Alma Mater Studiorum
18 de Julio , 2014
El sello de la Universidad de Bolonia, la más antigua, y la más moderna también, porque todos hablan de su plan, está dividido en seis cuarteles y en todos aparecen motivos religiosos. No quisiera equivocarme, pero se distingue a la Virgen y el Niño, a santa Catalina, a san Lucas, quizá a Cosme y Damián, una Anunciación, la torre de una iglesia… Su lema, Alma Mater Studiorum, se mantiene desde los tiempos fundacionales, ya sea 1080, tal como figura en el sello, ya en el siglo XIII, como se le reconoce después de recoger el testigo de la cultura transmitida a través de conventos y catedrales.
El de la Complutense es más personalista, pero también ligado a la iglesia por cuanto lo preside el cisne del cardenal Cisneros, su fundador en Alcalá de Henares.
El mensaje del rector Carrillo es meridiano. Cierre u ostracismo de las capillas y Pablo Iglesias, profesor honoris causa. Cambio de iglesia por otra. Si lo llega a ser en Bolonia, le da un shock anafiláctico de tanto santo que tendría que aguantar cada vez que pusiese el sello. El cisne es más digerible. Peor sería un pelícano, con lo eucarístico que lo hicieron.
Si viene a la Compostelana, presidida por el cáliz y la hostia, lo tienen que atender en Urgencias.
A él le gustaría poner en el sello de Bolonia, no sé, un tarro de salsa boloñesa, algo que no ligue demasiado con la historia, que no comprometa y que sea laico de narices. Es lo que quiere la gente y a la gente hay que darle lo que quiere.
Yo no sé si debe haber capillas en las facultades, o hay que abrir mezquitas y sinagogas. Lo que parece claro y manifiesto es que la forma de ejercer la autoridad es lo menos parecido al espíritu universitario, que se supone el más excelso de los comportamientos. Que no destaquemos en ninguna de las listas mundiales no es casualidad. Es un resultado conseguido a pulso.











