Vida sana

23 de Septiembre , 2018

_ Para empezar, ¿quién es usted?
_ Yo soy el presidente del Gobierno.
_ ¿Edad?
_ Yo soy el presidente del Gobierno.

Se cuentan hasta siete las veces en las que Pedro Sánchez declara en la entrevista con Ana Pastor que “yo soy el presidente del Gobierno”, lo cual sugiere algún déficit proteico.

Voy a dejarles bien claro quién tiene la sartén por el mango, se dijo.

Y lo hizo. Incluso por encima de los límites que le marca la ley en cuanto a someterse al Parlamento, por aquello de no ser confundidos con una de esas dictaduras tan denostadas cuando no se está en el poder, pero tan añoradas cuando se alcanza.

Lo yo que daría por unas cámaras amaestradas, se le entendía entre líneas.

El error de la insistencia es tan pueril que ha dejado a la ciudadanía con uno o dos palmos de narices, anonadada ante las expresiones de este imitador de Luis XIV que a punto está de decir como él, que l´Etat c´est moi, pero que se queda a las puertas.

Unido este comportamiento a otros tics anteriores han llevado a que se plantee una interesante cuestión. ¿Es tan fulminante el llamado síndrome de la Moncloa que al nuevo presidente le basta dormir allí una noche para que se alteren todos sus parámetros de conducta?

Y la respuesta es que en el caso de Sánchez, sí. Le ha dado una especie de tontería juvenil, agravada seguramente por el shock denominado “na miña vida a vin tan gorda”, que si entra en contacto con un ambiente bajo en tesis doctorales, desencadena el mencionado síndrome que en otras personas tarda años en manifestarse.

Es evidente que la mejor terapia para cuadros tan agudos como el presente es alejar al sujeto de los focos de infección _ el propio palacio _, así como elevar sus porcentajes de tesis en sangre y llevar vida sana, bien sea contando nubes, o con cualquier otra actividad al aire libre.

Si se trata bien, no deja secuelas.

Cutre cum laude

22 de Septiembre , 2018

Hasta ahora ésta era la imagen de una copia cutre. La tesis le hace competencia

Si decimos que una tesis es cutre, le rebajamos de categoría, pero no deja de ser tesis. Si decimos plagio, no es tesis ni es nada.

Pero algo es algo. Hasta que el señor Iglesias abre la boca para hablar de la cutrez en la obra de su socio y amigo Sánchez, todos entendíamos que él y su formación comulgaban con el cum laude. Ahora ya sabemos que no, que para ellos es cum cutre.

Como los motivos para considerar que aquello no es tesis ni es nada crecen cada día, vaya usted a saber qué queda de todo el fárrago cuando finalice el descenso a los infiernos de la obra de Sánchez. A lo mejor descubrimos que no se le puede probar nada. Vamos, que nada es suyo y entonces no sería plagio, sino calcomanía.

Cutre es decir mucho y no decir nada. ¿Cuántas tesis cutres habrá por ahí adelante, realizadas con el sudor de la frente de sus autores, que luego de mucho esfuerzo, firman orgullosos su pequeña aportación al mundo del conocimiento? Pues muchas, claro. Pero aunque lo sean, nadie las considera cutres cum laude, sino que se aprueban y listo. No se exige ser un genio. Basta ser honrado y esforzarse.

Comprenderá el señor Iglesias que lo de Sánchez es otra cosa. Seguramente le duelan las encías al pronunciar la palabra cutre porque lo ha aupado para ser el presidente impoluto en un mundo de pillos y a las primeras de cambio se demuestra que el propuesto es un profesional de la pillería desde antes de salir de casa.

Quizá le escueza mover la lengua para reconocer que tiene muy poco ojo a la hora de candidatos para el gobierno de su país. Lo comprendemos. Ha sucedido hace nada y apenas le ha dado tiempo para disfrutar su dedazo sobre los medios públicos.

Se siente. La próxima vez esmérese a la hora de elegir socios y así evitará tener que llamarlos cutres apenas pase el primer trimestre tras el acuerdo.

Qué Celaá, Celaá

21 de Septiembre , 2018

Demis y Twiggy

Si usted censura, tritura y manipula la historia _ o la geometría _, y consigue darle forma de libro, ya está autorizado automáticamente, no solo para mantener ese subproducto en las librerías _ con lo que estamos de acuerdo _, sino para hacérselo estudiar a las nuevas generaciones.

Ésa es la sorprendente teoría del actual Gobierno, comunicada a la ciudadanía por boca de la inconexa ministra de Educación, Isabel Celaá, a quien dedicamos ese adjetivo tras descubrir que no existe ninguna conexión entre el título de su cargo y la estrategia que defiende.

Si prohibir que libros-basura sean libros de texto es censura, admitirá la señora Celaá que su objetivo no es educar a los niños, sino adoctrinarlos al gusto de quien esté en el Gobierno.

Si fuera coherente con la ministra Celaá, el PSOE debería hacer una pila con todas las publicaciones en las que el partido, o alguno de sus miembros, criticó la educación impartida durante la época de Franco y prenderle fuego, pues si aplicamos su vara de medir, el general estaba haciendo exactamente lo mismo que Tardá, y sus libros deberían ser respetados.

Anda que no se han hartado de criticar la España imperial del Cid, don Pelayo y los Reyes Católicos. Ahora nos enteramos de que era todo postureo, porque a la primera ocasión que tienen para evitarlo, cuando obra sobre su mesa un certificado que corrobora la maldad de los textos, va la ministra y dice que no piensa prohibir los infectos libros catalanes porque sería censura.

A la señora Celaá le cae el cargo de ministra como una túnica de Demis Roussos a Twiggy, tirando a holgado. Si el presidente no fuese preso de sus delirios de poder, ni de los catalanes, la ministra diría otras cosas, pero como no es así, ni tenemos Gobierno independiente, ni sabemos cómo opina por sí mismo. A partir de hoy Franco puede estar mucho más tranquilo.

Delicias turcas

20 de Septiembre , 2018

En estas Delicias turcas también había carne, pero de la otra

Las imágenes del orondo Nicolás Maduro en un refectorio turco, rodeado de carnes rojas y de vegueros interminables, ofenden a los venezolanos y a cualquiera que no haya perdido la sensibilidad en el córtex cerebral, no por el exceso proteico en sí, sino porque quien lo disfruta es el responsable de millones de sufrimientos diarios en asuntos relacionados con el estómago y las restricciones.

Por otra parte, la imagen carece de novedad. No la veíamos, pero sabíamos que el botarate de Maduro y su camarilla no se dedicaban a hacer ejercicios espirituales por las noches, ni a nada que redunde en beneficio de sus administrados, porque ni saben ni quieren. Su habilidad es nula y su intención, perversa. Y no de ahora con las imágenes, sino de siempre.

Pese a ello, a lo largo de este tiempo hemos tenido que aguantar _ y y seguimos en ello _, el chorreo indecente de compatriotas españoles que no solo amparan y justifican una dictadura criminal como aquella, sino que pretenden imponerla como ejemplo de organización política. Confiemos que haya decaído el plan, aunque Aznar no se fía, pues no perdió oportunidad en el Congreso para denunciarlo, por si aún levanta cabeza la tentación bolivariana.

Al lado de esas imágenes del bochorno, se publican informaciones sobre el asalto perpetrado contra la inteligencia, el sentido común y la lógica académica, que al igual que las delicias turcas, solo están al alcance de unos cuantos privilegiados,

Son quienes se burlan a mandíbula batiente de las dificultades que otros pueden encontrar en salvar unos requisitos académicos que a ellos se les regalan.

El estómago y el cerebro tomados al asalto sin disimulo. Supongo que habrá que alegrarse de ser asaltado en lo segundo, por aquello de que las penas con pan son menos.

No se crean. Por ahí se andan.

Palabritas duras

19 de Septiembre , 2018

Cuaderno azul

Pedro Quevedo, presidente de la comisión y moderador de la comparecencia de Aznar, ayer en el Congreso, estaba siendo cuestionado en su labor, cuando dijo algo así como que estaba harto de escuchar palabritas duras.

Luego, el propio Aznar las calificó de lenguaje tabernario y en fin, la mañana estuvo entrada en durezas y raquetazos.

La vuelta de Aznar a la sede parlamentaria era en si misma una ocasión de lucimiento para los portavoces, que se afanaron desde el primer momento en su trabajo de poner nervioso al expresidente, porque cualquier otro objetivo de la comparencia era absurdo.

Se hablaba de irregularidades en el PP y Aznar fue creciendo a lo largo de la mañana en su confianza de creer que se encontraba en un lugar seguro, puesto que por muy gruesas que fuesen las palabras, los portavoces eran rehenes de sus propias formaciones políticas y su larga lista de irregularidades. Corrupción, financiación de países extranjeros, golpismo, terrorismo… palabritas que de tanto repetirlas acababan por provocar risas como mejor defensa.

Aznar llega a decir que se lo está pasando muy bien, y no tiene pintas de haber sido una ironía. Con más pelo que ninguno de los que le preguntan _ casi más que Iglesias _, sin mover el labio superior, como es característico en él, y articulando el inferior no más de lo estrictamente necesario, el expresidente se zafó de cuantas cuestiones le fueron poniendo delante y reservó el “y tú más” solo para momentos puntuales.

Viéndolo en directo el pensamiento se me iba a Bernardino Lombao, el deportista de Lugo que se encargó de esculpirle la tableta.

Alguien creyó que era para aguantar mejor los partidos de padel. No, era para las cuatro horas que duró la comparecencia de ayer, con toda suerte de voleas, bandejas y smash.

Solo a peor

18 de Septiembre , 2018

Ésta es la imagen

No hay ninguna posibilidad de que el paso del tiempo traiga consigo una mejoría en la calidad de la tesis de Pedro Sánchez. Muy al contrario, todo lo que puede suceder a partir de ahora respecto a la famosa pieza, será negativo. Lo único que podría modificar esta tendencia es que los españoles recibiésemos un estacazo en la cabeza y perdiésemos la memoria sobre todo lo que ya se sabe sobre ella.

El Turnitin, que es un programa que detecta plagios, ha dicho que hay un 13 por ciento de coincidencias. Para la Moncloa, eso es muy bueno, y para Lluis Val, el hombre de Turnitin en España, no, pues es indicio de plagio. Teniendo en cuenta que Turnitin no puede comparar sobre los textos que no están publicados y aquí se está especulando sobre informes del Ministerio de Industria… el porcentaje ha de subir por fuerza.

Por otra parte, si malo es que el autor de la tesis haga todo por la puerta de atrás y con la ayuda de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ¿qué decir del tribunal formado para juzgarla sin los mínimos requisitos de excelencia, idoneidad e independencia? ¿Qué decir de la universidad y de la carísima infraestructura pagada por todos al servicio de unos mangantes, cuyos chanchullos se detectan desde fuera porque nadie desde dentro parece dispuesto a levantar la alfombra?

La tesis de Sánchez no tiene ninguna posibilidad de mejorar, no solo porque confunde millones y billones, porque está plagiada, y porque ha merecido un cum laude por parte de amiguetes, sino porque va a conseguir que la pringuen muchas más personas, casi tantos como españoles. La Marca España va a sufrir tal deterioro que acabaremos compartiendo espacio con los manteros.

Falta por saber quiénes pasearán frente a nosotros, regateando los precios de los productos falsificados que vendamos.

Cerremos las universidades

17 de Septiembre , 2018

Universidad de Salamanca. ¡Qué parador quedaría!

A mí me parece muy bien que se lancen todos en tropel a decir que Pedro Sánchez es de lo más guapo que puede haber en esta vida. Otros lo dirán de Casado y otros, de Rivera, pero así cierren filas los ministros, así se pongan los fieles a mirar hacia la Meca, nadie ni nada evitará que la tesis de Sánchez sea una mierda, siga siendo presidente, o gire su vida hacia la compra-venta de cazuelas.

Si alguien se conforma pensando que todos tienen tesis y tesinas, másteres y masterinas trufadas de corta y pega, que es lo que nos estamos temiendo, podríamos aprovecharlo y ahorrarnos un montón de pasta, dicho sin ánimo de señalar a ninguna exministra.

¿Cómo? Sencillo. Cerramos toda cuanta universidad exista, porque tal como dicen hoy los chavales, ¿para qué estudiar si todo está en internet? Que inventen ellos y nosotros se lo plagiamos. Los chinos lo vienen haciendo en asuntos de diseño y les va de miedo. Carmena ha ampliado la Gran Vía para que cientos de manteros puedan extender con comodidad su oferta de productos falsos, plagiados, copiados y robados.

Los chinos siguen a lo suyo y Carmena ya ha anunciado que volverá a presentarse; vamos, que lo está haciendo de fábula. Pues cerrar universidades solo será dar un pequeño paso más en esa dirección, la de la libre excelencia académica. En dos horas me comprometo a presentar una tesis de 8.000 folios sobre el asunto que se me indique. Bueno, si ha de estar encuadernada me llevaría algo más.

Se habla de ineptocracia como definición de estos gobiernos de los peores y debemos impedirlo. De momento, y por la parte que nos toca, apretujémonos con Sánchez como hacen sus fieles y démosle antes del miércoles licenciaturas en Derecho, que ya la inició, en Políticas, Teología y Mineralogía. Total, por el mismo precio tenemos un presidente mucho más cualificado.

Otro Ciruela

16 de Septiembre , 2018

No confundir Ciruela con Ciruelo

Uno de los síntomas extrernos más determinantes de la imbecilidad es la blasfemia. Basta asomarse a la catadura moral e intelectual de quienes la practican para certificarlo.

A nadie con un mínimo de formación, de pesquis o de simple sentido común, se le ocurre admitirla como elemento de su lenguaje porque sabe que sería señalado al instante como destacado representante de la estupidez humana.

Eso es así al margen de las ideas que sobre las religiones, los dioses o sus iglesias tenga cada cual, porque no son materias compatibles, como no lo sería demostrar una paradoja matemática ciscándose en la madre del científico que la niega.

Son ideas elementales a las que el hombre ya les dio solución hace 25 siglos y más, pero que a la vista del bochornoso espectáculo que protagoniza un conocido desequilibrado español en torno a la blasfemia y su relevancia intelectual, resulta oportuno recordar.

Quieras que no, el cretino logra crear tras de sí una cola lo suficientemente numerosa como para ser preocupante, sin duda para certificar la vigencia de lo ocurrido con el maestro Ciruela, que no sabía leer y puso escuela.

Con la ironía que le caracteriza, Eduardo Mendoza defiende que la capacidad expresiva del hombre es muy limitada, excepto cuando se trata de disparatar, de blasfemar y de ampliar el lenguaje soez.

Estamos de acuerdo. Son terrenos en los que no se requiere ningún esfuerzo intelectual, sino gástrico y peristáltico, movimientos reflejos, comunes a los de cualquier ser vivo que no precisa de elevación abstracta para mantenerse y medrar sobre la tierra, eso sí, sin que a ningún congénere suyo le ayude, ni le beneficie.

Unas buenas orejas de burro y solucionado.

Tocado

15 de Septiembre , 2018

¿A-8?

Cualquiera que haya jugado a los submarinos _ ¿D-9? ¡Agua! _, sabe perfectamente que si te han tocado alguno de tus buques, puedes darlo por perdido, porque en los próximos turnos te lo hundirán. Saben dónde lo ocultas y bastará tirar alrededor para mandarlo a pique.

Sánchez es un buque tocado. Como lo fue Cifuentes desde el primer día, como lo fueron Maxim y Montón durante muy pocas horas. Es una pieza herida y a la montería han acudido escopetas de todos los calibres.

Sánchez lo sabe muy bien porque él acaba de asistir a otra a la que va con un cañón desde su casa, que es un arma poco habitual para estos lances.

Fue con cañón y acompañado de arrieros, ojeadores y monteros del chichinabo que no están bien vistos en los recechos de la zona, especialmente porque cuando todos los tiradores van a perdiz, de ellos no se sabe a qué van.

Tocado, con un ala herida y enrabietado, Sánchez tiene poco que hacer. Si no es ya, en poco tiempo sus compañeros se darán cuenta de que no se puede salir con esa alineación ni a recoger duros en el campo. Por muy malo que sea quien esté en el banquillo, va a correr más que un pato cojo.

Es cierto, estas cosas cuesta asimilarlas unos cuantos días. ¿Cómo que me han disparado? ¿Cómo que me han dado? ¡Pero si yo soy el presidente, ministro, etc, etc, más guay del planeta mundo!

Ahí es donde nos ganan por la mano en los países de democracias más añejas. Los patos cojos, los submarinos tocados y las piezas heridas, saben desde el primer momento que están perdidas y se encaminan con mansedumbre al aliviadero.

Sánchez no. Sánchez reacciona airado y promete venganza. Y eso que fue él quien recordó a Rajoy que en Alemania dimitían por plagiar tesis, como diciendo, por cosas de poca monta.

También plagió Bizet

14 de Septiembre , 2018

Iradier se quedó sin El Arreglito

Que hay párrafos enteros plagiados de autores y de informes oficiales que no se citan ya está demostrado. Ahora solo falta encontrar un tribunal que diga que eso no es plagio, sino acervo popular.

Cuando a Bizet le echan en cara que la habanera de Carmen, el momento más popular y representativo de su famosa obra, es un plagio como la copa de un pino, el compositor francés se limita a decir que él la había tomado al vuelo creyendo que era una creación popular. ¿Popular? ¿Que la había compuesto el viento?

La habanera de Carmen es en realidad El Arreglito, una pieza del español Sebastián de Iradier, nacido en Lanciego (Álava). De modo que Carmen es de Bizet, pero menos.

A lo mejor al presidente le pasó algo parecido. Ve unos párrafos que le interesan, se maravilla de su belleza y los pilla para la tesis. ¡Ah! Yo creí que eran del dominio público.

Resulta muy tierno leer en Twitter su reacción ante las acusaciones de plagio, ya que todo su argumentario se reduce a escribir en mayúsculas que son FALSAS, como si el tamaño de la letra le proporcionase mayor contundencia, como hacen los dibujantes de cómic en sus bocadillos. ¡WILMA!

Llegados a este punto de incuria cultural, moral y existencial, hay que decir que nada de lo que está saliendo, ora aquí, ora acullá, sorprende lo más mínimo.

Es lo propio de unos tiempos dominados por la mediocridad más absoluta. Trileros con apariencia de políticos, actores que se las dan de teólogos, monjas de ademanes prostibularios, chulos metidos a diputados, ministros que se adornan de falsificaciones, golpistas que se las dan de patriotas, matones coreados por las masas, asesinos que pontifican conductas, iletrados que se creen académicos… lo extraño sería que Sánchez fuese autor de una tesis original y clarividente.