La ley ante todo
27 de Febrero , 2018
Qué amena, relajada y distendida tuvo que ser la cena de Barcelona. El consejero delegado de Vodafone, Vittorio Colao, no sabría con quién establecer comunicación y mira tú que a él no debería costarle trabajo.
¿Hablaría con ese pedazo de presidente parlamentario que renuncia al cincuenta por ciento de su representación y prefiere quedarse en un vocinglero más, con el culo escocido y la mirada perdida entre las molduras del salón? ¿O lo haría con su cuasi tocaya Colau, alcaldesa especializada en llevar el peligro a todos y cada uno de los pilares que han hecho grande la ciudad que representa, un caso digno de ser estudiado con microscopio, por si enmascarase alguna infección vírica?
¿Qué tema común se lanzaría entre plato y plato? ¿Lo bien que juega Messi? ¿Lo mucho que nevó este año y el pelete que todavía está por venir?
No, demasiada vulgaridad para una cena de tanta trascendencia que puede decidir la suerte del Mobil World Congress y su ubicación los próximos años.
Yo les hubiese sugerido a cualquiera de los representantes catalanes _ indignos, pero representantes al fin y al cabo _, que echasen pecho y presumiesen de las leyes que se cumplen en Cataluña, que eso siempre anima a quienes buscan estabilidad para sus convenciones comerciales.
_ Aquí cumplimos a rajatabla la ley de Paridad. Fíjense ustedes que desde el último trimestre del año pasado teníamos huidos en Bélgica a tres hombres y a dos mujeres.¡Esto no puede ser!, nos dijimos las instituciones catalanas. ¡Tiene que fugarse otra mujer! Y así, poco a poco, convencimos a Anna Gabriel para que se fuese a Suiza. No quería, pero pusimos sobre la mesa un bono descuento para una peluquería y aceptó. En cumplir según qué leyes somos muy serios y muy estrictos.











