Parecidos razonables
1 de Diciembre , 2013
Von Papen
Leeremos en los libros de historia que en el pasado mes de noviembre se intentó proclamar la Infabilidad de la Generalitat. La del Papa se establece el 18 de julio de 1870. Ésta, el 20 de noviembre de 2013. Principio y fin de Franco. Simbolismo no le falta.
La de ahora, como aquella vieja publicidad de un whisky, parece hecha por los de allí para los de aquí, pero en realidad, aunque persiga la multa y la censura de los voceros ajenos a Cataluña, lo que busca es el fin contrario; es decir, amedrentar a los medios propios haciéndoles ver lo que les puede pasar si se les ocurre salir del dogma. Eso, si queda alguno díscolo, que es dudoso.
El dogma que se proclama es conocido: Fuera del proceso de independencia no hay salvación, ni mucho menos, subvención.
En realidad es un eslabón previsto en la hoja de ruta desde hace mucho tiempo y el CAC es el órgano ejecutor de la doctrina, con su infierno y su paraíso incluidos. Allí se sientan, confundidos entre el paisanaje afecto a la causa, socialistas y populares, que votan en contra o se abstienen ante la represión, pero que participan como dóciles corderitos para dar apariencia democrática al nuevo pogromo ideológico desatado contra la disidencia. Que no se quejen luego de lo que ocurra porque ellos dan carta de naturaleza al CAC tanto como los otros.
A Von Papen también lo tuvo Hitler en el gobierno para camuflar sus intenciones totalitarias, pero luego le dio la patada y asesinó a sus colaboradores.
No se trata de forzar comparaciones odiosas. Son los propios acontecimientos los que cada vez van adquiriendo mayores paralelismos con procesos políticos ya conocidos y rechazados con aparente unanimidad, aunque a la vista está que no.
El CAC se limita al audiovisual, pero ya ven, debería incluir la letra impresa.











