In medio virtus?

13 de Septiembre , 2018

¿Serena?

Alguien se ha encargado de expandir entre la sociedad moderna la idea de que la equidistancia es un valor en sí misma, de tal forma que desde hace años vivimos víctimas de esa falacia.

Porque es evidente que la equidistancia es una falacia creada en las retortas de la mala conciencia que pretende colar su basura, como si entre el bien y el mal, lo mejor fuese estar en el medio, a igual distancia. No, cariño; a igual distancia solo están los chimpancés, y no todos.

Estos últimos días han sucedido dos episodios en el mundo del deporte a los que se trató de aplicar la equidistancia.

Uno es el cabreo de la tenista Serena Williams _ que tiene de todo, menos de serena _, y el otro, la salvajada del motorista Romano Fenati, intentando frenar a un compañero cuando circulan a doscientos km/hora.

Salvo que ahora nos descubran aspectos desconocidos que alteren la esencia de ambas conductas _ la picadura de una velutina, o algo así _, en ninguno de los dos casos hay equidistancia que valga, porque se trata de dos faltas muy graves, rayanas con el delito y en cualquier caso, muy alejadas de la ejemplaridad exigible a personajes públicos tan observados como son ellos.

Y si en el caso del motociclista, la condena es casi unánime; en el de la tenista, hay quien intenta reducirlo a un caso de sexismo, tal como argumenta la implicada en su desesperación.

Por muy justa que sea la causa, el fanatismo solo ayuda a aumentar el número de fanáticos y mal le irá a quien se juegue su éxito con él.

Cada día se les da cancha a políticos que basan su discurso en la equidistancia con las leyes para que siempre les quede un ancho pasillo entre su cumplimiento y la desobediencia. Por eso se apuntan a sembrar dudas allí donde encuentran el más mínimo resquicio, pues todo les ayuda a nadar entre dos aguas.

Montón desenchufa

12 de Septiembre , 2018

Creía haber aprobado con su esfuerzo, hasta que un día descubre que estaba enchufada

Era un partido tan honrado que ninguno de sus miembros había hecho un máster.

La ministra de Sanidad, que sí lo ha hecho, flojeaba en argumentos de defensa y cada vez que abría la boca crecían las sospechas en su contra. Ya se sabe que una vez que empiezan, a estas cosas les pasa lo que a los amoriños primeiros, que son moi malos de arrincare.

Al final ha dimitido, claro. Es imposible ser ejemplo de nada con un curriculum tan emborronado.

La excusa más llamativa para seguir siendo ministra era decir que ella no pide un trato de favor, y por tanto, si se lo dan, no es su responsabilidad.

No hace falta cursar un máster de Procesal para darse cuenta de que esas palabras certifican la existencia de irregularidades, pues aunque usted no las solicite, o es tonta del hipocondrio, o ha tenido que notarlo: “Empezaron a ponerme nueves y dieces, y yo no sabía de dónde venía todo aquello…” ¿Qué será peor, el enchufe, o no enterarte de que estás enchufada?

Tampoco fue inteligente repetir en salmodia eso de que “No todos somos iguales”, y no porque el máster se realiza cuando ella es portavoz de Igualdad, sino porque no aclaraba su situación académica y añadía un punto enrabietado que no le favorecía un pelo.

Caída Cifuentes, no era concebible reducir todo a un cambio de cromos entre el PP y el PSOE, porque lo que tiene apariencia de ser un proceso de limpieza podría convertirse en un lodazal mayor del que procede.

Ahí sí acertaba la exministra. Cada caso es distinto y no deben ser objeto de trueque.

Sánchez va camino de su tercer gobierno en cuatro meses. No es ningún récord porque en España ya se ha visto de todo en gabinetes relámpago, pero la marca promete.

Planes quinquenales

11 de Septiembre , 2018

Entrada a un gulag, con su estrellita, como la estelada

Lleva cien días sobre moqueta pública y reclama doce años para quedarse en ella, como diciendo, lo tengo todo calculado, sé qué hacer cada día de mi vida y ustedes me van a adorar dándome tres mayorías consecutivas.

¿Cómo las quiere el señor, absolutas, o trufadas de esperpentos a las ricas hierbas?

Doce años son dos planes quinquenales y casi la mitad de otro. En la URSS hubo trece, desde 1928 a 1991. El Partido Comunista podía establecer planes quinquenales o lo que le diese la gana, porque no tenía urnas de por medio.

Qué maravilla. Toda la oposición repartida en los gulag y Solzhenitsyn todavía tomando apuntes para poder explicar a Occidente qué es un gulag y cómo se las gastan en ellos estos revolucionarios tan simpáticos que nos han caído encima durante 70 años. Y para dictaduras, la URSS.

Sánchez es más modesto. En el 2030, vencido y derrotado el capitalismo… dejará que gobierne la derecha para que lo arregle todo otra vez y así sucesivamente.

Porque, vamos a ver. ¿Qué chorrada es ésa del 2030? ¿Un Plan Pons belleza en doce años que nos va a poner guapos de pies a cabeza? Pues entonces, a ver cómo se explica que con tanta maravilla se acabe todo en ese año y nos entreguemos a la oposición como gilipollas.

Lo del 2030 tiene truco. El hombre quiere decir que no le pidamos resultados hasta ese año, lo cual es la versión política del famoso engañabobos de esos taberneros que cuelgan en sus establecimientos un aviso en el que se lee “Hoy no se fía, mañana sí”.

De momento, gracias a su socio de cuchipandas; sí, hombre, el del palacete, ya han expulsado de los medios públicos a todos los que pudiesen ponerle peros a sus planes quinquenales. De momento no los mandan al gulag, pero todo se andará.

El golpismo en casa

10 de Septiembre , 2018

A Dios rogando y con el lazo dando

Joaquín Torra, un tipo que nace un 28 de diciembre y que por lo tanto está acostumbrado a las inocentadas, amenaza con que se tomará la república por la mano, si el Gobierno no negocia, es decir, si el Gobierno no claudica, porque en su planteamiento no cabe esa palabra, salvo si es sinónimo de recibir prebendas de un presidente flojo, inane y desnortado.

Hasta ahora se venía repitiendo como axioma que el independentismo catalán, fracasado a lo largo de toda su historia, se hacía fuerte cuando los gobiernos españoles eran débiles, o atravesaban serias dificultades.

Ahora también, claro, no solo porque el Gobierno es débil hasta donde pone Portugal, sino porque es Gobierno ¡gracias a que lo apoyan los golpistas! ¡Tócate el escroto, Flor de Loto!

Y a su lado aparecen otros señores que ya se jactan de estar cogobernando y cuya idea de la unidad de España deja mucho que desear, como lo demuestran en cada oportunidad que tienen.

Dicen algunos optimistas que en los próximos días Sánchez puede hacer gala de su amor a la Constitución y a España. ¿Pero ustedes están bien de la cabeza? ¡Qué demostración ni qué niño muerto!

El tocayo del presidente por parte de apellido, el que dice ser y llamarse Fernando Sánchez Dragó, que está como las maracas de Machín en Dos gardenias, dice que al presidente le quedan 48 horas _ bueno, ya son menos _, para aplicar el 155 con toda suerte de competencias, “si quiere pintar algo en el futuro”.

Admirado amigo de Gárgoris y Habidis, abandone usted toda esperanza, pues su tocayo no ha venido para servir a ninguna de esas altas ideas que usted expone. Para lo que ha venido no lo sabe ni él. Si le sale bien será de chiripa, de modo que prepárese a vivir una semana plena de emociones. Eso está garantizado.

La ley del Yeti

9 de Septiembre , 2018

Son tres mil y se llevan mal

En el pueblo de José Borrell, La Pobla de Segur _ tres mil habitantes mal contados _, los golpistas han encontrado otro motivo para la confrontación, cual es quitarle la calle al ministro para dársela a cualquier mindundi que apoye el golpe.

La confrontación bien llevada une mucho, ya se sabe. Si el enemigo es exterior, un pueblo en guerra se siente mucho más pueblo, y si se saca de la manga uno interno, se ha dado un gran paso hacia la guerra civil. Lo tenemos fresco.

Esto es muy elemental, como de Primero de Propaganda o por ahí, que es la asignatura preferida de muchos políticos actuales. A los tres mil habitantes de Pobla del Segur les han metido una guerra civil particular, dentro de la ya se vive en general. Y otras vendrán que azuzarán el fuego.

A esos vecinos ya no les queda la posibilidad de mirar con indiferencia hacia la calle dedicada al ministro. No, ahora les obligan a elegir uno de los dos bandos que alguien ha inventado. O están a favor de quitarle la calle y se ganan la consideración de fieles catalanes de la madre patria, o prefieren a Borrell, y son unos fachas españolistas.

Quienes se dedican a plantear estas absurdas dicotomías infantiles y repugnantes deberían ser juzgados por atentar contra la salud pública, igual que los traficantes de droga, los vinateros del metílico o aquellos desgraciados del aceite de colza.

Ojalá no lleguen a causar ninguna muerte, pero coquetean con esa posibilidad y ponen en riesgo la salud y la paz de las personas.

La calle de Borrell o el lazo amarillo son las provocaciones de unos pescadores que solo saben hacerlo en río revuelto, a costa de sufrimientos y mentiras. Deberían ser perseguidos por ley, pero hablar allí de ley es como hacerlo del Yeti. Dicen que existe, aunque nadie lo ha visto.

Dos goles por la escuadra

8 de Septiembre , 2018

Moscovici-Calviño, la imagen realista del viernes. El resto era surrealismo

Madrugada del viernes. La 2 emite una nueva entrega de la serie documental Apocalipsis. La II Guerra Mundial. El título del capítulo no deja lugar a interpretaciones, Stalin el Demonio.

Golpe de estado ruso al que llaman revolución. Los bolcheviques son derrotados por paliza en las urnas. ¿Solución? Eliminación de las urnas. Lenin, dictador máximo. Stalin, asesino genocida implacable. La revolución necesita muertos en los que auparse…

La continuación ya la saben ustedes, aunque nunca faltan cegatones con ganas de imitarlos y repetir experiencias.

En los informativos, antes y después de este documental, se abre el telón y se ve a Sánchez y a Iglesias hablando de nosotros, es decir, de sus administrados. El uno le dice al otro no sé qué cosas, porque después nos contarán no sé qué otras. Espeluznante.

Supongo que la emisión de Apocalipsis estaba programada de antemano y no han podido evitarla, pero el caso es que la parrilla del viernes en la 2 quedó de lo más surrealista; eso sí, con el contrapunto obligado de la entrevista entre Pierre Moscovici y la ministra Nadia Calviño, que ahí sí que no hubo poses ni apariencias, porque Europa no entiende de socios exigentes, ni de deudas contraidas para alcanzar la presidencia.

Europa, o sea, Moscovici, le habrá dicho a Calviño lo que Calviño ya sabe de sobra, porque ella viene del mismo sitio. Mi querida amiga, aquí no hay más cáscaras que el déficit estructural, así que ya le puede decir a su presidente que por mucho que hoy se fotografíe con el capitán de gastadores, el Niño de la Coleta, mejor será que lo deje entretenido en programar bien los documentales de la 2 y que él se dedique a lo que debe.

Habría que oír a Iglesias: El viernes me metieron dos goles por la escuadra. Uno, Stalin, y el otro, Moscovici.

Sanchezitis

7 de Septiembre , 2018

Doctor, me duele el Sánchez

Todas las noches, después de acostarme y de rezar el Jesusito de mi vida, repaso las buenas intenciones para el día siguiente. Durante estos últimos meses incluyo entre ellas el firme propósito de portarme bien con Pedro Sánchez, pero lo confieso, no he podido llevarlo a cabo ni un solo y puñetero día.

No sé si esta conducta, adversa al presidente del Gobierno y alejada de mis propias promesas nocturnas, conlleva penitencia, pero confío que de haberla, no sea ni administrativa, ni terrenal. Si acaso, purgativa y temporal.

En mi defensa he de decir que el señor Sánchez me supera en todos los esfuerzos que realizo por verlo simpático. No le veo la simpatía por ninguna parte y lo que es peor, cada vez que abre la boca es para anunciar algo que se encuentra en las antípodas de lo que honradamente considero una buena gobernación.

Mira que lo intento, pero nada. Desde que admite como compañeros de moción a quienes admite, hasta hoy, no habido ni la más mínima sintonía. Fíjate tú que la tuve hasta con Zapatero. Pocas, pero alguna vez estuve de acuerdo. Y ya no digamos con Felipe, por cuya defensa sufro persecución de la Justicia.

Pero, chico, con este rapaz cortefiel no hay manera. Me pasa lo que con algunas comidas que no te gustaban siendo niño y tu madre te decía: No hagas bola. Es decir, no le des vueltas y más vueltas en la boca porque acaba siendo un engrudo intragable. Pues eso, que no lo trago.

Dirá él y dirán ustedes, que es mi problema, y como tal lo cuento. Yo, venga a rezar por las noches para que me caiga bien el muchacho y nada más abrir el periódico al día siguiente, ¡zas! me saca de quicio.

No sé si será cosa de estomatólogo, de endocrino o de psicólogo, pero yo esto tengo que tratármelo, porque de lo contrario es un sinvivir y ya no está uno para asumir riesgos de salud.

En la fracción de un segundo

6 de Septiembre , 2018

Una de las ventajas de que gobierne Sánchez _ alguna tenía que tener _, es que el plasta de Jordi Évole ha dejado de manipular las conciencias sobre la equidistancia entre la excelencia catalana y la maldad intrínseca del español, y ahora cambia de cadena para ver cómo vamos a pagar la jubilación de los centenarios.

Porque ya lo sabrán ustedes, con Sánchez no solo cumpliremos cien años, sino que habrá dinero para poder ir en invierno a ver guiris. Ésa es la idea.

Otra ventaja del mismo cariz es que ya puede caer el empleo en agosto sin que nadie se lleve las manos a la cabeza.

Si eso ocurre, la culpa la tendrá el descenso del turismo internacional; y si desciende el turismo será porque aumentan las temperaturas, y si aumentan las temperaturas será porque Rajoy se olvidó de abrir las ventanas.

Monedero recomienda que se escuche Radio Nacional de España, porque ahora los partes informativos le gustan mucho más que antes, dónde va a parar. En los de ahora parece que Franco perdió la guerra, que Maduro es un tipo despierto y que Nadal gana con soltura sus partidos más enrevesados.

A Iglesias le pasa lo mismo, pero con la sanidad pública, que de la noche a la mañana se ha convertido en la mejor del mundo y sus niños han tenido un equipo médico habitual más numeroso que el del mencionado general durante su estancia en La Paz.

Hasta la enseñanza concertada, que antes del verano contaminaba ideología carca, ya no lo hace y ha dicho la ministra del ramo que se extienda sobre los centros un manto de absoluta tranquilidad, que aquí las meteduras de pata nunca pasarán de ser globos sonda.

Fernando Costa dibujaba unas viñetas tituladas “En la fracción de un segundo… cambia la opinión del mundo”. Él las hacía como chiste. Nunca sospechó que se harían realidad.

Nunca se sabe

5 de Septiembre , 2018

La Virgen del Tránsito medió por los niños

La arrogante parejita Montero/Iglesias les ha perdonado la vida a los creyentes que rezan a la divinidad para que interceda a favor de sus dos hijos prematuros.

Los políticos emitieron un comunicado conjunto para hacérnoslo saber. Ellos son ateos, eso dicen, pero les agradecen los rezos a quienes no lo son, porque “nunca se sabe” (Montero/Iglesias dixit).

En un lenguaje propio de los tiempos, cursi como una gorila en bragas, la pareja resume todos sus conocimientos teológicos en ese contundente y ridículo “nunca se sabe”. Fantástico.

Ahora que ya ha sido asaltado el Palacio de Invierno, la capilla de la Complutense podrá verse libre de las tetas contestatarias de Rita Maestre, que también vive otro dulce momento de amor. Casamos a Monedero y lo bordamos.

Los nuevos papás saben que han sido tocados por los rezos a la Virgen del Tránsito, a la Santa Rosa de Viterbo y a la Santa María Liberatrice. No es que sean las devociones más populares, pero habiendo fe, ninguna es peor que otra.

En consecuencia, el comunicado añade la frase más inquietante, pero también la más esperanzadora, pues anuncia que enseñarán a sus hijos el respeto y la tolerancia hacia los demás. ¿Por qué lo anuncian? ¿Es que no pensaban hacerlo y es una novedad?

Enseñaremos a nuestros hijos a ser buenas personas. ¡Hombre, qué menos! Pero la verdad es que se agradece, porque el lenguaje que venían utilizando antes de la toma del Palacio, antes del chalet, antes de la paternidad, era bastante incendiario.

Quizás ahora, con la responsabilidad paternal y con la obligación de satisfacer los plazos mensuales del crédito, el mundo se vea con otros ojos, de lo cual nos alegramos un montón y pedimos a la Virgen del Tránsito que les libre de okupas en su hogar, porque nunca se sabe.

Hasta el fondo

4 de Septiembre , 2018

Rajoy y los suyos se dejan comer antes que renunciar a su fe

Se tienen que acordar porque fue el último mayo, hace tan solo cuatro meses. El entonces candidato a presidente mediante una sencilla operación de desalojo anuncia que si triunfa la moción, convocará elecciones “cuanto antes, por supuesto”.

Si se hubiese limitado a decir “cuanto antes”, cuando tenga que convocarlas podría negar que mintiese como un cosaco, aunque ese momento fuese al límite de lo legal, en el 2020. Pero una vez que añade “por supuesto”, el engaño lo deja con el culo al aire. Por supuesto que estoy mintiendo.

En realidad su grado de credibilidad es parejo al de su obstinación; de derrota en derrota hasta la victoria final.

Cómo será la cosa que los más pesimistas asustan con el mensaje de que en España no volverán a convocarse elecciones democráticas, lo cual es tan fuerte como para encerrarse a cal y canto en una cueva del Sacromonte.

No, el presidente nos ha tranquilizado. No piensa perpetuarse. Solo hasta agotar todos los plazos posibles. O sea, que nadie espere elecciones anticipadas.

Como venimos del “cuanto antes, por supuesto” y vamos “hasta el fondo, como mínimo”, a más de uno se le ha ocurrido pensar que fue el propio Sánchez el autor del “elecciones nunca” en una hábil jugada de intoxicación, porque se la indilga a los ultras, les demuestra que era falso, y en vez de criticarle porque no las adelanta, el país respira tranquilo pensando que sí las habrá, al final de un largo túnel, pero las habrá.

Todo lo que no sea salir cuanto antes de este bochorno es lamentable y no hay suma matemática que lo ampare. Han sido cien días y de Rajoy solo se acuerda Inda para reprocharle que no hubiese dimitido, como se le pide en su momento, si con ello evita La que se avecina. No lo hace y le pesará, porque hoy nadie le agradece que se haya dejado comer por los leones del Congreso, salvo Sánchez.