Algo ilusionante
6 de Mayo , 2013
Problema gordísimo: Los toros no son autóctonos de Galicia
No me gustan los toros, o por decirlo con mayor exactitud, no disfruto con el espectáculo. Eso no impidió empaparme de tauromaquia, del Cossío hernandino y sobre todo, de sus antecedentes históricos, simbológicos y religiosos.
Ahora se promueven en Galicia nuevas iniciativas para cargarse las corridas y solo se me ocurre pensar que es lo menos emocionante que podría esperar de alguien que se dedique a la política. Imagínense su biografía: Nació, fue a la escuela y se cargó la fiesta de los toros en su tierra. Será muy vegano, pero carece del carácter ilusionante que acompaña a las grandes iniciativas: Abrió el canal de Suez, convirtió un secano en regadío, durante su mandato todos los niños sabían conjugar los verbos irregulares… Algo que digas, coño, a eso me apunto yo en cuanto salga de la gripe.
Y ya si empiezan a decir que la fiesta no está arraigada en las tradiciones gallegas, te puede dar el pasmo neolítico, porque haces un repaso a lo que te rodea, facebook, baloncesto, halloween, rap, Papa Noel, fútbol, Platón, escraches, sprays o wasap, y como algo de eso tenga que estar arraigado para que no lo lapidemos, nos quedamos con el fiadeiro y la cerveza de castaña. Y si somos estrictos, ni eso; que el lino es originario del Nilo y la cerveza es sumeria.
Ya me gustaría a mí que por esas premisas u otras, pudiésemos preservarnos de que entrasen por el Padornelo modos y costumbres inmundas; o por el contrario, que lo atravesasen cuanto antes aquellas otras que dan honra y prez a los pueblos que las cultivan. Pero no. Eso ni se lo plantean, no les vaya a entrar un dolor de cabeza que precise de cirugía.
Ojalá un día les oigamos imitar a Leonard Cohen cuando arranca alguno de sus conciertos: “No se alarmen, pero vamos a empezar”. Empezar a ser sensatos.











