Ramoncín y la corrupción

25 de Agosto , 2016

Madrid, camino de abandonar los mingitorios

Ramoncín es un tipo mayor. No un anciano, como decían hace un siglo los cronistas cuando alguien pasaba de los sesenta. Él va camino de los 61 y es mayor, aunque conserva la frescura y la delgadez del pollo frito.

También se esfuerza por dar a su lenguaje el adobo barriobajero de insultos y de ganas de liarse a hostias con el personal. No le pega, pero lo hace para evitar que por la calle le digan: Adiós, don Ramón.

El resto de la indumentaria está más cerca de los 61 que de los 20, porque la verdad es que todo lo que dice va a misa, especialmente cuando ataca a los piratas, o sea, a los que se hacen millonarios con el trabajo de los demás. Los otros, los de manta y descargas ilegales, no llegan a esa categoría. Se quedan en raterillos a los que conviene asustar sin más.

Quizá porque era él, quizá porque en el fondo lo que mola en España es la corrupción, hubo muchos que no entendieron su causa a favor de los derechos de autor y no se privaron de ponerlo como hoja de perejil. Curiosamente debemos pensar que fueron las mismas personas que siempre están dispuestas a manifestarse en contra de cualquier político corrupto, lo cual demuestra lo mucho que todavía se ignora sobre malas prácticas democráticas y lo mucho que abunda la idea de que democracia es sinónimo de “lo que a mí me da la gana”.

Ahora Ramoncín clama contra Madrid como mingitorio y contra la alcaldía de Carmena, de la que dice que la ciudad le viene grande. Me imagino que le caerá la del pulpo por parte de aquellos que disfrutan viendo cómo su ciudad convive con ríos de orines, tal como la encontró viniendo de Italia Carlos III y antes de atarse los machos de Cibeles para convertirla en grande, monumental y educada.

Y es que no acaban de pillarle el punto, porque Ramoncín es un señor de orden, culto, lingo y cheli.

De coherencias

24 de Agosto , 2016

El flautista en su primer trabajo

Lo que unos llaman coherencia se traduce en otros como inconsciencia, y así no hay manera.

Sánchez defiende su No rotundo con apelaciones a la coherencia y a ella se entrega con gran entusiasmo infantil, como aquellos niños de Hamelín que brincaban encantados detrás del flautista, sin saber que se dirigían directamente al olvido.

Yo soy de izquierdas, Rajoy es de derechas. Yo estoy limpio como una vestal en Preparatoria de Ingreso y a mi partido le llaman los chorros del oro. Rajoy está enfangado y a su partido le llaman el castillo de Drácula, porque no hay salida sin mordida. Yo soy guapo, él es feo. Yo no he sido todavía presidente y él sí. Yo baloncesto, él ciclismo. Yo sin un pelo, él con barba.

En estas circunstancias lo coherente es un No tan grande como la catedral que construye Justo Gallego en Mejorada del Campo con elementos reciclados.

Ésos son los pilares del pensamiento de Sánchez el malo. Ojo, el bueno es Francisco Sánchez, tudense y escéptico, padre apócrifo del pienso luego existo que le arrebata Descartes por cuidarlo mal.

Si hubiesen sido coherentes Suárez, González, Carrillo y Fraga, seguramente todavía estábamos celebrando las sesiones de trabajo para redactar la Constitución. Ni siquiera se habrían convocado las primeras elecciones democráticas, porque lo coherente, señor Sánchez, sería que Suárez no permitiera la legalización del Partido Comunista; que Fraga y Carrillo solo se dirigiesen miradas de odio y que González no le descolgase el teléfono al exministro-secretario general del Movimiento, Adolfo Suárez.

Ésa es su coherencia y su pequeñez.

Ahora bien, no hay prisa para que se pierda en el olvido de la historia y se le recuerde menos que al autor del Lazarillo de Tormes.

El requisito

23 de Agosto , 2016

Los acentos se los comió el gato

El primer intento de investidura de Rajoy es como un partido de baloncesto con los EE.UU. El PP lo da por perdido de antemano, pero hay que jugarlo igual.

No se espera que Kevin Durant se rompa la muñeca, ni que hayan tomado crema de cacahuete en mal estado, pero allí se presenta uno con la mejor voluntad y el máximo esfuerzo.

Rajoy no quería, persuadido de la bondad de su aserto: A las investiduras se presenta uno para ganarlas, no para perderlas. Pero en este juego de las pequeñas victorias personales, a Sánchez se le presentaba la oportunidad de no pasar a la historia como el único candidato a presidente español que pierde una investidura y ha puesto todo su esfuerzo en conseguir que dentro de una semana y pico ya no esté solo en ese casillero. Hay victorias que parecen derrotas.

Este lunes nos ha dejado un titular que recuerda aquellos carteles abundantes en los bares y tugurios de la España inmortal: “Hoy no se fía, mañana sí”.

Dice poco más o menos esto: “El PSOE mantendrá su no a Rajoy hasta octubre”, lo cual no quiere decir que en octubre cambie de opinión, si no que se olvide de que vaya a hacerlo en septiembre. Algo es algo, las elecciones autonómicas del 25-S pueden desembocar en un panorama propicio para revisar posturas y la cosa queda en el aire.

¿Se imaginan que también hubiese necesidad de convocar unas segundas elecciones en Galicia y el País Vasco?

Bórrenlo. No he dicho nada; que las tonterías las carga el diablo.

De modo que dentro de una semana, el candidato a presidir el Gobierno perderá su intento a los puntos por dos veces consecutivas y Sánchez verá satisfecho uno de sus objetivos. Que Rajoy sea rechazado como él. A partir de entonces nos va a ir de perlas.

Habla la bola

22 de Agosto , 2016

Columnista en pleno trabajo

Los columnistas, para eso estamos, somos como los adivinos de las bolas cristalinas. Cada cual se pone muy serio mirándole las entrañas a la esfera, y luego de una pausa bien medida, lanza su vaticinio:

_Cuando partas los turrones, convocarán elecciones.

O por el contrario:

_No será presidente hoy, pero en octubre gobierna Rajoy.

Cientos de personas escribimos cada día una columna sobre futuribles y ni los que se tienen por mejor informados, ni los que solo interpretan el vuelo de los estorninos, sabemos una palabra de lo que va a ocurrir. A unos les asiste la intuición, a otros, la Cruz Roja; pero ninguno recibe sobre su cabeza la lengua de fuego del Pentecostés.

A los magos tampoco, pero como son tantos siempre existe la posibilidad del acierto por lógica porcentual, de modo que si uno atina, podrá mantenerse la leyenda de la adivinación.

A los columnistas, como a los demoscópicos, ni siquiera nos hace falta justificarnos con buenos resultados. Basta que lo adornemos con prosa florida o versos de pie quebrado. Por todo ello, y en vista de la variedad de predicciones que se entrecruzan y contradicen en el éter virtual, apostaremos también por dar una solución al caos.

La bola dice que no habrá investidura en la primera tacada, ni en la segunda. Pero también asegura que se podrán cantar los villancicos de ordenanza y asistir a la misa del Gallo sin necesidad de llevar la papeleta entre los dientes porque ya habrá un Gobierno convenientemente constituido, al frente del cual estará don Mariano.

Tal maravilla habrá sucedido en el transcurso del mes de octubre, antes de agotarse el plazo para ello y antes de ser necesaria la nueva convocatoria. Si tal sucede, se lo recordaré para vanagloria de pitoniso, y si no, me callaré astutamente.

Elemental, querido Willy

21 de Agosto , 2016

Toledo no dudaría en llamarles gusanos

Alrededor de tres millones de cubanos viven fuera de la isla. Un 27 por ciento de la población. No todos, pero la inmensa mayoría marcha para huír del régimen castrista y de su asfixiante dictadura.

También la mayor parte de ellos logran escapar poniendo en riesgo sus vidas, tanto por el método de fuga, como por la vigilancia policial a la que son sometidos.

Nadie deserta de un paraíso, y si lo hace es atravesando tranquilamente sus fronteras, con la protección de su propio estado y la del que visita, y no sobre una lancha de neumáticos en la oscuridad de la noche, ni agachados ante la posibilidad de una balacera policial.

Todo lo anterior son nociones elementales en torno a la vida en la tierra y los diferentes modos de encararla cuando se alcanza el poder. Si tienes capacidad para crear una cárcel, no esperes que todos acepten de buen grado formar parte de los prisioneros.

La propaganda cubana acuñó el término de la gusanera de Miami para referirse a los refugiados isleños en esa ciudad, muchos de ellos ciudadanos estadounidenses de pleno derecho hoy.

El inefable Toledo ha repescado el término para referirse al deportista Ortega, que quiso enfundarse en la bandera española para celebrar su triunfo olímpico, con desprecio para la cubana.

Al contemplar esa escena, un hombre de tan cortas entendederas como Toledo sufre en su interior un cataclismo neurológico y esputa el insulto gusanero, porque si no, revienta y pone la casa perdida.

¿Por qué preferirá Ortega un régimen de libertades en vez de permanecer en la cárcel, a pan y agua para el cuerpo, y a Granma para el espíritu?

¿Por qué lo preferirán los otros tres millones de cubanos? Misterios toledanos que cuando los descubra se va a llevar un pasmo.

Nochebuena de reflexión

21 de Agosto , 2016

Papá Noel oculta a quién votará

“Campaña sobre campaña, y sobre campaña una. Asómate a la ventana y verás al Rey en la Una”.

Si se vota el 25 de diciembre _Herodes lo evite sin sacrificio de inocentes _, Nochebuena sería su jornada de reflexión. Para no incumplir su estricto papel institucional, reforzado en esta ocasión por el carácter del día, el Rey tendría que hablar en su mensaje navideño del buen tiempo que hizo algunas semanas, en contraposición a aquéllas otras en las que hizo malo.

Ah! También podría referirse a alguna nueva receta para marinar pescado, siempre que no especifique en qué puerto español fue desembarcado.

Nadie le augura la ganancia a ningún partido que el votante interprete como responsable del desaguisado y que hoy, a cuatro meses vista, tiene muchas papeletas de ser el fundado por Pablo Iglesias, el bueno.

Bastaría esa sensación, ese sentimiento de incumbencia culposa, para asegurar que el PSOE no podrá ni mejorar, ni mantener los últimos resultados electorales, que a su vez son los peores de su historia. Por todo ello, el señorito que hoy es su líder y cabeza pensante tendría permiso para dedicarse el resto de su existencia a chupar candados, ya que su influencia en el bienestar de los españoles no se iba a resentir ni mucho ni poco.

Si desde hoy al 2 de octubre no se desatasca la obturación que afecta a todas las cañerías de la administración, éste es el plan que nos aguarda las próximas Navidades de turrón y urnas, cuando se cumpla un año desde que fuimos convocados por primera vez al tobogán del narcisismo permanente, a la olimpiada del miramiento de ombligos, al campeonato mundial de la inutilidad manifiesta.

Argumentarán como les dé la gana su postura, pero de nada les servirá para librarse de la fama de inanes que se han labrado.

Porque era mía

21 de Agosto , 2016

La novela, reeditada

Cuando declina el siglo XIX, un escritor y periodista de Valladolid llamado Remigio Vega Armentero se bate el cobre literario con novelas de amores y traiciones, de celos y crímenes, de honores y prostíbulos.

Es masón, republicano y en apariencia, muy à la page. Se ha casado con una huérfana alsaciana llamada Cecile Ritter Mathis con la que tiene tres hijas monísimas y educadísimas. Como la madre imparte clases de francés y piano, la mayor toca el instrumento a las mil maravillas. Tanto, que los reyes han maniobrado para que un sábado les ofrezca en palacio un recital privado.

El padre, con toda su carga antimonárquica, parece encantado de que tal suceda pues su rencor discurre en otra dirección. Le comen los celos y cree que su mujer se la pega con medio Madrid, lo cual es cierto. No que sea con medio Madrid, pero sí que se la pega.

Nos saltamos docenas de episodios en la vida de ambos para llegar al día en que éste la mata de cuatro tiros en la cabeza. Las crónicas llegan a decir que “en la cara”.

Madrid, España entera, se divide a favor o en contra de Remigio. La progresía del momento, siendo él masón, acusa a la mujer de adúltera y alaba el heroico castigo de Remigio; Segismundo Moret y gran parte de la burguesía apoyan a la francesa y maquinan para que recaiga sobre el parricida una sentencia ejemplar; otros lo defienden por loco. Los que por ideología deberían atacarle, lo salvan por la maldad de la mujer y los que se supone en sus antípodas políticas, son lo que lo ven con ojos más condescendientes. Un batiburrillo considerable. Remigio acaba en Ceuta con la perpetua, pero antes le da tiempo a escribir la novela de su vida, “¿Loco o delincuente?”, que se vende como rosquillas. Su principal argumento es el clásico de la violencia de género: “La maté porque era mía”. Las vueltas que da la vida.

Olímpicos

21 de Agosto , 2016

Helo ahí

Ana Cruz marca el camino. Canastón a Turquía en el último segundo y España clasificada. Los 110 metros vallas de la investidura están hoy más cerca de completarse que ayer. La marathon no debe acabar en negro, aunque las carreras de fondo juegan malas pasadas al más experimenado, y si no, que se lo pregunten a Alessandra Aguilar.

Para ser el Phelps de la piscina hay que sortear tiburones, esquivar medusas y beber tu sudor desalado en un envase de yogourt. El enemigo se inventa una diarrea en el momento más inoportuno y cuando Nadal protesta al juez de silla porque no vale jugar con la estabilidad emocional del rival con artes tan cochinas, se encuentra con la misma cara de palo de siempre, con la cara de los que comen macarrones por la oreja y crían arañas en el sobaco.

Las etapas, más tarde que pronto, se cumplen con la solvencia de Carolina Marín, que grita como una condenada cada vez que le hace un roto a Sung Ji-hyun, que a su lado más parece la acomodadora del polideportivo a la que le dieron una raqueta por equivocación, que no la séptima del mundo. Los saltadores rusos cosechan ceros y la gente se pregunta si todo era por lo que tomaban. Qué mala es la gente. La haltera Lidia Valentín vuelve a Ponferrada para comerse un botillo berciano sobre lechuga y tomate de Mansilla de las Mulas con sus amigos, pero el armenio Andranik Karapetyan se rompe el codo al levantar 195 kilos.

La competición está repleta de dificultades inesperadas cuando de repente Pedro Sánchez emerge de las aguas depilado como una pechuga de pollo lista para la sartén. Vuelve para preparar el discurso del no. Vaya por Dios. Es inmune a las presiones propias y a la kryptonita ajena. Este hombre añora sus tiempos en el Estudiantes y quiere marcar en el último segundo como Ana Cruz. Pero muy señor mío, ¿no se da cuenta de que va perdiendo 169 – 85?

El niño de la capea

21 de Agosto , 2016

Michelito, el torero franco-mexicano

Cuando en 1995 se discutía sobre la entrada de los menores de catorce años a las plazas de toros, se hizo un referéndum en todos los colegios de Alcobendas y el sí a su presencia en las corridas ganó por aplastante mayoría. Todo era ficticio, claro, porque esas cosas las deciden los partidos y no los afectados.

¿Iban los niños de Roma a ver cómo las fieras despedazaban humanos en el Coliseo? Me temo que sí. Y sin retroceder tanto, hace un siglo y pico las ejecuciones de las penas de muerte se realizaban en público, siendo los mozalbetes los principales destinatarios de ese indigno espectáculo porque su finalidad más destacada era conseguir que la imagen de la muerte a manos de la justicia les quedase esculpida en su tierna memoria para que luego se lo pensasen dos veces antes de contravenir la ley.

No tuvo un gran efecto disuasorio porque nos matamos a mansalva todo cuanto quisimos sin esperar a épocas de guerra.

Estos días de impasse pactista se volvió a hablar de niños y corridas. Es una polémica aburrida y recurrente, sobre todo cuando escuchas la brillantez del argumentario que exhiben favorables y contrarios; como que los niños matan con la playstation a razón de doscientos hombres por día y nadie se lo impide.

Si prohibiésemos las novelas, obras teatrales, cómics y películas en las que se mata no nos quedaba en la biblioteca ni la Biblia.

Por otra parte, nos da la sensación de que quienes más empeño ponen en que los infantes desaparezcan de los espectáculos taurinos son también los más interesados en defender que gente como Otegi, un hombre que administró la muerte, el sufrimiento, el rejoneo y el secuestro de sus semejantes en su beneficio, pueda ser hoy espejo de conducta modélica en el que se reflejen niños y mayores. De modo que aquí no es fácil dar lecciones de nada.

Barras y estrellas

21 de Agosto , 2016

Así, pero bien planchada

Detrás de cada campeón olímpico hay un personaje que mantiene en sus manos una tela doblada cuatro o cinco veces mientras dura la competición. Cuando ésta acaba, el hombre salta a la pista y se la entrega al atleta. Éste la despliega y corre con ella para recibir los aplausos del respetable y dejarse fotografiar porque esa imagen será portada en muchos diarios, dentro y fuera de su país. Esas telas son sus respectivas banderas nacionales.

Lo que no sé con certeza es si el hombre que las suministra pertenece a las delegaciones olímpicas, uno por país, o si forma parte de la organización y hay un señor encargado de tenerlas todas a pie de meta.

En el caso español el esquema se complica porque siempre puede aparecer por detrás el hombre de la estelada, la mujer enfundada en la republicana, el abuelete con la cruz de Borgoña de los tercios requetés, o un concejal avispado con la del municipio de Parla, que es donde nació la mamá del velocista.

Somos de flámulas variopintas y de grímolas abundantes porque a las que son propias para representar el territorio, debemos sumar las políticas, las sindicales y las futbolísticas.

Yo tengo colgada en casa la de San Ciprián, que es de paño azul marino con banda gualda que la atraviesa desde la parte inferior al asta, hasta la superior al batiente; verbigracia, en sentido contrario a la gallega. Carece de la carga del escudo y presenta la palabra “San Ciprián” en la parte final de la pendiente. Es por tanto, bandera civil y no institucional. De uso propio para ciudadanos, peatones y semovientes. De acarreo adecuado en farras, maruxainas y tropelías varias, bien sea para ser llevada sobre los hombros, al descuidado modo, como agitada en mano, o sostenida por ambas para pública exhibición.

Anda que no sabemos nada de banderas.