Archivo de Marzo, 2024

El otro hermano

Domingo, 31 de Marzo, 2024

Hasta que Sánchez asoma la cabeza como secretario general del PSOE, el único Azagra que figura en mi limitado listín de famosos es José Ruiz de Azagra Sanz, nacido en la Ronda lucense con el siglo XX, músico de teatro y autor de al menos 52 bandas sonoras de otras tantas películas.

La fama de Azagra sube como la espuma después de firmar La chica del 17. Ya saben, “de dónde saca, pa tanto como destaca; dónde se mete la chica del 17”. Vamos, que había dudas sobre el origen del dinero que la del 17 lucía en trajes y aderezos.

Con el apogeo sanchista conocimos también a David Azagra, que en su cuna se llamó David Sánchez Pérez-Castejón y que es hermano del hoy presidente. Las causas de la transmutación del Sánchez al Azagra se desconocen y aunque ambos sean músicos, no se me ocurre pensar que el otro hermano se haya fijado en el lucense para adjudicarse ese seudónimo.

Hasta hace unas horas, David Azagra disfrutaba de un momio musical en la Diputación de Badajoz, que ni decir tiene, controla el PSOE. Entre otras ventajas, le han subvencionado, o como se diga, la dirección de la ópera de Donizetti L´elisir d´amore, cuyo estreno y única representación fue calificado por la prensa local de “bochornoso espectáculo”. A la opinión del colega de Hoy me remito.

Ahora acaban de nombrarlo asesor del Teatro Real, un cargo que suena a chollo encubierto como el que más, y nos preguntamos qué tipo de cemento armado hay que tener por rostro para disponer de los fondos públicos a favor de la mujer, del hermano, de los suegos o de quien le toque en suerte, sin que enrojezcan las mejillas, ni se nuble la mirada.

Ahora empezamos a saber de dónde saca, pa tanto como destaca, y dónde se mete el hermano del presidente.

La mujer perfecta

Viernes, 29 de Marzo, 2024

Descubro en estas horas de recogimiento quién es Concepción Cascajosa, la nueva presidenta interina de RTVE, y concluyo que puede realizar un gran trabajo durante los seis meses que le tocan, meses preñados de convocatorias electorales.

Para empezar, pertenece al medio y conoce la industria, no como Cañita Brava, Carlos Jesús o Tamara-Ambar-Yurena Seisdedos, ninguno de los cuales había leído una línea sobre la comunicación a través de las ondas hertzianas, pero mira tú el provecho que le sacaron.

Sin embargo, examinada su idoneidad para ser consejera del organismo que ahora preside, alcanzó el puesto 86 de entre 95 candidatos, lo cual demuestra lo mucho que hubo que prevaricar hasta llegar a su persona para elevarla ahora como sucesora de Elena Sánchez, que estará llorando al ver la flojera de quien le sustituye, pues obtuvo 6 puntos de los 30 posibles.

Además de lo dicho, nos encontramos con que Cascajosa se declara orgullosa militante del PSOE, condición imprescindible para lograr que la televisión pública se rinda, más de lo que ya está, a los pies de Su Eminencia Don Pedro, Hijo de la Luna, Doctor en Alaska y Curro Jiménez honoris causa.

Cascajosa, a la que imaginamos miembro de las Hermanas Adoratrices del Sanchísimo Sacramento de Ferraz, podrá llevar a cabo un papel tan sumiso como Tezanos en el CIS, Conde-Pumpido en el Constitucional, o Álvaro García Ortiz en la Fiscalía General del Estado, un papel secante.

Visto el panorama, ¿quién se iba a creer que RTVE sería presidida por una persona objetiva, independiente y apartidista, con la cabeza ocupada en el bienestar de los españoles para conseguir la mejor de las programaciones? ¡Qué tontería! Lo que hay por delante son muchas elecciones que ganar y pasados los seis meses, ya veremos.

Demasiado tarde

Jueves, 28 de Marzo, 2024

Tomás Gómez, uno de los pesos pesados del PSOE presanchista, se moja sin flotador y vaticina unas elecciones generales —los cuartos comicios de este año— allá para noviembre. Su conocimiento de causa no le da para otra salida y así lo dice urbi et orbe.

Gómez, se acordarán, fue laminado por Sánchez cuando se investigaba el sobrecoste de las obras del tranvía de Parla, un caso que finalmente quedó archivado sin chicha ni limoná.

La parte política de la defenestración de Gómez, o sea, el argumento según el cual Sánchez tenía mejores candidatos para hacerse con Madrid, cayó por su propio peso ante la aparición y victoria por parte de Díaz Ayuso.

Como es fácil deducir, Gómez no ama a Sánchez e integra la Cofradía del Santo Reproche que cantó Sabina, cada día más numerosa. Alguno de ellos tiene ya cargo oficial merced a Ayuso, como Joaquín Leguina; otros militan en el Grupo Mixto, como Ábalos, y los más, navegan en el olvido técnico.

Tomás, del que nada sabíamos desde las épocas del tranvía, se descuelga ahora con esas negras previsiones sobre el futuro de la legislatura, de cuyo acierto solo sabremos pasado el verano, cuando tengamos un montón de cifras en la mano, las que proporcionarán las otras tres citas electorales del año y muchas más que se producen a diario porque efectivamente los tiempos vienen cargados de cambios y sobresaltos.

Su análisis es demoledor, tanto porque quien lo hace es un socialista como porque da la razón a los más acérrimos enemigos del presidente y focaliza uno de los grandes problemas en las andanzas de su tocaya, Begoña Gómez:

Sánchez “ha violentado todo lo que identificaba a un partido centenario, no para reconstruirlo, sino para usar los escombros en interés propio”.

Chico, lo de noviembre parece incluso demasiado tarde.

La gran estafa

Miércoles, 27 de Marzo, 2024

La trama de las mascarillas se está revelando como una auténtica telenovela que un equipo de guionistas podría transformar en la radiografía de la mafia hispánica y carpetovetónica, y que, si sale bien y se hace un buen casting, desbancaría del podio a El Padrino.

Por un lado tenemos la subtrama Ábalos y su apéndice Koldo, que servirá para mostrar el mundo de las barras americanas, siempre tan agradecido en la pantalla, con escenas de madrugada, mucho humo y sexo a lo Roldán. Secuencias con pilinguis, cisnes hinchables y calzoncillos por montera como insignia inequívoca del gamberrismo cutre.

Tenemos después la subtrama que protagoniza otro peón importante, Víctor de Aldama, que nos llevará al interior de los despachos deportivos para enterarnos de lo que se cuece fuera de los campos de fútbol, donde se corta el bacalao y se reparten los chorizos.

Por ese camino llegaremos a Luis Rubiales —sin despreciar el episodio de Jennifer Hermoso— y desembocaremos en Piqué. Todo ello garantiza el éxito de la serie, que dejará Fariña como un juego de principiantes.

Nos quedan personajes por un tubo; Illa, Torres, Armengol, la compra de mascarillas pinchadas, escenas desgarradoras de la pandemia, los mezquinos intereses particulares frente a la tragedia colectiva. Reclusión y muerte entre los administrados, mientras los administradores se afanan por llevarse la mejor tajada.

El guión está servido. Sólo falta por adjudicar los papeles del Padrino y la Madrina, unos tipos que parecen dominarlo todo desde sus inalcanzables plataformas mientras repiten ser el látigo contra la corrupción.

No me digan que no hay materia para que Tirano Banderas, Señor Presidente o La fiesta del Chivo pasen a la serie B.

The Paper. Detrás de la noticia

Martes, 26 de Marzo, 2024

A las puertas de la guerra, la nuestra del 36, el médico coruñés don Fonendo Bisturí lee en un diario de su ciudad que se ha muerto. Que se ha muerto él mismo, el que está leyendo.

Con las pruebas en la mano, es decir, moviéndolas con salero, así como sus piernas, ojos y lengua, don Fonendo se presenta ante el director del periódico para demostrarle de visu cuán equivocadas están las páginas de su edición. Por todo ello le exige una inmediata rectificación sin mayores trámites, pues su mera presencia allí deja bien a las claras que no ha fallecido.

Pero el médico se encuentra con una inesperada reacción del periodista, que le dice, poco más o menos, así:

—Mire, doctor, en mi vida profesional jamás me he desdicho de una información y no lo voy a hacer ahora que voy mayorcito. No obstante, tampoco he quedado nunca como mentiroso. Deme unas horas y ya veré cómo arreglamos el entuerto.

El médico se marcha intrigado por el ofrecimiento hasta que en la edición del día siguiente lee este suelto en las mismas páginas del periódico:

“Natalicio: Fonendo Bisturí, cuarenta y ocho años, médico”.

El director del medio que publica la falsa información sobre la Xunta, Sargadelos, Feijóo y Eva Cárdenas, sí se la envaina diciendo que: “Corregir un error no es algo vergonzoso, sino la obligación de un medio que ejerce honestamente su función”. ¡Qué mínimo!

Si hubiese caído en manos del colega coruñés, habríamos leído otra noticia que diría, más o menos: “Sargadelos ha entregado a la Xunta de Galicia 114.000 euros que se encontró Segismundo García debajo de una vajilla de 30 piezas. Aplaudimos el gesto y deseamos que esta Semana Santa no decaiga la afluencia de turistas al Paseo de los Enamorados”.

No todos somos iguales

Lunes, 25 de Marzo, 2024

Los que más vocean por la igualdad acaban siendo los que más la deterioran. Basta comprobar los ímprobos esfuerzos que dedican todos los santos días en demostrar que haber nacido en Cataluña o en el País Vasco es un elemento diferenciador que los hace más guapos, con más derechos y más dignos de alabanza que cualquier otro español.

Yolanda Díaz, a la que le va peor en política que a Kim Jong-un con el régimen de adelgazamiento, ha vuelto con la matraca ya ensayada de afirmar que el colectivo LGTB tiene más derechos a la hora de encontrar trabajo que los heterosexuales, lo cual suena a disparate nada más ser escuchado, y a aberración, si le dedicas dos minutos.

Convencida de que lleva adelante una revolución social sin precedentes, como la de Moisés cuando liberó al pueblo hebreo, Yolanda propone que, libre y voluntariamente, el demandante de empleo haga constar en su documentación su orientación sexual, de manera que el funcionario encargado de seleccionar las peticiones sepa con quién se está jugando los cuartos en cada caso.

Si hay algo más inconstitucional que rechazar a un español por el color de su piel, ya lo hemos encontrado. Rechazarlo por el sexo de quien prefiera como compañero de cama.

Y mientras pensadores de semejante calado ocupen puestos de responsabilidad en lo más alto de la administración, ¿qué podemos esperar sobre prosperidad y vanguardismo? Pues eso, miseria, oprobio y una vergüenza que te cala los huesos como una madrugada en Burgos.

Ya hemos visto lo ocurrido con la sargento Roberto y la teniente Robustiano. Ahora Yolanda quiere abrir la puerta para que todos nos declaremos gay y así medrar en el escalafón. A no ser que piense hacernos la prueba del nueve antes de concedernos destino.

Moscú en llamas

Domingo, 24 de Marzo, 2024

A la hora de escribir esta columna el recuento de víctimas ocasionadas por los islamistas del ISIS-K en Moscú asciende a 143 personas muertas y subiendo.

Recordemos que las registradas en el 11M fueron 192 y más de dos mil resultaron heridas. Es decir, que nuestra cercanía con la brutalidad es muy notable.

El de Hipercor se aleja en el tiempo y en el número de muertos, 21, pero no en la vesania. Los tres _ y otras muchas masacres similares _ comparten los mismos rasgos y los mismos objetivos. Se producen en lugares, edificios o vehículos donde se concentran cientos de ciudadanos inocentes contra los que se descarga la mayor violencia imaginable para ocasionar el mayor número de bajas. La cifra final dependerá de varios factores, pero en un principio la norma general que guía la mano de todos sus autores intelectuales es “cuantos más, mejor”.

El ataque de Moscú nos pone ante un espejo del Callejón del Gato _ el de don Juan Álvarez Gato _, donde se reflejan varios horrores según la posición desde donde lo miremos.

A bote pronto destaca la insistencia humana en utilizar la violencia indiscriminada. A pocos metros que nos separemos del Crocus City Hall de Moscú, intuiremos las graves consecuencias que se pueden derivar del atentado y si retrocedemos un paso más, aparecerá el imponente asco que produce constatar la certeza de que gentes habituadas a esas estrategias están hoy influyendo de manera directa en el Gobierno de España por voluntad expresa de quien ocupa su Presidencia, sin contar todo lo que todavía se desconoce sobre las turbias intenciones que motivan los atentados del 11M y otros hechos violentos de nuestra reciente historia.

Moscú está en llamas, pero sus pavesas alcanzan todos los rincones de la Tierra.

Una cuestión de género

Sábado, 23 de Marzo, 2024

Aitor Albizua, el presentador de Cifras y Letras, tiene bien aprendida la lección de lo políticamente correcto y lo gramaticalmente incorrecto. Siempre abre su programa deseando las buenas noches a todos y todas, que es una sencilla, pero diáfana manera de decir que se pasa la RAE por el arco de triunfo para obedecer las órdenes de quien ni pincha ni corta en asuntos de lenguaje, como es el Gobierno.

Se entiende que este comunicador y otros muchos se plieguen al deseo de quienes los contratan porque hay mucho paro y fuera hace un frío que pela. Los redactores de Efe anteriores a 1975 también sabíamos que nuestras noticias no podían encabezarse diciendo: “En la mañana de hoy, el dictador Francisco Franco…”, sino: “Su Excelencia el jefe del Estado…”

Pero al menos en nuestro caso la obediencia política no exigía burlarse de la norma académica que respalda al masculino genérico en pos de la limpieza, belleza y economía del lenguaje.

Esta locura por crear gramática tiene las patas muy cortas porque no habrá ningún escritor que la lleve a su literatura, salvo que se autodestruya en fárragos repetitivos y falsos como euros de madera.

Por el contrario, se le abren las puertas allí donde los políticos hacen masa, verbigracia, el Congreso, que ya no será de los Diputados, sino el Congreso a secas. Aleluya, por una vez el lenguaje inclusivo aporta una dosis de economía y nos ahorra tres palabras.

Para compensar tamaña muestra de sensatez, nos encontramos con una de las intenciones más disparatadas de los últimos tiempos. Como la palabra portavoz no cambia en femenino, han decidido que a partir de ahora sea sustituida por “persona portavoz”. Cualquiera que lo hubiese defendido en nuestro bachillerato todavía estaría hoy con orejas de burro.

La pequeña coronela

Viernes, 22 de Marzo, 2024

Es tan intenso el fuego cruzado que durante la última escaramuza el capitán Bolaños se sentó en el escaño correspondiente a la coronela Díaz, a un tiro de piedra del general Sánchez.

En la trinchera del Gobierno, como en la de la oposición, suelen ser muy rigurosos a la hora de respetar las ausencias, como lo son los monjes en los refectorios conventuales y las familias en sus domicilios.

_ ¿Dónde se sienta papá?

Y aunque papá no esté presente, a nadie se le ocurre ocupar su sitial, no se vaya a presentar por sorpresa y tengamos un disgusto protocolario.

Por todo ello y por otros pelillos a la mar, Yolanda Díaz debe saber a estas alturas que el cabreo contra ella es del tamaño de Moby Dick, por lo que Bolaños se sentará donde le dé la gana, o donde le diga el general, mientras ella realiza juegos de manos para escamotear parados de las cuentas oficiales, único método que se le ocurre para reducir el desempleo.

La legislatura está rota, dicen desde dentro los responsables de una de sus múltiples patas. Y es que su armazón resulta tan poco consistente que existen cinco o seis despachos donde puede decidirse su caída sin que sea necesariamente el del presidente.

Si tal eventualidad llega a darse, una persona lo lamentará de forma especial, la misma que se ha ausentado del Congreso de los Diputados _ todavía se llama así _, y comprobó que no se respetaba su localidad.

Si se han atrevido a tanto es porque saben que la legislatura no se va a romper por ese lado. Ha llegado a pequeña coronela, pero no se atisba que en el futuro logre ascender en el escalafón salvo chiripa mayor a la que en esta ocasión se ha dado.

Es más, ahora lo tendría más difícil porque Sánchez ya sabe que no controla “ni a los comunes”, o sea, que no suma.

Guerra de novias

Jueves, 21 de Marzo, 2024

Llega la primavera, los ciruelos ya están en flor, amenazan las velutinas con sobrepasarse y la calima trae consigo un calorcito que se agradece para secar los cántaros del invierno.

En la política también se altera la sangre y el que no tiene pareja, tiene un reservado en un club de señoritas, o viceversa.

Estos últimos encontronazos en las altas esferas —Sánchez, Ayuso, Feijóo…— pueden resumirse en una frase:

—¡Anda que la tuya…!

Lo cual da idea de las alturas del debate.

Lo malo para Sánchez es que todas las acusaciones contra el hermano y el novio de Ayuso, o como ahora, contra la mujer de Feijóo, se han encontrado con fuertes desmentidos.

Segismundo García, el administrador único de Sargadelos, no es hombre que se ande con pelos en la lengua y al verse salpicado en el rifirrafe, no dudó en saltarle a la chepa del presidente y del medio que le acusa.

Dice que no ha recibido ni un euro, que es un bulo y como tal, no sirve a la verdad ni honra al buen periodismo, sino que pretende “enmarañar la actualidad política y desviar el foco de atención de la ciudadanía”.

Si tenemos en cuenta que el medio acusador ha sido infoLibre y que este diario digital está dirigido por Jesús Maraña, el lector prevenido se percatará de que en las palabras de Segismundo no hay ninguna letra que sobre.

Cánovas, Castelar, Canalejas y otros tribunos que alcanzaron fama de facundia en el ámbito parlamentario, pueden estar bien tranquilos porque van a mantener su prestigio en lo más alto de la historia española, pues la actual generación no parece amenazarles. A no ser que ese descubrimiento sanchista de salir con un: “¡Anda que la tuya…!” sea considerado una figura literaria al lado de la metáfora y el oxímoron.