El hombre del año

26 de Diciembre , 2024

Para responder a la típica encuesta sobre quién ha sido el personaje del año en política, se acumulan los candidatos por la vertiente negativa y escasean aquellos ante los que merezca la pena rendir pleitesía.

Le he dado muchas vueltas para quedarme con uno, aunque nadie me lo haya preguntado; es decir, sarna con gusto.

Y mi favorito es, con gran diferencia sobre el segundo, Álvaro García Ortiz, fiscal general del Estado, por el cargo que ocupa, por sus aportaciones al mundo de la corrupción, por la pequeñez del objetivo que se propone y por la gran cantidad de honorabilidad que destruye para conseguirlo.

Si somos capaces de abrirnos paso entre la hojarasca crecida en torno al caso y llegamos a su esencia, nos encontramos con que todo se reduce a procurar las peores consecuencias fiscales contra un personaje ajeno a la política que acaba enamorándose de la presidenta de la Comunidad de Madrid y que, en el camino, pudo haber cometido uno de los 738 delitos fiscales que la Agencia Tributaria denuncia, por ejemplo, en 2009.

Si a todos ellos les hubiese prestado la misma atención, el fiscal general no habría podido ir al cine ni un fin de semana, ni habría tenido vacaciones de verano, ni se podría haber dedicado a nada ajeno a esos casos.

Pero como resulta que el presidente Sánchez tiene metida entre ceja y ceja a la presidenta Ayuso, el señor García Ortiz convierte una minucia en el gran asunto de su mandato y es capaz de arriesgar su prestigio, su carrera y su buen nombre para chapotear en un tema menor, que se ha convertido en un barreno de pólvora abierto en una de las patas del Estado.

Por todo ello, y sin necesidad de mayores análisis, el señor García Ortiz es, con todo merecimiento el hombre del año 2024, bajo mi modesto y leal saber y entender.

Un buen año

24 de Diciembre , 2024

Feliz Navidad. Eso como primera medida. Son fechas de unión, de reunión y de buenos deseos, por eso cada vez que se habla de 2025 como año electoral, la atmósfera se llena de estrellitas relucientes y pavesas que la iluminan mientras se consumen rumbo al suelo.

Sánchez es un proyecto frustrado y acabado que solo produce titulares de prolapso. Todo cuanto le rodea es sospechoso y sus propios movimientos solo conducen a hacer más profundo el hoyo donde ha caído.

Su defensa del borrado del fiscal general tiene pinta de quedarse para siempre en la historia de España como modelo de político en apuros, sin salida y sin vergüenza con tal de disfrazar la verdad con artificios.

Ahora ha cesado al secretario de Estado de Comunicación, Ion Antolín, a tan solo 20 días de haberlo nombrado. Si buscan el ejemplo de un barco que hace aguas, ahí lo tienen.

No vamos a repetir los frentes abiertos, las gravísimas acusaciones que le señalan, ni el alto precio que sus socios están dispuestos a cobrarle para garantizar únicamente su mantenimiento a costa de nuestro bolsillo, pero ese chorreo continuado de desconchones en el edificio merece una reparación general que, en cualquier caso, llega tarde.

El pacto Frankenstein no es ilegal, pero es inútil para la gobernación, costosísimo e irracional. Yolanda Díaz por un lado, Industria por otro, Puigdemont gobierna desde Waterloo, Podemos a lo suyo, Begoña quiere ser Unamuno, Aldama se ha forrado, Koldo trata a los ministros como a sus criados, García Ortiz se dedica a trabajos sucios, Azagra compone a tanto la nota, Otegi se ríe en las narices de sus víctimas, Zapatero nos hace bolivarianos, la OTAN sospecha, Europa nos vigila y la alcaldesa de Catarroja critica la visita de los Reyes. ¿Qué puede salir mal votando?

Lluvia de millones

23 de Diciembre , 2024

La historia del Gordo de Navidad incluye varias leyendas, entre ellas la del año 1958, según la cual Franco habría ordenado manipular el sorteo para que los 180 millones de pesetas correspondientes a seis de las siete series del 33.704 recayesen en manos de Pedro Barrié de la Maza, mientras que la séptima fuese para el Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil, con ánimo de disimular.

Aunque se dice que el ganador no fue identificado por la prensa, el nombre de Barrié aparece señalado como sospechoso de haberlo cobrado pocos días después del sorteo.

Todo respondería a un pago encubierto para financiar las obras del pantano de Belesar, que habían dejado exhaustas las arcas del millonario gallego.

Muchos lectores pensarán que es un engaño demasiado rocambolesco y otros pensarán que con Franco todo era posible. Lo cierto es que Barrié fue el afortunado con el Gordo y que su esposa, la condesa de Fenosa, lo reconoce en una ocasión, añadiendo a continuación, que había sido en beneficio de Galicia. ¿El qué? ¿La suerte, o la manipulación?

Otro gallego premiado fue Manuel Barreiro Cabanelas, de Laxedo, en la parroquia de Covelo en A Lama. A Manuel le tocó una millonada en una lotería ilegal de Brasil llamada O Bicho, que él multiplicó varias veces en sucesivos negocios a lo largo de las primeras décadas del XX, hasta el punto de ser considerado uno de los hombres más ricos del mundo.

Barreiro se desvive por su lugar de nacimiento, con obras públicas, de cantería, escuelas y hospitales. Hoy Laxedo es una curiosidad turística en ese municipio pontevedrés, con una plaza central que está presidida por una estatua de Manuel Barreiro, casi conde de Cabanelas por voluntad de la Reina María Cristina. Dos gordos singulares.

Cabeza borradora

22 de Diciembre , 2024

A Sánchez hay que reconocerle una capacidad para la mentira digna de los mejores actores. Los tintes dramáticos con los que ayer nos preguntaba quién iba a pedir perdón al fiscal general, ahora que su móvil se ha visto libre de mensajes, constituyen una pieza que deberían estudiar en la Escuela de Mario Bolaños.

Cómo no creer a ese hombre que se desvive por su pobre fiscal general, limpio como una patena porque le han borrado hasta la raya del culo. Pero si es que se expresa con un sentimiento propio del monólogo de Segismundo —¡Ay, mísero de mí!—, sin tener en cuenta que los mensajes permanecen en el móvil de la fiscal jefe de Madrid, Pilar Rodríguez.

El presidente quiere que los españoles desfilemos de cinco en fondo por el despacho de Álvaro García Ortiz como hicimos hace cincuenta años por delante de Franco. Allá vamos.

Perdón, fiscal, por dudar de su integérrimo honor y de su insobornable fidelidad a la justicia, pero como no es la primera vez que suenan campanas de boda entre la Fiscalía y la Moncloa, se nos fue la cabeza a pensamientos insanos que no volveremos a frecuentar. Perdón, querido fiscal general, por pensar que el hecho de borrar mensajes es un indicio de culpabilidad y no una medida higiénica de liberar espacio y ganar memoria en el celular, sobre todo en estos días que vienen cargados de bellos mensajes de paz y amor, y no de odio y cianuro como habíamos leído.

Espero que acepte nuestras disculpas y que disponga de memoria para guardar los próximos mensajes que sea preciso enviar por el mal de Ayuso y el bien del presidente, deseándole asimismo unas muy Felices Navidades —o fiestas de invierno, como dicen en laico— y un pelín de suerte en el sorteo extraordinario de Lotería que hoy se celebra, pues siempre vendrá bien para tapar huecos y borrar deudas.

Los 3 Reyes Magos

21 de Diciembre , 2024

Con un fiscal general borrando sus mensajes para que no se le note el delito y un presidente del Gobierno alabando esa conducta porque dice que así demuestra su inocencia, no sé qué más nos tiene que pasar para que nos compre Disney y nos transforme en un parque temático del despropósito, un país de atracciones que haría las delicias de Breton y los surrealistas.

Pero hay más. Mucho más. En el ámbito cultural, por ejemplo, ahora que en Lugo estamos de inauguración del Fuxan os Ventos, les gustará saber que David Azagra, alias Sánchez Pérez-Castejón, va a estrenar una ópera que es una adaptación de ´Amahl and the Night Visitors´, de Gian Carlo Menotti.

Tres de los personajes originales son Melchor, Gaspar y Baltasar. Seguro que les suenan. Pero claro, Sánchez P-C no podía poner su firma al lado de Sus Majestades los Reyes de Oriente, de modo que en su versión, los ha transformado en tres cooperantes de la ONU, de la Cruz Roja y de Médicos Sin Fronteras. Precioso.

En el escenario de un campo de refugiados de Gaza, una familia acoge a los tres cooperantes y les roba el oro que en el original llevan al Niño Jesús. A saber cómo pone Azagra el oro en manos de los cooperantes y qué hace con el Niño Jesús, que seguramente se habrá transformado en el hijo del jefe de Hamás.

El caso es que los Reyes/cooperantes se dan cuenta del robo y regresan a la jaima para perdonárselo. El autor, que no paga impuestos, sueña con que la ONU, la Cruz Roja y Médicos sin Fronteras se los perdonen, porque los impuestos, ya saben ustedes, están ahí para que los paguen siempre los demás, pero no él ni los de Hamás. Eso, jamás.

Ansioso aguardo el estreno de su versión del Mesías, de Händel. No pretendo destripar nada, pero creo que el papel principal de Mesías va a ser para su hermano.

Red de mentiras

20 de Diciembre , 2024

La preocupación de Pedro y Yolanda por los bulos en las redes sociales y en la prensa es inversamente proporcional a la que demuestran por sus propias mentiras, que expanden a manos llenas con un desparpajo sobresaliente.

Las suyas son mentiras garrapiñadas que llegan al cien por cien de la población recogidas por los distintos medios, obligándolos a ser colaboradores del engaño.

No tienen consecuencias judiciales porque las consideran propias del oficio. Por ejemplo, una mentira prototípica del personaje es aquélla en la que le escuchamos: “Con Bildu no vamos a pactar. ¿Quiere que se lo repita más veces? No vamos a pactar”.

Pronunciarla carece del más mínimo riesgo por varias razones: A.- Porque efectivamente no vamos a pactar esta tarde, cuando se está hablando. B.- Porque puede referirse a que no vamos a pactar la invasión conjunta de Burkina Faso. Y C.- Porque cuando realmente se pacte, no habrá sido una mentira, sino simplemente un cambio de opinión.

Con esas premisas en la mano, Pedro, Yolanda y el resto de los representantes populares pueden anunciar la creación de cien mil viviendas, el reparto de ayudas de miles de millones o lo que les venga en gana, porque aunque no se llegue a materializar, todo tendrá una vuelta que lo justifique.

Algo así ocurre con las mentiras de Tezanos al frente del CIS. ¿Quién le puede pedir cuentas por la manipulación continuada de resultados? Únicamente las urnas, que son las que normalmente le contradicen los porcentajes una y otra vez.

Pero eso no preocupa a Pedro y Yolanda, por supuesto. Para ellos el fango y la fachosfera sólo existen cuando les perjudican.

Y claro, se les nota desde tan lejos que el personal se parte la caja oyéndoles piar contra las mentiras.

Nada que declarar

19 de Diciembre , 2024

No sabría decirles si Begoña Gómez declaró o no declaró. Se nos informa que responde a las preguntas de su abogado, pero no a las del juez. En ninguna de las nueve acepciones que definen los significados del verbo, se registra esa actitud de sí y no.

En el terreno jurídico declarar es exactamente “testificar o responder a las preguntas de un tribunal”, cosa que doña Begoña no ha hecho. Por lo tanto, afirmar que la esposa del presidente del Gobierno ha cambiado de estrategia porque ahora “ha declarado durante alrededor de media hora ante el juez” es fango.

Lo que ha hecho es rellenar un cuestionario, preparado en compañía de su abogado, y repetirlo en sede judicial sin apartarse una coma del guión previo. ¿Legal? Se supone. ¿Ético y estético? Poco o nada.

Si a todos se nos exige la colaboración con la justicia por razones de civismo, cuánto más a una persona que tan cerca duerme del mayor representante del concepto “servicio público”. Y no parece que permanecer callada ante las preguntas del juez sea precisamente un dechado de contribución al resplandor de la justicia.

A nadie, salvo a militantes muy entregados, le cabe en la cabeza que sentarse ante el juez para responder de esos graves cargos se explique simplemente por la maldad de los acusadores. Porque si se ha llegado a este extremo, o muy mal funciona el entramado judicial español, o en algo tienen que basarse.

En resumen, salvado el derecho a defenderse que protege a la señora Gómez como a cualquier otro, la imagen de ayer no se limpia calificándola sencillamente como un cambio de estrategia. En el entender de muchos españoles, Gómez siguió ayer sin declarar y, al margen de que se lo permita la ley, la imagen dada por ella no es ejemplar ni edificante.

Fahrenheit 451

18 de Diciembre , 2024

Bajo la bandera de lo políticamente correcto, hoy nos podemos encontrar con organismos censores de libros que prohíben una obra, ya sea por presencia en ella de personajes LGTBIQ+ o por su ausencia. El caso es prohibir.

Ese es uno de los motivos por los que se mueve el censor, pero hay muchos más. Exactamente, todos aquéllos que cualquier autoridad considere molestos, ya sea por el uso de un determinado idioma, por su contenido sexual, por sus descripciones de violencia, por vanagloriar instituciones indeseadas o por ridiculizarlas.

En realidad da igual el motivo. Lo sustancial es que la población sepa quién corta el bacalao e interiorice el mensaje, se lean o no se lean los libros.

Esta misma semana, mientras en España nos dedicamos a escuchar declaraciones judiciales, nos enteramos de algunos títulos afectados por estas modernas oleadas censoras y, entre ellos, descubrimos dos obras que formaron parte de nuestro vetusto plan de estudios, que era el de Lora Tamayo, si la memoria no nos falla.

Se trata de ‘La casa de Bernarda Alba’, de Federico García Lorca y de ‘El mercader de Venecia’, de William Shakespeare. Ambas han sido eliminadas de las bibliotecas públicas de Florida, Iowa o Alaska. No son más que un ejemplo de cómo se aplican hoy las tijeras, el símbolo tradicional de las prohibiciones.

A saber qué han visto de pernicioso en Bernarda Alba o en Shylock, pero no se inquiete si ya las ha leído. Nada hay en ellas que pueda haberle causado daño, salvo que usted comparta las ideas totalitarias de los censores, víctimas de sus propias limitaciones intelectuales. Lo que extraña es que estos bibliofóbicos no comiencen su lista negra con la inclusión de la novela de Ray Bradbury ‘Fahrenheit 451’, que es la pieza angular donde se ataca esa manía de quemar libros. Es que ni se enteran.

Día de la marmota

17 de Diciembre , 2024

Aldama dispara alto, pero yo esto ya lo he visto.

Se le fotografía en la sede del PSOE negociando con venezolanos, pero esto ya lo hemos visto; o si no, dime tú qué hacía la noche de marras recibiendo a Delcy en Barajas —¡en enero de 2020!— cuando ni los españoles mejor informados sabían que Delcy cruzaba el charco, ni qué asuntos le movían, ni qué traía en las maletas, ni dónde se iba a hospedar en un piso alquilado por Aldama.

Vamos, que el señor declarante dispara a la altura que le dé la gana y que comprobarlo ahora, cuando declara en el Supremo, es como un nuevo día de la marmota, pero con jueces delante.

Koldo, Ábalos, Begoña, Claudio Rivas, Carlos Moreno, Serrano, Santos Cerdán, Torres… ¿seguimos subiendo? Y en cuanto a temas: mascarillas, hidrocarburos, Air Europa, Venezuela, carreteras, pisos… bueno, no se trata de aburrir con el listín telefónico ni con el catálogo de actividades industriales.

Aldama, como el personaje de José Sazatornil en La Escopeta Nacional, ha estado en muchas cacerías y ha compartido perdices con lo más granado de la nomenklatura sanchista.

Que Torres, Montero o el propio Sánchez pongan en duda la calidad de sus testimonios y su falta de pruebas es un reacción pueril que quizá sirva para despistar a incautos si se escucha a lo largo de un telediario, pero a la larga sólo será una acusación más de la que defenderse, haber mentido.

A media mañana se filtra el primer disparo, el piso para Carlos Moreno. El brazo derecho de María Jesús Montero, ministra de Hacienda, ha recibido un perdigonazo de los que cortan el vuelo al instante.

La cacería sigue y su desarrollo mantiene ese tufillo a día de la marmota, aunque siempre habrá algunos que se estén enterando ahora.

La bien pagada

16 de Diciembre , 2024

El humor agresivo, provocativo, libérrimo, procaz, cuchufletero, irrespetuoso, iconoclasta y heterodoxo de Broncano cojea de una pata y es grave. Padece de financiación pública, una afección del aparato motor que lo imposibilita para ciertas funciones, como, por ejemplo, tomarse a cachondeo el dinero de los contribuyentes que con tanta generosidad recibe para lograr espurios intereses políticos de quien lo administra, con el paradójico resultado de que La revuelta también es La bien pagada.

Resulta muy divertido hacer ese humor sin barreras. Por suerte, hablo desde la experiencia, porque en el inicio de mi ya dilatado ejercicio del periodismo topé con unos empresarios, los hermanos Jardón, que quisieron hacer una revista así —El Indiscreto Semanal— y se la encargaron al recientemente fallecido Jimmy Jiménez Arnau.

Éste, con una generosidad sin límites, nos puso al frente de la redacción al argentino Juan Carlos Curruchet y a mí. Allí estuvimos casi dos años haciendo chistes de todo bicho viviente —los que podíamos, porque vivía Franco— y publicando lo que nadie hacía. En consecuencia, nos llovieron multas y expedientes de la autoridad que los Jardón pagaban sin rechistar hasta que se cansaron de apoquinar y cambiaron de director.

Los Jardón, que entonces llevaban la plaza de Las Ventas, eran muy libres de invertir su dinero en el proyecto periodístico que más les ilusionase y, de hecho, en pocos números nos pusimos con una tirada de seis cifras, pero aquello no podía durar y no duró.

Hacerlo desde la 1, con dinero de todos y con beneficios intangibles y partidistas, es, cuando menos, indecoroso. Y si encima el cómico se ríe de lo que va a cobrar en las campanadas porque lo pagan los españoles, te entran ganas de cabrearte, pero es imposible. Más, es imposible.