Los igualitaristas

8 de Junio , 2014

Igualando, que es gerundia

Se entiende que si te ponen al frente de un organismo en cuyo enunciado exista la palabra Igualdad, al instante se produzca en tu organismo una especie de shock anafiláctico y comiences a pensar de forma compulsiva en todos aquellos aspectos de esta vida que podrían darle sentido a tu nombramiento, porque como no los encuentres, te cesan al día siguiente y te quedas sin chupete.

No pasa lo mismo si el organismo se llama de Carreteras, o de Vivienda, porque es difícil que desaparezcan de la noche a la mañana. A doña Elena Máñez la han puesto a la cabeza de un organismo de ésos, y dándole a la ídem por demostrar al mundo la relevancia de su misión igualadora en su paso por él, ha llegado a la conclusión de que los cuentos, desde Sherezade a Monterroso, están mal escritos, porque nunca hubo ninguno que recogiese el amor de dos princesas, o de dos príncipes. ¡Jopé! ¡Qué razón le asiste a la paisana! Ni un mal cuento de la Igualdad. Todos distintos. Siempre hombre y mujer. ¡Cuánto trabajo por delante le queda por hacer a mi departamento!

No sé qué espera doña Elena para encargar en Canarias, donde ejerce, una versión de la Biblia que arranque con los amores de Adán y Julián y donde a Sansón le corte el pelo Edelmiro. Sería un bombazo editorial y los niños podrían somatizar de inmediato la importancia de la Igualdad, así con mayúsculas, que es la que inspira a estos organismos nacidos para decirnos lo mal que se ha hecho todo hasta que llegaron ellos.

Hay que imaginarse a los responsables del concepto cuando llegan por la mañana al despacho: ‘A ver, ¿qué tenemos hoy para igualar?’ ‘¿Qué le parece Romeo y Julieta, que tanto mal expande?’

Aburren más que una maratón de osos perezosos. Si los pilla Platón una tarde con tiempo por delante, no queda ni uno.

Tres novios para una hermana

7 de Junio , 2014

El Mercurio de La Confianza

Acabo de estar en Huesca, ciudad que reparte su encanto entre el pausado caminar de sus habitantes y el peso de la historia. Óscar Sipán vende libros en la Feria a los lectores que se acercan ávidos de novedades. «No os perdáis La Confianza, la tienda más antigua de España», nos recomienda el editor de ‘La navaja inglesa’. Y allá vamos. Es un ultramarinos y está en la misma plaza de la Feria. Como ya son las nueve, cerró al público, aunque mantiene la puerta semientornada, por donde nos colamos.

Dentro está su propietaria, María Jesús Sanvicente, que nos relata las maravillas del establecimiento, empezando por los murales del techo, donde León Abadías pintó en 1871 a un Mercurio y otras alegorías comerciales, como D´Almonte hizo en la confitería Madarro de Lugo. Vemos también los anuncios de los años cincuenta, o las viejas frascas para contener a granel las más variadas especias. María Jesús recibió hace poco en París el premio Mujer emprendedora de Europa y habla con orgullo de su establecimiento, llevado a través de tres siglos con trabajo, trabajo y algo de trabajo.

En Huesca ya saben que el nacionalismo vasco incluye toda la provincia y parte de la de Zaragoza en el mapa de lo que llaman Euskalherría. También saben que el nacionalismo catalán incluye en su mapa parte de esas mismas tierras oscenses, porque algunos de sus habitantes hablan catalán, razón por la cual España debería incluir en su mapa parte del norte portugués y del sur francés, porque también allí hay quien habla castellano.

Naturalmente, Huesca figura en el mapa de Aragón, que es donde se encuentran a gusto la inmensa mayoría de sus habitantes y en el establecimiento albergan La Confianza de que algún día termine el juego de los mapas y se pongan a trabajar como ellos.

Lo previsible

6 de Junio , 2014

Pedro y Casimiro, en la despedida

Estaba cantado que las relaciones entre Pedro J. y Casimiro G. no podrían ser las idílicas de otros tiempos una vez que el segundo dejase de acomodar sus posaderas en el sillón del despacho. El apego del primero a la dirección de El Mundo va más allá de la que pueda tener, o haber tenido, don Juan Carlos I al trono de España; Rubalcaba a la Secretaría General del PSOE, o Jordi Hurtado a Saber y ganar. Por cierto, avisamos de que no hay ningún rumor que indique un cambio de presentador en el veterano concurso de la 2.

El primero llegó a fundirse e identificarse tanto con El Mundo _ y así era reconocido por la mayoría _, como Helena a Troya; como Superman al Daily Planet de Metrópolis, como Ortega a Gasset.

Tanto en la posibilidad A _ la salida del periódico por presiones políticas que defiende Pedro J. _, como en la B _ la salida por razones empresariales que defiende, es un suponer, Casimiro _, los días subsiguientes al cambio tenían que venir trufados de desencuentros varios por la misma ley física que explica cómo es que aplicando 100 grados centígrados a una cazuela de agua, ésta bulle.

Si añadimos que la hija del primero permanece a las órdenes del segundo, y que ahora lo acusa de ejercer la censura dentro del periódico, el resultado de la suspensión de empleo y sueldo durante un mes sigue siendo explicado por otra ley física, aquélla que determina que todo cuerpo arrojado en vertical hacia arriba, cae sobre los morros de quien lo arroja. Segundo principio de Arquímedes, arquí me pilles.

Si seguimos y finalizamos con las comparaciones, lo que ahora está ocurriendo con estos protagonistas era tan previsible como el final de Drácula. Aquello solo podía acabar con una estaca clavada en el pecho del protagonista.

Blanco y en botella

5 de Junio , 2014

Otra posibilidad, el Estado cósmico

Las ansias republicanas son tan legítimas como las monárquicas, e incluso como las anarquistas y las ácratas que aspiran a la desaparición del Estado. Son tan admisibles como las de Podemos, que son las opuestas, pues pretenden expropiarlo todo y que el Estado sea muy rico y sus ciudadanos muy pobres. Por fortuna los 39 años de reinado de Juan Carlos I han construido un sistema de libertades tan amplio que lo permite.

Lo que no permite, ni hay país en el mundo que lo haga, es tomar decisiones unilaterales, por el capricho o voluntad de unos pocos, como estos días se está viendo; o por gusto de una parte del conjunto, como defienden los independentistas vascos, catalanes o canarios. No es aconsejable porque el resultado no daría un Estado, sino la Casa de Tócame Roque.

Que se grite exigiendo un cambio de Estado como eslogan en una manifestación entra dentro de ese mismo magma de libertades garantizadas, pero que una organización, aparentemente tan comprometida con el funcionamiento de la nación como son las ejecutivas locales de un partido responsable de la gobernación en distintos momentos, verbigratia, el PSOE de Pontevedra, solo demuestra el desconocimiento más absoluto de las instituciones y su ordenamiento jurídico.

Pedirle a Rajoy que convoque un referéndum entre monarquía y república, como si fuera entre carne o pescado, es tanto como pedirle que incumpla la ley y se haga delincuente en un curso acelerado de populismo y pancartismo.

Si ha de venir cualquier cambio sustancial, solo puede ser a través de las mayorías y de las reformas constitucionales. De lo contrario nos habremos cargado la historia y a nosotros mismos. Eso es blanco y en botella.

La soberanía nacional

4 de Junio , 2014

Todas las reformas pasan por este camino

Dado que ninguno de nosotros estaba allí, unos por edad, otros por falta de representación, debería volver a consultarse. En efecto, ha pasado ya mucho tiempo desde que el 10 de diciembre de 1948 los 58 estados miembros de la Asamblea General de la ONU votaron en París, con solo 48 papeletas afirmativas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos. A lo mejor hoy se alcanza un consenso mayor; o menor, vete tú a saber.

Rusia, por ejemplo, que ya no es la URSS, podría arrimarse al club de los declaracionistas. Y seguro que Sudáfrica, que ya no mantiene el apartheid, también.

Estos días se habla mucho de la república y de la cantidad de españoles que no votaron la Constitución, pidiéndose un referéndum sobre la forma de Estado, lo cual resulta sumamente contradictorio, porque el único camino legal para reformar la Constitución es precisamente, por una de esas casualidades de la vida, la reforma constitucional de la Constitución.

Las manifestaciones, por muy numerosas que sean, no están contempladas en el ordenamiento jurídico a tales fines, quizá por la dificultad de contar a los asistentes y de distinguir a los ausentes.

Por otra parte, dada la naturaleza política de los convocantes, no de los individuos, da la impresión de que frente a una monarquía con apellido de parlamentaria, se quiere oponer una república también con algún apellido distinto; por ejemplo, bolivariana, como Venezuela, socialista, como Cuba, federal, como Alemania, o semipresidencialista, como Francia, lo cual nos llevaría a definir antes de qué modelo estamos hablando. Todo ello tiene un cauce legal a través de la soberanía nacional que reside en el pueblo, de los partidos que la representan y de las mayorías necesarias para abordarlo. El resto es fiesta.

Un 2-J para la historia

3 de Junio , 2014

39 años después

La última vez que hubo cambios en la Jefatura del Estado se habló de la revolución biológica, es decir, del resultado de una acción del tiempo sobre su titular y el advenimiento de otra persona mucho más joven.

Hoy, salvando las distancias de lo que suponía aquel relevo, se puede hablar simplemente de evolución, aunque también sea biológica. En aquella ocasión, el Estado se rejuvenecía 46 años. Ahora, treinta.

No es asunto baladí y de hecho es uno de los aspectos resaltados por el Rey en su mensaje y uno de los más socorridos por los medios a la hora de encabezar sus informaciones sobre la gran sorpresa que nos esperaba agazapada para llenar por completo la jornada del 2 de junio, y a partir de ahí, para cambiar la historia de España.

Otros dos aspectos nada desdeñables acompañan a la permuta de una generación por otra. Son las “nuevas energías” y la “nueva forma de enfrentar la realidad”. Ambas son necesarias, por no decir imprescindibles. El Estado las reclama y por eso no están faltos de razón quienes opinan que el proceso sucesorio debería haberse desencadenado algún tiempo atrás. La oportunidad será siempre opinable, aunque la realidad se aferre al día 2 de junio de 2014 para convertirlo en histórico.

Tampoco faltan otras muchas voces que rebuscan las motivaciones que les dan a ellos mismos mayor notoriedad, como son los casos de los colegas Pilar Urbano o Jaime Peñafiel, siempre dispuestos a saber del huevo más que la gallina. Ni las de quienes persiguen un cambio en la forma del Estado, o las de quienes dictaminan sin ambages que se ha elegido el peor momento.

Todo es factible en la España plural. Todo, menos no desear que el futuro sea el mejor que nos quepa alcanzar, y ése ha de ser siempre un trabajo comunitario.

El contenedor

2 de Junio , 2014

El chivo expiatorio

Tengo miles de contenedores de basura repartidos por toda España, pero me los queman. Voy a tener que comprar más, aunque había calculado que con los actuales podría llegar hasta el 2020. Qué se le va a hacer. Sacaré dinero de otras partidas, porque le gente se acostumbró a usar los contenedores y si se ve sin ellos, se pone nerviosa y protesta. A lo mejor le da por quemar los contenedores del barrio de al lado, que todavía los conserva de puro milagro.

Ahora mismo estoy pasando por Vitoria, camino de Huesca, y me informan que esta noche han quemado no sé cuántos en el corto espacio de una hora. Debe ser que ya se han marcado batir algún récord mundial, o algo así: En esta ciudad no se puede ir a más de 120 contenedores quemados por hora. Multan.

El contenedor es el chivo expiatorio de todos los males. ¿Sube la prima de riesgo? Se queman 200 contenedores. ¿Se desaloja Can Vies? Se queman 300.

Así se comprende que los hagan tan inflamables y combustibles. Con dos protestas al año el fabricante se pone las botas. Quienes nos vemos en la necesidad de comprarlos, que somos todos, deberíamos exigir una normativa según la cual, o bien ardan como la yesca en dos segundos, o bien sean de aluminio con clave de acceso. Algo ahorraríamos. Mientras sigan siendo combustible fácil para barricadas, con llama larga y humo espeso, es tontería invertir en ellos. Que cada manifestante se traiga el suyo de casa.

¡La desilusión que se van a llevar los incendiarios cuando se enteren de que ellos también son propietarios de esos muebles que chamuscan con tanta alegría! Pero de igual modo que la norma básica del periodismo amarillo ordena que la realidad no te estropee un buen titular, en el manual del perfecto incendiario figura un mandato similar: No dejes que tu propiedad te impida destruir las propiedades de los demás.

Y en esa dirección lo seguimos bordando.

La navaja quemada

1 de Junio , 2014

La ciutat cremada

José María me llama desde Barcelona para hablar de ‘La navaja inglesa’ en su programa Firts Down a tope, pero la actualidad manda y la entrevista se convierte en una reflexión sobre Can Vies y las noches de violencia irresponsable en Sants.

La coincidencia en el análisis es total. Se han dado todos los pasos oportunos para que se sucedan los desórdenes que leemos día tras día. Mi interlocutor tiene familia en el barrio y sabe de primera mano el hartazgo de los vecinos y su absoluto distanciamiento de los motivos que inspiran a los alborotadores. Daría lo mismo una cosa que otra. La estrategia es el follón por el follón e incordiar lo máximo posible para que impere la irracionalidad y en ese caldo ver las posibilidades de rapiña.

Los protagonistas, opina mi interlocutor, ni siquiera son los okupas, sino quienes aprovechan cualquier chispa para arrimarla a la yesca. Resultado: ruina sobre ruina, pérdidas millonarias y el mensaje internacional de que en España está en marcha una revolución. Sabemos que no es así, pero también sabemos lo fácil que resulta lanzar la imagen de un país en llamas con cuatro hogueras.

Otra coincidencia sobresale a la hora de criticar la actuación de las autoridades responsables en el conflicto y las distintas maneras de utilizar las herramientas que les da la ley. Lo ideal para que todo crezca y se magnifique.

Ahora se lee que el ayuntamiento ha paralizado el derribo del edificio. ¿Por qué? Se dirá que fue una decisión injusta o que la presión de las protestas les ha hecho rectificar. A cada explicación sucede otra peor, mientras el pavor se apodera de los vecinos, que no saben quién protege sus derechos y sus propiedades. El desconcierto avanza y el miedo provoca las histerias que le son propias.

Al final también hablamos algo de ‘La navaja…’, pero incluso la literatura en ese magma parecía una frivolidad.

Que viene el Coco

31 de Mayo , 2014

El peligro en la sombra

(Dibujos de YuriBeltrán)

Los cinco escaños de Podemos están dando mucho juego mediático. Es lógico porque causa sorpresa comprobar que a la pregunta: ¿Quieren ustedes que convirtamos España en una dictadura bolivariana de libre expropiación y alcancemos en breve tiempo sus mismos niveles de ruina, exilio y desabastecimiento?, hayan sido tantos los que contesten que sí.

Ante tal cotejo, son muchos los que optan por reaccionar con miedo. Y no digo yo que no sea para temer lo que propone Podemos con tanta alegría, como si estuviese hablando de sus planes para el fin de semana. Con lo cerca que tenemos la experiencia de numerosas dictaduras de derechas, de izquierdas o monopersonales, y con lo que nos ha costado levantar este ambicioso sistema de libertades.

Quizá por todo ello, al miedo que puede inspirar entre los demócratas un plan que pretende arrasar con todo, debería precederle la sensación de pena. Pena por haber permitido que las imperfecciones cometidas justifiquen la aparición de un voto tan desesperado como ése.

Siendo así sin remedio, y siguiendo la máxima que aconseja hacer de la necesidad, virtud, bien se debe convertir la sorpresa, el miedo y la pena en el acicate para que Podemos pierda apoyos a manos llenas hasta desaparecer sumido por la fuerza de los acontecimientos. El éxito de Podemos sería el fracaso colectivo y su reducción al mínimo exponente, el triunfo de la democracia y el bienestar.

Recibamos pues a Podemos agradeciéndole que nos enseñe las orejas del lobo, el rabo y los colmillos. Si logramos que fracase, nunca podríamos pagarle el favor que nos hace. Los padres tradicionales conocían bien la estrategia, pues les bastaba mencionar que viene el Coco, para que los niños cumpliesen raudos sus obligaciones.

La ley en Can Vies

30 de Mayo , 2014

Can Vies desapareciendo

El alcalde de Barcelona tiene unas salidas escacharrantes. ¿No va el tío y les dice a los okupas que no se puede pedir a una Administración que incumpla la ley? Es de suponer que inmediatamente después le habrá llamado su correligionario Artur Mas para pedirle explicaciones por su extemporánea reacción, pues a la hora de incumplir leyes ambos son unos auténticos especialistas.

Can Vies es la crónica de un conflicto anunciado. El ayuntamiento lleva diecisiete meses de negociaciones con sus ocupantes y ahora se lamenta del tiempo perdido, porque en realidad la otra parte nunca tuvo intensión de negociar nada. Ni derecho a hacerlo, añadiríamos de puntillas para no herir susceptibilidades.

El barrio está de los okupas hasta el moño y toda la solidaridad que reciben es foránea, gente que algún día se refugió en Can Vies y gente que en principio va a siempre a donde haya un contenedor susceptible de ser quemado. A eso se le llama un problemón.

Que el alcalde de la ciudad reclame el cumplimiento de la ley para detener la violencia desatada en el barrio de Sants es lo que se espera de cualquier representante de la autoridad, sea municipal o autonómica; pero que el conflicto ocurra en este preciso momento, cuando la formación política de Trias lidera el desafío de ilegalidad y se enroca en una negociación que solo pasa por la consulta y el incumplimiento de la ley, adorna los acontecimientos de un halo metafórico nada desdeñable.

La feliz convivencia de todos se basa en renuncias individuales y colectivas. La santa voluntad de unos y otros es el caldo de cultivo para cualquier tipo de desorden; por eso decía el sabio que la ley podía ser dura, pero era ley.

Ojalá todos extraigan conclusiones positivas de la actual zapatiesta.