Dos virales

21 de Junio , 2016

Aquí empieza todo

Van como locos y pasa lo que pasa. Ayer se cruzaron en el éter comunicacional dos mensajes de Oriol Junqueras y Gabriel Rufián que lloraban desconsolados porque el Girona Fútbol Club volvía a quedarse a las puertas de entrar en lo que para ellos es el no va más de las competiciones deportivas, la Primera División de España, también llamada Liga BBVA, por razones que no necesitan ser explicadas.

No lo consiguió porque el Osasuna estuvo más acertado frente a los tres palos, o gozó de mayor olfato de gol, que de ambas formas se expresan las victorias al poético y otorrino modo.

Nadie esperaba que ese contratiempo futbolístico preocupase lo más mínimo a quienes, como ellos, ansían cortar amarras con todo lo español, pues no iba a ser la Liga la excepción de la regla, que queda feo.

Sin embargo, ambos lloraban amargamente el infortunio gerundense y la peña que recibía el mensaje comenzaba a mosquearse. ¿Pero qué más os da, si a estas alturas ya teníais que tener liga propia? Ésa había sido la promesa de Artur Mas hace un un año. En julio de 2016, decía, habrá independencia para dar y tomar. Bueno, la verdad es que todavía faltan nueve días para julio, pero entre las elecciones, el referéndum británico y las hogueras del estío sanjuanesco no les va a dar tiempo.

Dejamos aquí la contradicción independentista para abordar la otra polémica que ayer desbordó los canales de vídeos virales y demás bacterias. Éste es uno en el que se ve a Pedro Sánchez dando la mano derecha en la calle a una mujer de raza negra para a continuación hacer el ademán de limpiársela contra la izquierda. Le acusan de racismo y él, a quienes lo difunden, de indignos.

¿Qué quieren que les diga? Estamos en campaña y a cualquier candidato que le hubiesen pillado en una de ésas, le caía el mismo marrón. Así que, ajo y agua.

Víctimas de la hipnosis

20 de Junio , 2016

Solo harás lo que yo te diga

Ayer fue domingo de encuestas porque el próximo lo será de votos. La nota común es histórica. En todas ellas el PSOE aparece como tercera fuerza y bajando, con lo cual, o el domingo 26 se pegan un tortazo todas las demoscópicas, o se lo pega Pedro Sánchez.

Como lo previsible es esto último, ya hay mucha gente en el partido que tiene avanzados sus estudios y análisis sobre las causas que han provocado estos resultados.

Durante esta semana se mantendrán las aguas en los aljibes como medida de lógica prudencia, pero el domingo por la noche, a eso de las diez y media, comenzarán a desbordarse hasta anegar los pisos superiores de Génova. Lo que ocurra a partir de ese momento será un elemento más en el trabajo de despejar la incógnita sobre el futuro inmediato de España.

En cualquier caso, cuando se le exijan las cuentas al actual secretario general, deberían tener en cuenta un período de tiempo más amplio que su propio mandato y unas decisiones que no solo le competen a él. Los pactos de las últimas hornadas locales y autonómicas son decisivos para este terrible resultado, pero no son las únicas causas que lo provocan.

También las hay de carácter externo, como es el efecto de hipnosis colectiva que ejerce el flautista Iglesias y que previsiblemente ha de pasar algún día tan rápido como llegó. Como todos los buenos hipnotizadores saben, solo un porcentaje de la población está en condiciones de caer en el trance, pero el cien por cien de éstos desean ser abducidos. Basta que lo rechacen para que el hipnotizador tenga que recoger sus bártulos y marcharse.

España necesita a un PSOE en primera o segunda posición como el comer. Si durante un tiempo ha de ser tercero debe servir para encender todas las alarmas y evitar que vuelva a suceder, por su bien y por el de todos.

Veo muertos

19 de Junio , 2016

En ocasiones veo a López Bofill

Entre la casta violenta hay una especie tan repulsiva o más que los ejecutores, los teóricos. Aquéllos que siempre tienen a mano el argumento que disculpa, suaviza, comprende, admite o fomenta cualquier brote de ese arco que va desde la colleja al asesinato, individual o colectivo.

Por supuesto, todo ese bagaje de conocimientos filosóficos, morales y sociales que amparan a la bestia parda de turno se despliegan si la bestia parda comulga de alguna manera con su ideario político, puesto que de lo contrario es un fascista redomado y punto.

Los hay de todos los signos y en todas las direcciones, por supuesto, pero abundan unos u otros según el tipo de violencia que se ejerza. La de ETA da pie a los teóricos de la lucha armada nacionalista; la del FRAP, a revolucionarios; la del Daesh, a vengadores, y la del asesino de Jo Cox, a los racistas y separatistas.

En este caso, el que ha asomado la patita es un viejo conocido de estos últimos berenjenales, el catedrático de Constitucional Héctor López Bofill. Tras enterarse de la muerte de la diputada Cox, se ha parado a pensar un rato y a preguntarse ¿cómo me las maravillaría yo para sacar tajada independentista catalana de la burrada que acaba de hacer ese jardinero racista, misógino, ultranacionalista e insolidario?

Fueron unos minutos de búsqueda en el cerebelo, no más de cinco, porque estas cosas se guardan frescas, como los salmonetes, y ya la tuvo lista y empaquetada para enviar a las redes que acogen estas ocurrencias.

Dice así: “El asesinato de Jo Cox demuestra que, por desgracia, toda transformación constitucional profunda demanda muertos”, que viene a ser como un remix entre Arquímedes _ “todo cuerpo sumergido…”_, y el niño de El sexto sentido _ “en ocasiones veo muertos…” _, por el que López Bofill no pasará a la historia, salvo a la del horror.

Batallas modernas

18 de Junio , 2016

El asesino de Cox en traje de campaña

Cierto es que venimos de una tradición sangrienta donde las guerras no eran excepciones entre períodos de paz, sino expresiones continuadas en la manera de relacionarse. La mera generalización de la palabra paz fue todo un avance porque el hombre se dio cuenta de que sin una espada en la mano, la podía ocupar con una pluma, un arado o un cincel.

Hoy seguimos teniendo guerras y padeciéndolas, pero allí donde no existen campos de batalla, urbanos o al clásico modo, hemos desarrollado numerosos grupos de personas que ejercen la violencia por los más variados motivos, al margen de la delincuencia tradicional, que te imaginas nada más nacer.

Son, por ejemplo, los pandilleros del fútbol; hordas de rapaces y talludos hombretones que se desplazan cruzando montes y estepas en busca de la ocasión propicia para partir la crisma a otros que, o bien piensan como ellos, o simplemente pasan por allí para ver un partido. Suelen cantar la canción Antes muerto que ilustrado.

Tenemos también la variedad del matón concienciado, un personaje que dice actuar al dictado de nobles sentimientos, pero que en realidad es más bruto que una broca de avellanar y lo que le gusta es montar grescas y quebrar huesos como los anteriores. Cada día conocemos nuevas variedades de este fenómeno que suele encontrar la solidaridad de gente afín si los estacazos van dirigidos contra cráneos rivales, aunque protestan vivamente, si son los propios.

Divulgan sus fazañas con fotos de las víctimas sobre dianas de tiro, cestas con cabezas rebanadas al lado de la guillotina, horcas y hogueras, todo muy tétrico y amenazante.

De los lobos solitarios, enfadados con el mundo, jardineros misóginos, fundamentalistas a tiempo parcial, pincharruedas, rompecristales y atascaburras hablaremos otro día.

La salchipapa de Sevilla

17 de Junio , 2016

Salchipapas de campaña

A buenas horas se le escapaba a Guerra decir cualquier otra cosa que no fuese “Vamos a ganar por goleada”. Ni en las primeras, cuando estaba cantado que el goleador sería Suárez, se le ocurrió a don Alfonso bajarse del optimismo en plena campaña.

Así lograron aquel año 118 diputados que eran impensables. Así se quedaron a tan solo un millón de votos de UCD y así superaron en cuatro al PCE, condenándolo desde el primer minuto a ser testimonial, pero no oposición.

Cómo han cambiado las cosas. Hoy el PCE está diluido en salfumán y el PSOE hace la cuenta de la vieja. Oyendo el razonamiento de Jordi Sevilla te explicas cuán profundas son las diferencias, porque eso de plantear en la segunda campaña de las mismas elecciones que ha de gobernar, no el ganador, sino el que más apoyos parlamentarios consiga, desanima al más forofo.

Sevilla da por sentado que no son ganadores, lo cual es todo un mensaje de pesimismo. Tampoco tiene muy claro que vayan a conservar el cargo de leal y principal oposición logrado en 1977 y nunca perdido, salvo para gobernar. De modo que se abocan a ser terceros y desde ese puesto el hombre reclama la mayoría en apoyos parlamentarios para llegar a la Presidencia. ¿Qué apoyos? ¿Los de Iglesias siendo segundo y que posiblemente no les lleguen? Si es así, pierda toda preocupación por las mayorías. Gobernarán otros y asunto acabado.

Sevilla es a las campañas de Guerra, lo que la salchipapa de Leticia Sabater, a las canciones del verano de Georgie Dann, un horrible sucedáneo.

Guerra, el de las campañas triunfadoras, estuvo en Utebo para dar caña a Podemos y a Zapatero, para silenciar a Sánchez y para decir lo contrario de Sevilla: “Las encuestas están para orientar el voto y no deben vernos asustados, porque eso es lo que buscan”.

El Precipitao

16 de Junio , 2016

¿Ven? Levanta la mano como yo, dice Hitler

La investigación trata de reconstruir la personalidad de Omar Mateen, el autor de la matanza de Orlando. Era visitante del club, solitario, borrachín, violento, ¿gay? De momento solo dicen que dudaba sobre su identidad sexual y mientras no haya un dictamen concluyente, Garzón reza para que por lo que más quieras, Omar sea declarado heteropatriarcal, o sea, lo que se dice todo un asesino en potencia.

De lo contrario sus dotes como analista, como político y como persona quedarían seriamente dañadas para siempre, con peligro de que a partir de ahora se le conozca en los círculos influyentes como el Precipitao.

Lo que pretendía el mozo es más viejo que los hijos de la tribu y se llama arrimar el ascua a tu sardina. Lo hacen todos los políticos porque lo hacemos todos los humanos, pero sucede que en algunas ocasiones es imposible sacar tajada donde lo que hay es lo contrario de lo que conviene.

Lo de Garzón con Orlando es como si Hitler, de vivir, hubiese querido verse reflejado en la marcha sobre Washington contra la segregación racial y dijese que Martin Luther King y el nazionalsocialismo se daban allí la mano.

El ascua y la sardina encuentran hoy el canal idóneo donde expresar todas cuantas ocurrencias cruzan nuestras meninges a la velocidad de la luz, Twitter. Un lugar donde la reflexión está mal vista porque se trata de estar ya y ahora en la pomada, la que sea, con una aportación inmediata y salada, características que encajan a la perfección con el mundo de lo intrascendente, pero que propician las meteduras de pata en todos los demás.

Ante la próxima matanza de la que tenga noticia, Garzón debería recordar el viejo proverbio y aplicarlo:

Aun el necio, cuando calla, es considerado un sabio; y el que guarda silencio es un hombre de entendimiento.

Venezuela 1999

15 de Junio , 2016

Los dioses venezolanos

Cuando la llegada al poder de Hugo Chávez ya se barruntaba inevitable por el cariz de las encuestas, una televisión entrevista al expresidente Carlos Andrés Pérez. Estos días se ha desenterrado ese vídeo por la mucha clarividencia que contiene.

Carlos Andrés pudo haber cometido errores de bulto que favorecieron al golpista Chávez, pero conocía al personaje que entonces les amenaza con su charlatanería de predicador y conoce a los venezolanos, información suficiente para augurar que van a entregarse en brazos de una dictadura feroz y absurda como todas, la dictadura del exprópiese que lejos de solucionar o paliar alguno de los problemas que el populismo presenta como propios del sistema, los va a multiplicar y agravar hasta los extremos que hoy estamos viendo.

Carlos Andrés tampoco era un visionario. El mismo análisis lo hacían entonces otros muchos venezolanos que escaparon gota a gota del terror que se les venía encima. Ninguno necesitó los poderes del dios de los waraos Kuai-Mare, al que dedica un libro la olvidada escritora lucense María Manuela de Cora cuando la vida la lleva a aquellas tierras.

No son necesarios poderes extraordinarios para darse cuenta del tremendo error que supone darle todo el poder a aquel engreído personaje de ínfulas mesiánicas, zapatón y cuartelazo, versión castrense de otros civiles que le bailan el agua. Son los que tratan de convencernos de que el mundo no se crea hasta que llegan ellos. Ellos también tienen a un buen puñado de españoles pendidos por la misma ensoñación que denunciaba Carlos Andrés Pérez en su declive. Qué felices lo escuchábamos desde aquí. Eso es imposible que ocurra en España, donde disfrutamos de una democracia joven, pero consolidada; de un escarmiento reciente y de una aversión a los salvapatrias. Ja.

El heteropatriarca

14 de Junio , 2016

Garzón compara a este imbécil con su padre

La masacre de Orlando se ha cruzado en la campaña y algunos no han sabido reaccionar. No es ninguna sorpresa, porque siempre suelen ser los mismos a quienes los acontecimientos les pillan con el paso cambiado, sencillamente porque viven sumergidos en un mar de contradicciones imposibles de superar.

Hasta el momento la palma del desconcierto se la lleva el muy valorado Alberto Garzón. Dicho al margen, yo creo que los encuestados dan valor al político que menos conocen; a mayor desconocimiento, más valor.

En fin, este buen hombre, como otros de sus aliados, es incapaz de analizar lo ocurrido en Orlando sin separarse de su contradicción vital y sin olvidar cuál es para su formación la mayor ventaja electoral derivada de la matanza.

Evidentemente, lo mejor sería que el asesino se llamase Mariano Rajoy, pero como esa versión se presenta un tanto complicadilla, Garzón se descuelga con la más parecida que tiene a mano y que será muy bien recibida por quienes están en su misma clave de campaña.

Siendo así, la medita un rato y cuando cree tenerla, coge el teclado del móvil y la suelta a toda velocidad: “Mi apoyo al entorno de las víctimas de Orlando y de las dos mujeres asesinadas en 24 horas. Víctimas de la misma lacra: el heteropatriarcado”.

Le falta por añadir: ¡Joder, qué a gusto me he quedado! Mira que era difícil condenar la matanza sin hablar del yihadismo, ni de la homofobia de quienes financian al socio. A lo mejor bastaba con lamentar tanta muerte y tanta locura. Pero no, estamos a doce días de las urnas y hay que sacar tajada del horror con esa salida de pata de banco que insulta a toda su familia, desde el primer Garzón que en el mundo ha sido, hasta él mismo.

Señor político muy valorado, es usted un infame.

La brisa inglesa

13 de Junio , 2016

Gassman y Trintignant

Cristino Álvarez, alias Caius Apicius, el último y flamante premio Puro Cora, está dispuesto a su vez a conceder un premio a aquel columnista que no haya utilizado la palabra sorpasso al comentar el posible adelantamiento electoral que puede sufrir el PSOE dentro de dos semanas.

No puedo aspirar a tal honor. Hace un mes he escrito “que te den un sorpasso con la mano abierta”, y creo que la frase, aunque irónica, me descalifica. Además, sería muy evidente que hay tongo.

No sé si la palabra brexit, que también está hasta en la sopa, es tontería comparable a la anterior, pero apostaría a que sí, porque en su caso tenemos una alternativa española, e incluso con menos letras.

Si brexit significa que los británicos (br) salgan (exit) de la Unión Europea, ¿qué cosa puede haber más natural que llamarle brisa (de británico y salida) cuando hablamos en castellano? Incluso lo explica todo mucho mejor. Verbigracia: El 55 por cientos de los ingleses son partidarios de la brisa. Eso, y que se los lleve volando a su isla aislada con aislantes.

No se trata de cerrarse en banda a los inevitables anglicismos, pues para muchos de ellos no hay alternativas rápidas y sencillas, pero decir cool cuando es algo genial, fresco o entretenido, rebasa las líneas rojas del suicidio lingüístico. Esa actitud nos puede llevar a que en muy poco tiempo, para decir que “mi amigo está tan loco con la suerte que tuvo en el negocio de venta de magdalenas, que se pasó el fin de semana cantando a pecho descubierto en la parte de atrás de su casa, donde había corriente y le dio un aire”, se dirá:

_Mi brother está tan crazy con la chance que tuvo en el business de venta de woffles, que se pasó el week-end cantando en top-less al lado del backstage de su casa, donde lo sorpassó una brisa.

La pizarra diabólica

12 de Junio , 2016

La pizarra en blanco

Si los tres futbolistas y el actor señalados por la testigo del caso Torbe desmienten las acusaciones con fundamentos de verdad, algunos medios informativos podrían tener cuatro adversarios querellantes. De lo contrario, los problemas serían para los citados.

Quien no se libra de tener asegurado el conflicto es Vicente del Bosque, aunque en su caso, todo hay que decirlo, es un follón menor.

Puestos en la piel del seleccionador nacional _ un ejercicio de transformismo que los españoles sabemos hacer como nadie _, cuesta trabajo imaginar que mañana lunes vaya a haber otra persona que Iker Casillas defendiendo la portería, y el siguiente, casi también.

Por mucho que el implicado nos declare su inocencia y su plena disponibilidad para realizar el mejor repertorio de estiradas y palomitas que jamás se hayan visto sobre un césped rectangular, nada evita sospechar que el hombre no tiene la cabeza con las exigencias idóneas para centrarse en la Rep. Checa y en la pizarra del míster.

Si no es culpable, algo que tanto Vicente como nosotros le deseamos de corazón, no podrá despegar de los pensamientos por qué motivos se ha visto envuelto en un asunto tan turbio. Y si lo es de alguna forma, ya ni te cuento.

Cualquier tropiezo en el partido del lunes rebotaría sobre Del Bosque dejándolo sin argumentos. “¡Pero hombre, don Vicente. ¿Cómo pone usted a este chico con la que tiene encima?”

Pero no acaban ahí los contratiempos del seleccionador, porque si realmente hace jugar a Casillas, muchos dirán que está señalando la culpabilidad del otro y entonces puede hundirlo para el resto del campeonato.

Menudo lunes nos espera. Y por la noche, el debate a cuatro. Con razón decían que no era un buen día para celebrarlo.