Aquí tenemos unos mandamases que asisten a sus conciertos, pero se asustan en cuanto uno de sus paisanos genera doscientos euros de beneficio. Empresario capitalista le llaman. ¡Con lo sencillo que resulta que te los dé el Estado gracias a un buen conseguidor que se quede con la mordida correspondiente sin apenar mover un músculo.

Pues otra cosa no sé, pero en mover músculos Taylor Swift quema 1.500 calorías por concierto. Tres mil de ellas quedaron en España.