Archivo de Mayo, 2024

El espejo tiene dos caras

Sábado, 11 de Mayo, 2024

No creo que la cancioncita de Israel en Eurovisión sea tan buena para ganar el favor del público de antemano. Me da que el apoyo a la balada es más político que musical y proviene de quienes se asustan del partidismo en contra de los judíos que se pretende presentar como generalizado y masivo en todos los lugares.

Eso sin contar los episodios de racismo antisionista que comienzan a darse, de momento de forma aislada, como en los años previos a la persecución nazi. Vamos, una maravilla de sensatez.

Los análisis simplistas y maniqueos desembocan en radicalismos, y éstos tienen todas las papeletas para estar equivocados. Es triste acudir a esta perogrullada, pero una y otra vez la masa cae en el mismo error, sin duda porque detrás de ella hay personas o grupos interesados en mostrar una sola cara del espejo.

Cuando a la turba le da por derribar estatuas de los descubridores españoles, recuerda la caza de brujas. Y cuando vemos tanta unanimidad en la condena a una parte, las cejas se fruncen y se recela.

El sufrimiento del pueblo ucraniano no ha generado una oleada de protestas contra Rusia, y si esa pasividad se echa en cara del activismo profesional, de inmediato responden que los rusos tienen sus razones y que Ucrania no es inocente del todo.

Curioso razonamiento que ahora ha desaparecido por completo.

Palestina es un pueblo sufriente, pero Israel también. La convivencia está lejos de alcanzarse para poder mejorar a partir de ella. El festival de mañana, se quiera o no, va a significar una especie de referéndum, no tanto de Israel y Palestina, como de las protestas. Si la canción de Eden Golan queda entre las cinco primeras, los acampados deberían plegar tiendas y abatir columnas.

6 en la sombra

Viernes, 10 de Mayo, 2024

Que a una chica tan de izquierdas como es Sira Rego sólo se le ocurra aniquilar a los judíos desde el río hasta el mar como solución al conflicto, explica lo mal que está la enseñanza en este país.

Que a un señor como Óscar Puente se le valore por ser un bocazas y avance por la vida dejando atrás una ristra de problemas que no lo eran antes de su paso, ilustra el nivel político hasta el que se ha descendido en España desde Alfonso X el Sabido hacia adelante.

Que a un señor como el ministro Bustinduy se le ocurra asomar la cabeza desde el chapapote de mediocridad en el que se esconde la mayoría del tiempo para decir semejante babosada sobre la colaboración de las empresas españolas en el genocidio israelí, demuestra que con esta clase política España no necesita ningún enemigo porque los tenemos en casa bien gordos y bien alimentados.

Que a un señor como el llamado Urtasun, ministro de la cosa cultural, se le conozca más por eliminar el Premio Nacional de Tauromaquia que por cualquier otra actividad ministerial de cierto provecho, pone de relieve que sobra su culo en el Consejo de Ministros o sobra su silla y el ministerio entero.

Que un señor como el Excelentísimo don Álvaro García Ortíz —no se vaya a rebotar—, fiscal general del Estado, esté un día sí y otro también en los papeles como modelo de arbitrariedad, partidismo y descarado favoritismo progubernamental, pone en evidencia la poquita democracia que nos queda, lo poquito que nos quejamos y la brizna que hace falta para que se remueva toda la estructura política.

Y finalmente, por hoy, que Pedro Sánchez se tome cinco días para reflexionar y no le salga del caletre largarse con todos sus bártulos, pone de manifiesto lo poco que en España se lee a Hegel y todos sus tratados sobre Lógica.

Volver a empezar

Jueves, 9 de Mayo, 2024

La pregunta a los acampados en muy sencilla.

De no vivir donde lo hace, ¿qué destino habría preferido para su existencia? ¿Sufrir el integrismo y la miseria de Hamás, o disfrutar de la próspera y democrática sociedad judía?

Hasta los palestinos, a los que les quede libertad para decidir, saben que Israel es una organización social envidiable y Hamás es una mierda.

Israel tiene todo el derecho del mundo a defenderse de Hamás, pero no tiene ni el más mínimo de atacar a los palestinos. La dicotomía es difícil de ejecutar, pero fácil de entender.

Todo lo contrario que las protestas que se generalizan contra Israel. Son fáciles de llevar a cabo, pero de difícil comprensión, salvo que la opinión de los estudiantes esté manipulada hasta el punto de hacerles ver una realidad falseada.

Y en medio de los dos frentes, pagando el precio de los desacuerdos humanos, como siempre ocurre, el pueblo palestino, condenado hasta ahora, a la indefensión exterior y a la tiranía interna.

¿Derecho a un estado? Sí, por supuesto; pero los estados no son regalos que se conceden en una ventanilla donde se hace cola para conseguirlos, ni fruto de entusiastas campistas universitarios, sino conquistas a base de unidad y sensatez, dos condiciones que hoy son de intenso brillo por su ausencia.

Dentro de las dificultades históricas que el conflicto arrastra se unen bandadas de manifestantes acampadores que parten del mismo error primigenio que lo origina. Yo, y sólo yo, tengo razón.

No parece que sea de gran ayuda sembrar los campos de más y más poseedores de la única verdad, cuando sabemos de antemano que no la tienen, porque dársela a unos es tan meritorio como dársela al otro bando. Es decir, volver a empezar.

El chocolate del loro

Miércoles, 8 de Mayo, 2024

Me encanta pagar impuestos para que se hagan autovías. Lo que ya no me gusta tanto es volver a soltar la mosca por usarlas. La verdad es que no debería sorprenderme tanto que se implante ese nuevo tributo porque la fiscalidad moderna se basa en idear sistemas que permitan cobrar varias veces por lo mismo al ciudadano y a las empresas.

La perfección se alcanza cuando, además de cobrártelos, no te enteras, es decir, crees que son conceptos distintos. El conceto, que decía Manquiña.

Pero llega un día en el que se hace público el presupuesto anual de catering para los cinco Falcon del 45 Grupo de las Fuerzas Armadas a disposición de los 26 miembros del establishment que, por lo visto, tienen derecho a usarlos, y entonces te explicas todo, porque ni la lubina salvaje, ni el jamón ibérico, ni las ocho marcas de whisky, ron y ginebra que surten sus bodegas se pagan con impuestos ajustados, ni cuelgan de los árboles de la Dehesa de la Villa, al ladito de Moncloa.

Se necesita mucho cuajo, mucha hambre y mucho gusto por el lujo para subir el catering de los Falcon un 66,6 por ciento de un año para otro hasta situarlo en dos millones de euros, sin contar el resto de gastos que ocasiona cualquier desplazamiento.

¿Es el chocolate del loro? Por supuesto que sí. Es la factura que nos detallan con pública notoriedad para que la critiquemos un ratito y los dejemos tranquilos el resto de la legislatura, cuando ellos aprovechan para ver la forma de que apoquinemos impuestos que ya estamos pagando.

El aumento de la presión fiscal bajo Sánchez no es discutible y el aumento del chocolate del loro, tampoco. Si llega o no llega al 50 por ciento de los sueldos es entretenimiento para sanchistas y hartistas —los que están hartos— que no nos conmueve, pero con lubinas salvajes de por medio mal nos pueden convencer sobre austeridad.

Ha nacido una estrella

Martes, 7 de Mayo, 2024

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz Delgado, posee un nivel medio de inglés, eso dice textualmente su currículo, y otro nivel medio en comprensión auditiva de castellano, eso decimos nosotros.

No conocíamos el tono de su voz hasta que ayer, lunes de la semana, tropezamos con su cálido verbo en una entrevista que le realiza Susanna Griso con motivo de registrarse cifras históricas de afiliados a la Seguridad Social, algo que se debe celebrar tanto o más que el Día de la Madre, pues no en vano la SS es la madre del cordero.

Pero solventado el tema que le atañe a su departamento, la periodista quiso saber la opinión de la ministra sobre los temas de actualidad y se encontró con unas respuestas que pueden acabar con el oficio de entrevistador a poco que doña Elma ofrezca una pasantía a sus colegas y les enseñe el método.

La estrategia se desenvuelve más o menos así:

_ ¿Qué opina de las insinuaciones del ministro Óscar Puente sobre el presidente argentino?

_ Argentina no debería atacar con bulos a España.

_ Pero si el bulo inicial es de Puente…

_ Las margaritas son una planta que suele florecer de forma abundante durante la primavera.

_ Y en cuanto a los ataques del ministro de Cultura a la tauromaquia, usted que es de Pamplona…

_ Los sanfermines ya están a un tiro de piedra y lo vamos a pasar chachi piruli.

Debemos reconocer que doña Elma ha encontrado el antídoto ideal para enfrentarse a los perros de la prensa. Usted pregunte lo que quiera, que yo diré lo que me dé la gana. Adiós a los entrevistadores mordaces. Hoy existe doña Elma y ninguno le dura medio asalto. ¿Comisiones de investigación? ¡Las que quiera!

Ha nacido una estrella.

Diplomático último modelo

Lunes, 6 de Mayo, 2024

Seguro que en las barras de los bares se han hecho chistes sin cuento y especulaciones sin tasa sobre los pelos de Milei, sobre lo que consume o deja de consumir. Son las prebendas del pueblo llano sobre los poderosos, los suyos y los ajenos.

Cuando sale Maduro a piar es una garantía de chanza. Gana a Chávez por la mano y miren que el monaguillo de Sabaneta daba juego.

Pero todo eso se admite en la grosera privacidad de un bar, sin cámaras delante y sin que el chistoso de turno tenga la categoría de ministro, o sea, de representante de la nación.

Parece que a Óscar Puente lo ha puesto el Ayuntamiento de faltón municipal, y donde dice Ayuntamiento, léase Moncloa. De lo contrario, después de la que armó con Milei, ya debería estar más que cesado, pero claro, habiendo tantos ministros con esos méritos, unha perna tapa a outra.

A nadie se le escapa que las alegrías del ministro español alcanzan al barrendero del peronismo, pero no se le ocurre tocar un pelo al heredero del chavismo. Seguiría siendo un grosero y un irresponsable, pero al menos demostraría que no le mueve la ideología, sino el chiste de barra y madrugada, venga de donde venga.

De Puente se puede decir lo de la abuela que se pone de parto cuando éramos pocos. A un ministro no se le paga para que nos meta en berenjenales, sino para que nos saque de ellos, pero tiene razón Milei. Su jefe está tan cercado por los problemas de corrupción que incluso agradece cuando alguno de los suyos prende incendios paralelos, que si Israel, que si los toros, que si Milei.

Todo vale con tal de difuminar el ambiente. Hasta la chabacanería de Puente, a la que los periódicos le hacemos el favor de elevarla de categoría para referirnos a ella con un pomposo “conflicto diplomático”, cuando no pasa de ser una ordinariez.

Nuevo en esta plaza

Domingo, 5 de Mayo, 2024

La tauromaquia, que es forma finolis de llamar a los toros, es un argumento agradecido del que tirar de vez en cuando si no se quiere hablar de temas incómodos. Mientras los taurinos se ponen los pelos de punta cuando les amenazan con suprimir las corridas, no dan la lata con otras puyas al Gobierno y además, piensan ellos, ¡es tan fácil decir que el toro sufre!

No vamos a repetir ahora que sin tauromaquia no hay toros. ¡Vaya! Ya lo repetí. En todo caso conviene saber que si a los aficionados franceses les tocan los toros, se arma la tremolina. Vamos, que no es una exclusiva carpetovetónica.

Uno de los antitaurinos más activos de Barcelona fue un gallego de Viana do Bolo que se llamaba Tiberio Ávila. Además de abogado, farmacetico y pintor, don Tiberio funda el Centro Galego y gana la cátedra de Anatomía Artística de la Escuela de Bellas Artes de la ciudad condal, donde, lo que son las cosas, es profesor de Pablo Picasso.

De don Tiberio se cuentan muchas anécdotas y algunas exageraciones, como que fue el gallego que más influye en Picasso, en cuya certeza no entramos ni salimos, pero tiene gracia que aquel trueno de los ruedos, prototipo de lo antitaurino, hubiese tenido su mejor influencia en uno de los más grandes pintores de todos los tiempos, enamorado del mundo taurino hasta los tuétanos y autor de aquella pincelada racial que nos desnuda en breve apunte: “La vida de los españoles consiste en ir a misa por la mañana, a los toros por la tarde y al burdel por la noche”.

El señor Urtasun, elevado al Ministerio de Cultura por una anomalía imparable, ¿qué hará cuando se entere de que el Guernica es el final de una corrida de toros con la muerte de Ignacio Sánchez Mejías? ¿Mandará quemar el cuadro, o se conformará con unos cuantos retoques a mano alzada?

Amor y periodismo

Sábado, 4 de Mayo, 2024

Para ser el Día Mundial de la Libertad de Prensa damos una imagen bastante birriosa, especialmente porque una de las dos grandes preocupaciones del presidente es acabar con ella a base de declaraciones de amor. Bueno, no exageremos, sólo cuando le sea desfavorable. Si queremos echarle claveles a sus pies, podemos.

Repaso las profesiones y no encuentro otra que tenga un día mundial específico para defender la esencia de su ejercicio. Casi todas festejan una jornada gremial y de compañerismo, pero los profesores ya no claman por la libertad de cátedra, ni los enfermeros la libre elección del brazo donde pinchar.

Nosotros sí, aunque la Constitución y el resto de las leyes la reconozcan y la limiten para no entrar en conflictos de intereses. A la vista está que hoy es uno de los temas de máxima actualidad, omnipresente en todas las intervenciones del presidente y, por contagio, en la mayoría de las declaraciones de sus ministros, coaligados y opositores.

Incluso entre los propios periodistas se ha trazado una línea divisoria que separa a quienes la defienden y el resto, que curiosamente deja del lado de los represores a los que más amantes de la libertad se manifestaban cuando el enemigo a batir vestía de militar y portaba fajín.

Qué curiosa manera de entender el periodismo. Se parece muchísimo a la de un dictador, que sólo lo concibe cuando sirve para alabar su gusto.

En el mundo estamos muy lejos de que se reconozca como un bien ya conquistado. Por eso un día como el de ayer se mantiene en el calendario año tras año. Lo novedoso es que ahora ya no podemos dirigir la mirada hacia remotas dictaduras “in partibus infidelium”, sino hacia nuestro ombligo, porque a diario se escuchan amenazas contra la máquina del fango y otros artefactos que importunan a su profundo amor.

La tragedia de un hombre ridículo

Viernes, 3 de Mayo, 2024

Malrecuerdo que, en el curso de las investigaciones de una violación en Lugo a finales del XX —posiblemente el caso del estilete—, la Policía nos había filtrado que con toda seguridad las sospechas no se dirigirían a ningún vendedor de libros de piso en piso.

Así lo destacamos en El Progreso al día siguiente porque cualquier detalle en torno al violador era de gran interés para los lectores.

El caso es que la publicación de aquella información tuvo como consecuencia el efecto contrario, bien porque se leyó deprisa, bien porque la gente estaba predispuesta a ver el violador donde fuera o fuese. De ese modo recibimos varias llamadas para denunciar que dos o tres días antes habían abierto las puertas a un vendedor de libros y estaban dispuestos a describirlo con pelos y señales.

—No, señora; lo que decimos hoy es que no se trata de ningún vendedor de libros.

Pienso en aquella trapisonda sin sentido al meditar una y otra vez sobre los cinco días begoños que Sánchez se toma para limpiar su imagen y acaba fotografiado en todas las portadas del mundo de la mano de su esposa como presuntos corruptos.

—¿Pero no os he dicho que somos los máximos cumplidores de las leyes salomónicas, de la gravedad, de Mendel, de la palanca y hasta del Talión?

—¡Ah! —contestan los medios a coro— ¡Pues habíamos interpretado justo lo contrario! Porque si no, ¿a qué viene tanta reflexión y tanto recogimiento?

La operación va a quedar para la historia como el ejemplo de lo que un gobernante, que se precie de tener madera para serlo, no debe hacer nunca porque el deterioro que consigue es evidente. Si a ello añadimos unos ministros que se comportan como monos aulladores, tenemos la tormenta perfecta. Sánchez quizás aún no se haya dado cuenta, pero el ridículo ha sido clamoroso.

Fango en la cumbre

Jueves, 2 de Mayo, 2024

El silogismo se plantea así: Premisa mayor. Sánchez promete leña a los periodistas que le reprochen su conducta. Premisa menor. Yo no suelo callarme lo que pienso de su política. Conclusión. Me está amenazando con leña.

Quién me lo iba a decir cuando siendo un chavalín de 24 años, el redactor jefe me ordena que el domingo 23 de noviembre de 1975 me encargue de informar sobre lo que ocurre entre la plaza de Oriente y la bocana de la calle Ferraz, siguiendo el féretro de Franco depositado sobre un camión del Ejército de Tierra que lo trasladaba al Valle de los Caídos.

Por allí se movían el príncipe Rainiero, el vicepresidente nortemericano Nelson Rockefeller, el rey Hussein de Jordania e ilustres apellidos de la autocracia mundial. Pinochet, por Occidente, Imelda Marcos en el Oriente.

La Plaza de España abarrotada y todo el camino salpicado de lágrimas, porque los antifranquistas, claro, no se prestaron a hacer bulto.

Jamás dudé en aquel instante, ni en los años posteriores, que se despedía una manera de hacer política vetusta e irracional, producto de una guerra terrible, pero superada por las enseñanzas que dejó.

Ciao, Franco. Bienvenida democracia.

Pero hete aquí que ha llegado un tipo gustoso con aquella manera de entender el poder y los administrados. El que no esté conmigo, está contra mí. Un tic del que nos sentíamos vacunados con la Constitución, pero que cada día está más presente y redundante.

Se habla tanto de vulnerar el texto constitucional para agradar a los socios del Gobierno que no cuesta trabajo añadir dos frases más para cargarse la libertad de prensa y la independencia judicial. Es sencillamente clamoroso que quienes más enfangados están pretendan hacernos creer que quienes están en la cumbre del fango somos nosotros.