De Monforte a Gotemburgo

4 de Febrero , 2020

Ata aquí chega Galicia

É o ano 1965, cando Afonso Paz-Andrade viaxa por toda Europa para coñecer os avances e segredos do negocio da pesca. Nunha desas visitas chega ata Gotemburgo, en Suecia. Unha mañá, mentres almorza no restaurante do Hotel Eggers, ve que un mozo avanza moi sorrinte cara á súa mesa e cando o ten diante di en perfecto galego:

_ A que xa non me coñeces?

O fillo de Valentín Paz Andrade mirou para el e soubo quen era de contado. Chamábase Juan Regal e fora compañeiro de bacharelato nos Escolapios de Monforte de Lemos, aínda que un era de Vigo, e o outro, Regal, de Ourense.

O home tiña rematado o bacharelato e logo viaxa por Alemania, Inglaterra e Suecia. Aquí comeza a traballar como camareiro e agora é o cociñeiro do Eggers, un dos hoteis máis prestixiosos da cidade, e home de confianza do seu dono, tanto era así que xa leva colocados setenta españois no establecemento. Iso sen contar que estaba considerado un dos mellores cociñeiros de Suecia.

Tamén é moi popular alí porque ten o récord de facer douscentos pratos combinados nunha hora e cando o Consulado español organiza algún cóctel, é Juan quen o prepara.

Por suposto, falan das súas lembranzas de Monforte e de que en calquera parte do mundo hai un galego. Neste caso, ademais, compañeiro de estudos. A muller de Juan era lapona, pero por aquilo do dobre significado en galego, para que ningúen pensara que a muller comía máis da conta, mellor sería chamala saami.

-0-

Os gardas municipais de A Coruña non eran guindillas, por ir de dous en dous, senón chapurros, por ir sempre máis de dous xuntos.

O alcume remata cando Javier Ozores Pedrosa, conde de Priegue, chega á alcaldía e impón no seu uniforme un gorro estilo prusiano, rematado en punta. Logo da medida, os gardas pasan a ser pirulís e poden ir de un en un.

De Puro Cora

3 de Febrero , 2020

Puro Cora y Cunqueiro

Puro Cora, fillo, sendo director deste xornal, levou durante algúns meses unha carta no peto da americana que lle escribira un lector de Bos Aires. Nese tempo tira dela como proba de que non se pode publicar todo canto chega á redacción. Dicía así:

“Propulsando un profeto ideyalismo Naviego llegamos ala conclusión de perfeción sobre basación de coletivización de piedra fundamental Genial e inmortal como será Gloria Monumental pedestal. Navieguida Galleguida Espanida Americanida esto constractará el enlace de emplame cultural gloval social en el segno de origuen y motivos de coletividad”.

-0-

Álvaro Cunqueiro ten que viaxar de noite en tren a Madrid e pola tarde pasa por El Progreso.

Puro Cora recibe con gran ledicia as novas sobre a viaxe do seu amigo.

_ Vés como caído do ceo, Alvarito. Agora mesmo saía para facturar este paquete que teño que mandar con urxencia a Madrid. Son menciñas que se esqueceu en Lugo meu irmán José, xa sabes, o médico. Se mas levas, dígolle que as recolla pola mañá na estación. Máis rápido non pode ser.

O paquete era pequeno, como unha caixa de pasteis.

_ Encantado _ dixo Cunqueiro.

_ O único é que non o poñas onde estea a calor, porque se estragan.

_ Perde coidado.

E así foi. Cunqueiro toma aquela noite o tren descendente e pola mañá agárdao o doutor Cora na plataforma da estación.

O mindoniense baixa do seu vagón co paquete collido con dous dedos e un tanto afastado do seu corpo porque vén goteando pingas de sabe Deus que líquido.

_ Debeu romper algún frasco porque o trouxen atado a unha corda por fóra da ventá para que non se estragase coa calor.

_ Coa calor, non; pero cos topetazos…

Non chegou nin unha inxección viva.

Luaces, el pionero de la Festa da Árbore no reconocido

3 de Febrero , 2020

Su convocatoria de 1569 encuentra reticencias fuera de Lugo y provoca burlas hacia el chauvinismo de los gallegos

SI EL ALCALDE Luis de Luaces y Labrada (Mondoñedo, c. 1530), no hubiese sido el primero del mundo en organizar en España un día del árbol el 4 de febrero de 1569, no le restaría un ápice de importancia, ni a él, ni a Mondoñedo, donde las medidas proteccionistas de la foresta se certifican casi un siglo antes de aquella histórica jornada en el campo dos Remedios.

Y si Luis de Luaces fue el regidor adelantado a su tiempo que supo establecer el valor de los árboles, nadie debe dudar de que fue el cronista Eduardo Lence-Santar quien valora su trascendencia y la da a conocer como timbre de gloria para la ciudad.

El próximo 21 de marzo se recordará esta actividad pionera con la celebración de la Festa da Árbore, y aunque pudiese parecer una reivindicación plenamente asumida por la sociedad, lo cierto es que cada año que pasa encontramos motivos para lamentar que no sea así, y que el árbol, ahí donde lo ven, tenga enemigos.

Gracias a Lence y a los divulgadores que le siguen, hoy son conocidos los datos de aquella primera celebración, cuando Luaces manda que cada vecino acuda ese día a los Remedios para plantar tres árboles frutales bajo pena de multa, si desobedecen.

El premio será una comida campestre que dado el mes del año en que se celebra, se verá acompañada de frío y algo de lluvia ¿Pero cómo concebir árboles sin lluvia? Fray Francisco de Mújica transforma la comida campestre en “un gran banquete”, pero nadie niega que una comida, por muy campestre que sea, pueda ser también un banquete, que por algo deriva de banco.

El acto se señala para “el otro día de San Blas”, es decir, el 4 de febrero, como pudo precisar el continuador de Lence, Francisco Mayán, otro gran divulgador de este rasgo pionero de Mondoñedo, como actualmente lo es también su cronista, Antonio Reigosa, y todos los que se sienten orgullosos de él.

Pero pese a ello, pese al libro que le dedica Lence y a la labor realizada por los sucesivos ayuntamientos, hoy es más fácil encontrar que la primera referencia española de la fiesta es la de Villanueva de la Sierra (Cáceres), que data de 1805. Así ocurre por ejemplo en la propia Wikipedia, que sin ser ninguna fuente infalible, sí es la más consultada.

Dadas las características de la enciclopedia que crece con aportaciones de los usuarios, no debería aparcarse por más tiempo un añadido en esa entrada sobre Luis de Luaces y lo sucedido en Mondoñedo en 1569 para beneficio de todos.

De fácil acceso son también hoy los datos biográficos del personaje, aunque la fecha de su nacimiento se resiste a ser encontrada, o al menos, a nosotros, de ahí el circa que acompaña al año sugerido.

En 1927, la revista España Forestal se burla de Lence y de las pretensiones mindonenses de aventajar en dos siglos a Villanueva de la Sierra (Cáceres), a la que incluso confunde con Villanueva de la Serena (Badajoz). Dice así su cuchufleta:

“Estos gallegos son terribles. No contentos con nacionalizar gallego a Colón, pretenden hacer gallego el origen de la Fiesta del Árbol. Apostaríamos cualquier cosa a que, además de Franco (el aviador), con el tiempo nos va a resultar Lindbergh nacido en Porriño o sus alrededores. Estamos dispuestos, en lo que a la Fiesta del Árbol se refiere, a proclamar urbi et orbe que su patria fue Mondoñedo; incluso nos animaremos a establecer un importante premio para quien nos pruebe documentalmente lo contrario (…) No tenemos por otra parte interés alguno en reclamar ese honor para nuestra patria chica. ¡Ay, somos castellanos! (N. de la D.)

Cuando Josephine Baker invitó al Divino Hojalatero

3 de Febrero , 2020

Es el autor de la estauilla del premio Puro Cora que hoy se falla

TENÍA UNA HABILIDAD innata para realizar caricaturas en tres dimensiones a partir de una hoja de lata. Era Patricio Sánchez Álvarez (Cenlle, 1908), lucense de adopción desde el año 1933, cuando llega como funcionario técnico en la Jefatura de Industria, examinador de automovilistas y posterior profesor de dibujo.

Éste es el caso del bondadoso Patricio, a quien la prensa de Lugo lo distingue ya con el título de El Divino Hojalatero. Patricio es hombre de buen humor. En su hogar ha colgado un cartel que avisa: “Cuidado con el perro”. El can es de barro talaverano, pero a quien se pide cuidado es al visitante, no lo vaya a romper el muy bestia.

Tal como señala Paco Nieto en su historia de Radio Lugo, el 2 de mayo de 1935, Patricio Sánchez se convierte en la primera persona entrevistada por la emisora con motivo de la exposición que va a inaugurar en Alemania. Meses después pronunciar una charla en la emisora.

El Divino Hojalatero muestra su obra en los ateneos de Madrid y Santander, antes de hacerlo en el Círculo das Artes, de ahí que en Lugo muchos se sorprendan al escuchar o leer el eco de sus exposiciones. ¡De modo que el Divino Hojalatero es vecino nuestro!

La obra que traslada consta de una selección de caricaturas tridimensionales sobre personajes españoles como Valle Inclán, Maura, Ortega, Lerroux o Benavente; e internacionales, como Chevalier, Josephine Baker, Bernard Shaw, Buster Keaton y otros.

Los lucenses se quedan de piedra cuando se enteran de que coincidiendo con una estancia de la Baker en Madrid el año 1930, la Venus de Ébano ordena a sus asistentes que localicen al autor de la caricatura para que almuerce con ella.

Fue el mayor premio que Patricio recibió nunca en vida, teniendo en cuenta que en aquellos momentos Josephine Baker es la máxima expresión del erotismo. Él, que vivía en un ático alejado de Montero Ríos, ¡comiendo con la Baker!

Sin embargo, la obra más conocida del Divino Hojalatero, la que sigue vigente año tras año y que figura en las estanterías de los más prestigiosos periodistas, es su Vendedor de Periódicos, que sirve de distintivo publicitario de El Progreso durante décadas y cuyas líneas maestras se mantienen en la estatuilla que simboliza el premio Puro Cora que se falla todos los años el 2 de febrero.

En los días previos al 18 de julio de 1936, luego de tres años de estancia en Lugo, donde también optó a una plaza de profesor de dibujo industrial en la Escuela elemental de Trabajo, es destinado al mismo puesto en la Jefatura de A Coruña y más tarde, a la de Barcelona.

Ero, o sea, Álvaro Ruibal cuenta en La Vanguardia que Patricio no se baña en el mar, “limitándose a tomar el sol en la arena con los calcetines puestos y el traje de nadador. Debe ser un espectáculo verle de esta guisa”.

Dice que no le gusta susoender a los posibles conductores y que se examinase en Ourense, los aprobaría a todos. “Pero en Barcelona, con tanto coche… no puedo. Figúrate que mi bondad sea la culpable los accidentes.”

A su coche le ha incorporado cama, cocina y un organillo. Al llegar a un pueblo, se detiene en la plaza, lo pone en funcionamiento y organiza el baile. Cuando finaliza, pasa con humildad el sobrero y entrega la recaudación al párroco o a las instituciones benéficas que allí existan.

A Lugo viene con Fernando Neira y en su coche reúne vinos de todos los pueblos por los que pasan. “Él es quien da los carnés!”

Regresado a Xubín, en el municipio orensano de Cenlle, fallece allí a los 74 años de edad.

Os ataques de Valle

2 de Febrero , 2020

Valle na tertulia de La Granja del Henar, por Xaime Prada

O xornalista Enrique Estévez Ortega, autor, entre outros, dun libro titulado El alma de Galicia, coincide, ou fai por coincidir, con Valle Inclán no café da rúa Alcalá La Granja del Henar. O autor das Sonatas está só e o reporteiro pensa que é un bo momento para solicitarlle unha entrevista, como así fai.

Valle accede, aínda que con certo enfado. Estévez pregúntalle cando pode ser, e don Ramón di que arestora estaba ben.

Esas son as circunstancias nas que se produce un dos ataques máis soados que recibe Galicia, tendo en conta quen o realiza e as razóns íntimas de por que vai falar dese xeito.

Cando averigua que o destino da entrevista é para un medio galego, Valle comeza a súa provocadora mensaxe, en castelán, por suposto:

“Eu non teño afinidade ningunha con Galicia, nin me interesa nada… España é un país atrasado, naturalmente, pero Galicia é a rexión máis atrasada de España”.

Logo afirma: “Terá escoitado vostede sempre que se queixa de estar escravizada. A escravitude é unha condición que se adquire, que non nace cun. É escravo quen quere selo. Nada máis.”

“Fálase da retranca como condición de todo galego. Iso é un símbolo de inferioridade. Todo aquel que se agocha é por covardía.(…) Si, home; Galicia é unha macana…”

Estévez sae na defensa da terra: “Pero ten valores indubidables. Vostede é unha realidade palpitante”, e atópase co Valle máis petulante que imaxinarse poda:

“Eu clasifico aos galegos en dúas clases. Unha, intelixente e superior, que son eu. E outra, todos os demais.

As opinións de Valle non reciben moitas críticas. El Compostelano chámalle ególatra e outros só que é desconcertante. Hai unha mestura de medo e respecto, non sexa que Valle teña razón.

O suicida de Bóveda

1 de Febrero , 2020

Bóveda nunha portada

O poeta Xavier Bóveda vive en Madrid durante dúas épocas da súa vida. Na primeira, para compartir a aventura do ultraismo con Rafael Cansinos Assens, Guillermo de Torre e Adriano del Valle. Por certo, Cansinos era medio parente da actriz Rita Hayworth, aínda que o apelido da muller sexa Cansino, en singular.

O movemento ultraista, no que tamén participa Vicente Huidobro _ descendente de lucenses _, nace no Café Colonial, da rúa Alcalá, pouco antes da Puerta del Sol. Bóveda, ourensán de Gomesende, frecuenta tamén o Lion d´Or, que logo será a cafetería Nebraska, moi preto do primeiro.

Alí está, mediada a segunda década do século XX, coa rapaza que daquela é a súa noiva cando observa que noutra mesa se atopa un home de traxe elegante que non deixa de mirar para a muller.

A parella decide saír do Lion D´Or e o home misterioso segue os seus pasos a unha distancia discreta, pero evidente. Baixan por Alcalá e cando chegan a Cibeles, torcen polo Paseo del Prado, onde sentan nun banco do bulevar por ver o que sucede.

O descoñecido fai o mesmo e cando Xavier xa está a piques de preguntarlle as súas intencións para con eles, o home fai un rápido movemento, extrae unha pistola do seu peto e pégase un tiro na cabeza, morrendo no acto.

Bóveda nunca soubo que lle pasou pola cabeza a aquel home antes de que fose unha bala, e durante toda a súa vida/existencia matina que a súa vida estivo en perigo, porque o home non se decidía, se matarse el, ou a matalo a el.

Neses días, unha nena madrileña bótase/tírase dun balcón sentada nunha cadeira e morre. Outro galego, o xornalista Prudencio Iglesias Hermida, comenta os suicidios coa súa característica contundencia para enxalzar a súa ética e estética. Chóvenlle as críticas, claro.

Gabriela Nieto, primera alcaldesa de la provincia

31 de Enero , 2020

Como maestra nacional en Rábade, participa en la concesión del título de Villa y preside la comisión municipal de 1933

A PRINCIPIOS DE 1967 la prensa presume de que España ya tiene su primera alcaldesa. Se llama María Teresa Ibarguchi Barrondo, y es la primera autoridad de Ubidea, en Vizcaya.

Aquello era una descomunal barbaridad histórica, como podían atestiguar miles de españoles que habían conocido en sus respectivos pueblos mujeres con el bastón de mando muy anteriores, así que la noticia arma una escandalera y comienzan a aparecer mujeres que ganan a María Teresa por varias décadas de diferencia.

Salvado el revoltijo inicial, se determina que la primera de los tiempos modernos ha sido Matilde Pérez Moyá, de Cuatrotondeta (Alicante), y la segunda, la pontevedresa Concepción Pérez Iglesias, en Portas.

La primera de la provincia lucense es Gabriela Nieto Chaín (Lugo, 1900), que ejerce en Rábade treinta y cuatro años antes que la pretendida pionera Ibarguchi.

El caso lucense se produce con motivo de la ley que organiza las comisiones gestoras municipales de 1933, donde se señala que han de estar constituidas por un funcionario del Estado, ella como maestra; un contribuyente, Nemesio González; y un obrero, Ramón López Docampo.

De entre ellos es elegida presidente Gabriela Nieto. El 27 de agosto de 1936, en compañía de otra treintena de maestros de la provincia, es convenientemente destituida de su cargo, pero la pica quedaba clavada en Flandes. En el momento de su nombramiento ya es la esposa de Desiderio Fole Sánchez, hermano de don Ánxel.

Tal como la describe su hija, Gaby Fole, es de ideas avanzadas, de derechas y sin afiliación política, al contrario que Desiderio, lo que no impide que reine la armonía en el matrimonio. Gaby, licenciada en Derecho el año 1956, reconocida pintora y autora del libro “Desiderio Fole, una familia represariada”, da buena prueba de la calidad de la pareja.

Gabriela es hija a su vez de Vicente Nieto y de Aurora Chaín Pallín, que pasa buena parte de su vida en la casa familiar de Fonmiña (A Pastoriza). Vicente es comerciante en Lugo hasta que fallece el año 1921.

Estudia Magisterio y es destinada a la escuela de O Cereixal, en Becerreá, allá por el año 1922, y si las cuentas no fallan, su segundo destino será ya el de Rábade.

En unos cursillos celebrados el año 1932 coinciden en la presentación de ejercicios tres mujeres bien conocidas en el ámbito de la enseñanza, Ana María Mújica, que será directora de la Escuela Normal, ocupada en un tema de matemáticas; Justa Datas Gutiérrez, que aborda el tema Compases y que será profesora Especial de Música, también en Magisterio, y Gabriela, que expone un tema sorprendente: “La impenetrabilidad de la materia”, con el que recibe efusivas felicitaciones.

Gabriela y los dos maestros de Rábade, Bautista Núñez Varela y Alfonso Fernández Vázquez, reciben años después un homenaje en agradecimiento por la labor desarrollada allí, sin que sea ningún tópico decirlo, pues realmente lo que ocurre en su escuela está en boca de todos los maestros de la provincia.

También se les reconoce de esa manera su participación en los trabajos para conseguir el título de Villa, otorgado precisamente a San Vicente de Rábade, el nombre de su padre.

Así mismo en el acto se recuerdan los nombres de los alcalde Ángel Penas Magdalena, Jesús Pardo Villamarín, Silvestre Fernández, Gabriela, Secundino Andrade, José Arcadio Vázquez, Benjamín Andrade, Pedro Piñeiro Varela, Ramón Pérez Candal y Alfonso María González Barrera.

En 1968, con motivo del Día del Maestro, el homenaje lo reciben ella y Dionisio Roca Castro.

Un galego na Royal Navy

31 de Enero , 2020

A foto máis coñecida de Cabanillas (Moneo Sanz)

Ramón Cabanillas, Moncho para os amigos, volve de Cuba o ano 1915 despois de pasar cinco na illa onde publica os seus primeiros poemarios, No desterro e Vento mareiro, este, semanas antes de partir cara a España en barco.

Non é o mellor momento para facer unha viaxe por mar con esa derrota. Estamos no segundo ano da Gran Guerra e calquera curruncho é trincheira como as do film 1917, aínda que sexa na metade do Atlántico.

Unhas luces que son sinais dirixen unha mensaje diante do barco no que viaxa Cabanillas. É unha orde de que deben deter a navegación. E así o fai o capitán, consciente de que o sinal provén dun buque militar.

É un acoirazado inglés que minutos despois xa está ao pairo deles. Unha lancha motora transporta varios oficiais e mariñeiros desde o acoirazado ao vapor e uns cantos soben para comprobar a documentación.

Os pasaxeiros _ Cabanillas entre eles _, observan desde cuberta o que acontece na oscuridade da noite coa luzada da Lúa.

Os mariñeiros que permanecen na lancha berran para que os viaxeiros lles guinden algo do seu tabaco:

_ Please, throw us some tobacco!

E algún destes fai o que pode para que caiga o paquete dentro da motora.

Nesas, de entre o balbordo de voces que dan as grazas, ou que piden máis cigarros, escóitase unha ben definida para a maioría dos pasaxeiros que pregunta en correcta lingua rosaliana:

_ Seica seguides para Vigo?

Un galego serve enrolado no exército británico! Non cabe outra explicación.

Naturalmente, sempre que Cabanillas relata aquel encontro na inmensidade do mar, reflexiona sobre o carácter de dispersión dos galegos con frases que algunha vez dixemos todos: “Por todas partes xorde un galego, cando menos se agarda, cando menos se pensa”.

Propias de Rey Barral

30 de Enero , 2020

Rey Barral co chapeu, por Pellicer

O mecánico coruñés Francisco Rey Barral, nomeado logo delegado de Traballo por Pedro Sangro y Ros de Olano, era un conversador tan fabuloso coma Cunqueiro, segundo lembra Fole.

Rey conta sucesos difíciles de crer, pero tamén os protagoniza. Durante unha época o home é acosado por un axente de seguros que quere venderlle unha póliza como sexa.

Desde a ventá da oficina o tipo ve que o axente está a piques de entrar, polo que Rey sae correndo a outro despacho:

_ Dille que non estou! _ ordena a un funcionario.

O da póliza entra, pregunta por Rey y recibe a contestación acordada. Entón bota unha ollada e descobre o seu chapeu pendurado do percheiro.

_ Como que non está? E logo non é ese o seu sombreiro?

O argumento é definitivo, porque Rey non sae sen el á rúa. Daquela escóitase a súa voz desde o despacho no que se agocha:

_ Non sexas burro, ho! Acaso non sabes que teño dous sombreiros?

-0-

Naqueles tempos os banquetes eran o acto social por excelencia. Aínda hoxe subsiste unha tendencia natural cara ao banquete, pero os de entón tiñan o engadido fixo dos discursos aos postres fose polo motivo que fose.

Por suposto, por unha razón ou outra, Rey Barral asiste a un banquete diario.

Farto de escoitar oradores que non teñen límite de tempo no uso da palabra _ algo así como a verborrea interminable nos premios Goya _, Rey Barral comenta aos seus amigos a necesidade de que todos os banquetes conten coa figura do cronometrador, un home que estaría sentado a carón dos que falan, dotado dun saco de perdigóns.

A medida que pase o tempo, ou que diga tonterías, o cronometrador énchelle os petos con chumbo, e cando leve neles cinco quilos, cae sentado.

Lorenzana, el decano de los abogados españoles vive en Chantada

30 de Enero , 2020

Sus 70 años de ejercicio profesional merecen la Cruz de San Raimundo de Peñafort, entregada tal día como hoy de 1967

FUE EL ABOGADO de las familias, como así lo conocen en Chantada. Ramiro Lorenzana Rodríguez (Chantada, 1873), se había ganado ese título porque una buena parte de sus clientes no son individuos, sino sagas. Hasta cuatro generaciones familiares atiende como abogado. Esto se debe a dos factores fundamentales. A su longevidad y al prestigio, buen hacer y buen carácter de don Ramiro, que se gana la confianza de sus clientes. Nadie quiere desprenderse de sus servicios y su despacho pasa de padres a hijos como una herencia más.

De su longevidad profesional y vital hablan dos datos elocuentes. Ramiro Lorenzana se licencia en Derecho el año 1896 con su compañero José Cividanes, y en 1965 todavía atiende pleitos de sus clientes. Es decir, la friolera de 69, redondeados en 70 años de ejercicio del Derecho, con temporadas como juez municipal y fiscal de Chantada.

Le habría gustado seguir los estudios para aspirar a otras encomiendas, pero las obligaciones familiares lo reclaman en su casa y después de muchos años, lo da por bien decidido.

Había sido alumno del mítico profesor Manuel Formoso Lamas, de cuya muerte se entera siendo ya licenciado y de regreso en Chantada. De las tierras chantadinas no se mueve en su vida, salvo para atender sus obligaciones como diputado provincial, cargo al que accede siendo tradicionalista, es decir, carlista, como su padre, Manuel Lorenzana, cristiano viejo hasta la médula, cabeza visible de un equipo de cuatro hijos abogados, el último de los cuales es Ramiro.

El padre es la figura a imitar. Un calco, dice sus vecinos que lo conocen, tanto en lo profesional, como en lo político como jefe del Carlismo en Galicia, un cargo que le cuesta el destierro a Portugal y la expropiación de sus cuantiosos bienes.

En sitio bien visible de su casa, Ramiro Lorenzana exhibe una fotografía tocado con la boina de requeté que no deja lugar a dudas sobre cómo respira políticamente, aunque eso no sea sinónimo de carcundia precisamente.

No es la boina lo que buscan los ladrones que entran en su bodega el año 1934 y que son detenidos poco después en San Fiz de Asma. Por curioso, hacemos recuento del botín logrado: Treinta pesetas, una máquina de afeitar, tabaco, novelas, cuatro cántaras de vino, una docena de chorizos, carne de cerdo y varias cosas más.

El abogado recupera casi todo. Hasta ahí podíamos llegar.

Don Ramiro repetía con orgullo que como juez sólo le habían revocado en una ocasión, como fiscal jamás le enmendaron un dictamen y como abogado nunca había perdido un caso. Quizás exagere un pelo el señor Lorenzana, especialmente en el tercer apartado, pero lo cierto es que el balance real se acerca mucho a su resumen.

También recordaba muy satisfecho cómo había desfilado por la Carrera de San Jerónimo de Madrid en compañía de los otros diputados de Lugo, tocados de levita y chistera, cuando alguien, desde un balcón, grita: ¡Viva Chantada!

Sus tarifas como abogado, repite con modestia, “pueden figurar en el manual de un moralista”. Vamos, que son asequibles y reducidas.

Cuando sobrepasa los 92 años de edad y todavía se deja oír en el foro, piden para él la Cruz de San Raimundo de Peñafort, que recibirá en Chantada tal día como hoy de año 1967, cuando ya ha cumplido los 84 y es el decano de los abogados españoles en ejercicio. El alcalde, José Regal; el decano del Colegio, Pedro González; el presidente de la Audiencia, del Valle Abad; el fiscal jefe, Rodríguez Magallanes, y muchos colegas le acompañan en los actos.