La hora

3 de Septiembre , 2018

Mirarse la hora

De repente, todas las ventajas de tener dos horarios han desaparecido como por ensalmo. Ahora solo existen inconvenientes y lo que nos conviene es no cambiarlo. Pues será así.

Yo me creo todo lo que me dicen porque no es cuestión de examinar el impacto en las distintas actividades, en el ahorro energético o en la salud, porque no tienes medios, y entonces, o te fías o desconfías. Al mismo tiempo comienzas a sospechar que quienes deciden estas cosas, tampoco lo estudian tanto, sino que se mueven por otras motivaciones, a saber cuáles, porque cada vez les da por algo distinto.

Ahora que se habla mucho de esto, tropiezo con un dato insólito. Dice que tener una hora más de luz al día reduce un 2 por ciento los casos de miopía. La precisión es inquietante. Un dos por ciento. Ni un uno, ni un tres.

¿Y los casos de presbicia? ¿Aumentan o disminuyen? Es indudable que si se quiere llegar a una conclusión, se informará de aquello que más la favorezca, y eso debió pasar cuando comenzamos a tener el de verano y el de invierno.

En aquel momento, ustedes se acordarán, todas eran ventajas. Se ahorraba un montón de energía, salías más contento a la calle, tu salud mejoraba y los trinos de los pájaros sonaban más entusiásticos.

Ya no hay nada de eso, por lo que se aconseja volver al horario único, o algo así, porque tampoco es que le haya prestado mucha atención. Total, me lo van a cambiar.

En 1916, sabios de los principales países europeos _físicos y matemáticos principalmente _, llegan a la conclusión de que adelantar los relojes una hora en septiembre, proporcionaba múltiples beneficios. Y en plena guerra, el propio Negrín firmó un decreto por el que se adelantaba el horario en abril de 1938, no una hora, sino dos. El cambio horario cambia mucho.

¡Exprópiese!

2 de Septiembre , 2018

Modelo de expropiador a seguir

El telediario es un espacio informativo donde cada emisora mete lo que quiere y como quiere. No crean que es la Biblia, ni el resumen del día, ni lo más destacado. Unos son más rosas, otros son más sangrientos y casi todos dan un extraordinario valor a las noticias del tiempo.

No son espacio críticos, porque no les hace falta. Su fuerza se basa en lo que entra y en lo que jamás aparece. Al frente de ellos la emisora correspondiente puede poner a un periodista, o a un comisario político.

Se sobreentiende que en el primer caso, el objetivo es aumentar la audiencia haciendo que ese espacio sea el más visto. En el segundo, el beneficio no es para la cadena, sino para una entidad ajena a ella que busca una rentabilidad política.

Parece evidente que un telediario que busque únicamente la calidad informativa es más fácil encontrarlo en las emisoras públicas, pero hoy en España se está consumando un golpe absoluto a tal posibilidad, de forma y manera que en muy breve tiempo, la información de las cadenas públicas va a ser lo más alejado que exista a la objetividad.

La purga que Podemos realiza en todos los estamentos relacionados con la información tiene una nota común, cual es la sustitución de unos profesionales contrastados, por otros de perfil bajo y obediencia canina, desde Rosa María Mateo, que es el mascarón femenino del barco pirata, hasta la jefatura más intrascendente.

Las privadas se están frotando las manos en el convencimiento de que tan burda operación de embaucadores pasará factura a los niveles de audiencia referidos y engrosará los suyos.

Bueno, ése es su problema. El de los españoles es que los más importantes medios públicos que teníamos han quedado expropiados de facto, como decía Chávez con el imperativo de ese verbo.

En propia puerta

1 de Septiembre , 2018

El próximo no me lo cuelan, ¡por Afflelou!

Dice la ministra de no sé qué que le han metido un gol por la escuadra y que está muy disgustada, como cuando no te sube la mahonesa.

Vamos a ver. Relájese. Busque el centro de gravedad permanente, respire y listo. No se le ocurra dimitir por una chorrada así. No tiene más que fijarse en lo que hace su jefe para darse cuenta de que lo suyo es pataca menuda.

Han legalizado un sindicato de izas, rabizas y colipoterros. Bueno, ¿y qué? Al lado de todo lo otro, esta pifia no llega ni a la categoría de preocupante. Es como si estás en plena II Guerra Mundial y pides perdón por una escaramuza en Albania.

¿Le han metido un gol? Pues nada, a empatar, chavala. Lo peor es lo nuestro, que nos meten goles a cascoporro desde hace tres meses y resulta que son de ustedes, los ministros mejor preparados desde que Jovellanos lo fue de Gracia y Justicia.

Además lo tiene muy fácil. Usted llega el lunes al Ministerio y pregunta, ¿a ver, quién ha sido el gracioso que metió las putas en el BOE? Y ya está. Supongo que alguien dirá: Yo. Y entonces usted le contesta: Pues ya las estás sacando, que resulta que somos feministas y esas cosas no se hacen.

¡Pero si son trabajadoras del amol, y nosotros somos los que nos encargamos de los asuntos del trabajo!

Es posible que ésa sea la réplica del autor/autora del gol, pero usted no debe ceder, ni mostrarse débil ante el error cometido: Que me las quites, que ha dicho el presidente Sánchez que en este país se cumple la ley a rajatabla; y si no, que se lo digan al Senado, al Constitucional, al Supremo, al Tribunal de Cuentas, al Código Civil y al Tribunal de las Aguas de Valencia, que es el que menos aguas hace.

Con la que cae y usted preocupada por un golito de nada en propia puerta. Ni caso. Ya verá cuando lleve 20 años en el cargo cómo no le cuelan ni una.

Tortura acústica

31 de Agosto , 2018

El minarete

A las ocho de la tarde, a las ocho en punto de la tarde la plaza de Vic rompe el silencio y de una boca cavernosa surge la voz del Gran Hermano que recuerda a los míseros mortales su destino en esta vida, la independencia de Cataluña.

Primero vienen los toques de aviso, luego las ocho señales horarias; un breve silencio y un repique de campanas pone prólogo al tono intimidario del locutor, que bien podría ser el de un campo de concentración, despiadado y tétrico. Sigue un nuevo repique y el silencio.

Entiendes que en el ánimo de los sufridos habitantes de Vic quede prendido el horror a manifestar cualquier opinión contraria a la voz que retumba desde lo que antes era su casa común.

A Goebbels le habría encantado. Un método sencillo, barato y machacón que no nos extrañaría ver repetido en otros consistorios catalanes a las ocho, a las nueve o a las diez.

En la iglesia ferrolana de San Salvador de Serantes se produjo un curioso episodio en los años de la República que nos vino a la memoria a raíz de esta monstruosidad de Vic.

Allí, concejales de izquierda logran del concello todo lo contrario, o sea, que las campanas de la iglesia de Serantes prescindan del toque de difuntos, según ellos, por la infinita congoja que tal sonido produce en el ánimo de los parroquianos.

Se entiende que es en el ánimo de los de izquierdas, descreídos en asuntos de la vida eterna, pero afectados ante el ritmo del campanero.

¿Qué dirían los de Serantes si se enteran de que ochenta años después, a las campanas se les añade la voz de ese heraldo conminatorio que expande la congoja aderezada con las consabidas mentiras sobre los presuntos delincuentes y fugados que se disfrazan de presos políticos y exiliados?

A saber, porque a algunos de sus herederos ideológicos les agradan las campanadas con tal de que no le meneen la poltrona.

El BB ya no es lo que era

30 de Agosto , 2018

Desde que se han descubierto evidencias de haber existido un universo anterior al actual, todo ha subido varios grados de mayor relatividad.

Nos informan de que hace un tiempo no había nada igual a lo que hoy conocemos, ni Tierra, ni Sol, ni regiones lejanas sin explorar. Y quien dice un universo anterior también abre la puerta a que sean mil millones de universos anteriores en los que la imaginación, sin gota de ciencia en la que apoyarse, se pierde y desvaría.

Si ya éramos insignificantes cuando todo empezaba en el Big Bang, ahora pasamos a la categoría de brizna galáctica; aunque como dice la cantiga, será brizna, pero es la mía.

A Sánchez le afecta el descubrimiento como al que más. En esa nueva perspectiva, el presidente mengua respecto al día en que toma posesión y habrá un momento en el que no quede de él recuerdo alguno. Tiene que ser terrible en alguien con un ego tan desmesurado descubrir la pequeñez en medio de tantos universos danzantes y sucesivos.

¿Cuántos valles de los caídos habrán existido a lo largo de tantos universos? Da vértigo pensarlo. ¿De qué vale la experiencia si cada X millones de años hay un BB que acaba con todo? Son bonitas reflexiones para la hora de la siesta.

En realidad, todo lo anterior es un pretexto para contarles un chiste de ésos a los que llaman memes y que me llega esta mañana mientras busco temas para la columna. Lo veo, me río y me pregunto: A ver qué invento yo para contarles a los lectores esta tontería sin que suene demasiado frívola.

¡Ah! Ya está. Arranco con el universo anterior, que es un tema muy profundo, y acabo con el chiste, que es una chorrada.

El caso es que se ve a Pedro Sánchez y al lado, bastante más abajo, claro, a Pablo Iglesias. El texto dice: El dúo Sacatumbas. Fin de la cita.

La mosca negra

29 de Agosto , 2018

Óscar Soriano encarándose a la mosca

Dentro de la fauna con la que nos ha tocado compartir siglo, reconozco cierta inclinación hacia un personaje que ni es en puridad un político, ni se sabe muy bien lo que es.

Nos referimos a la incomparable monja Caram, llegada de allén de los mares hace veintitantos años para ser religiosa contemplativa en España, aunque en determinado momento lo que ella decide contemplar es su nombre escrito en los medios, casi siempre al lado del de golpistas y con harta frecuencia como fuente inagotable de insultos, mal rollo y desprecio hacia la nación que la acoge.

Sangre libanesa y argentina confluyen en Tucumán para dar cuerpo a Lucía, cuya vocación se centra en ayudar a los necesitados, lo cual es digno de los mayores elogios. ¿Pero estamos todos necesitados de ella?

La monja se define como la mosca cojonera de los políticos, pero no es cierto, porque ejerce esa función según y cómo. Por ejemplo, de los que tiene cerca, que son los que generan mayor pobreza e inestabilidad a las personas que atiende, no dice nada más que flores. Sin embargo, cuanta mayor sea la inquina que destilen contra España, más le apasionan.

Su vara de medir está torcida porque le priva el conflicto y cómo crearlo. Este año alcanza uno de sus momentos estelares cuando se le ocurre comparar a Puigdemont con Jesucristo, una idolatría a la que nos tenían acostumbrados los césares romanos, pero desde el último de ellos hasta nuestros días, salvo excepciones, nadie se atrevió a tanto, por lo que bien podríamos decir de sor Lucía que mosca, sí, pero negra, de ésas que traen de cabeza a mi amigo Óscar Soriano porque como es biólogo especialista, le preguntan a diario por ellas.

Las moscas negras muerden, provocan manchas rojizas y alarman, pero no transmiten nada; vamos, como la Caram.

La tristeza como pecado

28 de Agosto , 2018

Evagrio tenía razón

Cuando se discute si el que pega a la señora por quitar el dichoso lazo es un matón o un probo ciudadano, es señal de que hemos perdido el norte y de que la ideología ampara el delito, como en las épocas peligrosas.

Cuando se cree que atacar a unos guardias civiles de paisano es un acto digno; cuando se protege a los profesores que acosan a niños por culpa de la profesión de sus padres; cuando se defiende a macarras disfrazados de sindicalistas que agreden a heladeras embarazadas, o a raperos que ensalzan la violencia, es que además, se ha producido una gravísima alteración de la percepción moral y filosófica de la vida, en los niveles establecidos desde Grecia, por no ir más lejos.

Pero si además de todo eso compruebas que tu gobierno, y alguno de los gobiernos instalados en las inmediaciones, no solo comulgan también con ese tipo de alteraciones, sino que pretenden saltarse a la torera el ordenamiento jurídico, las instituciones del Estado y el sentido común; cuando atentan a diario contra los principios de convivencia alcanzados con graves esfuerzos no hace mucho, cuando ves que quieren dejar indefenso al juez que defiende la ley; cuando añaden al órdago sus deseos de ¡asaltar la gramática de la lengua castellana! _ y es de imaginar que la de todas las lenguas oficiales _ y cuando ves que se colocan constantemente del lado de los que tienen por norma dinamitar al Estado, vía secesionismos, vía golpe al sistema democrático; te entra una tristeza infinita, de ésas que Evagrio Póntico incluye como el octavo pecado capital hasta que san Gregorio Magno decide eliminarla de la lista y dejarlos en siete, bajo el pretexto de que el humano tiene derecho a estar triste sin pecar por ello.

Hizo mal el papa del canto gregoriano. Hay que prohibir la tristeza, pero sobre todo, hay que penalizar a quienes la causan.

Gran cosecha de bobos

27 de Agosto , 2018

En todas partes miran a otro lado

Algún día habrá que estudiar en profundidad cómo es posible que se incremente la producción de imbéciles a la velocidad que se registra hoy en España.

Se supone que cada país, por muy adelantado que esté, fabrica al año una cantidad de mentecatos notable. Esto es así porque el ratio de crecimiento no tiene nada que ver con el analfabetismo, ni siquiera con la generalización de los estudios universitarios. Vamos, que no hace falta ser ilustrado para ser listo.

Las aulas ayudan, pero no son definitivas. Hay universitarios muy pánfilos y jóvenes escolarizados cuyo parecido con los homínidos y con las morsas es asombroso.

Quiere esto decir que la producción no se detiene hoy con la educación por varias razones. Una de ellas es que existen poderoso canales que plantean opciones gamberras, como si la ignorancia pudiese ser en algún momento una alternativa al conocimiento.

Esto está expresado con dos puntadas, pero de ahí que comenzásemos pidiendo un estudio en profundidad.

En definitiva es la España del lazo amarillo, un país pacato, sumiso e invertebrado, dirigido por ignaros de infinita soberbia, compinchados con delincuentes y descuideros que no están dispuestos a dejar un euro sin expropiar, porque ni saben ni les preocupa cómo se hace para generarlos, a no ser cogiéndolos de donde existen.

El lazo amarillo es el insulto y el robo. Un símbolo nacido al rebufo de la gran corrupción que encuentra no solo el beneplácito de los que están organizados para el latrocinio de todo lo que haya por delante, sino también de muchos de los que van a ser robados, quizás porque actúan como el Lazarillo y el ciego. Si dejas que me lleve dos, es porque tú te estás llevando tres. Y encima multan a quien arranque un lazo.

¿Hay o no hay superpoblación de tontos?

El Valle de los Reyes

26 de Agosto , 2018

Reverte Coma
Foto: Manuel Marlasca

El año pasado falleció en Madrid José Manuel Reverte Coma, que entre otras singularidades, reúne en su biografía dos actividades que no suelen ir parejas, pues en vida fue antropólogo forense y alcalde de Benidorm.

Las piezas que hoy integran el Museo Universitario de Antropología Forense, Paleopatología y Criminalística de la Escuela de Medicina Legal de la Universidad Complutense _ para decirlo en corto, Museo Reverte Coma _, son espeluznantes y su contemplación no es recomendable para espíritus impresionables.

Uno de los numerosos libros de Reverte se titula La maldición de los faraones, y en él, con todo el espíritu científico que le confiere su condición de catedrático y de discípulo de Gregorio Marañón, estudia lo que en su título se dice, en concreto la que atañe a la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes.

La ostraca cerámica encontrada en ella, donde se contiene la mencionada maldición, dice, según Reverte, lo siguiente: “La muerte golpeará con su miedo a aquel que turbe el reposo del faraón”.

Sabido es que Lord Carnarvon, financiador del proyecto que va a alterar el estado de reposo de Tutankamón tres mil años después de ser enterrado, muere cinco meses después del descubrimiento y alrededor de Carnarvon se producen varias muertes más que alimentan la creencia en la profecía de la ostraca.

Reverte se especializa en el estudio antropológico de la muerte y gracias a él existe este museo de nombre tan largo. Es una lástima que haya dejado este mundo el año pasado, porque él era, por encima de juristas y políticos, el hombre más indicado para opinar sobre este otro Valle de los Caídos y lo que se pretende hacer con el faraón allí enterrado. Me da por pensar que no opinaría nada bueno de estas manipulaciones.

Mal os veo

25 de Agosto , 2018

Mucho telefonito y pocas pensioncitas

Ya saben que ahora no hay conversación que se precie sin que en algún momento los contertulios tengan que descubrir a qué generación pertenecen, según una taxonomía inventada por alguno de estos institutos modernos que se dedican a poner nombre a las cosas que no lo tienen.

Gracias a ese supuesto organismo, me entero de que pertenezco a la más numerosa que existe hoy en España. Somos los nacidos entre 1949 y 1968 y sumamos más de doce millones de personas. Por eso nos llaman la Baby Boom, años de pocas píldoras anticonceptivas o ninguna. Si nos unimos a la anterior, la Silent Generation, nacidos entre 1930 y 1948, somos dieciocho millones y medio de personas. Un montonazo.

Si usted ha nacido antes del 30, ni generación le dan. Así de simpáticos son estos sociólogos de pacotilla. Pero no se preocupen, los Baby y los Silent estamos dispuestos a hacerles un hueco entre nosotros e incluso a darles un nombre, los Yayos.

Bueno, pues a pesar de ser tantos, aquí lo único que vale ya es ser de la Generación Z, o sea, los imberbes nacidos a partir de 1994. Gente muy joven, lógico, que está marcada por la irreverencia y a la que, por lo visto, le da igual ocho que ochenta. O sea, que si se trata de euros, les da igual quién se los dé, los Baby, los Silent o los Yayos; pero que no parecen muy dispuestos a pegar golpe.

Atrás quedan, obsoletos, la Generación X (1969-80), y los millennials (1981-93). Como todos ellos son los que tienen que procrear para que alguien les pague las pensiones el día de mañana, han de saber que ni los Baby, ni los Silent, ni los Yayos vamos a estar entonces. No por nada, sino sencillamente porque nos toca descansar. De modo que, o se poner mano a la obra, o las van a pasar canutas con su irreverencia a cuestas.

Más vale que lo sepan cuanto antes, criaturas.