De violaciones

27 de Noviembre , 2017

Ya no existe la cabina

Inmaculada Colau nos revela que ha estado a punto de ser violada dos veces, pero en la primera la salva un chico con un patinete y en la segunda, la policía. Por desgracia son circunstancias muy frecuentes.

Yo he tenido la oportunidad de desbaratar una violación y me siento muy orgulloso, aunque allí primó la inconsciencia a la valentía.

Fue hace más de cuarenta años. El violador atrapa a la chica en una cabina telefónica, como la de Mercero y López Vázquez. Es de noche y se encuentran frente al Colegio Mayor San Pablo CEU de Madrid. La quiere arrastrar, pero ella forcejea y se resiste.

En ese momento pasamos en un taxi María Teresa Sierto, Pedro Tort y el arriba firmante. Lo vemos y gritamos al taxista para que se detenga. El hombre duda y finalmente lo hace unos cincuenta metros más allá de la cabina.

Los tres nos lanzamos a la carrera hacia el agresor y su víctima. Éste nos ve y la suelta. Sale a la calle y nos apunta con una pistola agarrada con las dos manos y las piernas flexionadas. Seguimos corriendo hacia el arma, sin miedo, pero también sin conciencia real de la amenaza. Lo hablamos después muchas veces.

Tras unos segundos apuntándonos, el hombre desiste de disparar, sale corriendo y se introduce en el coche donde quería llevarse a la universitaria, con el que se escapa a gran velocidad. Ella se había retrasado en la biblioteca y llamaba a su padre para que viniese a buscarla.

Fuimos noticia nacional y siempre me pregunté cómo podría haberle cambiado la vida a aquella joven de no aparecer nosotros como somatenes desarmados.

La CUP dice que los actos violentos pueden servir para conseguir la independencia. Seguramente Colau, que está muy cerca de hacerse independentista, no comparte ese método, ¿verdad, alcaldesa?

El Código de la Zapatilla

26 de Noviembre , 2017

El complejo mundo del peatón

Mañana lunes tengo que ir a Madrid y aunque ese día de la semana está exento de las nuevas normas de tráfico peatonal, me las estoy chapando por si se me ocurre bajar Preciados hacia Sol, cuando en buena ley tengo que hacerlo por Carmen.

Si usted está en las mismas circunstancias, le recomiendo que también lo haga a fin de evitarse disgustos.

Nos referimos a andar, a caminar, a desplazarse con un pie detrás de otro, vulgo patear, pues por sorprendente que les parezca, desde el viernes negro, ése que para disimular lo ponen en inglés, hasta el 7 de enero, en las calles del epicentro comercial de Madrid solo se podrá circular _ ojo, a pie _, en una sola dirección, la que diga Carmena.

Cierto, aquello se pone como Benidorm en domingo de agosto. A los madrileños les encantan las muchedumbres. Por eso cuando abandonan el foro se van a descansar a esa playa, o a Denia, o a donde esté la peña, porque de lo contrario les entra la morriña.

Pues bien, Carmena bucea en la esencia del madrileñismo y se apresta a darle lo que nunca nadie había atisbado hasta ahora, el Código de la Circulación de las Muchedumbres. Preciados será de subida hacia Gran Vía, y si a usted se le cae el mechero no podrá darse la vuelta para recogerlo, sino seguir a Callao, bajar por Carmen y volver a subir por Preciados hasta la altura en que ocurrió el incidente, aunque para entonces es posible que el mechero haya desaparecido.

A los que somos de ciudades menos atiborradas nos parece que Carmena ha enloquecido, pero a los madrileños, a buena parte de ellos, les encanta ser tratados como ovejas de la trashumancia. De otra forma no se explica tener al frente de la ciudad a una señora urbanita con mentalidad de mayoral.

Cualquier día les cuelga del pescuezo una campana para saber por dónde van los cabestros.

Españolada

25 de Noviembre , 2017

_ ¿Y piensas ir a Bélgica en esto?

Hacerse el sueco es no darse por enterado; despedirse a la francesa, marcharse sin decir ni mu; hacer el indio, caer en el ridículo; trabajar como un chino… eso.

Nos informa la Guardia Civil que ahora a los noruegos les da por decir que “hacen una españolada” _ “lage en spansk”, o algo parecido _, cuando alguien se salta a conciencia el Código de la Circulación. ¿Por qué será?

Quizá los noruegos se refieran a esos volantazos que se dan sobre línea continua de una carretera cuando descubres que quieres ir a Mondoñedo, pero estás yendo a Ribadeo; quizá sea ese alegre petardear de motores que de vez en cuando cruza la ciudad, como si Fellini no acabase nunca de rodar la escena del motorista de Amarcord, o incluso que sea ese arraigado odio a que nos recorra el torso una banda como las de Miss Teruel y a la que llaman cinturón de seguridad.

Será que alguno de ellos vino a tiznar de rojo la ebúrnea epidermis que durante siglos se macera en sus brumosos fiordos y contempla absorto la versión que aquí se hace del texto que se estudia para aprobar el teórico cuando se lleva al práctico.

Seguramente no ha viajado ni más al Este, ni más al Sur, porque sin duda allí encontrarían ciudades donde la burla a la norma es la norma del burlador, y donde los conductores merecen antes el título de forcados portugueses, por los quiebros y las embestidas diarias.

¿No será acaso que los noruegos se han fijado en el poco respeto que a las normas de comportamiento le guardan, no ya los ciudadanos particulares, sino alguno de sus gobiernos que conspiran mediante tramas criminales, para violar parlamentos, circular por las aceras y saltarse semáforos en rojo?

Tendría gracia que a comportarse como los separatistas catalanes se le llamase “hacer una españolada”.

Impagables

24 de Noviembre , 2017

Afortunadamente, está en el otro bando

Hubo un tiempo en el que se intentó deslegitimar la justa lucha contra el independentismo repitiendo una frase muy redonda, que parecía ser irrefutable y que muchos llegaron a creer que efectivamente lo era.

Se enunciaba así: Todo lo que se hace contra el independentismo _ el Gobierno, el PP, Ciudadanos, Rajoy o Rivera _, solo sirve para convertir a más independentistas cada día.

Claro, la decían los más interesados en desacreditar el derecho del Estado a evitar cualquier clase de secesión, pero a la vista está que si alguna crítica cabe plantearse es precisamente la contraria, es decir, que se ha luchado poco contra esa plaga.

La unidad es un bien en sí misma y cualquier territorio que la alcanza pugna por mantenerla, no como piensan Puigdemont, Mas, Pujol y las restantes lumbreras del proceso, por ser el Estado un aparato represor de la voluntad popular, sino simplemente porque con ella los ciudadanos pueden vivir con mayor comodidad, más protegidos y mejor atendidos.

La secesión es un mal per se, y si se llega a ella _ aquí o en el Ártico _, no será achacable a un éxito, sino a un fracaso.

A la vista de algunos personajes que hoy militan en ese ideario, se nos ocurre pensar que la famosa frase describe mejor el panorama si le damos la vuelta como a un calcetín, pues hay una pléyade de figuras en el bando pro-independencia que provocan la huida generalizada hacia el contrario, asustados ante la posibilidad de que algo suyo pueda ser contagioso.

Rahola, Rufián, la monja Caram, Rovira, Guardiola, Gabriel, Karmele … son eficaces repelentes del independentismo y trabajan a favor de la unidad con afán y ahínco. Su mera presencia actúa como disolvente de las ideas disolventes. Ellos son los auténticos apóstoles de la unidad. Que lo sepan.

La paga el belén

23 de Noviembre , 2017

Míralos qué majos los de Les Borges Blanques, de excursión con su estelada ilegal y todo. Esta educación católica que les dan ahora nos cuesta un riñón y parte del otro a los españoles

En la leridana población de Les Borges Blanques había un campo de adiestramiento militar durante la guerra civil. Por allí pasaron gran número de los reclutas catalanes antes de ser destinados al frente y allí tenían su primer contacto con el mosquetón, que era un Mosin-Nagant ruso, no solo utilizado por el ejército republicano, sino también por la Guardia Civil en la década posterior a la guerra.

Si tengo fresco todo esto es porque Juan Pujol, Garbo, fue llevado a Les Borges Blanques cuando decide incorporarse al frente, y seguí sus pasos para novelarlos.

Esta mañana leo que un colegio de Les Borges Blanques, el de la Mare de Déu de Montserrat, ha decidido suprimir el belén viviente de estas navidades, como señal de no sé qué porque “tenemos gente en la cárcel”.

Al instante he pensado que si durante la guerra fue campo de adoctrinamiento militar, en la paz se ha reconvertido en campo de aborregamiento civil.

No es que nos sorprenda lo más mínimo. Nos tienen acostumbrados a este maltrato infantil y a otros tan perversos o más, pero sí es cierto que en este caso han conseguido rizar el rizo por encima de otras torturas menos sofisticadas.

Si se fijan, observarán que los profesores de la Mare de Déu de Montserrat, católicos ellos hasta las trancas, han escogido suprimir el belén viviente y así matar tres pájaros de un tiro: la protesta, la murga que les daba prepararlo y el adoctrinamiento laico de unas generaciones que van a ver menor portales, menos Niños y menos Mares de Déu que otras, lo cual viene muy bien para hacerlos descreídos y antisistemas.

Mira tú que podían haber suprimido las clases de judo, o ir una tarde todos vestidos de castores. Pero no, ¡suprimen el belén viviente en un colegio que se llama la Madre de Dios!

La madre que los parió. ¿De dónde habrá salido tanto analfabeto funcional?

Ha sido Pujol

22 de Noviembre , 2017

_ La Agencia del Medicamento no, pero dicen si queremos ansiolíticos.

Tendríamos que estar festejando la concesión a Barcelona de la Agencia Europea del Medicamento. Habría sido una gran celebración porque es un gordo anticipado y muy repartido, aunque no faltarían voces lastimeras de indocumentados que trinasen contra la industria farmacéutica, algo que siempre queda bien entre panolis.

Pueden estar tranquilos. Se han ido con toda su maldad a Amsterdam, de modo que nos ahorramos los llantos de las plañideras a cambio, eso sí, de que todos los demás lloremos por tanta ineptitud instalada en el poder.

La ciudad tiene al frente a un personaje siniestro, patético y poco homologable, asesorado por otro con nombre de barítono italiano cuyo fin último en esta vida aún está por descubrir. Dicen que es la expresión de la democracia. Yo creo que es de la estupidez.

Al frente de la Generalitat también estaba hasta hace unas semanas otra pandilla de cuatreros que se había propuesto robarnos el ganado delante de nuestras narices y solo cuando lo tenían ensogado y listo para estabular en su rancho, cae sobre ellos el sheriff y enchirona a los que no huyen despavoridos.

¿Cómo se va a regalar un caramelo tan goloso como la EMA a un territorio dominado por burros y delincuentes? ¿Dónde quedó la ciudad organizadora de juegos olímpicos? ¿Cómo es que han puesto en su lugar un ventilador que centrifuga empresas a una velocidad desconocida desde la época de los jemeres rojos?

A todos nos han dado ayer un buen palo en los bolsillos, pero en condiciones normales, el palo político que recibieron tanto la una como el otro debería mandarlos al centro de la Antártida, donde todavía están pendientes de hacer los mapas. A ellos y a ese portento de calamidades, culpable de que unos iletrados como ellos ocupen, o ocupasen hasta el 27-O, esas altas responsabilidades, el llamado Jordi Pujol.

Lo que el viento no se llevó

21 de Noviembre , 2017

Patton in Rhin (manipulada)

Después de encabezar el ejército ficticio llamado FUSAG que ayuda a establecer el engaño sobre el desembarco de Normandía, el general Patton se pone al frente de otro que era real, el III norteamericano, y avanza sobre Berlín.

Cuando atraviesa el Rhin quiere protagonizar un gesto simbólico que quede para la historia y se le ocurre el más primario de todos, el común a los perros y a otros animales que marcan territorio con su orina.

El general avisa al fotógrafo, se desabrocha la pretina, asoma la cánula y mea sobre las aguas del río, pero cuando el hombre obtiene los positivos de la imagen, al general no le gusta el ridículo chorrillo que emerge de su aparato excretor y ordena que se dibuje por encima un chorro como Dios manda.

Sin haber utilizado para ello graves aparatos de medición, sextantes o semicírculos, creemos que la trayectoria parabólica del líquido expulsado por Patton y superpuesto a la imagen por la mano del fotógrafo _ militar, por supuesto _, no responde a una lógica física uniforme y coherente, sino que se desvía de la ruta natural. Tendremos en cuenta que en ocasiones el viento puede ocasionar desplazamientos del surtidor hacia uno y otro lado, y quizás el retoque quiso conferir con ello un mayor verismo a la instantánea.

En cualquier caso, hasta la presente semana la imagen de Patton en el Rhin figuraba en el primer lugar dentro de mi particular escala de manipulaciones ridículas de la realidad a través de fotografías. He de decir para información de mis pacientes lectores que ha descendido al segundo lugar al ser superada por la fotografía del gobierno de Puigdemont en la que se elimina la presencia de Santi Villa Vicente, caído en desgracia tras su dimisión, ¡pero en la que permanecen sus piernas! Para este fenómeno fantasmal no sirve decir que se lo llevó el viento.

Hiel y carroña

20 de Noviembre , 2017

Dante y Virgilio en el infierno, de visita

Es una ventaja de las nuevas tecnologías. Si usted desea imitar a Dante y darse hoy un garbeo por el infierno, no necesita a Virgilio para que le acompañe. Basta que tenga operativo cualquier navegador y que pida un listado de noticias sobre la muerte del fiscal general José Manuel Maza.

Allí, debajo de aquéllas que admitan comentarios de los lectores, se va a encontrar calentito lo peor del género humano. Cierto que solo lo podrá ver expuesto en su parte teórica, pero con la Divina Comedia pasa lo mismo. El infierno está ocupado por las ideas de los que en su día llevaron los males a la práctica. Y los comentarios, por las de quienes lo desean.

Chinchín, dos copas de champán que se cruzan para celebrarlo, y a partir de ahí, la miseria y la manipulación.

Los hay que dan la cara y se les distinguen las siglas, La CUP, Arran, Podemos… Es un gesto de agradecer. Ya sabíamos que eran capaces de eso y de mucho más, pero así no hay dudas.

Después viene esa caterva anónima que forma el caldurrio infecto de los opinantes, ya sean de carne y hueso, o solo virtuales, que todo ayuda a la hora de triturar.

A través de la sintaxis y de la ortografía empleadas sabemos que la gran mayoría de esos desaforados odiadores de Maza no tienen media hostia cultural, es decir, que se mueven con rudimentos pedestres, o tabernarios, como se decía cuando la taberna era foro de ideas.

Malamente se puede concebir que en esas condiciones un individuo sepa distinguir entre un fiscal general del Estado y un delantero en punta. Qué decir de sus atribuciones, del contenido de las leyes, de su utilidad y de su naturaleza.

Todo ello nos lleva a confirmar que efectivamente hoy vivimos malos tiempos, no ya para la lírica, sino simplemente para las relaciones humanas, pues abunda la hiel y la carroña.

Fundado pesimismo

19 de Noviembre , 2017

La cabeza del Bautista será la nuestra

La bajeza moral que destilan a cada paso la mayoría de los presuntos delincuentes implicados en el golpe catalán está en consonancia con la catadura de todos los que vienen actuando así desde 1978 con el fin de que hoy ocurra lo que está ocurriendo.

Solo con la contumaz traición y una hoja de ruta sin fisuras en la que cupo el saqueo, el adoctrinamiento, la victimización y los falsos testimonios, es posible explicar y comprender cómo un pueblo puede pasar del mayor apoyo español al texto constitucional, a presumir de ser sus máximos incumplidores.

El pujolismo sabía muy bien que la Constitución y las autonomías, lejos de ser un objetivo de consolidación para fortalecer y asentar el Estado, era la puerta abierta para manejar la educación y los medios en una carrera por robar a manos llenas, con el objetivo cada vez menos disimulado de dar un golpe secesionista y no responder así por nada de lo hecho anteriormente.

Todo funcionó a la perfección hasta el final, cuando la traición es manifiesta, salvo para quienes coinciden en su deseo de pegar un petardazo a España, a la UE y a todo lo que les separe de una dictadura bolivariana.

Así no es de extrañar que Errejón se muestre tan pesimista en la charla dada en Ribadeo. ¿Cómo no estarlo si por delante existe la posibilidad de ser gobernados por él, o por otro de pelo más largo que planea acercarse más y más a los independentistas?

Se acusa a González, a Aznar y a todos los que pactaron con Pujol de haber favorecido el avance de los golpistas mirando solo por su interés político y olvidándose de España. Cierto. Pero ahora lo que se proponen éstos no es ayudar en ningún avance, sino participar en el banquete pantagruélico fin de fiesta, devorando los despojos a dos carrillos, mientras Marta Rovira baila desnuda ante todos la danza de los siete velos.

Hasta diez

18 de Noviembre , 2017

Gispert, hablando sin pensar

El problema de Núria de Gispert no es que haya expulsado a Arrimadas a Cádiz, sino que se ha arrepentido de haber expulsado a Arrimadas a Cádiz, que es peor.

Es decir, lo hace y se avergüenza de sí misma nada más verse reflejada en el espejo cóncavo del esperpento, el que estaba instalado en el callejón del Gato.

_¡Madre de Deu, qué fea soy!

Podría haber hecho un mantenella y no enmendalla, pero claro, hasta para eso hay que tener cierta altura moral. Lo suyo es incluso más miserable, porque lo piensa y lo suelta convencida de que se lo van a reír sus huestes apretándose el bandullo para que no se les rompan las tripas de tanto hipido carcajeado.

_¡La Nuri ha estado sembrada!

Pero entonces se da cuenta de que ha dicho algo terrible, algo inapropiado, una frase que es políticamente incorrecta, porque se parece mucho a las de aquellos señores de la esvástica y todo el mundo que ha elegido Cataluña como tierra de acogida puede entender que también se refiere a él:

_ Si no piensas como yo, ¿por qué no te vuelves a África? _ que es un poquito más abajo de Cádiz.

¡Horror! Voy a rectificar. Les diré, por ejemplo, que en ocasiones hay que contar hasta diez antes de expresar lo que sientes. ¡Ja! Si no había metido bastante la pata la primera vez, con la rectificación lo borda.

Claro que debería contar hasta diez, o hasta mil, pero no para escribir lo contrario de lo que realmente estás pensando, que ciertamente es mandarla a Cádiz, sino para cambiar tus perniciosos pensamientos y así poder expresarlos sin miedo, porque el mejor método con el que se evita que te llamen xenófoba repugnante es no serlo.

Si tienes la conciencia limpia y las ideas en orden, puedes andar por la vida sin necesidad de contar hasta diez cada vez que abres la boca, querida.