Gravedad extrema

15 de Julio , 2018

Éstos son capaces de cambiarle el sexo a Don Quijote

Cuando Bibiana Aído soltó aquello de las miembras, allá por el 2008, todavía éramos vírgenes en soplapolleces y creíamos _ fíjense ustedes qué tierna ingenuidad _, que el mundo cultural español, o sin tanto revuelo, que los españoles mondos y lirondos se iban a reír mucho y todo quedaría como un episodio aislado, e incluso gracioso.

Qué equivocados estábamos. La gente se rió, sí, pero poco. La patochada no era una escaramuza, sino una guerra declarada contra el idioma, contra el mundo clásico y contra la tradición. Hasta ese momento la lengua vivía al margen de las decisiones políticas. Aquello fue el pistoletazo de salida para decir que la política también podía embadurnarla.

Y así es. Estos diez años transcurridos desde aquel ataque han sido un no parar de estupideces que alcanzan hoy su máximo exponente pues están implicados en la tarea destructiva el presidente del Gobierno, la vicepresidenta y el ministro de Cultura, ahí es nada, y se trata de que lo esté la Real Academia Española, su diccionario y hasta la Constitución.

Estamos ante un acto de terrorismo cultural de consecuencias inimaginables que no es único de España y que en otros países ha sido respondido con desigual contundencia, pero siempre con gran preocupación porque no es un tema baladí y lo saben.

La historia ha querido que hoy le corresponda un papel decisivo al director de la RAE y que éste sea paisano y amigo. De la capacidad de Darío Villanueva para estar a la altura de las circunstancias no nos cabe la más mínima duda. De las presiones que despliega o desplegará el ejecutivo, tampoco.

El debate debe hacerse con luz y taquígrafos expertos. Se oyen ya muchas tonterías y no puede ser secuestrado a la ligera por medios afines, sino ganarse de forma demoledora y sin fisuras. El castellano no merece estas afrentas.

Miembras por decreto

14 de Julio , 2018

El director de la RAE no parecía muy partidario

Aún desconociendo al detalle el lenguaje inclusivo que el Gobierno pretende aplicar en la Constitución, previo informe de la RAE, hoy se puede asegurar sin miedo al error que es falso.

La gente no habla así, porque de lo contrario, la RAE lo habría recogido, estaría en la Constitución y todos tan contentos. Lo que se pretende es invertir la dirección de lo que hasta ahora era _ y confiemos se mantenga _, el origen del lenguaje, que lo crea el pueblo, lo recogen los escritores y la Academia lo limpia, lo fija y le da esplendor.

No le gusta al Gobierno que ése sea el mecanismo y pretende alterarlo con la imposición obligatoria del lenguaje inclusivo a partir de la Carta Magna.

Con ese título tan rimbombante de lenguaje inclusivo se pretende crear el pronombre neutro y en su defecto, institucionalizar el abuso inmisericorde, arrítmico y paleto de la fórmula “españoles y españolas”, “vencejos y vencejas”… venga o no a cuento. Un objetivo que les parece sumamente loable porque se les ha ocurrido una noche de insomnio.

Pérez-Reverte rechaza tan siquiera que la Academia lo aborde. Villanueva, no, y en alto están las espadas.

Aparte de la dificultad intrínseca de modificar una sola letra de la Constitución, la iniciativa conlleva dos mensajes. Uno, de evidente autoritarismo. Mandamos tanto, que hasta decimos a la gente cómo debe hablar, un objetivo de muchos tiranuelos.

El otro es más modesto. Muchachos, tenemos poco tiempo y hay que dar la sensación de que gobernamos hasta dormidos, de modo que vamos a lanzar globos sonda hasta que se oscurezca el sol.

El Valle de los Caídos, Franco, el diesel, la educación concertada, los impuestos, el Sí y el No… y por supuesto, una buena ración de lenguaje inclusivo, que eso desconcierta un huevo o una hueva.

Albor y Barreiro

13 de Julio , 2018

La crónica de los hechos

El necrológico no es un género que me entusiasme. Las muertes cercanas condicionan las opiniones y adulteran los análisis por imparciales que se pretendan.

Digamos cuanto antes lo elemental. Albor era un caballero, un pedazo de paz y una buena persona. Todo junto.

¿A dónde irá éste?, pensará a estas alturas algún lector. Cuando se lanzan tantos piropos es porque después desenvaina el cuchillo. No, ni mucho menos; pero sí es cierto que durante un año y pico, entre 1989 y 1990, no hice otra cosa que destripar a Fernández Albor en busca de las razones que habían llevado a Xosé Luís Barreiro a actuar como actuó, sin conformarme con la explicación que dieron Iglesias Corral y Luciano Asorey, es decir, el clásico ´pasou o que pasou´.

El resultado es un libro de 400 páginas que no voy a resumir aquí, entre otras razones, porque no se puede y porque está hecho para que los gallegos conozcan aquel episodio a fondo, para que les sirva de experiencia y para que no se conformen con leer a Iglesias Corral y pensar que ya sabe ´o que pasou´.

Albor no sale bien parado en el libro, por lo cual algunos pensaron que Barreiro me había secuestrado, engatusado o drogado como a algunos conselleiros, pero la explicación no viene por ahí.

Llegado el momento del golpe _ otro capítulo son las causas que lo motivan _, Albor se conduce de acuerdo con las instrucciones de uso, y quien da juego, argumentos, chicha y salsa periodística es Barreiro.

Es como un golpe al Banco de España, con perdón. La historia interesante será contarlo desde el punto de vista de los atracadores. Lo que haga en esos momentos el gobernador del banco es muy aburrido.

A Barreiro contra Barreiro le pasó algo de eso. No es que Xosé Luis fuese un atracador, pero sí era el que tenía un guión más movido. Y al centenario don Gerardo, la admiración de siempre.

El mal se expande

12 de Julio , 2018

A ver cómo les decimos que no son España

El Psoe maño abraza tesis nacionalistas y pronto lo harán también en Madrid, que tiene méritos y razones para considerarse territorio histórico como el que más. Basta que escarben un poco en la diosa Metragirta, en Magerit o en la propia Cibeles y se van a llevar un sorpresón del carajo. ¡Pero si nosotros también somos históricos! ¿Y quién no, pequeño merlucillo?

Este tipo de política tan à la page que en España lucen un montón de supuestos políticos _ desde ZP, también muchos socialistas _, es en realidad lo más reaccionario y retrógrado que existe ya que conduce directamente a la ruina aquello que toca. Dicho todo ello con gran tranquilidad porque por desgracia hay muchas pruebas a las que remitirse.

El señorito Lambán y como él, todos los lambones que le han antecedido, hace pública exhibición de una política que llaman nacionalista, pero que habrá que rebautizar cuanto antes como ególatra para no confundir. Los lambones ponen sobre la mesa una serie de absurdos privilegios que destruyen el actual sentido de estado conseguido con grandes sacrificios y proclaman sin vergüenza por su parte el principio de la desigualdad disfrazado en este caso de jotas y cachirulos.

Precisamente cuando más énfasis se pone en defender la igualdad entre hombres _ o quizá por eso_, estos politicastros juegan a la desigualdad entre las tierras con intención de latrocinio.

Como ya hay experiencia en el uso de una terminología falaz y criminal, el señorito Lambán puede enfundarse de la noche a la mañana la túnica de oficiar en ese templo, pues siempre encontrará enfrente a una piara de parroquianos, desarrapados culturales, que le aplaudirán haciendo chocar una contra otra sus patitas de gorrino.

Si quien no cree en la igualdad de los hombres es un racista, éstos lo son a puñados.

Eutanasia cultural

11 de Julio , 2018

_Yo era hombre, pero lo fui dejando.

A fuerza de repetirlas con distintas entonaciones y en distintos ambientes nos acostumbran a admitir ciertos latiguillos como axiomas inamovibles.

Son descubrimientos de la filosofía moderna que tienen su origen en los Pegamoides, se acrecientan con Rodolfo Chikilicuatre y se solidifican en twitter.

Torrente y otras eminencias les han sacado mucho partido y hay partidos que tratan de sacarles eminencias, pero ante un somero análisis epidérmico se escagarrucian por la pata abajo.

Uno de los más insistentes en los últimos tiempos se formula asi: “A mí nadie me tiene que decir lo que debo hacer o dejar de hacer”, versión extendida del “a quién le importa”, por lo que casi podemos considerarlo un tratado de lo largo que es.

Bueno, pues a poco que se fijen en el calado del aforismo se darán cuenta de inmediato que resume, sintetiza y condensa el mandato: Fuera la educación de nuestras vidas. Y no digo yo que no sea una bonita manera de acabar la comedia humana con esa especie de eutanasia cultural en la que todos nos volvemos moscas.

Las dos eutanasias, la corporal y la mental, están emparentadas con el derecho a decidir, que es otra de estas nubes tóxicas que nos sobrevuelan a diario con apariencia de verdades reveladas que disimulan su verdadera esencia de chorradas manifiestas.

La publicidad también colabora lo suyo, no crean. Eso de que tengas la posibilidad de disfrutar un mundo de sensaciones si compras una ridícula sopa de sobre, o por el contrario lleves una vida arrastrada con la sopa de la competencia hace mella en cualquier cerebro despistado. Tú decides. Infierno sopero o paraíso caldoso.

Miren. En educación, filosofía y sopas procuren decidir por mí, porque no me salen nada más que tonterías.

Tal para cual

10 de Julio , 2018

Ya quisiera cualquiera de los dos llegarle a Machado a la suela de los zapatos

A la vista de la foto de ayer estuve pensando quién podía ser más ofensivo. Si un mamarracho que visita la casa común para insultarnos a todos, incluido a él mismo; o el chiquilicuatre que lo recibe con una sonrisa de oreja a oreja.

He llegado a dos respuestas contradictorias en apariencia, pero que se complementan.

En un principio, ofende quien sale de su domicilio equipado con un lazo amarillo con intención de hacerlo diciendo que vivimos en un país sin libertades y con presos políticos; o sea, en una pocilga.

Pero ocurre que ni por activa, ni por pasiva; ni abriendo la boca, ni manteniéndola cerrada, el señor Torra conserva la más mínima capacidad de ofender, pues son conocidas sus opiniones racistas, su pensamiento retrógrado y su escaso bagaje cultural. Faltaría más que hubiese conservado el poder de insultar. Usted no insulta, regurgita.

Puestas así las cosas, quien parecía disponer de todos los boletos para ganar la competición se queda fuera, descalificado; por lo que debemos torcer la vista hacia el otro, hacia quien lo recibe convencido de practicar una política de altura al permitir que lo vejen en su propia casa, que ya decimos, era la de todos hasta ahora.

Pues sepa una cosa, señor presidente. Esa imagen repugna la más mínima sensibilidad democrática y debería caerle la cara de vergüenza haberla consentido.

Va a tener razón Rivera cuando nos advierte de que usted es capaz de cualquier atrevimiento con tal de ser presidente. Pues, venga, ya lo ha sido. Dé paso a otro que no nos denigre desde las escaleras de la Moncloa, desde el sillón de reuniones, desde la fuente de Machado y Guiomar… ¿cabe mayor desprecio? Pero si a don Antonio lo han declarado personaje hostil a Cataluña, ¡porque cantó a Castilla! ¡Miren, métanse los dos donde no se les vea!

Cuento de niños

9 de Julio , 2018

_Aquí estamos los dos.

Anuncian que el diálogo se va a producir sin cortapisas y uno entiende al instante que algo ha cambiado de amnera radical. ¡Jopé, sin cortapisas! Eso tiene que ser como los trapecistas que trabajan sin red. Lengua a caño libre. Vamos a hablar de todo, todito, todo.

Entonces le preguntan a la vicepresidenta Calvo, para que lo detalle.

_ ¿Cómo se va a establecer el diálogo entre los presidentes?

_ Sin cortapisas.

_ ¿Y si Torra le pide la libertad de los presos políticos?

_ En España no hay presos políticos.

_ ¿Y si pide la autodeterminación?

_ En España no está reconocido ni existe el derecho a la autodeterminación.

_ ¿Y la república catalana?

_ Es ilegal.

_ Entonces…

_ Con la Constitución no hay más margen que su cumplimiento.

_ Como antes.

_ No, ahora es sin cortapisas.

La sutil diferencia entre la situación anterior y la actual es para enmarcar. En apariencia las líneas rojas son las mismas que antes, sin embargo ahora no existen cortapisas. Interprétalo como quieras, pero en el medio ha habido una moción de censura y un apoyo necesario para que ésta saliese triunfante. Ahí lo dejo.

A los dos les va a quedar una foto preciosa, de ésas que se enseñan a los nietos la tarde del día de Navidad, cuando no hay nada que hacer entre una comilona y otra.

_ Mirad, aquí es cuando nos sentamos a hablar sin cortapisas.

Y los niños preguntarán en su inocencia.

_ Abuelo, ¿qué es una cortapisa?

_ Pues, mirad; es algo muy divertido que nos inventamos para hacerles creer que todo había cambiado de arriba abajo, cuando en realidad seguía igual.

_ ¿Como cuando mamá dice: Os váis a enterar, y luego no pasa nada?

_ Más o menos.

Masa, volumen por densidad

8 de Julio , 2018

Lo que me estoy perdiendo

Siempre me han intrigado las oscuras razones por las cuales el hombre tiende a considerar que las grandes fiestas solo pueden producirse en grandes aglomeraciones. Se entiende que desde un punto de vista comercial, e incluso político, las fiestas mayores de cualquier villa, de Pamplona a Estepona, brillen más si no se puede dar un paso ni por sus parajes solitarios. ¿Pero por qué también desde un punto de vista personal?

Durante los años de la berrea se entiende que se busque el tropel porque vives en búsqueda de expectativas y si te vas al Gobi es probable que no te comas un colín, pero superado ese breve espacio temporal, ¿cómo es posible que viviendo en Madrid te ilusione ir a Benidorm, donde la concentración de humanos por metro cuadrado es todavía mayor?

Sé que en días como los presentes, decir que los sanfermines son un coñazo de altura te puede costar la etiqueta de hereje, pero aún con ese riesgo, lo mantenemos.

¡Pero si le gustaban hasta a Hemingway!, oigo a mis espaldas. ¡Hombre! Estoy seguro que vivir los sanfermines como Hemingway lo hacía le puede gustar hasta a un eremita profesional, pero su ejemplo solo es válido para un porcentaje minúsculo de los que allí acuden.

En Sevilla te puedes ver rodeado de muchachas con vestidos de faralaes, en Buñol te pondrán perdido de tomate y en San Fins do Castro te teñirán de vino peleón, pero es que en Pamplona te echan los toros a la calle, que es como ir pidiendo vendas y cabestrillos.

Habría que estudiar más en profundidad el origen del gusto por las aglomeraciones. Para mí que todo se debe a una morriña vacacional de las horas punta del metro. La gente echa en falta ese apretujón diario de las tres de la tarde y busca un sustitutivo.

O también puede ser que viva en un páramo y quiera saber qué se siente siendo masa. No sé, hay que indagar.

Nube Roja y Torra Sentado

7 de Julio , 2018

No todos tienen buena opinión de las veguerías

El supremacista Torra y el sobrevenido Sánchez se van a entrevistar el lunes y basta esa cita para que se escuchen loas alborozadas sobre la nueva política y lo bien que nos va a ir ahora.

Que se sepa, la nueva política afecta únicamente a una de las partes, la del Gobierno de España, porque la otra sigue erre que erre en sus mismos planteamientos. ¿Cuál es entonces el mensaje?

Muy sencillo, Rajoy lo estaba haciendo mal con tanta insistencia en la ley. Y en cambio, ellos eran unos fenómenos de la política, porque su matraca consistía en todo lo contrario, es decir, en incumplir la ley a manos llenas.

Pero ahora ya ha llegado a la Moncloa alguien capaz de comprenderlos, de forma y manera que quien ha movido ficha es la parte que defendía la ley. Sencillamente fabuloso.

Ayer escuché a una reconocida periodista decir que el mero hecho de ver a los dos presidentes juntos, de igual a igual, era algo así como un corrimiento de tierras, el orgasmo de la Noguera Ribagorzana, o una nueva conjunción planetaria de ésas que deslumbran con tal fulgor que no se ve un pimiento.

Por supuesto, Nube Roja, el gran jefe de las tribus sioux, no le dirá a Torra Sentado que puede hacer su referéndum dentro de pocas lunas, como es su deseo, sino: “Estate por ahí que xa te chamarei”. Y añadirá: “Te vamos a reconocer las veguerías, que eso siempre, calma mucho. Lo de los presos, ya va muy bien, y también os caerá alguna otra cosilla por ahí que ya pacté anteriormente. De momento, salgamos de aquí para hacernos una buena foto y que rabien algunos al ver qué bien me bajo los pantalones, casi sin enseñar molla”.

Y los dos jefes indios, en igualdad de condiciones, se darán la mano a la entrada de la tienda, aunque no puedan fumar la pipa de la paz porque está prohibidísimo echar humo. No así la unidad del Estado, que eso está en almoneda.

Sprint cerrado

6 de Julio , 2018

Tres en un pañuelo

Las primarias del PP están en un puño. En un pañuelo diríamos si compitiese Rajoy, porque ésa es la manera de expresarlo en argot ciclista. Pero Rajoy no está ni como candidato, ni como votante, porque se ha aplicado el principio de imparcialidad de la Familia Real y ha dicho que por su parte, todos son muy guapos.

¿Pero es así en realidad? No, claro que no. Menuda tontería que lo fuese. ¿Cómo le va a dar igual, a Rajoy o al último militante en inscribirse, que gane cualquiera de los tres? Sí, porque los que entran en ese pañuelo solo son tres, Cospedal, Casado y SSS. Supongo que a estas horas ya sabrán quién ha caído, cuáles son los dos que siguen o quién será propuesto directamente a la segunda vuelta de los compromisarios. Así que por ese lado, mejor no abundar, porque en unas horas la teoría estará más obsoleta que las cassettes de Misión Imposible, ésas donde les graban el plan y que se autodestruyen nada más haberse escuchado.

Desde fuera del partido _ y en buena parte, desde dentro también _, a los candidatos se les ha mirado a través de un único cristal. ¿Quién ofrece mayores garantías de poder derrotar a Sánchez en unas generales? Punto pelota. Todo lo demás es secundario, llámese regenerar el partido o aprender a bailar la sardana.

El propio Rajoy sabe que muchos no le perdonan haberse dejado arrebatar el Gobierno en dos patadas, no haber amarrado al PNV y en definitiva, confiar únicamente en un Santo Advenimiento, que finalmente no advino.

Por mucho que se demoren, las elecciones están ahí y por complicado que parezca, hay margen para soñar.

Cospedal, Casado y SSS han llegado en un extraño pañuelo de igualdad. A partir de hoy, uno de los tres, como mínimo, ya sabrá que la militancia no cuenta con él como cabeza de cartel.