Un siglo de Regadío, el cura de O Mintireiro Verdadeiro

29 de Enero , 2020

Eduardo Seijas Vázquez y Amando Losada Díaz alientan el nacimiento de tan peculiar publicación

HOY SE CUMPLE un siglo del nacimiento de José Regadío Vázquez (Monterroso, 1920), el sacerdote de O Mintireiro Verdadeiro. Regadío representa a don Camilo, el cura de pueblo, bonachón, argalleiro y escotolido que Giovannino Guareschi sitúa en Ponteratto. Para dar vida a Pepón, el alcalde comunista, su enemigo eterno, racionalista y ateo contumaz, tenemos a Fernando Pensado, que no es comunista ni ateo, sino todo lo contrario, pero es alcalde y se llevó fatal con Regadío. Por lo tanto, vale.

A finales de siglo XIX ya hubo un cura en Monterroso que se llamó José Regadío, con segundo apellido de Otero. Fue párroco de Novelúa, a ocho kilómetros de Bidouredo, donde nace este segundo, a quien conocen por o Xepe. Él no está llamado para el Seminario, pues es el mayor de diez hermanos, sin embargo, va y tras hacer la guerra como enfermero en el Guadalajara, sale de cura con destino a Sarria como coadjutor, donde tiene su primer contacto con el mundo de la imprenta.

El año 1951 es cuando lo vemos al frente de tres parroquias de Palas de Rei, a saber San Xoán de Laia, San Miguel de Quindimil y San Tomé de Filgueira, donde residirá. El nombre de las tres le va a servir para formar el acrónimo de la imprenta con la que diez años después de llegar alcanza su sueño: Lakinfil.

La imprenta se radica en la famosa Travesía do Peregrino de Palas, la que ataja la avenida de Compostela, y allí encuaderna, hace carteles, imprime tarjetas e incluso libros como las poesías de Teolindo Cortiñas Toural.

Regadío tiene fama de rojo y a tal título contribuye notablemente el hecho de haber citado a Marx en el transcurso de una inauguración a la que asiste el gobernador civil de la provincia lucense. No hemos localizado el acto, pero conociendo a Regadío no nos cabe la menor duda de su certeza. Y si no, que se lo pregunten a O Mintireiro Verdadeiro, el calendario agrícola anual que él crea al comienzo de la década de los sesenta, José Regadío Vázquez / El astrólogo para ejercer de astrólogo como el Gran Piscator que fue Torres Villarroel y del que vende hasta 15.000 ejemplares.

Por esos años entra en crisis O Gaiteiro de Lugo, que es su antecedente inmediato. La culpa de todo ello en términos intelectuales, y se supone que en parte, también económicos, la tiene el Senado que se reúne en Palas de la mano del erudito boticario Eduardo Seijas Vázquez, alias O Tronas, del abogado Amando Losada Díaz, alias Doutor Alodi, y del propio Regadío. A él acuden entre otros, Roberto Ouro, Manuel Cordeiro, Celestino Pardo y Constantino Grandío, además de elementos juveniles como Amando Losada Losada, deseosos de escuchar el rico léxico del boticario, aunque solo sean unos minutos. Seijas fue coautor con Amando Losada de la guía El camino de Santiago en la provincia de Lugo, de varios manuales de heráldica gallega, del mapa hidrológico y de otros estudios sobre la flora autóctona, todo lo cual lo encumbra y certifica como un pozo de ciencia. Hay que imaginar una tarde de tertulia. Contra los cristales caen con fuerza los goterones de la lluvia. Seijas comenta «A chaparrada estarabouza o vidriame. Deberiamos facer algo escotolido pra axudar aos labregos».

Y a partir de un hecho tan simple, o algo semejante, nace O Mintireiro Verdadeiro, una mezcla de los tres saberes allí reunidos que será «chusqueiro, escotolido, galego-castelán, profético, enxebre, noticioso, artimañeiro e tamén barato», sin ánimo de agotar los adjetivos, pues le encajan algunos más.

Dous fotógrafos

29 de Enero , 2020

Unha novela de Solá

O fotógrafo Ksado, ou sexa, Luis Casado Fernández, é autor de moitas imaxes de Galicia na primeira metade do século XX.

Aínda que nado en Ávila, pasa toda a súa vida profesional en Ourense, Santiago e Vigo. Sendo veciño desta última cidade, un día ten que viaxar a Madrid.

Contan os que foron testemuñas da súa marcha na estación do ferrocarril que o fotógrafo leva dúas maletas. Nunha tiña pegado un cartel que puña: “Ksado. Hotel Palace. Madrid”, e na outra, un papel do mesmo tamaño onde se lía: “Id. Id. Id”.

-0-

O xornalista vigués Jaime Solá é lembrado especialmente polos trinta anos nos que foi director de Vida Gallega, antes de que Xosé Iglesias Presa se fixera con ela e a trasladara a Lugo.

Durante ese tempo Solá escribe e fai fotografías alí onde vaia. Moitas delas están publicadas na citada cabeceira. Para conseguilas ármase de cámara e trípode, imprecindible naqueles tempos para facer unha boa instantánea. O seu trípode viaxa no seu correspondente estuche negro, o máis reducido posible.

Unha tarde Solá pasea co seu instrumental por unha cidade de América cando observa que dúas persoas apuran o paso para achegarse onde camiña el. Nun principio Solá tamén apreta a marcha, por se as moscas, pero finalmente para e deixa que lle den alcance, porque non teñen pinta sospeitosa, máis ben todo o contrario.

Cando xa están a poucos metros, observa que eles tamén se paran, e entón a curiosidade fai que lles pregunte:

_ Desexan algo?

_ Nada. Seguirlle os pasos.

_ A min? Por que?

_ É que ímos ao concerto e non sabemos onde é. Pero con seguir o camiño do frautista, non temos perda.

Solá comprende a confusión e trata de remediala.

_ Síntoo, pero non é unha frauta. É o meu trípode.

Franco pescado

28 de Enero , 2020

Pescando ou pescado

A terceira parte dos contos sobre Franco son falsos, outro tercio son interesados polo seu aparato de propaganda e queda outro tanto para os auténticos.

O que vén de seguido ten de todo.

A xente di que o redactor de El Progreso, Juan María Gallego Tato, é chamado a declarar polo Xulgado no expediente aberto contra el por publicar unha información titulada “Yo vi pescar a Franco”, en contra da tese oficial de corrección lingüística que manda poñer “Yo vi a Franco pescando”. O propio Hortas vaino recoller nun dos seus libros.

Segundo eses comentarios, o titular de Gallego Tato suxire ao lector que Franco pode “ter sido pescado” por alguén. Algo así como o “durmido” e o “durmindo” de Cela.

Non hai tal. A información a que fai referencia todo o anterior titulouse “He visto a Franco pescar en Asturias”, e aparece asinada por un misterioso V.M. nas páxinas de La Vanguardia o 5 de abril de 1964.

O realmente curioso do caso é que tanto La Vanguardia como El Progreso publican esa crónica espontánea e case anónima, o mesmo domingo de abril, cunha pequena modificación, xa que en Lugo o título foi “Yo he visto pescar a Franco”.

Daquela, cando o xefe do Estado ten cumpridos os 71 anos, moitos comentan que xa non vai ao río, que só baixa cinco minutos. Posa para as fotos do retratista oficial, Campúa, e volve ao Parador de Ribadeo.

Pola contra, V.M. asegura que en Ribadeo saben que pasa dez horas metido no Eo. Pero a crónica da que falamos ben pode ser falsa, é dicir, non porque Franco non estea ese tempo no río, senón porque V.M. non é un espontáneo admirador. Son os servizos de prensa de S.E., que a envían aos dous xornais sen agardar que un a publique e outro a recolla. É dicir, ao contrario do rumor contra Tato.

Cao, un genio de la caricatura argentina salido de Sargadelos

28 de Enero , 2020

Muere el 25 de enero de 1918 dejando una obra inmensa en su especialidad

LOS ATENTADOS CONTRA El Papus, el más reciente contra Charlie Hebdó, o las amenazas contra los caricaturistas de Mohama tienen un significativo antecedente en el ataque que sufre José María Cao (Cervo, 1862), recién llegado a Argentina, donde desarrolla un trabajo que lo lleva a figurar entre los grandes maestros mundiales de este arte.

El general Alberto Capdevila accede a la jefatura policial de Buenos Aires y los demoledores retratos que le dedica José María no son las flores que el militar quiere ver arrojadas a su paso, sino todo lo contrario. El general trata de ajustar cuentas enviándole dos sicarios, pero José María, sin que se sepan con exactitud las circunstancias del ataque, sale ileso.

En realidad toda la vida creativa de Cao está jalonada de episodios similares, de encontronazos con el poder que inútilmente intenta apagar sus lápices y pinceles, de los que arranca caricaturas en las que se destaca la calidad de una obra que hace escuela y que influye en otros muchos artistas de todo el mundo, como es el caso del propio Castelao.

Así no es de extrañar que a la hora de su muerte periódicos como La Nación se inclinen a valorarlo más por la crítica al poder, que por el indudable arte de sus obras, lo cual tampoco es del todo justo:

_ En J.M.C. había siempre, más o menos patente, la preocupación social y un anhelo progresista: vale decir, hacía una sociedad y un mundo mejor en cuanto salía de sus manos. Y por eso fustigaba riendo como Juvenal, a los obreros de las iniquidades del presente, a las falsas grandezas, a los infatuados y vacíos, a muchos ´grandes` políticos de Europa y de América, que por veces se vengaron de él… llevándole a la cárcel.

Manuel Mayol nos ofrece de él un retrato rápido, pero muy completo: “Cao fue de todo: poeta, comediógrafo, excelente prosista, dibujante, músico, pedagogo… Socialista, anarquista, aristócrata, masón, indiferente, crédulo, escéptico, contradictorio y por encima de todo un pensador profundo y un ironista formidable. Una enciclopedia viva y serena, que derrochó cuanto tuvo y no quiso guardar nada para sí. En una palabra, Cao fue un caos”.

Pongamos en orden su biografía: 1862. Nace el 13-XII en Vila de Suso (Santa María de Cervo). Es hijo de Francisca Luaces y Luis Cao Fernández, empleado público y artesano ceramista. 1863. Se trasladan a Valladolid, Sevilla y Lisboa. 1869. Regresan a Cervo. Luis Cao trabaja en Sargadelos, donde seis años más tarde su hijo demuestra sus aptitudes para el dibujo. 1877. Cierra Sargadelos y los Cao se van a Gijón. 1879. En Madrid publica en La Ilustración Gallega y Asturiana. 1880. Dirige el taller de decorados de una fábrica de porcelana y vidrios de A Coruña. Estudia Magisterio y Comercio. Se casa con Elvira Blanco. 1886. Emigra a Buenos Aires. Semanario Don Quijote, de Eduardo Sojo. 1887. Sufre el atentado de Capdevila. 1891. Arrestado por dibujos en contra del gobierno. 1892. Detenido por una caricatura del general Nicolás Levalle, ministro de Guerra. Funda El Eco de Galicia, que transfiere al lucense Manuel Castro López. 1893. Se prohíbe Don Quijote. 1894. Una caricatura lo lleva a la cárcel por desacato. 1898. Caras y Caretas. 1899. Dibuja para El Arlequín. Orfeón Gallego. 1902. Dirige el suplemento cultural de La Nación. 1905. Conoce a María De Domenici, con quien tiene seis hijos. 1906. Dibujante principal de Caras y Caretas. 1907. Logia Combes Nº 215, de Lanús. 1912. Deja Caras y Caretas y funda Fray Mocho. 1917. Funda y dirige la Revista Popular. 1918. El 27 de enero muere en Lanús.

Noriega e Kurt Cobian

27 de Enero , 2020

Cándida Fernández Noriega (esquerda) e unha amiga portuguesa

Durante anos Antón Noriega Varela mantén co norte portugués unha relación intensa e fraternal, tanto pola súa amizade con Otero Pedrayo, como polo seu admirado poeta Teixeira de Pascoaes, a quen visita en Amarante.

A escola de Trasalba, onde Noriega dá aulas, está presidida por un retrato do vate portugués cos aditamentos indumentarios dos estudantes de Coimbra, cando din que é coñecido como O Teixeriña de Pascoaes.

Precisamente en Coimbra ofrecen un banquete a Noriega e a súa filla Cándida. Logo dos abondosos discursos dos organizadores, cheos de frases pomposas, con gabanzas inesgotables e méritos superlativos, moi ao estilo da terra, toma a palabra Noriega e di a súa filla:

_ Candidiña, eu non sei como corresponder a tantas atencións, a tantas louvanzas, como estes excelentísimos señores dedicaron ao seu humilde servidor. Pero temos que facer algo… Si, imos cantarlles a dúo o valse das olas.

E á orde do pai, os dous arrancan cos versos do mexicano Juventino Rosas, para asombro dos comensais:

_ Sobre las olas un barco va / Sobre las olas un barco va…

Un dato para os fans. O valse das olas, de título orixinal Sobre las olas, foi interpretado por The Latin Brothers… con Kurt Cobian nos timbais!

-0-

O sabio compostelán José Rodríguez Carracido, pai da bioquímica española, era unha auténtica eminencia, pero non en todos os eidos.

Cando remata o XIX, superado o seu ecuador vital, matina que daría un bo deputado polo distrito da súa cidade natal e pídelle axuda a Cánovas del Castillo, de quen obtén esta resposta:

_ Vostede quere dicir que lle gustaría ser deputado por Santiago de Cuba, porque por Santiago de Compostela, o deputado é don Eugenio Montero Ríos…

Como dicindo, toleou, señor Carracido?

Carmiña Yáñez, la primera Miss Lugo

27 de Enero , 2020

En enero de 1933 la eligen los socios del Círculo para competir en el certamen que organiza Luis Montiel

EN ENERO DE 1933, El Pueblo Gallego se pone en contacto con el Círculo das Artes de Lugo para rogarle una complicada encomienda. El diario vigués se ha comprometido con Luis Montiel, propietario del periódico Ahora, para lograr en breve plazo una Miss Galicia que nos represente en el certamen Miss España, nacido cuatro años antes como Señorita España.

Es una iniciativa de cohesión nacional frente a quienes pretenden que el certamen se llame Miss República, algo absurdo porque en todo caso habría otros doscientos títulos iguales de otros tantos países, lo cual demuestra que burros hubo siempre.

La fase final será en Madrid el 14 de febrero, quizá para encomendarse a San Valentín. Estamos a mediados de enero y el reto parece difícil. El Círculo está en un brete, pero su animoso presidente, José Lomas Díaz, desea pronunciar pronto la misma frase que Torcuato Fernández Miranda años más tarde, “estoy en condiciones de dar al Rey lo que el Rey me pide”.

Bueno, en este caso no es el Rey, sino Montiel. Lomas pide árnica a El Progreso y le transmite su inquietud. El 20 de enero de ese año el diario lucense informa del objetivo: dar con la muchacha más guapa de Lugo y hacerlo a la velocidad de la luz. La noticia está en boca de todos, máxime después de saber que la elección debe celebrarse cuatro días más tarde, sin margen para grandes preparativos.

Las bases son sencillas. Ser gallega, mayor de 17 años y menor de 26, frecuentar el Círculo y comprometerse a defender la belleza lucense en Vigo unas horas más tarde. Los sobres para poder votar se entregan en la sociedad y deberán presentarse antes de las nueve de la tarde del 23. El 24, a eso de las siete, el Salón de Columnas será el escenario para el escrutinio y la proclamación.

Feliciano Canto pide más tiempo para observar a las mozas sin ser tachado de mirón, pero no ha lugar. Usted vote y arree. Llega el día. La emoción es enorme. Han votado 276 socios y van a conocerse los resultados: Carmiña Yáñez, 104 votos y Angelines López Núñez, 67. Detrás de ellas, Lolita y Carmen Garmendia, Milagros Ruiz, Adelita Santiago Naya, Sarita Ríos, Maruja Fernández Marbán, Celsa Revaldería, Monserrat Fugarolas Real, Maruja Herrero, Gloria Cedrón del Valle, Maruja Yáñez Gómez, Mercedes Casas, Esther Fernández Marbán, Silvia Díaz-Requeijo, Felisa Díaz Moreno, Marita Rodríguez Vidal, Carmen Ferreiro, Maruja Marbán, Aurora Martínez Yañez, Pilar Álvarez Vázquez, Manolita Doel, Carmen Piñeiro, Julia Pérez del Hierro, Rosita Gallego, Mari Elena Gasalla, Aurorita Martínez, Sonsita Varela y Pilar López. ¡Carmiña Yáñez, proclamada Miss Lugo!, dice José Lomas con voz potente. Ha sido todo tan apurado que los propios organizadores no se ven legitimados para llamar Miss Lugo a la ganadora y se guardan las espaldas concediéndole el título de Miss Círculo de las Artes.

En sus primeras declaraciones, Carmiña, hija del comandante de Infantería Juan Yáñez, ya en la reserva, pone firmes a sus admiradores, pues declara que no está decidida a presentarse en la semifinal de Vigo. ¿Pero cómo dice ahora eso? ¿No era condición sine qua non?

Aún así, Lugo participa en aquella primera elección autonómica de soslayo, pues la vencedora, Emilia Docet reside seis años entre murallas, de 1940 a 1945.

Emilia se casa en el 40 con Francisco Novoa Ortiz, cuyo primer destino es la Jefatura de Obras Públicas lucense, y Carmiña, con el funcionario de la Delegación de Hacienda Rafael Alonso.

Juana resulta cogida en la faena de la Gran Vía

27 de Enero , 2020

El diestro Fortuna debe matar un toro escapado por las calles de Madrid, después de que empitone a esta vendedora lucense

EN EL APARTADO de célebres por un día ocupa un sitial destacado la vendedora madrileña Juana López y López (Lugo, 1862).

Su día de gloria _más le valdría no haberlo tenido _, es el 22 de enero de 1928, cuando ya ha alcanzado los 66 de edad, y se dispone, muy de mañana, a colocar su mercancía entre los madrugadores.

En ese momento Nicolás Fernández se afana en conducir tres astados desde Carabanchel Bajo al matadero. Son dos toros y una vaca. Algo hace mal porque uno de los astifinos, el llamado Angelo, se tira a la calle seguido de la vaca, y en veloz carrera se dirigen al Puente de Toledo, que es el camino más corto hacia el centro de la ciudad.

El bicho reparte sustos mientras es seguido por un muchacho que toma a la vaca de una cuerda a manera de cabestro, confiado en poder reducir a aquella fiera desatada.

De Toledo, que es puente, a Segovia, que es puerta. Luego, Conde de Toreno y Leganitos. Allí el toro se encuentra frente a frente con Juana, que siendo de Lugo, se asusta lo justo a la vista del morlaco y trata de protegerse detrás de un árbol.

Sin embargo, algo ve en ella el animal, que decide hacerla su primera víctima. La coge, la empitona, la zarandea y Juana vuela por los aires en imposibles volteretas. Pero no se ceba en ella.

Recogen a la mujer y la conducen a la Casa de Socorro del distrito de Palacio, donde le aprecian conmoción visceral y contusiones en la cabeza y el tórax, de pronóstico reservado, aunque la policía la califica de grave. Vive en Pinos Alta 7 (Tetuán de las Victorias), calle que hoy se mantiene.

El reguero de heridos, brincos y topetazos se prolonga por Ferraz y Plaza de España. Sube por Gran Vía hasta la Red de San Luis, donde aparece el torero vasco Diego Mazquiarán, Fortuna, entre los entusiastas aplausos de los peatones y conductores que circulan por la céntrica calle.

El toro arremete contra todo. “¡Un estoque! _ pide Fortuna _ ¡Traedme un estoque!” Del cercano Casino Militar le ofrecen una espada, pero es demasiado endeble. Un chófer dice que irá a buscarlo a casa del maestro, en Valverde, 40. Se acepta la propuesta, pero tarda en volver 15 minutos.

El torero debe entretener al toro y espantar a unos jovencitos que se hacen los machos delante de sus cuernos. Ya armado, utiliza su abrigo de muleta y le clava tres cuartos de estoque. Bastará, pero antes el toro escapa herido. Fortuna lo persigue y consigue el descabello. La calle se cae en vítores y olés que Juana, subalterna a su pesar de esta corrida improvisada, no puede ver ni escuchar.

Unas muchachas le piden que le corte una oreja a Angelo y así lo hace. Luego trata de retirarse pero una avalancha lo levanta en vilo y lo pasea triunfal por las calles. Alfonso, el fotógrafo, lo inmortaliza.

Cuando el periodista Federico Morena le pregunta al diestro por aquella faena, Fortuna, que es vasco, exclama: “¡Chico, no podía yo imaginar que lo hecho por mí tuviese tanta resonancia…! ¿Pero qué tiene de particular esto? Un torero va por la calle, ve correr a la gente. ¿Qué pasa? _ pregunta. “¡Que viene el toro!” _ le responden. Y el torero, cosa naturalísima, sale al encuentro del toro, lo sujeta para evitar desgracias, y en cuanto le traen un estoque, lo mata. Estoy abrumado. El teniente de alcalde, señor Navarro Enciso, fue a mi casa a felicitarme, el presidente de la Diputación, señor Salcedo Bermejillo, me ha enviado una carta de felicitación. De todas partes recibo cartas y telegramas… Para volverse loco, chico…!”

Os Franco

26 de Enero , 2020

Francisco e Ramón Franco

A seguinte conversa está publicada o ano 1926, dez antes do comezo da guerra. Se facemos a advertencia de entrada é porque neste caso a data confire ao sucedido todo o seu valor.

A prensa destaca algunha das accións de guerra do comandante Francisco Franco en África. Súa nai, María del Pilar Bahamonde y Pardo de Andrade, comenta as novas co outro fillo, Ramón, na casa familiar de Ferrol.

_ Xa veremos cando imites a teu irmán facendo algo notable.

Ramón encóllese de ombros e dille a Pilar:

_ Si, meu irmán é moi bravo, pero eu calquera día fago unha falcatruada que se me meteu na cabeza que o deixo pampo.

Sabendo hoxe que pasou o que pasou, as verbas de Ramón e da nai resultan, como pouco, inquietantes.

-0-

Cando Ramón Franco chega a América, logo de sobrevoar o Atlántico co Plus Ultra o ano 1926, a xente entolece. En Uruguay, onde se pide que os aviadores vaian de visita, os xornais saen á venda enmarcados coas cores da bandeira española, e tocan todas as campás das igrexas.

Aquel día non traballa ninguén en Montevideo, lembra Manuel Amor, un galego presente nos actos de recepción na baía.

Moita xente cae ao mar desde o peirao empurrada pola masa que viña detrás, e cando están eles en primeira liña, tamén caen.

-0-

Ramiro Ledesma Ramos intenta fichar aos tres membros da tripulación do Plus Ultra. Con Rada e Franco erra o disparo, pero o terceiro, Julio Ruiz de Alda, acabará sendo cofundador de Falange, e logo é asasinado na Modelo de Madrid.

Pola contra, no Boletín Secreto nº 2 da Gran loxia masónica Española (1934), aparece a autorización para afiliar en Madrid a Ramón Franco Bahamonde, procedente dunha loxia parisina, precisamente a chamada Plus Ultra.

Dúas de Picallo

25 de Enero , 2020

Picallo, diante do monumento a Rosalía en Santiago

Ramón Suárez Picallo foi unha desas persoas chamadas a ser protagonista de contos, ben sexan auténticos ou inventados.

Lois Pérez Leira é autor dunha rigorosa e documentada biografía do galeguista de Sada na que se recolle o que vén a continuación.

Entre os anos 1918 e 1922, Picallo traballa no xornal La Argentina, que dirixe o xornalista e político do Partido Radical, David Saccone.

Como era norma na profesión, cando algún compañeiro enferma, ou cando unha información non chega, os que están presentes na redacción fanse cargo de todo. Escriben a sección do ausente… ou inventan as novas que non foron transmitidas.

Diego Luis Molinari contaba que con ocasión dun andazo de gripe, a redacción de La Argentina queda en mans do director, do crítico de arte e de Picallo.

Ese día, o líder da oposición e do Partido Laborista británico, Ramsay MacDonald, futuro premier, pronuncia un discurso sobre a folga xeral que é agardado en Bos Aires pola repercusión que poda ter alí, pero non lles chega.

Total, que hai que imaxinar o que MacDonald puidera dicir, ou deixar de dicir. Dos tres presentes quen máis sabe de folgas xerais, sindicatos e laboristas é Picallo, polo que lle corresponde a el facer a “inventio” do discurso.

Ao día seguinte os outros xornais con máis medios _ La Prensa e La Nación _, publican o discurso íntegro de Ramsay, pero nas súas liñas fundamentais non se afasta do que vén en La Argentina. “O director deume douscentos pesos”, lembra despois Picallo.

O de Sada, chamado “pólvora esquerdista”, mitinea outro día nunha asemblea, cando mete a man no peto para secar a suor cun pano, pero tira del un calcetín co que enxuga a fronte e as meixelas.

Quen está ao seu carón dille:

_ Sigue, que vas ben!

Benedicta, de O Corgo a Málaga, pasando por Cannes

24 de Enero , 2020

Este sábado entréganse os Goya e ela compite como candidata a mellor actriz revelación por O que arde

PASE O QUE pase este sábado na gala dos Goya de Málaga, Benedicta Sánchez (O Corgo, 1935) xa está na historia do cine español grazas a O que arde, de Oliver Laxe. De feito, a candidatura da película con máis posibilidades de acadar premio é a de Benedicta, aínda que nunca se sabe.

Di a súa biografía oficial que nace en Manán de Abaixo e dalí vén a Lugo da man da súa mestra, Elisa Polanco González, para que dese xeito puidese continuar os seus estudios, porque era boa. Aínda que tiña que termar das vacas.

O pai pasou dous meses no cárcere por antisistema, como di ela. A rapaza lía moito á lus do candil, que diría Fole e aos once coñece o Don Quijote. Gustoulle tanto que cando descobre que é unha historia inventada, colle un enfado monumental. Di que quere escribir como Cervantes porque ela tamén ten un burro, un Rocinante.

Con Elisa Polanco está un ano, ata que no ano 1952 o pai pensa que é mellor que viva nunha pensión. Alí coñece ao home co que vai casar nunha voda temperá aos 17. Conta que foi nunha misa das sete da mañá nun día de Santiago para non pagar outra específica.

_ A igrexa estaba chea de xente e creo que nin se deron conta de que había unha voda. Non foron nin miña nai nin meu irmán e meu pai chegou cando xa saïamos porque veu en bicicleta. Fomos tomar algo a unha confeitería e adeus que che vaia ben.

Logo pasa un cuarto de século en Brasil, vive en Valencia coa filla e de novo volve a O Corgo. Nesas chega Oliver e a vida ofrécelle un conto de fadas con rodaxes, roldas de prensa, muiñeiras diante dos fotógrafos de Cannes, nominacións aos Goya, festas nos xardíns do Retiro, e se cadra, pasado mañá pode recibir o gran premio do cine español para actrices revelación, ela, que pasa dos 84 anos.

A muiñeira de Cannes foi, ata hoxe, o seu meirante éxito mediático. Tiña onde elixir, pero non houbo ningún fotógrafo que deixara de disparar a Benedicta. Ela cóntao así:

_Dixéronme que fora natural. A min as cámaras non me dan medo porque teño a conciencia tranquila e nada que ocultar. Os fotógrafos falaban en inglés e francés e mandábannos para aquí e para acolá. Eu berreilles: “En galego!” Non sei o que pasou, veume á cabeza esa canción de “aquela vella das cacarañadas” e aló foi, bailei.

Antes de Cannes foi o cásting, o nacemento dunha estrela chamada Benedicta. Ela di que foi cousa de súa filla, que lle animou a presentarse en Navia de Suarna cando procuraban actores para O que arde.

_Díxome que buscaban unha muller duns 60 anos e eu pregunteille se toleara porque teño 83. Cando chegamos aló estaba cheo de xente, pero alguén lle debeu dicir ao director que alí había unha vella e mandoume pasar. Puxéronme a cámara e empezaron a interrogarme.

O director, ou sexa, Oliver, debeu pensar que xa tiña a película. É de supoñer que atopar a persoa axeitada para o papel foi unha preocupación de meses e mentres non existise esa muller, a película podería ser dun xeito ou doutro.

Benedicta, que é crente, di que ás veces lle pide a Deus un centímetro, e se non llo dá, enfádase. “Pero de súpeto me dá un metro e mira, unha sorpresa que me levo”. A experiencia foi un agasallo e nada do que debe facer significa un sacrificio para ela. “Sentínme como una nena mimada”.

E iso que non se identifica co seu personaxe, agás cando está coas vacas, cando lle lamben as mans e cando di tacos.

Este sábado a cámara recollerá a súa faciana e as de Pilar Gómez, Carme Arrufat e Ainhoa Santamaría nun combo. Logo…