Los velos
8 de Agosto , 2014 La vida discurre por un amplio cauce entre dos sociedades, la que se escandaliza porque una periodista ha salido sin velo en la televisión, y la que ya no se escandaliza aunque esa misma periodista dé las noticias enseñando el velo del paladar y el resto de sus velos.
Imagino hoy a muchos catalanes y catalanistas de buena fe escandalizados con el descubrimiento indecoroso de la faldas de Pujol, engañados durante tanto tiempo, robados por quien se presentaba como su alma, jefe y guía, presos de una red burda y miserable que abarca mucho más allá de la familia Pujol Ferrusola, pues de lo contrario, a todos sus males habría que añadir la condición de gilipollas.
Para éste y otros muchos casos similares nos gustaría vivir en ese país que hoy vive en plena convulsión social porque una periodista de bellas facciones ha aparecido sin velo durante un informativo, preguntándose cómo pudo haber ocurrido, a dónde vamos a parar y otras cuestiones trascendentes. No nos escandalizaría la falta de velo en la colega, sino el robo desvelado.
Lo decimos porque allí donde ocurrieron los hechos se están diciendo y escribiendo opiniones de trágala, del mismo estilo y sentido como los que permitieron el sobreseimiento del caso Banca Catalana, lo que facultó a Pujol para presentarse ante el pueblo como el paradigma de la honradez, el patriotismo y el buen gobierno.
Ahora no buscan el mismo objetivo. El hombre está condenado y listo para entrar en la historia con todos los deshonores. Ahora buscan el sobreseimiento de todo lo que le liga al proceso soberanista y conseguir darle la vuelta a lo que tan solo días antes era un fundamento, esto es, su identificación con Cataluña, e ítem más, con la Cataluña independiente.
La clave está en no escandalizarse aunque la presentadora salga sin bragas.










