El jesuita

15 de Marzo , 2013

El papable y la viuda

Ayer no hubo columna. La culpa fue, al alimón, del Colegio cardenalicio y de Carlos González Reigosa. El primero, por elegir un Papa que no estaba en las quinielas, y el segundo, por escribir novelas y luego querer que se las presenten los amigos.

Antes de la elección, cuando medio mundo jugaba al Apapalabrados, es decir, a adivinar las letras del nuevo Papa, se concedían porcentajes de posibilidad a cada cardenal. Craso error. Solo Bergoglio tenía el cien por cien. Los demás no tenían ni las raspas. Como ocurre con los expertos en fútbol, los vaticanistas se equivocaron de raíz y el Apapalabrados lo ganaron los argentinos, porque apostaban por su candidato.

Llama la atención que Francisco sea el primer jesuita elegido Papa cuando la Compañía de Jesús atraviesa su momento de mayor declive histórico, aunque quizás sea precisamente ésa la razón que lo permite. Durante siglos fue impensable que un miembro de la Compañía aspirase al Papado, pese a que una de sus notas distintivas era precisamente la defensa del poder de éste frente al de los reyes de Francia, España o Portugal de donde fueron expulsados.

Hoy todavía se mantiene la duda de si la elección de Francisco como nombre se realiza en homenaje al de Asís, o al de Javier; fundador de los franciscanos el primero, cofundador de los jesuitas el segundo. Tiene más posibilidades aquél, pues para honrar a su propia Compañía habría sido más directo elegir el nombre del vasco Ignacio y no el del navarro Francisco.

Francesca Ambrogetti, autora de un libro de conversaciones con él titulado “El jesuita”, destaca de Bergoglio su austeridad, su bonhomía, su cercanía con los más necesitados y su oposición al gobierno de los Kirchner, lo cual augura que estemos en muy buena sintonía política con el Papa.

Un pastor navarro

13 de Marzo , 2013

Duvall prepara un cordero a la navarra

Ayer en la 1 ponían Broken Trail, que aquí se llama Los Protectores. Es una película en la que se ve a Robert Duvall atravesando las inmensas llanuras americanas, aunque en realidad son australianas, cuando de repente se cruza con un pastor ovejero que interpreta el cubano William Márquez. Duvall le pregunta si es de por allí y si le vende un cordero para papear por la noche.

A la primera pregunta el pastor le dice que no, que es de Navarra (España), y a la segunda le dice que sí, que se lo vende.

La escena es impactante, no porque un pastor navarro no pueda cruzar tranquilamente Oregón con su rebaño y realizar transacciones comerciales con Duvall, que por cierto viaja con cinco muchachas chinas a las que trata de salvar de la prostitución. No, no es por eso, sino porque ayer estábamos en pleno caso de Caja Navarra y después de escuchar a todo el mundo lo muy conveniente de que Barcina y el resto de cobradores pusiesen sus cargos a disposición de la comunidad, por lo mucho que se llevaron en dietas, incluso cuando no asistían a las reuniones para las que estaban asignadas esas dietas, el espectador se podría sobresaltar y gritar: ¡Ha dimitido un político navarro y ahora se gana la vida honradamente como pastor en Wyoming!

O pensando mal: ¡Ha huido al Far West dejando mujer, hijos y San Fermín!

Compréndanlo. Fue impresionante. Ya dijo algún analista de turno que si se hacía dimitir a Barcina, o a los otros navarros en la tostada, ¿qué no habría que hacer con todos los anteriores, pillados en pleno trasiego de bolsas repletas de papel moneda?

Claro, claro; muy fuerte. La escena del pastor navarro la había concebido el guionista en Pamplona, cuando se enteró que los españoles también tuvimos algo que ver en la epopeya americana.

La chica, buenos y malos

12 de Marzo , 2013
Lo de Ponferrada es una película sin buenos en la que todos maltratan a la chica

Lo de Ponferrada es una historia sin buenos, rara en el cine, pero cada vez más frecuente en la vida real. El recuerdo de Nevenka y la posterior actuación de cada uno de los grupos políticos deja a la capital del Bierzo abocada a vivir años ignominiosos, y no hay floritura retórica en la definición.

Al PP le cabe el dudoso honor de haber albergado en sus filas a Ismael Álvarez, de cuyo acoso a Nevenka se forma la levadura que levanta toda esta masa. Pero también, de haber aceptado sin rechistar el voto de Álvarez en la investidura de su anterior alcalde, López Riesco. “Uno no puede elegir los votos que recibe”, se defiende éste. Vale, pero tiene usted muy pocas posibilidades para llegar a ser el héroe de la historia.

Como tampoco las tiene el nuevo regidor, Folgueral, que éste sí que elige los votos de los cinco Independientes Agrupados de Ponferrada con Ismael Álvarez a la cabeza para auparse al machito y para dejar a los ponferradinos sin representación municipal del PSOE, creando una situación inédita en la historia municipal de la democracia. O semi inédita, por si se conoce en alguna parte un caso anterior.

A la magnificencia de la jugada contribuyen de forma clamorosa y sin posibilidad de mejora, Óscar López, cercano conocedor del cotarro berciano, y Alfredo Pérez Rubalcaba, empeñado en que lo saquen de su cargo a empellones y por la puerta de atrás.

Se suele liberar a los votantes de las tropelías de quienes eligen como sus representantes, pero es hora de insistir que los políticos no son más que meros empleados y que los verdaderos jefes, para bien y para mal, son los señoritos del voto. Ellos están por encima de rubalcabas y folguerales. Entren también por tanto en esta historia donde el chico es el malo y la chica desaparece en la primera escena.

De primeros a últimos

11 de Marzo , 2013

Cristina reúne periodistas y jueces

Jueces y periodistas, los peor valorados. Toma castaña. Como en la Edad Media. Los que lo cuentan y los que lo juzgan. Se puede analizar desde muy diversos observatorios, pero la conclusión no varía, los dos colectivos están mal vistos.

Quizás también fue excesivo que en la transición el periodista ocupe el primer puesto en ese mismo ránking, y es esa diferencia, de primeros a últimos en cuarenta años, la que permite establecer una causa objetiva para el derrumbe, cual es el resultado del trabajo del periodista.

En la transición, las sensaciones generales eran de optimismo político, de hallazgo de las libertades y de consenso para conseguirlas. Hoy es de pesimismo económico, de fracaso institucional y de fuerte crispación entre las fuerzas políticas, incapaces de acordar soluciones que ahora se necesitan tanto o más que en los 70.

Que el periodismo lo refleje no quiere decir que a él se deba ni el consenso, ni la crispación, pero está claro que la opinión pública así lo percibe.

A los profesionales no nos debe valer la excusa tan socorrida de achacar la mala imagen a la confusión que el público establece entre ciertos cotillas, tertulianos o showman que realizan una apariencia de periodismo en los medios más populares, pues aunque indudablemente ese factor puede influir en el resultado final, si nos justificamos así, estamos reconociendo que el país entero es una reunión de indocumentados incapaces de distinguir entre la Aída de Verdi y la Aída de Machi.

Ignoro el análisis que los jueces puedan hacer sobre sus malos resultados, pero en el nuestro está claro que el público nos reclama otras noticias menos crispadas, más consensuadas, más emprendedoras, y en definitiva, menos corruptas.

Un objetivo nada fácil de cumplir sin la ayuda de todos.

El limbo redescubierto

10 de Marzo , 2013

El limbo tiene sus ventajas

Entre Maduro, jurando un cargo que la ley no le permite, y el alcalde de Ponferrada, manteado por sus partidarios, discurre la inequívoca línea roja que delimita los terrenos de la honradez y de su apariencia.

La mujer del César, el César y toda su cuadrilla han encontrado un lugar en el espacio donde se mueven a las mil maravillas. No son honrados, porque a la vista salta que no lo son, pero se libran de ser tratados como delincuentes.

Viven en un estado de permanente zozobra, bajo la sospecha de que todo cuanto hacen está encaminado a burlar la ley en su propio beneficio originando un magma confuso y difuso en el que todos los discursos son posibles, desde pedir un boicot a los productos españoles, siendo español; a reventar cualquier elemento del mobiliario urbano, porque estoy muy cabreado.

Hoy salen a la palestra estos dos ´border leyn´, Maduro y Folgueral, pero hay muchos más, políticos, ciudadanos o comisionistas. Todos descubrieron las ventajas de moverse en ese espacio indefinido que ni es la delincuencia organizada, ni la acrisolada virtud, sino una macedonia de elementos diversos.

El acosador de Ponferrada apoya el nombramiento del nuevo alcalde, pero como abandona poco después, no pasa nada, Rubalcaba salva los muebles e incluso parece que en ese ayuntamiento se ha celebrado el Día de la Mujer con un acto de profunda carga feminista, la despedida del acosador. Aten la mosca por el rabo.

En el plano internacional la jugadita de Maduro tampoco es manca. Como es el heredero político del líder, ¿qué pintan las leyes a su lado?

Así se entiende que Benedicto XVI haya dado por finiquitado el limbo. El limbo no está en las regiones celestiales, lo han bajado directamente a la Tierra.

Para misas negras

9 de Marzo , 2013

Mucha Rosalía y mucha mandanga y luego tiene que venir uno a localizar la placa de Aurelio Aguirre

Las airadas protestas del BNG por no considerar a Marta Rivera lo bastante nacionalista como para leer en público a Rosalía son comparables a las que podría objetar el Instituto Cervantes contra Antonio Gala para prohibirle leer el Quijote en el Círculo de Bellas Artes por no ser suficientemente manchego.

Y quien dice manchego, dice rubio, alto, gay, socialista, católico o sentimental. No hay que ser suficientemente nada, ni siquiera nacionalista, para leer a Rosalía, o a Juan de la Cova y Gómez, que por mucho que les duela, se adelanta a Rosalía a la hora de publicar en gallego.

Bueno. Ésas son cosas de la intelectualidá, que aquí estamos hablando de vulgaridades.

Ignoro a quién se le ha podido ocurrir la censura, pero sin género de duda se trata de alguien que pretende oficiar misas negras con los textos rosalianos en la profundidad de oscuras catacumbas, a las que solo podrán acceder gente de carné y pata negra, gente muy bregada en desconocer la biografía rosaliana, en comulgar con ruedas de molino y en mirarse el ombligo con microscopio.

Allí, en la soledad del templo mistérico y reservado, se escucharán graves y solemnes las palabras Negra sombra, regatos pequenos y Bastabales, y allí, con sentidos golpes en el pecho, dará comienzo la ceremonia de la lectura pública en un acto privado.

Y luego se extrañarán de que la Iglesia cierre el paso de la mujer al sacerdocio. Si para leer a Rosalía hay que tonsurarse del BNG y vestir traje talar, se van a quedar más solos que Caronte. La propia Rosalía, como todo el mundo sabe, sufre como ella sola sabía hacerlo, cuando el 28 de marzo de 1881 tropieza contra la incuria cultural de los zelotes de turno, lo que le lleva a tomar decisiones nada favorables hacia el gallego, tal como se empeñan en repetir ahora.

Miedo

8 de Marzo , 2013

Que todos vean mi sufrir

Basta oírle la primera frase a un venezolano para saber si está a muerte con el chavismo, o si respira aliviado.

Sin embargo, ayer le hacían una entrevista radiofónica a una joven de ese país residente en Santiago de Compostela y cuando ya había hablado un buen rato, el oyente aún no tenía la radiografía completa de la interviniente, dada su objetividad

La siguiente cuestión fue sobre el legado de Chávez en el país y la respuesta de la muchacha resultó demoledora, como quien dice, qué me está preguntando usted:

_Chávez deja una herencia de fascismo.

Y le faltó añadir, como todo el mundo sabe.

No obstante, la entrevistada siguió haciendo gala de gran ecuanimidad para reconocer que desde ese fascismo mussoliniano, el hombre “había hecho algunas cosas bien”.

A la mujer se le oía desesperada con la situación de su patria, de cuya violencia callejera huyó espantada. Por eso su mayor reproche a esa marea humana que por tierra, mar y aire llora al presidente fallecido fue decirles que nunca había visto derramar sus lágrimas por las docenas de víctimas que a diario se producen en las calles de Venezuela, sin que Chávez ni su régimen se decidiesen en ningún momento a atajarla, porque los principales ejecutores de esos crímenes, ya sabemos, salen de esas fabulosas bolsas de votos que rodean Caracas, sumidas en la pobreza antes, durante y después de Chávez.

Ese fascismo visible de adhesiones inquebrantables y lágrimas de cocodrilo, no es nada comparable con la violencia con la que se amedrenta a la clase media, a la oposición o simplemente, a quienes no se desgañitaban gritando su nombre en sus interminables mítines aleccionadores.

La herencia de Chávez es miedo.

Caducaba en 2031

7 de Marzo , 2013

¿Qué quería decir esta foto?

Tal como le aconteció a Carlos Arias, también a Nicolás Maduro se le quiebra la voz para anunciar la muerte del líder. Es el síndrome de los padres de la patria al morir, que con ellos no se va un político, sino un paterfamilias.

Ocurre no obstante que hay padres descuidados que dejan su prole ciscada en dos, pues más que gobernar a un pueblo, se preocuparon por mantenerse en el cargo a la pata coja, sin que a la otra le llegase el riego. Franco y Chávez consiguieron que los suyos fuesen mandos vitalicios, aunque al venezolano se le troncha antes de tiempo, pues lo había concebido hasta 2031.

Otra característica de las quebraduras de voz es que anuncian momentos de gran inestabilidad política. Sus regímenes son peculiares y mantenerlos sin papá se presenta harto difícil.

En el caso que nos ocupa, ya se comenzaron a dar varios pasos y todos en la dirección equivocada. Destaca la sarta de engaños, mentiras y manipulaciones destinadas a entontecer una opinión pública venezolana, que salvo casos de oligofrenias voluntarias e interesadas, debería olerse la tostada solo con verle la cara al señor Maduro.

Buscarse un enemigo exterior o acusarlo de haber inoculado el cáncer al líder es la primera lección del manual de propaganda de Goebbels, seguido por todas las dictaduras posteriores al nazismo, de izquierda a derecha. Echar el ejército a la calle pretextando la peligrosidad del rival político es un grandioso ejercicio de cinismo y negar la consistencia de las informaciones que señalaban la gravedad del ido, cuando ya ha fallecido, o está a punto de hacerlo, se llama comulgar con ruedas de molino.

Los venezolanos, incluidos los de los ranchitos, se merecen que de este tránsito sobrevenga para ellos una gobernación más eficaz, menos demagógica y con más futuro que el año 2031.

El tercero de la lista

6 de Marzo , 2013

Si se lleva al cine la biografía de Ortega, él tiene que ser Landa

Con toda seguridad en estos momentos hay docenas de españoles pensando lo mismo. Amancio Ortega debe ser nombrado presidente del Gobierno con poderes omnímodos por vía de apremio.

Un señor que es capaz de construir una maquinaria que da de comer a 92.000 personas, genera beneficios y proporciona a su fundador una fortuna personal de cuarenta y cuatro mil millones de euros, la tercera de la Tierra, podría pasar por ser un empresario de éxito en cualquier país del mundo con las cuentas saneadas, pero en la España de 2013 tiene que estar al frente del cotarro, quiera o no quiera.

Bueno, seamos realistas. Dos graves inconvenientes lo impiden. El primero, que no quiere; el segundo, que la estructura administrativa española, ya no digamos la política, es el aparato menos indicado para generar riqueza, ni la propia, porque no es su fin; ni la privada, porque ignora cómo.

Ayer comentaba un empresario sevillano al que le van bien las cosas después de seis intentos fracasados, que hay mil oportunidades de hacer negocio, pero que el español no se arriesga. Lo primero que pensamos es que venga otro a arreglarnos los problemas. Mamá, el vecino autonómico, o el papá Gobierno. Y cuando no nos los arregla, lo único que se nos ocurre es protestar.

La definición no encaja con Amancio Ortega, que siempre tuvo las ideas muy claras para tirar hacia delante. Aún así, hay quien cifra sus máximas aspiraciones vitales en cargarse a Amancio Ortega. Si no de obra, al menos de palabra. Dicen que les mueven razones ideológicas, pero en realidad son razones de íntimo egoísmo y defensa personal. ¿Cómo justificar mi falta de iniciativa existiendo personas como él, que de la nada llegan a ser las terceras fortunas mundiales? Es un mal ejemplo para la mamandurria, las subvenciones, la corruptela y los asaltos a supermercados.

Interinos

5 de Marzo , 2013

Juego de Tronos

El príncipe de Asturias se apresta a ser durante una temporada el jefe de Estado en funciones sin las funciones del jefe del Estado. Él ya sabe de qué se trata, pues no es la primera vez que realiza ese trabajo denominado asumir la agenda del Rey.

Su padre pasó por ser sucesor a título de Rey, príncipe de España y jefe del Estado interino por dos veces, antes de ser Rey y titular en el cargo. Incluso en la segunda de las ocasiones les dijo a los señores del Estado que estaba de interinidades hasta el gorro. Aún no tenía corona. De modo que si no iba a ser la refinitiva, él prefería esperar.

Pero sí, era la definitiva porque el 30 de octubre de 1975 el franquismo presenta un cuadro clínico tal cual es recogido por la cámara fotográfica del marqués de Villaverde: entubado, drenado y monotorizado.

Esta circunstancia, la actual, no la de La Paz, ha reavivado la floración de felipistas que se oponen a los juancarlistas en cuanto a defender que la asunción de la agenda por parte del príncipe no sea interina, sino completa, incluyendo también el resto de funciones inherente al cargo, pues de esa manera, dicen, la imagen de España ganaría lo que no está en los escritos. Navarro dixit.

Como uno no se fía de lo que Navarro pueda desear para el bien de España, pues de momento se ha puesto del lado de los que prefieren saltarse la ley, y como el caso no es ni parecido al que vive uno de sus protagonistas en 1975, sería bueno recomendar a estos felipistas recién convertidos en monárquicos, que se tomen dos tacitas de valeriana y se aparten de cualquier versión basada en Juego de Tronos, porque excita mucho, a semejanza del Playboy de los buenos tiempos.

Vamos a necesitar felipistas como la lluvia, pero de momento los imprescindibles son los que se mantengan al lado de la Constitución, no los que la dinamiten.