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Mercado negro

Martes, 18 de Junio, 2024

Desde esta parte de los Pirineos no se le ve muy entusiasmado a Puigdemont con la promesa de la financiación singular de Cataluña. ¿Por qué? ¿Le parece escasa?

No. Qué va. Le parece mal que se la ofrezcan a ERC a cambio de investir a Illa, porque de esa forma él se quedaría sin Generalitat.

Es entonces cuando rezonga entre dientes:

—Y tú te quedarás sin Moncloa, querido.

Como pueden comprobar transitamos terrenos de una gran altura política, donde el chantaje, la extorsión, la compra de voluntades y el menudeo se expresan con la misma frialdad y el mismo espíritu bursátil que en un zoco o en un narcopiso.

¿A cómo está hoy la gobernabilidad? ¿Ha subido la cláusula catalana? ¿A cómo está el flete del agravio histórico? ¿Se mantiene en su precio la financiación singular?

Se ponen a hablar de sus cosas, les cuelas por el medio la cotización en lonja del abadejo y ni se enteran. Y después dicen que el pescado está caro.

En su primer viaje a países de mercaderes, a los occidentales les extraña el desparpajo del regateo y su omnipresencia en cualquier transacción comercial. Bueno, supongo que eso era antes, porque hoy quien viaje desde España a uno de esos baratillos está dotado para engañar al más listo de los tenderetes.

—¿Cuánto pide por esa alfombra? Le ofrezco la parte contratante de la primera parte considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal? ¿A que está muy bien, eh?

Cuidado, dicen entre ellos los chalanes, ahí viene un grupo de españoles y te la pueden meter doblada. ¡Menudos son ellos en el regateo! Tiqui taca, tiqui taca.

Los hermanos Marx nos abrieron las puertas de la negociación y Pedro Sánchez nos ha dado el máster por muy negro que sea el mercado.

No lo llames amor, llámalo X

Lunes, 17 de Junio, 2024

Salvador Illa, Pedro Sánchez y el resto de ideólogos acaban de descubrir de súbito prono que Cataluña es una tierra maltratada por España, porque la metrópoli, desde Alfonso X el Sabio para acá, se ha dedicado a realizar sus mayores inversiones en Melilla, en Higuera de Vargas y en Nogueira de Muñiz, dejando a un lado Matadepera, en Barcelona, que por eso es el segundo municipio español de mayor renta media, por debajo de Pozuelo.

Gracias a que su partido no suma, ni ganando en Cataluña, ni perdiendo en España, Sánchez e Illa han despertado a la cruda realidad y se han puesto manos a la obra para remediar cuanto antes el desaguisado.

Al grito de “no es privilegio, es justicia”, Illa se ha lanzado a justificar todos estos años que llevamos despreciando a Cataluña y favoreciendo, por ejemplo, los trenes a Extremadura y Galicia, que están como quieren.

La anunciada financiación singular es poco. Añadámosle la cláusula catalana ¿y por qué no?, un plus de embajadas que les permita competir en el extranjero con las instalaciones del Centro Galego de Buenos Aires y con la Casa Galicia de Nueva York.

Todo será poco para compensar estos años de marginación que Jordi Pujol y familia supieron llevar con abnegada resignación y humildad cristiana. No imaginamos a ningún compatriota que se niegue a reconocer la justicia de la cláusula catalana, ni siquiera García Page.

Todos marcharemos como un solo hombre con nuestra pequeña o gran contribución _que por algo se llama así_ para hacer que Puigdemont y Junqueras, los CDR y la CUP salgan por fin de su pobreza y puedan comprarse un Falcon para cada uno, o lo que más falta les haga en cada momento.

No lo llames privilegio, llámalo X.

Las tribulaciones de un chino en China

Domingo, 16 de Junio, 2024

Las tribulaciones de un presidente demócrata han de ser exactamente las contrarias de las que le conmueven a Sánchez.

Luchar por la independencia judicial, apuntalar la igualdad de los españoles allá donde quiera que vivan, garantizar una prensa libre, ceñirse al cumplimiento de las leyes, evitar cualquier sospecha de nepotismo, desterrar los despilfarros, someterse a la Constitución y otras muchas que se derivan de las anteriores.

Lo curioso del caso es el auténtico desparpajo con el cual se pretende convencernos de que el camino correcto es exactamente el contrario, como si hubiésemos vivido toda la vida equivocados y ahora apareciese Sánchez entre nubes para marcarnos la senda de la verdad, como ese locazo de la secta Evol que se presentaba humildemente como salvador de la humanidad, ni más ni menos.

Esta inversión de los papeles vive ahora uno de sus episodios más clamorosos, cual es comprobar la presión del fiscal general del Estado sobre los cuatro fiscales del procés para hacerles ver que la justicia está del lado de amnistiar la malversación y no de quien la persigue si el reo es catalán.

Y ya no digamos, cuando defiende la filtración de los datos fiscales de un particular por intereses políticos.

Si tienen la humorada de leer todos aquellos medios en los que el PSOE tenían influencia después, e incluso antes, de la muerte de Franco, encontrarán una y otra vez al anti-Sánchez reflejado en sus ideales políticos.

En Triunfo, por ejemplo; en Sistema, la revista que tantos años dirigió Tezanos. En todas ellas se puede leer una y otra vez cómo ha de comportarse un político demócrata, un retrato que comparado con la realidad es el negativo de una película que sólo tiene sentido si se proyecta invertida.

Objetivo: la Casa Blanca

Sábado, 15 de Junio, 2024

Ya tenemos dos nuevos bandos. El de los que creen que a Biden se le fue la olla durante la cumbre del G7 en Borgo Eganzia, como ya había ocurrido días antes en Normandía, y el de quienes creen que está más fresco que una lechuga, acusando a las fuerzas del mal de intentar presentarlo con graves carencias mentales para favorecer sus intereses espurios.

La solución real la saben los doctores que atienden su salud, pero si se nos permite hablar por boca de ganso, a través de vídeos y poco más, no hay duda de que este señor está pidiendo a gritos sopitas y buen vino.

Toda una tragedia, porque si Estados Unidos, potencia entre las potencias, no es capaz de presentar más candidatos a ocupar su presidencia que Donald Trump y Joe Biden, se necesita algo más que un despiste para justificarlo.

La escena de Meloni, cogiéndolo por el brazo y reconduciendo su interés hacia el lugar que centra la mirada del resto, puede ser un gesto inocente por parte de la anfitriona, que desea pastorear a sus invitados para que todos sigan el programa al pie de la letra, pero también es cierto que lo hace con Biden y no con otro.

La discusión no es baladí. Su hijo acaba de ser condenado y estamos a cinco meses de las elecciones. Si Biden sigue dando continuas muestras de debilidad, Trump puede volver a la Casa Blanca con todas sus condenas en la mochila.

Los defensores de Biden cual lechuga señalan la existencia de dos vídeos manipulados, de donde se eliminan los fotogramas que demuestran el comportamiento normal del presidente, como tantas otras veces ha ocurrido en el pasado.

Lo malo es que, ni con ésas, somos capaces de ver a un Biden en plena forma; ni se nos borran los lapsus que le acorralan los últimos meses.

El ataque de los muertos sin ojos

Viernes, 14 de Junio, 2024

A Vicente Guilarte, el presidente interino del CGPJ, le resulta aterradora la propuesta de Pedro Sánchez para cambiar el sistema de elección de los jueces y lo dice.

Pero lo auténticamente aterrador es que ahora mismo los españoles no estemos huyendo despavoridos por las calles ante dicha amenaza, ante el anuncio de perseguir a los periodistas críticos allí donde se encuentren y ante cualquier atisbo de dictadura que él enmascara bajo una sibilina capa de calidad democrática.

El ataque de los muertos sin ojos es una chuminada al lado de lo que se puede esconder detrás del control a los contrapoderes. Lo saben bien los venezolanos que nos advierten sobre los movimientos políticos que ellos observaron sin apenas darles importancia, pensando que una involución como la que se avecinaba nunca sería posible en su flamante democracia.

Sánchez sale a la calle y se siente odiado. Le pitan y le abuchean. Él pensará que son grupos organizados por sus adversarios, pero ya no cabe tanta planificación. Por eso, se acerca cada vez más a la definición que Moravia hizo de la dictadura, un sistema en el que todos temen a uno y uno, a todos.

Él confunde la calidad democrática con su capacidad para controlar a jueces y periodistas como hace con Tezanos, Conde Pumpido, García Ortiz y con todos los poderes que ha logrado domesticar hasta ahora.

Muertos sin ojos que no sean testigos de nada y que le obedezcan como zombis descerebrados. Debemos pensar que es demasiado tarde para que sea posible una sumisión tan medieval, pero a veces nos asalta la duda como a Guilarte y sobreviene una imagen aterradora. Una bandada de garrulos lisérgicos se desmanda por las calles fuera de todo control.

Esas cosas sólo pasan en el cine, ¿verdad?

El fantasma de la ópera

Jueves, 13 de Junio, 2024

Para ser un buen democratizador de la ópera se necesita mucho dinero. Un buen montaje de Nabuco o de Aida no se resuelve con cuatro perras, porque para ver una pachanguita con los Tres Sudamericanos y el coro de la parroquia, mejor te quedas con el original y que te canten ‘Cuando salí de Cuba’.

Los soviéticos democratizaron la ópera a base de rublos, y porque era un ejemplo de obra colectiva, un engranaje perfecto que luego debería reflejarse en la sociedad, todos trabajando como tornillos engrasados sin un mal chirrido, ni una nota más alta que la otra.

Además, eran precios asequibles, no había competencia en otros entretenimientos y la asistencia a los conciertos puntuaba.

Democratizar óperas desde la Diputación de Badajoz se nos antoja mucho más complicado, y por eso el encargado opta por tumbarse a la bartola en su palacete de Elvas, a sólo 20 kilómetros de la capital extremeña, pero a un mundo de distancia de la realidad.

Cuando acabe su mandato, al hermano del presidente Sánchez le preguntarán si democratizó muchas óperas en Badajoz y David Azagra deberá reconocer que sólo una, el drama jocoso de Mozart ‘Così fan tutte’ —‘Así hacen todas, o todos’—, homenaje a quienes como él se dedican a democratizar llenándose los bolsillos sin dar palo al agua.

Ignoro si las ansias por democratizar la ópera en Badajoz son mayores que en cualquier otra provincia española, aunque la labor es encomiable y los pacenses tienen que estar encantados de que sus representantes les cuiden hasta el detalle una educación tan exquisita como para apreciar un spinto, para diferenciar la época belcantista del singspiel, y en definitiva, para disfrutar de las coloraturas más espectaculares del género, placeres todos ellos que no tienen precio.

Yolanda

Miércoles, 12 de Junio, 2024

No es por presumir, pero el fracaso de Yolanda Díaz ya se escribió en esta columna antes de que se celebrase aquel esperpento con Mónica Oltra, Ada Colau, Mónica García y Fátima Hamed hace tan solo un año y medio.

La trayectoria de la rapaza, la inconsistencia del proyecto, la endeblez de su discurso y la súbita metamorfosis de cocón a crisálida que experimenta, no presagiaba nada bueno.

Lo realmente triste de su historia es que en esta España actual le haya servido para ocupar la cartera de Trabajo y la Vicepresidencia segunda del Gobierno. Ítem más, para que después de reconocida por ella misma la hecatombe, siga al frente de ambas responsabilidades.

Sirva de consuelo saber, con plena seguridad, que la situación creada a partir de la semidimisión de Yolanda no puede prolongarse en el tiempo, como la costumbre de comer uvas en fin de año, y que, por hache o por be, por Sánchez o por Sumar, por ella misma o por sus coaligados, ni el conglomerado va a seguir igual, ni ella va a ser vicepresidenta hasta que las ranas críen pelo. Es decir, más bien poco.

Me corrijo. No es que la historia de Yolanda sea triste. Es de llorar, lacrimógena como Ama Rosa, y angustiosa como La decisión de Sophie. Si no salimos a la calle con el moco colgando y el paño de lágrimas, es porque a su alrededor el panorama tampoco es brillante.

Imagínense cómo están los Sánchez, esposa, hermano y demás familia; quién mueve los hilos de los catalanes, a quién entregan su confianza los vascos.

En ese jardín de zarzas y berenjenas, Yolanda apenas desluce. Lástima que de vez en cuando haya elecciones y aunque la gente no lo crea, el peso de los votos caiga como mazazos contra unos u otros.

Estaremos atentos, porque el verano viene la mar de entretenido.

Todo el mundo gana

Martes, 11 de Junio, 2024

A Sánchez, a Teresa Ribera y a Esther Peña les hace ilusión decir que el PSOE ha ganado las elecciones, que ha contenido el avance de la extrema derecha y alguna cosa más que ahora no me acuerdo…¡ah, sí! Que los españoles apoyamos la amnistía.

Es una pena, pero se equivocan en los tres casos. De hecho, a Sánchez no se le vio en la foto, lo cual es definitivo en estos casos. No conozco ningún político que habiendo ganado unas elecciones no se asome al balcón, y ustedes tampoco. Lo hace Woody Allen, que cuando le dan un Oscar, no acude a recogerlo, y lo hizo Sartre con el Nobel, pero no son políticos.

Perder es muy duro, pero de nada vale negarlo porque solo se consigue quedar como un resentido. ¿Se imaginan que este domingo Zverev agarrase el micrófono de la pista Philippe Chatrier y dijese al público que había ganado? Es inconcebible, y sin embargo, lo dice un político y cuela.

Claro, estará haciendo sus cálculos con el método D’Hondt aplicado de la ley de Murphy partido por dos. Y listo, nos tragamos el sapo como panolis.

Ayer lunes, después de reunirse la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, varios de sus dirigentes manifestaron lo satisfechísimos que se encontraban por quedar en segundo lugar. Iratxe García se llamó “dique de contención” de la extrema derecha en Europa, como si ésta no hubiese crecido.

Todo para ellos es muy positivo, “porque el PP consideraba que iba a arrasar”. En Podemos también están muy contentos porque han conseguido su objetivo de colocar a Irenita en Europa. ERC está encantado por mantenerse en un escenario tan complicado y, por fin, IU reconoce que la culpa de su mal resultado es Sumar, sin matices.

Albricias, todavía queda alguien que lee correctamente las cifras que le ponen por delante.

El vientre de Europa

Lunes, 10 de Junio, 2024

Europa tiene hoy más grande el vientre que el corazón y la cabeza juntos. Es una lástima, porque cuando en el tardofranquismo gritábamos las ansias por entrar en ella, se oían más ideas espirituales que materiales.

Cierto es que todos los órganos son imprescindibles, pero el encargado de gestionar la panza se ha tragado _nunca mejor dicho_ al encargado del intelecto.

Quizá por eso Le Pen ha dejado sin opción a Macron y habrá elecciones en Francia. Por eso hay dimisión del primer ministro belga y otras derechas de distinta graduación se han impuesto a los partidos tradicionales en casi todos los países fundadores de la Europa comunitaria, aunque el europeismo pueda gobernar.

El vientre de Europa ha hablado y dice que no quiere veleidades.

El interés en España estuvo más centrado en la rivalidad PP-PSOE, que en los resultados globales; es decir, en lo ya hablado, el descenso de los verdes, el avance de la derecha, el subidón de la extrema derecha francesa y la merma socialista.

Miremos a España dos segundos. Victoria incontestable del PP, aunque al ser distrito único sólo se refleje en una diferencia de dos escaños, pero tras los cuales hay 700.000 votos más.

La ventaja de 1,6 puntos sobre el PSOE pasa a ser de 4.

Sánchez se queda sin argumentos para justificar ningún tipo de victoria y Feijóo debe contener la euforia.

Sumar y Podemos pueden compartir el paño de lágrimas al verse igualados, e incluso superados, por el off-sider Alvise.

Hoy todo son números y pese a ser el lenguaje de las matemáticas, cada cual los ve como una victoria.

Seguramente mañana será posible una lectura más diáfana. El PP avanza 9, el PSOE retrocede 1. El bloque del Gobierno no suma. Punto.

La corte de Faraón

Lunes, 10 de Junio, 2024

Pudo ser Séneca, Epícteto o Marco Aurelio. Uno de los tres cocinó el mandato que aconseja hacer de la necesidad virtud y que en estas últimas semanas ha marcado el comportamiento propagandístico del PSOE, especialmente en lo que respecta a Begoña Gómez.

Su exhibición para ser coreada por los asistentes a los mítines de campaña sólo se entiende como un desafío a la Justicia y una burla a sus procedimientos, como podría hacerlo cualquier proscrito, el jefe de una banda mafiosa o un grupúsculo de ideología antisistema al verse acorralados por un juez.

Pero señores, estamos hablando de la esposa del presidente del Gobierno, el cargo más sistémico que imaginarse pueda, sobre el que recae la buena marcha de las instituciones, el respeto que merecen y la representación de la ciudadanía, ésa a la que tantas cartas le dirige, sin partidos ni siglas, sin izquierdas ni derechas.

Las pulseritas que proclaman “Bego Free” superan todo lo imaginable en este postureo de imaginaria honradez en lucha abierta contra la maldad intrínseca de la justicia, los jueces y la prensa libre, que merece ser acogotada mediante disposiciones que dejarían en pañales el famoso artículo 2 de la ley Fraga.

El disparate es máximo y sólo falta ponerle música para que La Corte de Faraón se quede en sainete. Sugiero a tal fin que se recupere a Fangoria y el tema de Nacho Canut, A quién le importa, en labios de Alaska. Lo que estamos viendo es a Fangoria, lo que la coronación del rey Eduardo VII a Pompa y circunstancia. Y si lo puede dirigir David Azagra, el alias de David Sánchez, miel sobre hojuelas, porque ya está pagado.

Enfanguemos nuestras vidas con cínica armonía y entonemos el Bego Free, Bego Free, yo controlo el Pirulí.