Líbranos del mal

12 de Julio , 2024

Me encantan los razonamientos del conseller de Derechos Sociales de la Generalitat de Cataluña, Carles Campuzano, para rechazar el reparto de menas y justificar que no están dispuestos a admitir ni al primero.

Su discurso es un modelo de praxis política que ni a Maquiavelo se le ocurrió o, por lo menos, a mí se me pasó despistada.

En resumen, el señor Campuzano mantiene que la política al respecto es una ensalada de parches, que necesitamos medidas a largo plazo y ordenadas, y que mientras tanto nos limitamos a repartir los problemas de Canarias por toda España, lo cual no es nada serio y no piensan participar.

No me digan que el señor Campuzano no merece el premio Chiquitita dime tú a la solidaridad internacional por su preocupación a favor de la infancia. “Nosotros, hasta que esté todo bien organizado, ni nos movemos”.

¡Cuánta sabiduría encierran esas palabras! ¿Para qué mover un dedo si no tenemos ni pajolera idea sobre lo que debemos hacer con ellos? Si el problema lo tiene Canarias, lo lógico es que se quede con él y no trocearlo en pequeños problemas por doquier para que el mal se extienda.

Al señor Campuzano se le entiende a las mil maravillas, aunque en realidad se ha quedado pelín corto, porque por el mismo precio podría haber solicitado la repatriación de todos los llegados de África: menas, varones adultos y familias al completo. Si el problema lo tienen en Ghana, ¿a qué viene eso de andar repartiéndolo de un lado para otro?

“Nosotros, hasta que todo esté bien organizado, ni nos movemos”.

Una doctrina que también puede expresarse con esa gran frase que aconseja: Si hay que ir, se va; pero ir pa ná, es tontería. ¡Viva Campuzano!

Aquel maldito día

11 de Julio , 2024

Esto se pone melodramático. Casi duelen los oídos al imaginar el tono con el que Juan Carlos Barrabés se lamenta ante el periodista de su relación con Begoña Gómez:

_ ¡Maldigo el día en el que la conocí!

Suena a Escarlata O´Hara en contraluz ante un cielo rojo de estudio, tan rojo como la tierra de Tara, o como el incendio que acabará por arrasar la casa. Ella se juramenta para no volver a pasar hambre. Barrabés, para no volver a confiar en esposas de presidentes.

Begoña lleva meses construyéndose un papel arquetípico. Ya vimos que no es Marta Ferrusola, ni Carmen Collares, ni Ana Botella, que son las que podrían competir para hacerse con el protagonismo de la historia a la española de ‘Lo que el viento se llevó’.

Teníamos el personaje, teníamos la trama, pero faltaba guión. Su marido le escribe páginas impagables con las dos cartas a los gentiles y su retirada de cinco días, cual Sánchez Mejías en Pontevedra después de tener a Alberti de banderillero.

Pero no era suficiente. Ahora ha llegado Barrabés para darle la frase que haría las delicias de cualquier dramón con rasos drapeados y cortinones palaciegos. Sólo necesitaría modificarla levemente para incorporarla al lenguaje dramático del personaje que se dirige a ella: “¡Maldigo el día en que te conocí!”

En el cartel del teatro, debajo del título de la obra, la frase tendría un tirón irresistible. Hoy ya no se estilan estas adaptaciones, pero no perdemos la esperanza de que algún día se estrene con María Fernanda Ladrón de Guevara como protagonista, con María Guerrero, o con Nuria Espert, cualquiera de ellas daría una Begoña de ringorrango.

Seguro que en las próximas jornadas crecerá el guión y se enriquecerá hasta hacerse con un lugar al lado de la ‘Dama de las Camelias’.

Dos mujeres

10 de Julio , 2024

Marta Ferrusola le negaba a José Montilla la posibilidad de presidir Cataluña por haber nacido en Andalucia, por llamarse José y por no pronunciar bien lo de ´Setze jutges d’un jutjat…´

Ferrusola era de ese tipo de personas que se mueren sin saber que durante toda su vida han sido aristócratas, clasistas y racistas de la peor especie. No se trata de injuriar al fallecido, porque esa idea la hemos repetido cientos de veces en vida del personaje, y no vamos a desdecirnos ahora por haberse muerto. Escrito está. Ojalá se haya arrepentido en el último instante.

Pienso en las similitudes y diferencias entre Begoña y Marta y me salen más de las primeras. Al menos similitudes de fondo, porque ambas mujeres, llegadas por vía matrimonial a lugares de nula capacidad decisoria, se han arrogado poderes que van más allá de las propias leyes, siempre en beneficio económico personal y siempre en perjuicio de las carreras políticas de sus maridos, es un decir.

Marta, además de urraca, era mujer de muy poca paciencia y sin precaución de ningún tipo a la hora de guardar las formas. Más de una vez mandó a la mierda a los periodistas desde que dejaron de hacerle la pelota y preguntaban sobre asuntos comprometidos. En catalán, eso sí. ´Vagi-se’n a la merda´, decía con ese desprecio propio de quienes se creen a salvo de la crítica, muy distinto de aquel otro tono de Fernando Fernán Gómez, que era de hartazgo ante los incompetentes.

Creo que tanto Marta como Begoña tienen, o tenían, un coco bien amueblado para urdir marañas y por eso a la primera le llamaban la madre superiora del convento, capaz de controlar hasta el último céntimo, no como la de Belorado, que tiene un agujero en la mano y todo se le va en gastos.

¿Cómo acabarán llamando a Begoña? ¿Sor Globalia?

Dogma

9 de Julio , 2024

Para mayor recochineo, los condenados por los ERES de Andalucía salen de uno en uno de la cárcel. Es el premio del telediario. Así tenemos imágenes perfectamente diferenciadas de cada uno de ellos con las que ilustrar las noticias: Éste también sufrió injusticia, y éste, y éste.

Tiemblen los queridos lectores ante el panorama que abre el Constitucional, porque si todas las autoridades hasta ahora responsables del mayor caso de malversación institucional _680 millones de euros_ se van a la calle limpios de polvo y paja, mucho me temo que los culpables acabaremos siendo ustedes y yo.

Y si no los culpables, que para eso hay que hilar muy fino y durante mucho tiempo, sí al menos los paganos, que viene siendo lo mismo, aunque nuestros nombres no figuren en ninguna sentencia judicial, ni falta que les hace, porque los euros nos los van a extraer con jeringuilla y sin anestesia.

El argumento es que esas cantidades ya estaban en el presupuesto y ellos no eran quienes para oponerse. ¿Y quién las puso en los presupuestos?

Por lo que vamos a ver en la gran traca final que se avecina, Chaves y Griñán tampoco tienen nada que ver en el asunto. Sé que les cuesta trabajo creer que estas cosas sucedan y que los delitos se cometan sin autores, pero debemos reconocer que en este campo los doctores de la Iglesia hicieron mucho daño al abrir las puertas a los dogmas de fe, especialmente el de la virginidad.

Si el embarazo de María pudo producirse como se produjo, ¿qué inconveniente hay para que en el partido de los cien años de honradez se evapore el dinero sin intervención de parte?

Cosas más difíciles se han visto, y muchas más se verán, a poco que se vayan cerrado capítulos con la facilidad y el éxito de los presentes. Todo consiste en sentarse y esperar.

M*A*S*H

8 de Julio , 2024

Mención aparte del teléfono de Gila, de M*A*S*H, la película y la serie de la CBS sobre la guerra de Vietnam disfrazada de guerra de Corea, y de El gran dictador de Charlot, no conocíamos nada tan gracioso relacionado con el Ejército como lo protagonizado por el PNV y Bildu este fin de semana en Guecho.

Ha sido escacharrante y merece ser contextualizado con exactitud.

Tres de los buques que forman el Grupo Expedicionario de Combate Dédalo 24, regresados a España después de permanecer cuatro meses desplegados por el Mediterráneo, el Atlántico y el Báltico _el buque anfibio portaaeronaves L61 Juan Carlos I, con sus Harrier AV/8B a bordo, el buque de asalto anfibio L51 Galicia y la fragata F103 Blas de Lezo_ pudieron ser visitados durante su estancia en el puerto de Guecho gracias a una jornada de puertas abiertas.

La cola que se forma a partir de la siete de la mañana, tres horas antes de la apertura de escotillas, para poder acceder al interior de los barcos fue como la del estreno de ET y esa escena de españolismo en estado puro ha sido inaguantable para los dirigentes de los dos partidos nacionalistas, que tuvieron que ser asistidos por dificultades en la respiración.

Aquello fue demasiado para unos y otros, que se apresuraron a pedir recado de escribir para dar rienda suelta a sendos comunicados de traca. En el primero, el PNV considera que la presencia de la flota es “una imposición que no beneficia en nada y que genera malestar a una parte de la sociedad getxotarra” porque “los alardes belicistas chocan frontalmente con nuestra visión humanista de la sociedad”, al margen de otras consideraciones identitarias que se caen por su propio pie con sólo echar un ojo a las colas. Lo de Bildu, teniendo en cuenta de dónde vienen, resulta todavía más patético.

La fiesta eterna

7 de Julio , 2024

¿En qué se diferencia el Orgullo al Carnaval de Tenerife o al de Río? En las fechas. Uno cae en junio y los otros, entre febrero y marzo. No así la Semana Santa de Sevilla y la de Málaga, que caen las dos en los mismos días.

El libre disfrute de la sexualidad, como el de la religiosidad, está muy bien mientras no sea impuesto ni cause perjuicios a quien no participa de esas expansiones. Bueno, de ésas y de ninguna otra, pero algo tienen la religión y el sexo que sus exhibiciones públicas tienden a consolidarse en el tiempo. De hecho los romanos y pueblos anteriores acostumbraban a salir a las calles para mezclar los conceptos de dioses, placeres y desenfrenos.

El Orgullo, dejémonos de historias, es más viejo que el pollo al chilindrón, y vestirse de mujer, de cura o de puta barata ha gustado desde los tiempos del becerro de oro. Incluso era propio de emperatrices hacerse pasar por profesionales del sexo para recibir el roce de la plebe.

Ya entonces estaban implicados los ayuntamientos, o sea, las autoridades. Unos lo harían por devoción, porque se sentían devotos de Saturno, de Mitra o de Cibeles, y otros, porque no les quedaba más remedio, ya que si el pueblo en masa se lanzaba al disfrute carnal y lo hacía con la bandera de algún dios, no iban a ser ellos tan osados como para impedírselo.

Igual que hoy, aunque el nombre del dios haya demudado por las siglas LGTBI, o incluso más largas.

Alguien ha dicho, el Orgullo ha venido a quedarse. Qué poca cultura. El Orgullo nunca se había ido demasiado lejos. En todo caso, a marzo. Pero las ocasiones en las que durante la antigüedad se salía de las casas para hacer orgías oficiales también eran más de una al año.

En algunos sitios vamos por delante. Entroido, Arde Lucus, Orgullo, Maruxaina y fiestas de guardar.

La dama tapada

5 de Julio , 2024

Discreta, hogareña, humilde y conciliadora, la catedrática doña Begoña —valga la redundancia— ha solicitado que se le evite la grabación videográfica de su declaración de hoy.

Es tal su recato que su primera preocupación es preservar su imagen en un acto tan demandado por el público, ávido de información.

¿Cuántas no darían varios días de sus vidas por aparecer fotografiadas en los papeles, aunque fuese de perfil izquierdo, centro y perfil derecho? Una foto que les abriría las puertas de los Jorgejavieres que en España son.

Pues nada, ella empeñada en pasar desapercibida como el Hombre Enmascarado, la sombra que camina, en su caso, mejor con hijab, en honor al Africa Center. La dama tapada que entra y sale de los juzgados como el comisario Villarejo, detrás de unos útiles papeles que siempre le sirven de muletilla.

Tapada debería haberlo estado desde el principio, no por pata quebrada, que eso ya es historia, sino por simple decencia, y se habría ahorrado el marrón en el que se han metido ella y su marido.

Ignoro qué habrá decidido el juez, ni si cabe tener en cuenta esas excepciones “dada mi relevancia pública”, como dice la investigada en su solicitud de apagón de cámaras.

Lo que no ofrece dudas es que doña Begoña, bisoña en juzgados, no está orgullosa de su estampa y pretende difuminarla. No nos extraña. Nadie puede sentir el más mínimo aprecio por la fotografía de la esposa del presidente emponzoñada en una cadena de actuaciones que tiñen de negro el más brillante de los expedientes y que, unida a una trayectoria de dudosa limpieza, acaba por sugerir, sólo sugerir, el más insano de los comportamientos políticos.

Dada mi relevancia pública voy a ser cristalina como agua de la fuente. Eso sí habría tenido sentido.

El país más feliz del mundo

4 de Julio , 2024

La ministra de Trabajo odia el trabajo. Nunca le gustó. Pertenece a ese tipo de personas que cuando llegan al capítulo 3 del Génesis, versículos 18-19, donde pone “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, tiran el libro y dejan de leerlo. Es un texto demasiado descarnado para ellas.

Pero la vida y la política tienen estas cosas. Por caprichos del destino Yolanda llega a ser ministra del ramo, que es como si a Carmen Lomana la hacen ministra de Agricultura, o a Puigdemont, presidente del Constitucional.

Su gran plan en estos momentos es reducir el trabajo. Pero no reducir las horas de trabajo de cada uno, que es lo que expone, sino en general, esto es, que cada vez haya menos.

Ya me contarán, si su genial idea es trabajar casi tres horas menos a la semana y cobrar lo mismo, ¿quién es el guapo que adivina unas subidas de precios de órdago a la grande?

Pero no terminan aquí sus intenciones. En el fondo de su alma, protegido por un cancerbero rabioso y dos dogos argentinos, guarda su verdadero plan estrella, que es la semana de cuatro días, es decir, 32 horas de rechupete. ¿A quién no le va a gusta semejante bicoca, si además podemos añadirle una notable subida de sueldos?

Pero el caso no es aprobarlo, sino vivir en un país capaz de soportarlo, el país más feliz del mundo. Cuba no lo soporta, por ejemplo. Ni China. Y los casos no son ni parecidos.

Ya han conseguido que no exista demanda en según qué sectores. La nueva medida acabará por descalabrar a España como receptáculo de empresas extranjeras. ¿Dónde se trabaja menos y es más caro? Pues eso.

Sánchez le ha dado el visto bueno al plan. Quizá lo comparta plenamente porque todo ayuda a que seamos un país subsidiado, conformista, sin ambición y, eso sí, con mucho tiempo libre.

Lo que la verdad esconde

3 de Julio , 2024

André Maurois decía que “es una verdad absoluta que la verdad es relativa”, pero en España le ha salido un adversario que quiere llevar a lo más alto aquello que él considera único y verdadero.

Él, precisamente él, que muda de opinión como los camelleros de campamento. El mismo que un día reniega tres veces de Bildu y al siguiente se besa en la boca con ellos. El que necesita a ministros que vayan por detrás aclarando que no miente, sino que es un cambio de opinión.

Ése, precisamente, ése se va a armar de una ley que le permita censurar a los medios que no piensen como él. Se le ha ocurrido la humorada de llamarlo desinformación, como si Pilar Alegría fuese la Boca de la Verdad romana. Y añade que se trata de medios sin lectores. ¿A qué tanto revuelo entonces?

Cuando Alemania quiso hacerse con algunas publicaciones españolas para contar con germanófilos antes de la I Guerra Mundial —no de la II—, lo que les preocupaba a los intermediarios es que el medio tuviese lectores, por eso se fijó en diarios y revistas de temas populares, un tanto irreverentes y amigos del chismorreo. Lo lógico. Si quieres vender anillos para las narices no te vas a anunciar en la Revista de Occidente.

“La verdad es un ácido corrosivo que salpica casi siempre al que lo maneja”. No se lo van a creer, pero la frase es de Ramón y Cajal. Y todavía más demoledora es la de su tocayo Santiago Rusiñol: “Quienes buscan la verdad merecen el castigo de encontrarla”.

Un presidente ocupado en semejantes alturas filosóficas es un presidente frustrado, incapaz de encarar los auténticos problemas que le tocan gestionar, obsesionado por su propio futuro y angustiado por su presente.

Haga lo que haga no conseguirá que su política se vea de otro color del que tiene, gris tirando a negro.

El lado oscuro

2 de Julio , 2024

Resulta curioso escuchar de labios del presidente que los causantes de la desinformación son los medios que no tienen lectores. Algo así como si nos intenta convencer de que las serpientes más venenosas son las que no tienen veneno.

¿Cómo se puede desinformar sin que te lean? Y sobre todo, ¿por qué preocupa al presidente semejante contradicción?

Sánchez necesita una disculpa que disimule, disfrace, oculte o maquille sus verdaderas intenciones, que no son distintas a las que siempre han movido al poder, la censura; y se inventa la máquina del fango, reforzada ahora con unas características insólitas.

Vamos a censurar a quienes no tienen lectores, o sea, a quien nos dé la gana a nosotros.

En todo caso es un tic dictatorial que no se lava ni con escamas Saquito, porque se le ve venir desde lejos.

Quizá se atreve a promover un planteamiento abierto a favor de la censura porque el oficio está institucionalizado desde hace años. Se censura a quien habla en castellano en según qué ambientes, al que no utiliza la expresión todos y todas en sus discursos, al que alaba la belleza en la mujer, al que critica a los okupas, al que pondera los pantanos del franquismo, al que no está del todo de acuerdo con el movimiento Me Too ni con todo lo que alguien ha considerado que pertenece a lo políticamente correcto, que es mucho y muy variado.

Con ese trabajo por delante, cuando más débil es la resistencia a admitir la dictadura encubierta, se lanza un plan de censura sin tapujos y sin miedo a ser lesivo contra la democracia. ¿Cómo lo va a ser si llevamos años obligándoles a emborregarse y no dicen ni pío?

Ya lo saben, en dos semanas va a estar preparado el bodrio. A ver qué dicen los colegas del lado oscuro.