Un curriculito
17 de Febrero , 2018
La universidad italiana no está de acuerdo
Portavoces de la Universidad Luigi Bocconi de Milán acaban de derribar un mito que desde hace meses se repetía como una muletilla y del que nosotros mismos hemos sido víctimas hace dos o tres días.
Se trata de considerar a Elsa Artadi como poseedora de un brillante currículo universitario, pues por lo visto el suyo no tiene nada de destacado e incluso carece de publicaciones que son inexcusables para superar determinados grados académicos que sería prolijo explicar aquí.
Tampoco hay que pensar por ello que la mujer miente o falsea expedientes. No, simplemente lo vas dejando y el mito se construye por sí solo. En cualquier caso ya dice el precepto evangélico que “por sus obras los conoceréis”, lo cual es una advertencia contra los títulos y las licenciaturas, falsas o verdaderas, pues lo que cuenta son los frutos que se obtienen de ellas.
Ni de Artadi, ni de ninguno de sus compañeros de tabarra _ no confundir con Tabarnia, que es cosa seria _, se conoce hoy ningún fruto positivo y digno de consideración. Mucho menos en el terreno donde Elsa dice estar sobradamente preparada, que es el económico. Más bien, ése es en el que se flojea por activa y por pasiva.
La verdad es que nada indicaba que fuese un fenómeno de quilates. Ni su experiencia con la Grossa, ni grandes discursos, ni grandes ideas. En su haber se cita haber conseguido que Puigdemont superase en votos a ERC, pero eso es mérito de la televisión. Un tipo que abre los telediarios durante dos meses con pinta de desafiar el orden internacional, con micrófonos siempre dispuestos a recoger sus palabras y sin muestras de sufrir persecución por ello, se hace a la fuerza muy popular. Les pasa lo mismo a los cantantes de OT.
Esperemos que al menos no sea rubia de bote.











