Domingo dos Mossos
8 de Octubre , 2017
El Pazo de Rajoy
Facilitar la salida de las empresas catalanas que desean testimoniar con hechos su desacuerdo con la marcha de los acontecimientos es útil, pero no es suficiente.
Augurar el desastre económico para Cataluña, pronosticarle el aumento del paro y asegurar que se van a encontrar solos, sin ubicación internacional posible, es realista, pero no es suficiente.
Conseguir que, salvo Maduro y algún otro dirigente despistado, la comunidad internacional reconozca a España como un estado de derecho donde no tiene cabida legal la segregación de sus partes fuera de la ley, es contundente, pero no es suficiente.
Defender la actuación policial el pasado 1-O, avergonzar a los Mossos y denunciar las mentiras y manipulaciones informativas que los secesionistas trataron de colar para malévola confusión del globo terráqueo, es justo, pero no es suficiente.
Anular el pleno del lunes donde se proponían declarar la independencia es cabal, pero no es suficiente.
Procesar a Trapero como sedicioso es oportuno, pero no es suficiente.
Escuchar de El Rey que el Gobierno autonómico ha cometido una deslealtad inadmisible es una descripción de la realidad, pero no es suficiente.
Anunciar la inhabilitación de Puigdemont, Forcadell, Junqueras y los que corresponda, es de ley, pero no es suficiente.
Inundar las redes de vídeos, memes y chistes que ridiculizan la actitud de los golpistas es reconfortante, pero no es suficiente.
La gente de orden, aquélla que se creía a salvo de golpes, motines y asonadas, se pregunta perpleja qué ha de ser lo que se emprenda a continuación para frenar la pesadilla y mira hacia la Moncloa en súplica de señales, por ver que se les ofrezca una, tan solo una, que sea cumplida y suficiente.











