El hígado de Dos Pescados

29 de Marzo , 2019

Scott, la gran competencia

Gabriel García Márquez confiesa que su madre, Luisa Santiaga, le salva de la muerte dándole todos los días una cucharadita de aceite de hígado de bacalao, antes de comer. No fue el único de su generación que se sobrealimenta gracias a ese mal trago pestilente, ni mucho menos. Durante la primera mitad del XX pocos niños se salvaron de la pócima.

Hoy no se tiene tanta fe en el hígado y en todo caso, se puede administrar con sabor a naranja o en cápsulas, para evitar el desagrado.

Luisa Santiaga le arrea al futuro escritor lingotazos de la emulsión Scott, la más difundida en todo el mundo, pero en Lugo la que se toma es Dos Pescados, un preparado salido de los laboratorios del boticario Julio Iglesias Fariña, padre de éste y de otras fórmulas que logran diversos reconocimientos internacionales.

Tampoco es el único que la elabora en Lugo, porque Salvador Castro Freire también comercializa ese tipo de aceite supervitamínico, aunque el de Iglesias le supera en fama por medio de una útil y continuada campaña publicitaria.

Si García Márquez hubiese recibido Dos Pescados, habría tenido una mejor salud, pues en 1909 don Julio encarga análisis comparativos entre la suya y todas las existentes para incluir luego un anuncio en El Progreso con el resultado, frente a las cifras de la más conocida, la Scott de Gabo, o sea, la que los químicos Scott et Bowne elaboran en Nueva York.

Dice Iglesias, y dicen los análisis encargados, que la Emulsión Dos Pescados es superior en preparación y composición a todas, y que si la marca Scot tiene un 50 por ciento de aceite puro de hígado de bacalao, un 1 por ciento de hipofosfitos de cal y un medio por cien de hipofosfitos de sosa, la marca Dos Pescados llega al 75 por ciento de aceite puro de hígado de bacalao y al 1 por ciento en cada una de las otras dos sustancias, al igual que en glicerofosfatos de cal y sosa. Buenas cifras, concluye el anuncio.

Agradecidos y emocionados

28 de Marzo , 2019

¡Menudo socio encontró Pedro Sánchez en México!

Los españoles nunca le podremos agradecer bastante a López Obrador su campaña de lamentos y desprestigios _ choromicadas, decimos por acá _, porque si todos podemos convertirnos en especialistas de la noche a la mañana, su actuación, a pie de elecciones, es soberbia para detectar gilipollas a nada que les pases por encima la pregunta, a modo de contador Geiger: “Oye, ¿y a ti qué te parece lo de Hernán Cortés?” Y si dice que está de acuerdo con AMLO, ¡zas! ya lo tienes cazado. Gilipollas al canto.

El hombre quiere amenazar a las empresas españolas en México, claro, pero elige un camino equivocado, porque le van a llover tortazos. O como decía el otro; vale, nosotros pedimos perdón, y vosotros nos dais las gracias por haberos librado de los sacrificios humanos a Tezcatlipoca. Empate.

Siempre se nos acusó a los gallegos de llorar, pero fue injustamente. Lloran los poetas, pero el gallego arrea y tira hacia adelante. Y si había que emigrar, se emigraba. Entonces empezaron a llorar los vascos, pero a unos cuantos les dio por matar para enjugar sus lágrimas, de modo que ahora se les exige que pidan perdón, cosa que todavía no han hecho.

Seguidamente le dieron a la lágrima los catalanes, aunque en realidad siempre fueron muy choromicas. El método de sus políticos fue desobedecer, extorsionar, mentir y manipular. A ver cuándo se le ocurre a López Obrador exigir que nos pidan perdón.

Hay otro efecto que agradecer al presidente mexicano. Sin él no habría ocasión de volver una y otra vez a la historia española para conocimiento de las nuevas generaciones, para refresco de las anteriores y para descubrir la suerte que tuvieron aquellas tierras, porque en la lista de grandes genocidas no figuran los Reyes Católicos ni ninguno de sus descendientes, pero está plagada de rusos, chinos, belgas y alemanes. Así que, muchas gracias, López.

Pescando en secano

27 de Marzo , 2019

Otumba

Para empezar, el presidente mexicano, pese a ser nieto de cántabro, no sabe escribir la lengua de los conquistadores. No se dice “hubieron matanzas”, sino “hubo matanzas”. Son características de los sujetos, los verbos y sus concordancias que no vamos a explicar ahorita porque tienen su espacio natural en las escuelas.

Es posible que López Obrador tenga razón en eso de pedir las disculpas que él exige al Rey y al Papa. Es posible que nada enaltezca tanto al hombre como el perdón, ¿pero por qué siempre los españoles?

¿Por qué el único genocida de la historia es Cristóbal Colón, y la única conquista en la que “hubieron matanzas” es la española?

A López Obrador se le entiende la jugada política. Él se pone muy chulito tratando de ganar una batalla que se libró hace 500 años y eso le va a dar puntos sí o sí. Primero, porque no necesita levantarse en armas, y segundo, porque la derrota, como el no, ya la tiene asegurada.

Otros lópeces son los problemas reales de México, los de hoy en día, los que necesitan urgente solución y dedicación constante. A ver cómo sale de ésos el caballero.

Este tipo de memorias históricas aplicadas en beneficio del político actual certifican la inutilidad total de quien las promueve, pues incapaz de pescar en mar embravecido, introduce su anzuelo en un estanque de peces muertos. Y no contento con ello, los pincha con su mano y los extrae a la vista de su pueblo: ¡Mirad qué hermoso atún me ha picado!

Volvamos al principio. Pidan todas las naciones de este mundo perdón por haber existido, por haber llevado idiomas, culturas y enfermedades; por la batalla de Otumba los españoles, y por la de Guadalete los musulmanes; por la del puente Milvio Constantino, y por Trafalgar el almirante Nelson. Hagámoslo todos y dejemos a Obrador sin peces muertos en la pecera.

Preferir

26 de Marzo , 2019

Prefiero un puente, pero si no lo hay, cruzo igual

Ábalos prefiere un pacto con Cs, antes que con los independentistas; ergo, si con Cs no llega, o Rivera no quiere, y da la suma, habrá un nuevo tortazo a la Constitución, al sentido común y al Estado.

Quien dice Ábalos, Sánchez dice, y en ese verbo tan sutil y campechano como envenenado y peligroso que es preferir, se encierra toda una filosofía del pragmatismo que arrasa con los últimos resquicios de ideología que pudiesen haber subsistido al crepúsculo en el dobladillo de los pantalones, como el polvo, como el barro del camino en la toga de los jueces.

Eso es democracia, aseguran con todo el vozarrón que pueden, demostrando con ello su convencimiento de que no lo es. Nadie grita delante de Dumbo ¡Esto es un elefante!, porque a la vista está que lo es, aunque esté dibujado. Si alzas la voz para convencerte o convencernos será señal de que probablemente se trate de una jirafa.

Es legal, cierto; pero tiene poco de democrático compartir el poder con quienes mantienen sin rubor que su objetivo es subvertir el orden, arrancarte un trozo de territorio que legalmente es de todos, burlarse de las instituciones y de la justicia, injuriarlas afirmando que practican el racismo, acudir al Parlamento a dinamitarlo, alterar las reglas de convivencia, negar la validez de ciertas leyes, rechazar la presencia de un portaaviones en un puerto español y tantas otras cosas que se han repetido hasta la saciedad como indignas de quien se dice representante de los intereses comunes.

En este caso, el verbo preferir es tan indigno como lo que se simboliza con el lazo amarillo, o sea, un insulto a lo conseguido durante la transición, cuando la cesión de las partes dio paso a un espacio común sin vencedores ni vencidos.

Preferir es escupir sobre ella y retornar a oscuros espacios donde todo se puede esconder, porque ninguna luz los alumbra.

Brexit y muralla

25 de Marzo , 2019

¿Todo es susceptible de ser votado?

Anduvo renqueante la muralla lucense durante todo el año de 1905. Que si la lluvia, que si la vejez, que si un poste de telégrafos incrustado con fuerza hercúlea, el resultado es siempre el mismo. Un cubo se derrumba y los habitantes adosados al monumento deben salir por piernas para no quedar sepultados.

La ciudad se divide en dos bandos. Los conservacionistas y los partidarios del derribo. Los primeros tienen mejor acogida en El Norte de Galicia; los segundos, en El Regional. Quién lo diría.

La polémica se encona. Hay intereses económicos entre los de la piqueta. Se llevan las manos a la cabeza Cobreros, Emilio Tapia, Ramón Nicolás Soler, Montenegro y el presidente de la Diputación, Germán Vázquez de Parga. Surgen unos terceros, para abogar por una eliminación parcial. E incluso unos cuartos, para convertirla en rampa desde San Fernando a San Pedro.

Entonces aparece el genio de la lámpara y aconseja: Hagamos un plebiscito. El Brexit. Lo que diga la mayoría ha de ser bueno por ley democrática.¡Qué horror! Exclaman los conservacionistas. ¿Cómo va a quedar al albur de unos cuantos votos el juicio sobre la muralla? ¿Es que acaso puede dudarse de que es un bien preciado?

El Cameron de turno _ cuya exacta identidad ni siquiera se conoce, porque aquí reina el anonimato _, hace gachas las orejas y calla. Aunque la primera reparación se cae al día siguiente por chapuza y chafallona, las aguas se calman, logramos llegar a 1921 y se declara Monumento nacional.

Vamos, que Lugo le da sopas con onda a Cameron y a Gran Bretaña, porque ellos sí que se han metido en un charco y no saben qué hacer para salir, no de Europa, sino de su plebiscito.

Y es que hay cosas que no se deben preguntar. Nada te garantiza que a las mayorías no se les crucen los cables.

Haciendo el oso

24 de Marzo , 2019

Libertad de expresión y de escarnio

La madrileña calle del Oso no se llama así por el animal que rampa en el escudo de la ciudad. Entre otras razones, porque aquél es osa, aunque no madroña, y sin que en ello haya influido feminismo alguno.

Se llama del Oso, por otro úrsido, también heráldico, que lucía en la casa de don Diego de Vera y que por extensión bautiza desde antiguo a toda la calle.

En la del Oso nació Ana Belén y a ella dedicó solícito una bella canción su marido Víctor Manuel. De algo habrían de valerme los años dedicados a escudriñar los secretos del gato, o sea, los de la capital, haciendo documentales con ellos.

Pero ahora la calle revela en todo su esplendor el verdadero significado de su dedicatoria. Verán. En una de sus esquinas, el llamado Sindicato de Manteros de Madrid ha instalado por su cuenta y riesgo una placa cuadrada en cruz axial, como las que utiliza el ayuntamiento para señalar casas singulares, donde se dice que en ese punto murió Mame Mbaye, el mantero fallecido de un infarto el 15 de marzo del año pasado tras una intervención policial.

Lo insólito es que debajo de su nombre figure la leyenda “víctima del racismo institucional del Estado español”. Tómate lo que quieras. Miles de manteros procedentes de varios continentes arriesgan su vida por instalarse en un país cuyo Estado practica el “racismo institucional”. Es como si odias las luces de Navidad y te vas a Vigo.

Lo espasmódico es que Carmena y el PSOE municipal apoyan la jugada y van a dejar allí el cartel… hasta que alguien lo destroce, porque es de cartón pluma. Háganle el homenaje que les parezca, pero en metal y sin decir mamarrachadas, porque a la vista de lo ocurrido hasta ahora, lo único que queda claro es que nuestros representantes políticos saben hacer el oso a las mil maravillas. Y lo pregonan en las paredes.

Miss respeto

23 de Marzo , 2019

La Guardia Civil premia a Griso por su respeto. Toma castaña

Es tan alto el porcentaje de tontos que pueblan nuestro espacio radioeléctrico, tan densa la nube que forman y tan variopinto el espectro de temas que abarcan, que no hay manera de darles nota, y claro, al ver que tras sus palabras no les llama a la puerta una brigadilla de Educación a Distancia para encauzarlos en la senda del conocimiento, ellos aprovechan y se reproducen.

En la profesión se comentaba: “A ése no lo entrevista nadie, porque nunca dice nada interesante”. Y ahora: “A ése lo entrevista todo el mundo porque dice unas tonterías bárbaras”. Es decir, que la profesión tiene bastante culpa en todo esto. El éxito de políticas absurdas, también, no se crean. Pero la cosa se pone de verdad caliente cuando el entrevistador se cambia de bando en pleno trabajo, como le acaba de ocurrir a la colega llamada Susanna Griso, que desde que la atiborran a premios se cree Simone de Beauvoir, aunque el público, como la policía, no es tonto, y la ha calado.

La veterana periodista _ medio siglo la contempla _, tuvo su momento de máxima eclosión furibunda cuando en plena entrevista le niega al camerunés de 23 años Bertrand Ndongo, alias El negro de Vox, capacidad intelectiva para hablar de Franco. Para hablar bien, se entiende, porque si Ndongo hubiese hablado mal, Susanna estaría tan encantada que habría salido corriendo del plató para ponerse botox hasta en las cejas.

Se atrevió a eso, no solo porque no le gustó la opinión de Ndongo, sino porque era joven, porque era negro y porque era de Vox. Es decir, discriminación, intolerancia, odio político y racismo. Todo en uno.

Y mira tú que la chica acaba ser galardonada por Margarita Robles, Grande Marlaska y Ada Colau en reconocimiento a su “rigor, transparencia y respeto”. La peña aún no ha parado de reírse. Dime de qué presumes y te diré de qué careces.

Prestidigitadores

22 de Marzo , 2019

Abejitas, ovejitas… precioso

Esta noche pasada, entrando la dulce primavera en nuestras vidas, algunas instituciones catalanas han decidido sustituir los lazos amarillos que lucían en sus fachadas, por los perfiles de ovejitas, vaquitas y otros solípedos domesticados, del mismo color de la peste, de los traidores y de los herejes. Lo siento, pero es así. Ni siquiera hace falta leer a Pastoureau para saber los papeles que la historia reserva para ese color.

Si fuésemos un país serio, los grupos animalistas ya habrían presentado una denuncia en contra de la utilización política y partidista de estas reses. Pero como no lo es, ahí tienes a los pobres mamíferos, prestando su cuerpo, no solo a la alimentación sino también a experimentos políticos de dudoso gusto, escamoteo e inciertos resultados.

Bueno, no. El gusto es dudoso, pero el resultado es contable. No hay indicador económico que no se haya desplomado, si el hecho de caer supone un desastre, o que se haya disparado, si el hecho de subir también lo es.

Condenados a sufrir la plaga, bichos y humanos contemplan cómo todo a su alrededor se vuelve amarillo por la acción directa de sus gobernantes inmediatos y la inanición de los otros, pues pretenden seguir en la poltrona apoyados por éstos, los que desean dar un golpe al Estado y llevarse un botín como nunca antes se ha visto en las pantallas de nuestros cines.

Lacitos o animalitos, da lo mismo. Los magos los llaman elementos de escamoteo y distracción, porque mientras tienen al público pendiente de ellos, pueden llevar a acabo los trucos sin que nadie se dé cuenta. Esto no es una cuestión de símbolos, ni de libertad de expresión, ni de nacionalismo. Esto es un robo con sus colaboradores necesarios. Que no nos distraiga el amarillo chillón, que será muy llamativo, pero feo como el demonio.

F de fabulaciones

21 de Marzo , 2019

Un libraco de 800 páginas

Este puente estuvo en Lugo el periodista Antonio Martín Escorza. Viene para asistir a la entrega del premio Aymeric Picaud a Manolo Rodríguez y lo aprovecha para hacer algo de turismo.

Fuimos compañeros en la agencia Efe durante nueve años y de ahí que me regale un ejemplar de su libro La España real contada a mis nietos, en el convencimiento de que me va a gustar, porque una buena parte de lo que en él cuenta es la historia que compartimos, o la que nos tocó de cerca. Carrero, Franco, Constitución, primeras elecciones… en pocas palabras, la década de los setenta.

En un momento del libro, Martín Escorza recoge cómo fue que le pregunta a su profesor, Vicente Gállego, primer director de la agencia, qué hay detrás del nombre Efe, y cómo éste le asegura que en su elección habían pesado tres razones: Falange, Franco y Fernando el Católico.

Otros no van por ahí. Giménez Arnau padre, aseguraba llevar la respuesta en el bolsillo trasero de su pantalón y ponía a Dios por testigo _ él, que era creyente sin fisuras _, de que ésas no eran las causas.

Las tres agencias españolas anteriores a Efe fueron Fabra _ un apellido _, Febus _ el sol _, y Faro. Su heredera sería Efe, se dijo. Y también, el acrónimo de Estudios Fotográficos Españoles, o de Editorial Falangista Española.

Y así una docena de opciones de diferente origen. Incluso hay quien asegura que la clave radica en ser la primera letra del abecedario que necesita tres para decirse, o que viene de la Fe al nuevo régimen, exigible en 1938.

El caso es que la teoría que Gállego cuenta a Escorza no debe ser la buena, porque de ser así, a estas alturas la Memoria Histórica ya habría caído sobre la agencia como una guillotina y hoy estaríamos hablando, qué sé yo, de la agencia Pe, de Pedro, Pablo, Puigdemont…

La niña en Wisconsin

20 de Marzo , 2019

La muy prestigiosa universidad de Madison Winconsin

El independentismo, o como haya que llamar a la rebelión de algunos catalanes, siempre ha pretendido jugar la partida con su tapete, con sus cartas y con sus reglas, y aunque a veces parece que lo ha conseguido, lo cierto es que sigue siendo brisca y sigue vivo el santo temor a que te pillen el Tres.

Ada Colau retira la pancarta anticonstitucional de la fachada municipal tras la advertencia de la Junta Electoral Central y Esquerra presiona en estos momentos al túzaro Torra para que haga lo propio y así verse libres de molestos procesos de inhabilitación que de mantener la desobediencia, derivarían más allá de una cabezonería sin sentido.

Eso lo dice ERC, no lo digo yo. Pero es un sinsentido que arranca de profundas raíces en un conflicto fratricida, ucrónico y anacrónico, sustentado por el capricho y la ambición de un puñado de políticos inútiles que creyeron haber encontrado el bálsamo de Fierabrás con solo mentar la palabra independencia, y por la flacidez de otro rebaño de políticos que no creyeron en la razón y en la ley que les asistía.

Menos mal que unos y otros son mucho más endebles que las reglas de convivencia y al final, quieras que no, tener lacitos amarillos colgados de los balcones institucionales sigue siendo un delito como la copa de un pino.

Lo es durante los períodos no electorales, cuanto más si hay urnas de verdad. Pero el sinsentido que contamina todo el proceso y que convierte al ciudadano en sospechoso, al golpista en patriota y al turista en plaga de langostas, llega un momento en el que se mira al espejo y se dice:

_ Mira, Torra; saca los lacitos de una vez, que nos la van a dar con queso. Ya justificaremos la obediencia con otra folklorada, pero por Dios, que no nos inhabiliten, que tengo la hipoteca del chalet a medio pagar y la niña estudiando en Wisconsin.