Líder Eterno
28 de Julio , 2014
La prensa afín ya lo había intuido
A Rafael Leónidas Trujillo, Padre de la Patria Dominicana, Conductor Infalible, Guía Excelso y titular de otras cincuenta alabanzas desmesuradas, le faltó sin embargo el oropel que acaba de conseguir Hugo Chávez, nombrado por su partido Líder Eterno del pueblo venezolano, para que sepan sus enemigos que la muerte no ha logrado su objetivo y que él, al igual que los santos en sus peanas, estará para siempre vigilándolos, conduciéndolos, liderándolos.
Se han cargado la obsolescencia política y de la misma forma que estos días nos anuncian la salida al mercado de la bombilla que no se funde, también dispondremos, hasta ahora solo los venezolanos, de un líder cuya luz irradie para siempre, más allá de la edad del Universo, al que los científicos le calculan principio y fin.
Y para que así sea, el mismo congreso en el que se produjo este trascendental nombramiento ha abordado la creación de células de adoctrinamiento y propaganda, con radios de acción que van desde los quinientos metros a los cinco kilómetros, según densidad de población, y que tendrán como objetivo llevar la palabra del Líder Eterno a todos los confines del país.
Seguro que el plan les suena al implementado en otros países donde el libre pensamiento está tan mal visto como la peste, de modo que tampoco puede decirse que constituya una gran novedad.
Si Corea del Norte tiene un Presidente Eterno es porque las orejas, los ojos y los labios del régimen se cuelan por cualquier rendija para detectar el mínimo brote de disidencia. Los malsines, espías o soplones han existido en todas las estructuras dictatoriales, pero si además les añadimos cometidos propagandísticos, tendremos un dos por uno, con el consiguiente ahorro que ello significa.
Bienaventurados los países con un Líder Eterno, porque ellos se verán libres de comprar otro.











