Los dinamiteros
17 de Noviembre , 2017
“Los catalanes más tontos que los corsos”. Vergüenza debería darnos
Hasta Charlie Hebdo, una publicación que navega en los mares de la acracia y la burla a todo lo que se menea, se ha dado cuenta de que los puigdemones, las forcadellas, los junqueras y los jordis son unos insolidarios egoístas, sin pizca de gracia, de modernidad, de prosperidad, de razones, ni de futuro.
Cierto es que podrían haberlo escrito un poquito antes, cuando quienes lo decíamos en España éramos tildados poco menos que de lo mismo, pero por lo contrario. Por no entender el hecho diferencial catalán, por no reconocer el derecho de los pueblos a decidir su futuro, por no admitir que la Constitución vale menos que unas urnas compradas en un chino…
Hubo que esperar a que Europa entera viese por la ventana las orejas del lobo para que todos _ Charlie Hebdo incluido _, se pusiesen a gritar “que viene! que viene!” En fin, nunca es tarde si el grito es bueno.
Ahora bien, como la dicha completa es aburrida, siempre quedan rescoldos para recordarnos que si de ellos dependiese, nada nos libraría de ver cómo se obtienen del mapa de España unas buenas rebanadas, que para eso están los molletes y las navajas de Albacete.
Esos discursos de Colau, de Iceta, de Iglesias; esas calculadas ambigüedades que son propias de la ignorancia más supina; ese caminar por la vida tijera en alto perdonando independencias, pero anunciándolas a poco que la suerte les sea favorable; ese indigno coqueteo de la alcaldesa mayor del reino con su sonrisa imperturbable y su permanente predisposición a sembrar la discordia allí donde vea la mínima maceta para hacerlo; todo ese caldo de cultivo que se basa en decir “en España hay cuatro naciones”, como si en Rusia todos fuesen hijos de Ivan Ivanovich, nos asegura que siempre habrá espacio para el humor sin necesidad de que nos ayude Charlie Hebdo.











