El campo de cebollas
29 de Agosto , 2022
Con lo bien que crecen solas
Cuando Irene Montero deje de ser ministra _acontecimiento planetario que sucederá una soleada mañana de luz y ciencia _, el feminismo respirará tranquilo y proseguirá su avance sin pausa por los senderos de siempre, sin la chiringuitodependencia, sin la ignorancia por bandera, ni la constante manipulación a la que esta mujer nos somete para justificar un presupuesto incomprensible.
Ella es uno de los peajes más caros de la legislatura. Se suele decir que lo paga Sánchez, pero es falso. Lo pagamos todos nosotros, en papel moneda y en inteligencia, que es mucho peor.
También pagamos a ERC, a Bildu, al PNV, y a Podemos en el resto de sus competencias. Son peajes asumidos como inevitables desde el primer día en que a este señor se le ocurrió venir a regenerar la política española.
¡Qué cara le sale la legislatura a Sánchez! ¡¡No!! ¡Nos sale cara a nosotros! A él le da igual; como si tiene que pagar la investigación del calamar patagónico, que también entra en los compromisos de la internacional paulista.
Si al menos supieses que todos ellos, incluido el calamar, se esfuerzan por conseguir que nos vayan mejor las cosas, estaría bien empleado. Pero qué va. La mayoría se esfuerza por todo lo contrario y no se cortan ni un pelo en decírtelo a la cara.
Es como si tienes un campo de cebollas y contratas a una brigada que en vez de cuidar las hortalizas, se encarga de que cada día tengas menos. Les pagas para que lo hagan y si un día destruyen más cebollas de lo acostumbrado, debes apoquinarlo a mayores.
Esos sí tienen sentido de Estado, pero del suyo propio; uno que se alimenta conectando directamente su cánula chupadora a tu bolsillo mientras te llama españolista e imperialista, cuando no cosas peores.
Pues sí, será una mañana luminosa.











