Motomami
18 de Septiembre , 2022
Yolanda se empodera
Desde hace unos días ya tenemos una vicepresidenta motomami. Parecía difícil de conseguir, pero con esfuerzo y dedicación todo es posible. Ella todavía dudaba, pero su hija, una preciosa niña de diez años, se lo confirmó: “Sí, mamá, tú eres mi motomami.”
En realidad, si nos ponemos rigurosos he de reconocer que no sé muy bien qué diantres significa, pero colijo que ha de ser algo de importancia campanuda, porque la mujer nos lo dice nerviosa, tímida, humilde; como si acabase de graduarse en la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de Harvard y le diese vergüenza presumir de ser una lumbrera delante de los amigos de los papás cuando iban a tomar un té.
Lo dicho, si ella se considera una motomami, aunque se ría en grado convulso a la hora de reconocerlo y aporte como única prueba el testimonio de la chiquilla, no tenemos argumentos para negárselo. Es más, a poco que investiguemos sobre la obra rosaliana descubriremos en breve qué ventajas tiene para la ciudadanía ser vicepresidida por una persona tan singular y musical. Con toda seguridad el profesor Alonso Montero nos puede echar una mano para desentrañar el arcano.
Ahí está el CIS para certificar que los españoles la tenemos como la política mejor valorada, por delante de Feijóo y Sánchez, que son unos casposos y nada motopapis. Ella les podría iluminar sobre las cosas chulísimas que se pueden llevar a cabo desde el poder, sin ser nada mierder, huyendo de Mordor, tendiendo a influencer y estar de jajás.
Ya se lo recomienda el Papa cuando lo visita. Escucha a Jesús: Dejad que los niños se acerquen a mí. Y ahí la tenemos, en plena movida, la admin de los colegas; más enrollada que un ocho y sin filtro porque le renta, le cunde y le mola. La más cool de la peña, que da gusto tenerla de pana y no a las cayetanas. XD.











