Archivo de Junio, 2024

Todos a una

Jueves, 20 de Junio, 2024

Muy seguro está Miguel Ángel Revilla de que los españoles nos levantaremos todos a una como en un nuevo 2 de mayo contra una hipotética financiación singular de Cataluña. No sé de dónde saca tal convencimiento.

Aquí, día sí, día también, pasan tropelías de ley que no serían admisibles en otros lugares, y apenas se mueven las hojas de los árboles.

Él ha prometido plantarse con una pancarta delante de Hacienda si tal ocurre, y se agradece la intención. Ya sabemos que al menos un español va a dar la batalla en caso de que el pitorreo llegue hasta la línea roja y la supere. Revilla y su pancarta: “No hay derecho”. Como un solo hombre.

Hoy estamos lavando a Magdalena Álvarez del caso de los ERE andaluces y la cosa pinta bien. Pronto serán Chaves y Griñán. Y al tiempo, si no acabamos condecorándolos con la Medalla de Sufrimientos por la Patria. La malversación de Puigdemont también va por buen camino y los escándalos más recientes, con familiares o sin ellos, están siendo tratados con un detergente especial que elimina cualquier mancha causada por la máquina del fango.

Es lo que tiene la separación de poderes. Nosotros ensuciamos, nosotros lavamos. Busque, compare y, si encuentra algo mejor, cómprelo.

A saber por qué deduce Revilla que nos vamos a poner como una bandada de basiliscos picados por velutinas si hay que llegar a la financiación singular para mantener la Moncloa.

Que se lo pregunten a Ángel Hernández, el policía herido en el procés y jubilado con incapacidad permanente. Él sí sabe valorar los que sucede: “Los delincuentes que fueron condenados se van a ver beneficiados por esta Ley de Amnistía y los que realizamos nuestro trabajo y fuimos a defender el estado de derecho vamos a ser los malos de la película”.

Mira quién habla

Miércoles, 19 de Junio, 2024

Ya nos advierte la cultura popular que quien se expresa con frases desabridas, expresiones groseras, blasfemias constantes y falta de la corrección exigible a una persona con estudios, habla como un carretero.

Nada extraña, por tanto, que el ministro de Transportes, la máxima autoridad en la materia de tartanas, carretas y carricoches, tenga la costumbre de expresarse con la misma altura intelectual que el marino Eusebio Guisasola, un viejo capitán de Santander que, de tanto atracar de puerto en puerto, sabía insultar como se haría en cualquier tugurio de Buena Esperanza, Bombay, Marsella o Veracruz.

Una enciclopedia de la palabra gruesa, dijeron de él quienes lo conocieron en el Sardinero, aunque pocos podían certificar si aquella blasfemia en tagalo respondía al clasicismo filipino o a la nueva escuela de Manila.

Cuando el señor Óscar Puente define a un periodista como “saco de mierda”, lo hace con esa ponderación y justeza de quien sabe el material que trabaja, sin excederse en lo grosero ni escatimar en lo hiriente, tal como manda Guisasola, que expelía a borbotones los insultos en ráfagas políglotas y no necesitaba detenerse a pensar qué idioma usa porque era un reflejo natural y espontáneo.

Lejos de lo que pueda parecer en un primer momento, “saco de mierda” es una expresión muy considerada con la audiencia, pues al permanecer encerradas las inmundicias, no huelen. O no huelen tanto como si dijésemos “palangana de mierda”, que entonces sí, la pestilencia nos alcanzaría a todos por igual, como la prima de riesgo.

Dentro de sus altos cometidos, el señor Puente hace gala de su gracejo e insulta de acuerdo con el gremio que pastorea. No se imaginan cómo se pone de cuartelera Margarita Robles si le pisan un callo o cómo se prodiga en lenguaje carcelario el bueno de Marlaska.

Mercado negro

Martes, 18 de Junio, 2024

Desde esta parte de los Pirineos no se le ve muy entusiasmado a Puigdemont con la promesa de la financiación singular de Cataluña. ¿Por qué? ¿Le parece escasa?

No. Qué va. Le parece mal que se la ofrezcan a ERC a cambio de investir a Illa, porque de esa forma él se quedaría sin Generalitat.

Es entonces cuando rezonga entre dientes:

—Y tú te quedarás sin Moncloa, querido.

Como pueden comprobar transitamos terrenos de una gran altura política, donde el chantaje, la extorsión, la compra de voluntades y el menudeo se expresan con la misma frialdad y el mismo espíritu bursátil que en un zoco o en un narcopiso.

¿A cómo está hoy la gobernabilidad? ¿Ha subido la cláusula catalana? ¿A cómo está el flete del agravio histórico? ¿Se mantiene en su precio la financiación singular?

Se ponen a hablar de sus cosas, les cuelas por el medio la cotización en lonja del abadejo y ni se enteran. Y después dicen que el pescado está caro.

En su primer viaje a países de mercaderes, a los occidentales les extraña el desparpajo del regateo y su omnipresencia en cualquier transacción comercial. Bueno, supongo que eso era antes, porque hoy quien viaje desde España a uno de esos baratillos está dotado para engañar al más listo de los tenderetes.

—¿Cuánto pide por esa alfombra? Le ofrezco la parte contratante de la primera parte considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal? ¿A que está muy bien, eh?

Cuidado, dicen entre ellos los chalanes, ahí viene un grupo de españoles y te la pueden meter doblada. ¡Menudos son ellos en el regateo! Tiqui taca, tiqui taca.

Los hermanos Marx nos abrieron las puertas de la negociación y Pedro Sánchez nos ha dado el máster por muy negro que sea el mercado.

No lo llames amor, llámalo X

Lunes, 17 de Junio, 2024

Salvador Illa, Pedro Sánchez y el resto de ideólogos acaban de descubrir de súbito prono que Cataluña es una tierra maltratada por España, porque la metrópoli, desde Alfonso X el Sabio para acá, se ha dedicado a realizar sus mayores inversiones en Melilla, en Higuera de Vargas y en Nogueira de Muñiz, dejando a un lado Matadepera, en Barcelona, que por eso es el segundo municipio español de mayor renta media, por debajo de Pozuelo.

Gracias a que su partido no suma, ni ganando en Cataluña, ni perdiendo en España, Sánchez e Illa han despertado a la cruda realidad y se han puesto manos a la obra para remediar cuanto antes el desaguisado.

Al grito de “no es privilegio, es justicia”, Illa se ha lanzado a justificar todos estos años que llevamos despreciando a Cataluña y favoreciendo, por ejemplo, los trenes a Extremadura y Galicia, que están como quieren.

La anunciada financiación singular es poco. Añadámosle la cláusula catalana ¿y por qué no?, un plus de embajadas que les permita competir en el extranjero con las instalaciones del Centro Galego de Buenos Aires y con la Casa Galicia de Nueva York.

Todo será poco para compensar estos años de marginación que Jordi Pujol y familia supieron llevar con abnegada resignación y humildad cristiana. No imaginamos a ningún compatriota que se niegue a reconocer la justicia de la cláusula catalana, ni siquiera García Page.

Todos marcharemos como un solo hombre con nuestra pequeña o gran contribución _que por algo se llama así_ para hacer que Puigdemont y Junqueras, los CDR y la CUP salgan por fin de su pobreza y puedan comprarse un Falcon para cada uno, o lo que más falta les haga en cada momento.

No lo llames privilegio, llámalo X.

Las tribulaciones de un chino en China

Domingo, 16 de Junio, 2024

Las tribulaciones de un presidente demócrata han de ser exactamente las contrarias de las que le conmueven a Sánchez.

Luchar por la independencia judicial, apuntalar la igualdad de los españoles allá donde quiera que vivan, garantizar una prensa libre, ceñirse al cumplimiento de las leyes, evitar cualquier sospecha de nepotismo, desterrar los despilfarros, someterse a la Constitución y otras muchas que se derivan de las anteriores.

Lo curioso del caso es el auténtico desparpajo con el cual se pretende convencernos de que el camino correcto es exactamente el contrario, como si hubiésemos vivido toda la vida equivocados y ahora apareciese Sánchez entre nubes para marcarnos la senda de la verdad, como ese locazo de la secta Evol que se presentaba humildemente como salvador de la humanidad, ni más ni menos.

Esta inversión de los papeles vive ahora uno de sus episodios más clamorosos, cual es comprobar la presión del fiscal general del Estado sobre los cuatro fiscales del procés para hacerles ver que la justicia está del lado de amnistiar la malversación y no de quien la persigue si el reo es catalán.

Y ya no digamos, cuando defiende la filtración de los datos fiscales de un particular por intereses políticos.

Si tienen la humorada de leer todos aquellos medios en los que el PSOE tenían influencia después, e incluso antes, de la muerte de Franco, encontrarán una y otra vez al anti-Sánchez reflejado en sus ideales políticos.

En Triunfo, por ejemplo; en Sistema, la revista que tantos años dirigió Tezanos. En todas ellas se puede leer una y otra vez cómo ha de comportarse un político demócrata, un retrato que comparado con la realidad es el negativo de una película que sólo tiene sentido si se proyecta invertida.

Objetivo: la Casa Blanca

Sábado, 15 de Junio, 2024

Ya tenemos dos nuevos bandos. El de los que creen que a Biden se le fue la olla durante la cumbre del G7 en Borgo Eganzia, como ya había ocurrido días antes en Normandía, y el de quienes creen que está más fresco que una lechuga, acusando a las fuerzas del mal de intentar presentarlo con graves carencias mentales para favorecer sus intereses espurios.

La solución real la saben los doctores que atienden su salud, pero si se nos permite hablar por boca de ganso, a través de vídeos y poco más, no hay duda de que este señor está pidiendo a gritos sopitas y buen vino.

Toda una tragedia, porque si Estados Unidos, potencia entre las potencias, no es capaz de presentar más candidatos a ocupar su presidencia que Donald Trump y Joe Biden, se necesita algo más que un despiste para justificarlo.

La escena de Meloni, cogiéndolo por el brazo y reconduciendo su interés hacia el lugar que centra la mirada del resto, puede ser un gesto inocente por parte de la anfitriona, que desea pastorear a sus invitados para que todos sigan el programa al pie de la letra, pero también es cierto que lo hace con Biden y no con otro.

La discusión no es baladí. Su hijo acaba de ser condenado y estamos a cinco meses de las elecciones. Si Biden sigue dando continuas muestras de debilidad, Trump puede volver a la Casa Blanca con todas sus condenas en la mochila.

Los defensores de Biden cual lechuga señalan la existencia de dos vídeos manipulados, de donde se eliminan los fotogramas que demuestran el comportamiento normal del presidente, como tantas otras veces ha ocurrido en el pasado.

Lo malo es que, ni con ésas, somos capaces de ver a un Biden en plena forma; ni se nos borran los lapsus que le acorralan los últimos meses.

El ataque de los muertos sin ojos

Viernes, 14 de Junio, 2024

A Vicente Guilarte, el presidente interino del CGPJ, le resulta aterradora la propuesta de Pedro Sánchez para cambiar el sistema de elección de los jueces y lo dice.

Pero lo auténticamente aterrador es que ahora mismo los españoles no estemos huyendo despavoridos por las calles ante dicha amenaza, ante el anuncio de perseguir a los periodistas críticos allí donde se encuentren y ante cualquier atisbo de dictadura que él enmascara bajo una sibilina capa de calidad democrática.

El ataque de los muertos sin ojos es una chuminada al lado de lo que se puede esconder detrás del control a los contrapoderes. Lo saben bien los venezolanos que nos advierten sobre los movimientos políticos que ellos observaron sin apenas darles importancia, pensando que una involución como la que se avecinaba nunca sería posible en su flamante democracia.

Sánchez sale a la calle y se siente odiado. Le pitan y le abuchean. Él pensará que son grupos organizados por sus adversarios, pero ya no cabe tanta planificación. Por eso, se acerca cada vez más a la definición que Moravia hizo de la dictadura, un sistema en el que todos temen a uno y uno, a todos.

Él confunde la calidad democrática con su capacidad para controlar a jueces y periodistas como hace con Tezanos, Conde Pumpido, García Ortiz y con todos los poderes que ha logrado domesticar hasta ahora.

Muertos sin ojos que no sean testigos de nada y que le obedezcan como zombis descerebrados. Debemos pensar que es demasiado tarde para que sea posible una sumisión tan medieval, pero a veces nos asalta la duda como a Guilarte y sobreviene una imagen aterradora. Una bandada de garrulos lisérgicos se desmanda por las calles fuera de todo control.

Esas cosas sólo pasan en el cine, ¿verdad?

El fantasma de la ópera

Jueves, 13 de Junio, 2024

Para ser un buen democratizador de la ópera se necesita mucho dinero. Un buen montaje de Nabuco o de Aida no se resuelve con cuatro perras, porque para ver una pachanguita con los Tres Sudamericanos y el coro de la parroquia, mejor te quedas con el original y que te canten ‘Cuando salí de Cuba’.

Los soviéticos democratizaron la ópera a base de rublos, y porque era un ejemplo de obra colectiva, un engranaje perfecto que luego debería reflejarse en la sociedad, todos trabajando como tornillos engrasados sin un mal chirrido, ni una nota más alta que la otra.

Además, eran precios asequibles, no había competencia en otros entretenimientos y la asistencia a los conciertos puntuaba.

Democratizar óperas desde la Diputación de Badajoz se nos antoja mucho más complicado, y por eso el encargado opta por tumbarse a la bartola en su palacete de Elvas, a sólo 20 kilómetros de la capital extremeña, pero a un mundo de distancia de la realidad.

Cuando acabe su mandato, al hermano del presidente Sánchez le preguntarán si democratizó muchas óperas en Badajoz y David Azagra deberá reconocer que sólo una, el drama jocoso de Mozart ‘Così fan tutte’ —‘Así hacen todas, o todos’—, homenaje a quienes como él se dedican a democratizar llenándose los bolsillos sin dar palo al agua.

Ignoro si las ansias por democratizar la ópera en Badajoz son mayores que en cualquier otra provincia española, aunque la labor es encomiable y los pacenses tienen que estar encantados de que sus representantes les cuiden hasta el detalle una educación tan exquisita como para apreciar un spinto, para diferenciar la época belcantista del singspiel, y en definitiva, para disfrutar de las coloraturas más espectaculares del género, placeres todos ellos que no tienen precio.

Yolanda

Miércoles, 12 de Junio, 2024

No es por presumir, pero el fracaso de Yolanda Díaz ya se escribió en esta columna antes de que se celebrase aquel esperpento con Mónica Oltra, Ada Colau, Mónica García y Fátima Hamed hace tan solo un año y medio.

La trayectoria de la rapaza, la inconsistencia del proyecto, la endeblez de su discurso y la súbita metamorfosis de cocón a crisálida que experimenta, no presagiaba nada bueno.

Lo realmente triste de su historia es que en esta España actual le haya servido para ocupar la cartera de Trabajo y la Vicepresidencia segunda del Gobierno. Ítem más, para que después de reconocida por ella misma la hecatombe, siga al frente de ambas responsabilidades.

Sirva de consuelo saber, con plena seguridad, que la situación creada a partir de la semidimisión de Yolanda no puede prolongarse en el tiempo, como la costumbre de comer uvas en fin de año, y que, por hache o por be, por Sánchez o por Sumar, por ella misma o por sus coaligados, ni el conglomerado va a seguir igual, ni ella va a ser vicepresidenta hasta que las ranas críen pelo. Es decir, más bien poco.

Me corrijo. No es que la historia de Yolanda sea triste. Es de llorar, lacrimógena como Ama Rosa, y angustiosa como La decisión de Sophie. Si no salimos a la calle con el moco colgando y el paño de lágrimas, es porque a su alrededor el panorama tampoco es brillante.

Imagínense cómo están los Sánchez, esposa, hermano y demás familia; quién mueve los hilos de los catalanes, a quién entregan su confianza los vascos.

En ese jardín de zarzas y berenjenas, Yolanda apenas desluce. Lástima que de vez en cuando haya elecciones y aunque la gente no lo crea, el peso de los votos caiga como mazazos contra unos u otros.

Estaremos atentos, porque el verano viene la mar de entretenido.

Todo el mundo gana

Martes, 11 de Junio, 2024

A Sánchez, a Teresa Ribera y a Esther Peña les hace ilusión decir que el PSOE ha ganado las elecciones, que ha contenido el avance de la extrema derecha y alguna cosa más que ahora no me acuerdo…¡ah, sí! Que los españoles apoyamos la amnistía.

Es una pena, pero se equivocan en los tres casos. De hecho, a Sánchez no se le vio en la foto, lo cual es definitivo en estos casos. No conozco ningún político que habiendo ganado unas elecciones no se asome al balcón, y ustedes tampoco. Lo hace Woody Allen, que cuando le dan un Oscar, no acude a recogerlo, y lo hizo Sartre con el Nobel, pero no son políticos.

Perder es muy duro, pero de nada vale negarlo porque solo se consigue quedar como un resentido. ¿Se imaginan que este domingo Zverev agarrase el micrófono de la pista Philippe Chatrier y dijese al público que había ganado? Es inconcebible, y sin embargo, lo dice un político y cuela.

Claro, estará haciendo sus cálculos con el método D’Hondt aplicado de la ley de Murphy partido por dos. Y listo, nos tragamos el sapo como panolis.

Ayer lunes, después de reunirse la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, varios de sus dirigentes manifestaron lo satisfechísimos que se encontraban por quedar en segundo lugar. Iratxe García se llamó “dique de contención” de la extrema derecha en Europa, como si ésta no hubiese crecido.

Todo para ellos es muy positivo, “porque el PP consideraba que iba a arrasar”. En Podemos también están muy contentos porque han conseguido su objetivo de colocar a Irenita en Europa. ERC está encantado por mantenerse en un escenario tan complicado y, por fin, IU reconoce que la culpa de su mal resultado es Sumar, sin matices.

Albricias, todavía queda alguien que lee correctamente las cifras que le ponen por delante.