O caso da caixa (I)

2 de Julio , 2013

Casa do mestre Aniceto Pereira no Campo da Vila, Santa Uxía de Asma

O anuncio de que o doutor abrira bufete espertou o interese de moita xente dentro e fóra de Lugo. Daquela, cando Castro preparaba unha acción popular que segundo el, vai ser unha bomba, chaman á porta e tras dela aparece un home que di chamarse José Manuel Pereira Díaz e ser veciño de Avilés.

Castro pensa no seu amigo Papi Wes, director durante 36 anos de La Voz de Avilés, por se fose el quen lle envía o cliente; pero non, o home vén pola súa conta e non tarda en comunicarlle o que o leva ata alí:

_Quero averiguar onde está soterrado o meu avó.

Nun principio, Castro non agardaba que lle foran expor misións desa natureza, pero axiña vai coñecer que non se trata dunha simple pescuda e que antes dunha hora xa estará encerellado nela.

José Manuel acode tres anos antes a un xornal coruñés para atopar a sepultura de Aniceto Pereira Gutiérrez, o seu familiar, pero sen éxito. El tampouco axudara moito daquela, pois dicía e di que o home morre no 1911, cando en realidade foi no 1921, un dato que Castro destapa con só mover catro papeis dos moitos que manexa ao cabo do día.

Os feitos que se saben nese intre determinan que Aniceto, súa dona Cándida Gómez, e mais seu fillo José, pai do noso consultante, establecen casa familiar e escola no Campo da Vila de Santa Uxía de Asma, parroquia de Chantada. Son naturais de Camba e o pai cumplira xa os treinta e seis anos.

A primeiras horas do domingo día 16 de xaneiro de 1921, a muller sae da casa en dirección á igrexa para asistir á misa de precepto. Unha vez fóra desta, observa que alguén deixou un paquete dirixido ao seu home. É unha caixa de madeira vernizada, pero que foi firmemente suxeita cuns arames de metal. Cándida volve sobre os seus pasos e avisa do agasallo a Aniceto, que queda na casa na compaña do neno José.

A placa de Batitales

1 de Julio , 2013

Esta placa permanece

O noso Dr. Castro é un espectro literario do personaxe que viviu na rúa chamada Batitales ata que no ano 1881 os ilustres rexidores da non menos sobranceira cidade de Lugo deron en trocar o seu nome polo actual de Doutor Castro, atendendo á súa sona de home misericordioso e bo coñecedor do antigo.

Este novo Castro, o noso, tamén perde de cear se hai un bo caso que resolver. Pero imos a modiño, que tempo terán de coñecelo polo miúdo. Non lle pidan de misericordias, pero tampouco atoparán nel maldades de inferno. Nin de purgatorio.

Como queira que no seu bufete pensa atender todos os casos que ningún outro avogado collería, e seguindo o consello da súa amiga Eulalia Moncó que os luns viña atendendo algún deles nestas mesmas páxinas, desexa abrir o seu garigolo cun caso que lle acae por proximidade, e solicitar nesta, a súa primeira aparición, que o Concello de Lugo teña a ben devolver a placa a el dedicada na rúa antedita, onde viñan escritas sobre don Juan Francisco de Castro tantas marabillas que mellor lles fose poñer algunha menos e lembrarse algo máis da súa obra e figura, pois as novas xeracións van pensar que este pobo non deu ilustrados, senón cacholáns; ou que o tal Castro foi un especialista en riles que lle miraba as tuberías ao bispo Armanyá por ver se mexaba a gusto dos xesuítas, ou de Carlos III.

A placa desapareceu a fins do século pasado e aínda que poidamos comprender que estea estragada polas inclemencias do tempo, por unha piqueta mal manexada, ou mesmo por un balonazo dun pícaro transeúnte, resulta inaceptable ver pasar os días sen que regrese unha mala copia da orixinal que alí foi chantada, concedéndolle non só a titularidade da rúa, senón tamén a consideración de Pai dos Pobres lucenses. A época pide facelo. O bufete anuncia que é teimudo e que volverá sobre o caso ata conseguilo.

Puntos suspensivos

30 de Junio , 2013

Se han cumplido con creces los diez años desde que se publicó el primero de esta serie de artículos llamados El punto Je por aquello de buscar cosquillas sin dejar de reír al mismo tiempo. El dato se expresa también diciendo que con creces han visto la luz tres mil quinientos de ellos. No son ni pocos ni muchos, pero el cuerpo pide jarana, levantar las sábanas y sacudirlas por el balcón.

El punto nació como una gota diaria de humor en estado puro y así intentó avanzar hasta que se cruzó en su camino un malhadado día 11 de marzo. Al punto se le cayeron los palos del sombrajo y ganó en cáustico. Era demasiado optimismo para pensar que sería posible permanecer entre lobos hambrientos y protegerse de las dentelladas poniendo cara de vegetariano.

Los seguidores más benevolentes, que alguno hay, dijeron entonces que las heridas supuraban sarcasmo e ironía. No lo crean. También hubo noches de rabia y de comerse las lágrimas con cucharones de madera. Qué les voy a contar si cuando despertamos todos estábamos ahí.

El punto creció en ese mundo del soslayo gracias a que nadie parecía estar dispuesto para ver al Rey desnudo. Y eso que el Rey, o el presidente del Gobierno, o el director del Banco de España, no solo estaban desnudos, sino que además tenían lorzas.

Gracias a Lois Caeiro viajó al ciberespacio, y gracias a Pilar Cernuda, se hizo fuerte en una docena de cabeceras. Alejandro Armesto siempre lo vio con buenos ojos, porque viniendo de Lugo a Alejandro le gustan hasta los nublados y alguien escribió que no lograba conciliar si antes no lo había leído, por si traía un chiste que mereciese la pena.

Ahora va a descansar una temporada. No se cuánto. Mañana les propongo una nueva cita en un despacho muy lucense y peculiar, O bufete do Dr. Castro. Nos vemos.

Bitácora en pausa

2 de Junio , 2013

Catalayud y fauna

1 de Junio , 2013

La conferencia

Emilio Calatayud es un juez que recorre España a ritmo periódico contando las verdades del barquero que escandalizan a los psicopedagogos de vanguardia, a las mamás de diseño y a los papás que se tienen por colegas de sus hijos.

Hace unos días don Emilio irrumpió en la plaza coruñesa y allí dejó, como siempre, unas perlas que alborotaron los colectivos citados, contra los que Calatayud lucha desde su garita de juez de Menores y desde las tribunas donde es invitado.

La tesis medular de don Emilio es que estamos entre ser medio pánfilos o pánfilos y medio, algo que sospechábamos hace tiempo. Nos dejamos arrebatar el sentido común con cuatro trompetazos mal dados a derecha o a izquierda, pues pasamos con absoluta facilidad de ser los padres más reaccionarios del mundo, con trato de usted, bendición y besamanos, a salir de botellón con el tronco de la churri, que se enrolla que es demasiado.

“Yo no soy colega de mis hijos”, dice don Emilio; porque en ese caso, razona, dejaría de ser su padre y quedarían huérfanos.

Es un silogismo tan elemental como las tres verdades del barquero, pero a partir de él, el juez reconstruye la columna vertebral de lo que ha de ser la relación entre padres, maestros y jueces con las criaturas mientras son imberbes y dependientes: obediencia, respeto y amor, pues como dice él, si llegado el tiempo de la independencia, no te gusta cómo te tratan, agarras la puerta y a volar, que son dos días.

Las variaciones sobre este plan han de ser las excepciones, pero nunca como él observa desde su privilegiada atalaya, que sea la excepcionalidad como norma. Y encima, con una cadena de tv que difunde cada semana el comportamiento más aberrante de tipos que están por hacer. ¿Por qué no le prestan atención a los que son modélicos?

Patada a seguir

31 de Mayo , 2013

No es políticamente correcto acabar una construcción

Como era de sospechar, IU está a favor de que se celebre la consulta soberanista en Cataluña sin que el resto de españoles tengamos ni voz ni voto en el aquelarre. Si algo sirve para desestabilizar, allí estaremos en primera fila como un solo hombre, aunque sea para favorecer a una derecha tan rancia como la de Mas reivindicando el derecho de pernada, las tierras del condado y el diezmo de la cosecha.

Seguramente piensan que han subido tanto en las expectativas de voto que bien pueden perder un puñado de ellos entre quienes aún siendo de izquierda consolidada, entienden también de buena fe que España no es un trozo de tierra que se reparte entre los buitres como los despojos de una res perdida y sin rumbo. Aunque para ser exactos conviene recordar que la dirección no lo pierde la tierra que es materia inerte y solar calificado, sino los hombres que se presentan voluntarios para defenderla, por mucho que a veces parezca que lo hacen para lo contrario.

Alguien inventó hace unos años el baremo de lo que es políticamente correcto y lo que no. Por supuesto lo hizo a su imagen y semejanza para estar siempre en un punto equidistante entre la utilidad y la inanición, entre la eficacia y Don Tancredo, entre el tajo y la hamaca. Permanecer en un limbo donde sea posible aplaudir todo lo que no existe y no mover un dedo por todo lo que es y necesita ser mejorado. ¡Qué logro, qué invento, qué chollazo!

De haber existido en los momentos de las grandes construcciones de la humanidad, ninguna se hubiera podido llevar a cabo porque contravendría sus reglas. Hay que luchar por lo que no existe, pero en cuanto tenga apariencia de realidad, hay que saltar del carro y pasarse a otra lucha. Por eso la Cataluña de la que hoy se habla es un objetivo políticamente correcto. Ni te compromete, ni te mancha las manos. Si acaso, pierdes votos.

Haceros de casco

30 de Mayo , 2013

Cascos al 50%

Dos españoles, tres opiniones. Un casco y una bicicleta, el Tour.

Seguramente somos uno de los países que hace menos uso de la bicicleta como medio de transporte urbano. Ninguna ciudad española está entre las que en el mundo se distinguen por facilitar esa saludable, respetuosa, pacífica, barata, ecológica y democrática manera de moverse. Es más, en muchos espacios peatonales el uso de la bicicleta está expresamente prohibido porque el legislador la considera una máquina infernal y porque es cierto, un significativo porcentaje de usuarios la utiliza como tal.

En estas lamentables condiciones ciclistas se aboga desde la DGT por la obligatoriedad del casco para el uso urbano de ese vehículo y claro, se arma el guirigay típico del país típico que monta pollos típicos para seguir siendo different del todo.

Si usted echa un vistazo a la circulación ciclista en las ciudades que más la utilizan _ incluido San Francisco _, se dará cuenta de que hay usuarios sin casco y usuarios cascados a un 50%, de lo que se deduce que cada cual administra sus medidas de seguridad, su riesgo y sus habilidades.

Aquí da la sensación de que una vez más ponemos el carro delante de los bueyes, porque si bien la DGT mira por la seguridad del ciclista, no parece que otras instancias administrativas estén tan preocupadas por hacer de España un país destacado en este medio de transporte plagado de ventajas.

Bien se podría establecer un pacto tácito entre gobierno y ciclistas, planteado de la siguiente guisa: La administración se esfuerza por facilitar y fomentar el uso de la bici y a medida que en cada ciudad se alcancen niveles similares a los europeos, la obligatoridad del casco se establece de manera automática.

No vaya a ser que nos obliguen a andar con raquetas en ciudades donde no nieva.

La prima con riesgo

29 de Mayo , 2013

Gana unas elecciones para esto

Un presidente del Gobierno puede luchar en solitario contra la prima de riesgo, puede enfrentarse a pecho descubierto contra la banda de los golfos apandadores sin el auxilio del primo de Zumosol; incluso puede hacer el primo y salir triunfante, pero el verdadero peligro está detrás de una prima política de su mujer que haya decidido hacerle la cusqui. Y en el camino de Rajoy se le ha cruzado una que ríete tú de las suegras. Se llama Ana Belén, es de Pontevedra y ha sacado las domingas al sol y la lengua a pastar.

Ni siquiera hace falta ser presidente del Gobierno. Todos sabemos que una prima desatada puede causar estragos devastadores. Se han dado casos en los que caravanas enteras de tuaregs que transitaban tranquilamente por el desierto fueron engullidas por una prima en estado de ebullición, lo que se conoce como ciclogénesis de la primatura.

La princesa de Asturias ha sufrido recientemente un ataque de estas mismas características; en su caso, a manos de un primo con ínfulas sucesorias, lo que puede llegar a ser tan demoledor como su versión femenina, faltaría más.

En el caso que nos ocupa se intuye que doña Ana Belén de Viri reprocha de alguna manera que la llegada del matrimonio Rajoy a la Moncloa no haya supuesto para ella una mejora sustancial en sus condiciones laborales, económicas o sociales. Vamos, lo que siempre se llamó un enchufe, o cuando nos ponemos finos, un nepotismo.

Pues es una excelente noticia, señora prima. Porque imagínese que usted se despelota igual que ahora en la revista, pero en vez de echarles en cara a los Rajoy que no le hayan dado un chollo, nos dice que sí, que la han nombrado directora de la Biblioteca Pública de Argamasilla de las Mulas. Ahí sí que les pegaba a los Rajoy en plena línea de flotación.

Neymar

28 de Mayo , 2013

Un niño bajo el brazo y un pan bajo el niño

Lo peor ha pasado. Tenemos 50 millones para Neymar y aunque se resientan un poco la deuda, el déficit y la balanza de pagos, la familia del futbolista brasileño podrá comer estas navidades el turrón más caro del mundo, e incluso es posible que les quede un pico para zamparse una buena bandeja de langostinos Pescanova, a poco que la tormenta no se los lleve por delante.

El precio de los futbolistas es la tradicional piedra de toque que se invoca en los altares de la indignación, casi siempre es para decir que unos tanto y otros, tan poco.

Hoy el gordo le ha tocado a este chico de cresta gallofántica y lágrima fácil que no solo se va del Santos llorando, cuando los que deberían hacerlo son los que se quedan, sino que les dice a sus excompañeros, será para consolarlos, ¡que se va al mejor equipo del mundo! Y no añade: Ahí os quedáis, pringados, porque en el fondo él no tiene la culpa.

El principio del mercado atañe también al fútbol de tal forma que si alguien es capaz de soltar semejante pastón por un señor en calzoncillos, puede pasar una de estas tres cosas: que los valga, que los va a valer, o que le han dado gato por liebre.

Y mientras una de las tres posbilidades se confirma, el espectador asiste asombrado a la nueva operación económica, también llamada fichaje, con la esperanza puesta en que su chaval, fino estilista en el área pequeña, consumado carrilero, sagaz centrocampista repartiendo juego, o ágil cancerbero bajo los palos, alcance algún día esos precios de mercado, porque aunque va sacando los cursos, solo ahí ve que se muevan cantidades con alegría. Los estadios se siguen llenando y aunque dicen que la Liga va a explotar y pulverizarse, el próximo fin de semana algunos se van a dejar la piel en el campo para no vérselas con el Lugo la próxima temporada, cual es nuestro deseo.

Educar para convivir

27 de Mayo , 2013

Nos encanta manifestarnos y seguir como estamos

Cada vez que coinciden en el tiempo varios episodios de violencia contra la mujer nos volvemos tarumbas en busca de reformas legales, lo cual quiere decir que nunca se hacen las oportunas y que alguien se pone muy nervioso cuando tal ocurre.

Sin embargo, a nadie sosegado se le escapa que existen tres tipos de medidas sustanciales, las punitivas, las preventivas y las educacionales. Y a nadie de esas características se les escapa tampoco que en realidad son estas últimas las únicas que pueden lograr algo realmente efectivo, aunque por supuesto sus mejoras no son de la noche a la mañana, ni tan siquiera de legislatura en legislatura.

Como el político mira mucho la estadística y el pobrecito cree que si durante su mandato bajan los índices de violencia es porque él lo ha hecho bien, ignorando que el mérito será, en cualquier caso, de quien lo haya hecho hace treinta años, la educación se la trae un poco floja y prefiere dedicarse a las otras medidas, a las que denoten que las toma él.

El condenado por maltratar a su mujer no podrá acercarse a ella en kilómetros a la redonda, pero seguirá siendo un peligro en potencia, un ignorante y una bomba de relojería con patas.

Si a eso añadimos la llegada indiscriminada de personas sobre las que ni se ha tenido la responsabilidad de educar en su juventud, ni mucho menos se tiene ahora, el resultado da las cifras que da.

Y no me vengan con latiguillos de xenofobia, que ésa sí que es la coartada de la impotencia para no hacer nada.

Un país serio debe exigir a sus habitantes niveles de conocimiento más que suficientes para garantizar la convivencia y lo mismo a quienes traten de asentarse en él. Hoy estamos a años luz de conseguirlo porque todavía discutimos en la lengua que han de darse y si un ministro se introduce por esa vereda, lo ponemos a caldo. Así que, a apencar, que es infinitivo.