Ventajas del frikismo
26 de Mayo , 2013
Asesores del señor alcalde
La principal diferencia entre la Edad Media y ésta es que ahora se celebra el Día del Orgullo Friki (25M) y antes no. Han tenido que pasar todos estos siglos a la espera de que la meliflua contemplación de la vida se haga un hueco al lado de las heroicas y acendradas, como el Día de las Fuerzas Armadas o el Día das Letras Galegas, que suenan como a cosa seria y trascendente, sin atisbo de duda.
Aunque ser friki constituye todavía una definición en nebulosa, como el magma de la Tierra antes del Big Bang, o poco después de producirse, se comienza a percibir sin género de dudas que se trata de un fenómeno muy apegado a los tiempos, con gran variedad de representantes, entorchados y valimientos.
Friki es llevar a Eurovisión un señor disfrazado de casi humano, o colgarse de las orejas el catálogo de clavos La Industriosa. Friki es quien escucha todo el santo día la lista de éxitos de Parchís, o quien hace escraches delante de la casa de un diputado elegido por miles de votos. Cada día se abre más y más la definición de friki como si se tratase de un gran agujero negro que acabará por devorar el mundo, haciéndonos frikis a todos en una papilla rosácea con sabor a chicle de fresita. El Frin del Mundo.
Entre las muestras de frikismo político que se abren paso en esta nueva sociedad de la piruleta mecánica figura ya el pacto que los futuros regidores de Ferreira do Valadouro se han impuesto para apuntalar su fidelidad y compromiso, estableciendo ante notario el pago de una compensación de 100.000 euros en caso de que algún imprevisto trunque la operación Mamá, quiero ser alcalde. Genial. Un seguro de fidelidad que podrían lanzar las compañías para garantizar peticiones de mano, pactos de gobierno y promesas electorales. Más de uno se lo iba a pensar antes de prometer la luna.











