Todos los hombres del presidente

13 de Abril , 2024

Un amigo que, además de serlo, tiene el buen gusto de leerme a diario, me dejó ayer desarmado: “Llevas dos días hablando de Broncano y yo no sé quién es ni había oído su nombre hasta ahora”.

Tiene razón. No hay ningún motivo especial para conocer a un muchacho que repentiza con agilidad, por lo que se cree muy listo, y que se abonó al progresismo sin lustre para medrar pegado a un micrófono. Un producto muy del siglo XXI, al que en el XX lo llamábamos el gracioso de la clase y punto.

Si añadimos que su salto a la fama se produce en un canal de pago, que entrevista sin preguntar nada de interés y que la mayoría de sus invitados son tan ilustrados como él y se dedican a darle a la húmeda en redes y plataformas, te quedas absolutamente sin ninguna necesidad de conocerlo.

Pero la situación cambia radicalmente cuando te enteras de que el presidente del Gobierno, en vez de velar por la función pública de nuestra televisión, pretende gastarse 28 millones de nuestros euros en la labia del joven para su beneficio particular, cual es quitarle audiencia a otro presentador que le ocasiona quebrantos porque suele ponerlo verde.

Ahí es donde mi amigo debe interesarse por conocer al personaje, porque los dineros, muchos o pocos, que con sangre, sudor y lágrimas aporta cada año a las arcas estatales se van a emplear en semejante estrategia política de interés particular.

Es decir, el tío no solo es malo como un asno cojo y nos causa pérdidas a cascoporro, sino que tenemos que pagarle las trampas con las que pretender disimular su falta de idoneidad para el cargo.

Entre lo que se lleva Begoña y lo que apaña Broncano vamos a tener que pagar impuestos hasta por gastar la acera, inspirar el aire y mirar el mar para darles de comer a todos los hombres del presidente.

El precio del fracaso

12 de Abril , 2024

Mira que hay temas de intromisión, pillaje y abordaje como para escribir Cumbres borrascosas por entregas diarias, pero lo de Broncano se me ha quedado prendido del hipocampo y me duermo pensando en la cara de Sánchez cuando vea que ni los share diarios, ni el rating, ni siquiera los tezeinos —macrodatos exclusivamente para el PSOE manejado por Tezanos— son favorables al espectacular fichaje que su mano tan alargada como la sombra del ciprés ha dictado.

No hace falta ser un lince para intuir que si Broncano sigue siendo el mismo presentador de La Resistencia —y otra virtud no se le conoce— las posibilidades de ganar a Gilda en la magnitud del sopapo, son amplias como la Pampa y largas como Chile.

Su única salvación es que lo pongan a presentar el Estreno de la Noche, un peliculón que se emite cada día a la hora de Motos. Sale un minuto, dice el título de la peli y hace mutis por el foro. Y aún así, acabarían convencidos de lo mucho que ahorran quitándole ese minuto.

Nerón ha hablado. Quiere leones y cristianos para cenar porque se cree un fenómeno de la comunicación. No recuerdo tamaña intromisión política en los medios desde que le dan a Cristóbal Martínez Bordiú El consejo del Doctor en la SER. Y conste que no era nada malo y hasta gana el Ondas de 1962.

El propio Broncano, si tiene los dos dedos de frente que aparenta, debe temer la zona oscura de la operación como al diablo, no solo por fracasar en el objetivo, sino porque quedará estigmatizado de un sanchismo difícil de borrar.

En cuanto a RTVE, en fin, debe seguir añorando los tiempos en que el servilismo político no le impedía mantener la dignidad de unos programas que siempre eran reconocidos como ejemplo de televisión entretenida e instructiva.

Gilda

11 de Abril , 2024

Tiene que ser muy frustrante para los 6.600 trabajadores de la corporación de Radio Televisión E. comprobar que la nueva presidenta, la consejera socialista Cascajosa, no les dedique ni una mirada de soslayo y que todos sus mimos sean para gastarse 28 millones de euros en un tipo que además de llamarse Broncano, tiene tantas posibilidades de éxito —tumbar a Motos— como Torrebruno de hacerle un tapón a Romay.

El meollo de la cuestión radica en que a Sánchez no le gusta el presentador de El Hormiguero y se desespera viendo cómo noche tras noche es el primero en audiencia dentro de su franja.

Pongamos un Broncano en su vida, se dijo hace ya bastantes meses, demostrando que de televisión sabe tanto como de Ética kantiana. Broncano no es un tipo para el espectador medio de Televisión Española por la sencilla razón de que en esa cadena triunfan cosas como Masterchef, Grand Prix del verano y el Uno, dos, tres.

Programas para ser vistos por abuelos, padres e infantes sin tener que andar carraspeando cada vez que al Broncano de turno se le ocurre una verdulería sin gracia, o mejor dicho, con gracia para clientes de afters.

Visto lo visto, Sánchez se troncha, pero yo creo que tiene los sentidos tan alterados que se confunde de medio a medio, y cree haber descubierto en Broncano a un Emilio Aragón fogueado y juvenil.

Es tan soez y falto de sentido público todo lo que inspira el fichaje de Broncano que su culminación no ha desmerecido. Una impagable ausencia de Elena Sánchez y un voto de calidad que no podía esgrimirse. Ha sido peor que cuando doña Carmen quería que le pusieran sus pelis favoritas.

Pero ni así va a conseguir que le haga sombra a Motos, por lo que pronto veremos uno de los tortazos más clamorosos de la historia. Ríete tú del que se llevó Gilda.

Cambio de sentido

10 de Abril , 2024

No hay que perder las esperanzas. El desmoronamiento es continuo e implacable, que es lo que sucede en los edificios cuando no se reparan las primeras grietas. El sanchismo tiene grietas para aburrir y no han tomado otras medidas que intentar pegarlas a salivazos. Eso no vale, deberían saberlo, aunque crean tener todos los poderes, el ejecutivo, el judicial, el legislativo y el patafísico.

El descaro en la actuación desde el indulto, la amnistía, el Tito Berni, Koldo y el begoñazo está siendo neroniano y caliguliciense. El presidente no tiene caballo y ningún Incitatus podrá sentarse como cónsul en ningún estrado, pero después del desfile de familiares a la sombra del dedazo protector, no nos extrañaría ver a Turca, la perrita que duerme en la Moncloa, nombrada jefe de la Unidad Canina de la Policía.

Lo cierto es que se adivina un hartazgo cada vez más agobiante y un deterioro cada vez más evidente. Cierto que hasta ahora esos síntomas se interpretaban como las bases de un régimen dictatorial encubierto, pero si conservamos el mínimo de seriedad que se nos exige como pueblo, debemos reconocer su imposibilidad.

Lo cosa debe ser muy grave porque ya han lanzado a Zapatero a predicar que gobernar con Bildu no tiene la más mínima importancia, señal inequívoca de que el partido solo aspira a no desaparecer. O mejor dicho, póngase Sánchez donde figura partido.

El Constitucional suspende la iniciativa legislativa popular para que el Parlamento catalán declare la independencia de Cataluña; el Consejo Fiscal se rebela contra García Ortiz y publica un informe contrario a la amnistía; el Supremo cita como investigados a Puigdemont y al diputado Wagensberg en la causa abierta por delitos de terrorismo… y todo en el mismo día. Esto parece un baño de sensatez.

Así es Madrid

9 de Abril , 2024

Los votantes vascos están empeñados en que Sánchez trague sapos y le dé el Gobierno a Bildu. La irrelevancia cada vez más profunda de Yolanda Díaz y su vaporoso Sumar, y la nimidad de Podemos, borrados de cualquier combinación, unidas al presumible adelantamiento del PNV por parte de los batasunos, dejan a Sánchez al pie de los caballos, porque a lo mejor, aunque quisiera, no le llega para hacer lehendakari al candidato del PNV. La tormenta perfecta.

Un Bildu al alza y un PSOE sin escrúpulos para apoyarlo —porque al fin y al cabo ya recibe su apoyo en Madrid— se dan la mano a mayor gloria del despropósito.

Yolanda la normanda expele cada día unas opiniones más sorprendentes. El domingo pasado se quiso ganar el voto de los vascos aclarándoles lo que era obvio y palmario, que no había entendido ni papa de lo dicho por quienes le precedieron en el uso de la palabra por haber mitineado en euskera. Lógico. Hasta ahí llegamos.

Imaginaba, eso sí, que habrían opinado cosas bonitas de ella, que es una de las simplezas más colosales que hemos escuchado en los últimos lustros, y añadió que la gente de Madrid es un poco rara porque se sorprende de que Yolanda elija a Bernardo Atxaga para coordinar Cultura, porque escribe en euskera.

Es de esperar que su aversión a los traductores le obligue a comunicarse con Atxaga mediante el mismo método de las suposiciones:

—Supongo que habrás coordinado cosas bonitas, Bernardo.

—Zoragarri atera zitzaidan. Hilabete barru irakurriko duzu itzultzen dizutenean.

En resumen, que los madrileños son gente rarísima porque quieren enterarse de lo que les dicen. No como Yolanda la normanda, que le basta con imaginárselo, así la insulten con cosas feísimas.

Reencuentro de amigos

8 de Abril , 2024

Aunque hablamos con frecuencia, hacía años que no me veía con Pol Queizán, el hombre de Castroverde que se pasó toda su vida en Europa y que, cuando regresa a España, se presenta como “el cocinero de Tony Blair”.

A la cita también acude su auriga Prieto, el jefe de la Policía local de Foz, que se destapa como un culto coleccionista, entre otras piezas, de relojes, y Pol, su sobrino de la Librería Aguirre, al que le gusta discutirle el orden de sus apellidos porque su Pol lo es de segundo y su nombre es Alconcio. Pelillos a la mar.

Pol, el viejo, habla de las enseñanzas de la vida. Las que llevó de España y las que aprendió por ahí adelante.

“Son muy sencillas e iguales en todas las partes”, me dice. “Por ejemplo, lo primero que me enseñó mi padre: Respeta y serás respetado”.

“Pues ya verás esta noche lo poco que se respeta el himno en la Cartuja de Sevilla”. Hablábamos de la Copa del Rey, y claro que no se respetó, pero bien que después celebraron haberla ganado. ¿Cómo puedes celebrar algo de lo que te burlas? Es una contradicción más de quienes han decidido vivir de la impostura, no respetar y pretender ser respetados.

Prieto apunta otro aforismo para la reflexión: “Quien sabe que nada sabe, sabe bastante”, que señala a muchos personajes que no se lo aplican como debieran.

Pol rebaja la altura de la conversación y se va a lo gastronómico: “De lo bueno, poco, y de lo malo, nada”. A lo que debe añadirse “…siempre que se pueda”.

Me falta participar con alguna reflexión y la primera que se me ocurre es decir que las caras alegres convierten las comidas en festines.

Al salir, Pol y yo nos apoyamos mutuamente para mitigar nuestros andares renqueantes. “Parecemos el Dúo Dinámico, boludo”.

La cripta

7 de Abril , 2024

Hace falta ser obtuso para pensar que unas fotos en la cripta del Valle de los Caídos al lado de huesos de españoles _ vamos a dejarnos de bandos, por san Tarsicio _, todo vestidito de blanco Covid y rodeado de forenses, le puede dar votos y mejorar su imagen.

Además de una intromisión sin sentido en la intimidad de unos difuntos y de unas familias que no se merecen ese politiqueo, el gesto, la visita, el garbeo, o como bien quieran ustedes llamarlo, no sirve para nada. Ni puede fardar de violentar a Franco, porque es gran lanzada a moro muerto, ni de contentar a los republicanos, cuyas familias se han puesto de uñas al verlo de turista en Cuelgamuros.

Este hombre tiene la cabeza para aparentar, quizá porque está convencido de que a los españoles nos va el farde y el postín, sin penetrar más allá de la epidermis.

Por eso se la juega a romper el protocolo con el Rey poniéndose allí donde no le corresponde en pleno ejercicio de la fanfarronada, por eso impone a María Jesús Montero para que ayer esté por encima de Juanma Moreno en la final de la Copa, por eso sus trajes son tan impecables que dan ganas de saber cuánto tiempo malgasta en probárselos.

Ignora el rapaz que nada de ello nos inquieta más allá de demostrar que nos guía un inútil pretencioso y que, mientras colabore para que el clan de los Pujol se escape de rositas tras cometer el mayor atraco a las arcas públicas desde el oro de Moscú y el de París, ningún traje que se ponga, ni bata desechable que se enfunde, servirá para que no lo sigamos viendo como un enemigo de los intereses comunes.

Y donde pone Pujol, puede sustituirse por una sarta de apellidos, apodos, organizaciones y parientes cuya relación con el bien común es similar a la del cangrejo con los primates.

El cuento

6 de Abril , 2024

Bego conseguidora, como Dora exploradora y la Oca Loca de Gloria Fuertes, tiene mucho futuro por delante como personaje arquetípico, tanto para cuentos infantiles, como para novelas de adultos.

Begoña es una chica que ha llegado vía matrimonial a un puesto de mucha responsabilidad y, viendo que si se queda en casa no le saca chicha al chollo, decide lanzarse al mundo de la captación de fondos públicos.

Como toda buena superheroína que se precie, se busca un nombre con el que actuar contra los malos malotes, que son los que no sueltan fondos públicos ni con alicates.

Al final se pone Bego Fundraiser para la versión inglesa de sus aventuras y que en España será simplemente Bego Conseguidora. Podría ser Bego Captadora, pero la gente pronuncia muy mal la pe, y seguro que interpretaban otra cosa.

Bego vive en su master de la Complutense, la begocueva, donde nadie, ni el rector, sabe su identidad, porque, al no tener título universitario y siendo esposa del presidente del Gobierno, no podría ocupar el begomaster.

Desde allí, revestida con su disfraz de efecto óptico de Marcos Luengo, atiende a los que a ella acuden en busca de financiación, Que si una ayudita por la Mare de Deu, que si un fondo europeo por los clavos de Cristo.

Un día, la malvada oposición descubre la treta y acusa a Bego Conseguidora de ser baja en titulación y alta en cercanía presidencial, por lo que quieren llevarla a declarar en palacio. Ya se sabe que en los cuentos, palacio es el no va más.

Enterado Pedro el Magnánimo de ese plan, lanza una orden a sus huestes:

—Haced lo imposible para que no declare Bego Conseguidora. ¡Yo iré y declararé por ella! ¡Voto a Bríos!

Y mientras tanto se fue a dar un garbeo por las criptas de Cuelgamuros.

El buen nombre

5 de Abril , 2024

Podría haberse dedicado a vender freidoras sin aceite de casa en casa y, aún así, estaría mal visto porque siendo la mujer del presidente los posibles compradores se sentirían coaccionados por el cargo.

Podría haberse limitado a su papel de segunda dama, como el duque de Edimburgo que fue segundón la friolera de 74 años y lo pasó divinamente.

Pero no, quiso ser nada menos que conseguidora, que es lo menos apropiado que se puede ser una vez que te casas con el presidente del Gobierno.

Oír de labios de la portavoz del Gobierno que todo fue impecable es un insulto a la inteligencia ciudadana; porque desde el punto y hora de que Begoña se promociona como captadora de subvenciones y ayudas oficiales es tanto como decir que el alcalde vende pisos. Quizás haya una fórmula para hacerlo de forma legal, pero huele feo desde que se pronuncia.

Si a mayores tu nombre comienza a verse envuelto en turbias tramas que comprometen la política internacional de tu país, la nacional y el prestigio de su marido —¡ejem!— lo mejor que deberías hacer para el bien de todos, incluido el tuyo propio, es dar un paso atrás y diluirte en una manta de compromisos oficiales, actos de caridad y visitas a los campos de refugiados, como mucho.

Impecable, señora de las Alegrías Incontinentes, es un término que se aplica a aquello que merece el aplauso público, que respalda la justicia y que favorece al bien común. Ninguna de esas tres condiciones se dan en el caso de doña Begoña y esperemos que no tenga que lamentar haberlo pronunciado porque se descubra que en realidad la captación de fondos públicos y privados es un choriceo tan vulgar como Koldo y compañía.

Ante la sospecha, Julio César se divorció de Pompeya sin que la mujer lo mereciese. Pues eso.

El insulto

4 de Abril , 2024

De Paco Martín se dice que ha recogido más de cinco mil adivinanzas en gallego y, a partir de ahora, en el currículum de algún asesor ministerial figurará el mérito de haber compilado “más de cinco mil insultos contra Óscar Puente”.

Paco lo hizo invirtiendo tiempo de su vida y al asesor le pagamos entre todos. Lo de Paco es un trabajo etnográfico de primer orden. Lo del asesor es una mamarrachada propia de El Jueves, cuando era una revista de humor, no como hoy, que es una escupidera de vómitos.

El insulto en política es la mala leche condensada en el menor número de palabras posible. De la habilidad en la dosis dependerá su éxito. Se han editado numerosos florilegios del insulto donde varios autores brillan en este difícil arte de poner a parir sin pasarse.

Extraña que no se haya rescatado un vituperio quevedesco que hoy encaja cual tornillo a varios personajes actuales, cual es “bufón en racimo”. Aunque a decir verdad, la principal candidata para recibirlo obligaría a modificar bufón por bufona.

Alfonso Guerra, de quien Óscar Puente no parece quejarse, fue en sus épocas de mando en plaza un brillante insultador. “Yo utilizo el lenguaje de los bares, no soy versallesco”, decía de sí mismo. Pero no era verdad. Aunque lo pareciese, sus muchas lecturas le impedían ser tabernario, pues siempre había una gota de culteranismo que lo hacían reconocible: “Eso es de Guerra”, comentábamos con aire de críticos teatrales. Y lo era. No había fallo.

El momento más tabernario del vicepresidente no fue cuando dijo de Suárez que era un “tahúr del Mississippi”, que para eso hay que saber de historia, sino el día en que Soledad Becerril tuvo que escuchar: “debe de tener llaga en los labios de tanto chupar del bote”.

A los ministros de ahora los describes y no sólo se ofenden, sino que te meten en la cárcel de papel.