Gota a gota
12 de Enero , 2014
Los Ferrer, no dejar de hacer
El lema es Gota a gota (Tantaz tanta) y el objetivo, destruir España. Ellos, como los catalanes y el resto de nacionalistas que basan su acción política en el separatismo, no hablan de destruir, sino de construcción de un nuevo marco, nuevas fronteras y nuevas poltronas, que son el meollo de la cuestión. Pero el paso previo ha de ser destruir España.
Algunas de estas entelequias actuales existieron antes y otras no. Da lo mismo, porque si nos ponemos a buscar el antes del antes, nos topamos con Pangea, que era un único continente, una única tierra y un único Big Bang.
Después se ejerció la fuerza y como las hay de dos clases, centrípetas y centrífugas, el resultado político fue dispar. En América del Norte prevaleció la centrípeta y en la del Sur, la centrífuga. El mérito de España, después de pertenecer toda ella al imperio romano, después de reinos y de taifas, fue unirse en busca de la fuerza y ejercer de imperio. Cuando éste pasó, el mérito se redujo a permanecer unidos.
Hoy los políticos han conseguido que masas de ciudadanos salgan a las calles pidiendo ser más pequeños a cambio de una pretendida independencia que en su sentido estricto solo está más cerca de la realidad en Cuba y en Corea del Norte. Y a qué precio.
El disolvente para conseguirlo se llama derecho a decidir, que ni nos reconocen a todos, ni reconocerían al día siguiente de ejercerlo. Si lo ganan, porque lo ganan, y si lo pierden, porque no olvidarán su meta de la noche a la mañana.
Así, Gota a Gota, mantienen la coartada de la impotencia creadora y el chantaje a una instancia supuestamente ajena a ellos.
Todo lo contrario del lema que mantuvo en vida ese personaje de moda, Vicente Ferrer: “Nada de perder el tiempo y manos a la obra”.











