Audímetros

3 de Marzo , 2014


David Fernández en Polònia

Los últimos datos sobre audiencias televisivas en Cataluña se analizan con el mismo interés que una encuesta preelectoral. La Voz kids ha derrotado a Polònia, o lo que es lo mismo, un programa español en castellano derrota a un programa catalán en catalán.

La noche del jueves se presentaba muy musical. En Polònia cantaría David Fernández, el diputado de Rato y la zapatilla _ bueno, su sosias _. También salía el Rey, la infanta Cristina y su abogado. Luchaban contra las españolistas La Voz y Tu cara me suena. Uff. Qué tensión. Y perdió Polònia.

Tal como se miden las audiencias y dado el proceloso sistema para establecer esas décimas de diferencia que retumban en los despachos perjudicados como barrenos de mina si son contrarios, o encumbran a sus ocupantes si son favorables, quienes no están en la lucha de las televisiones tendrían que recibirlas con relativismo kantiano, de Kant, no de Kantar Media, que es la empresa que las mide.

Pero como veníamos de reconocer que las audiencias en Cataluña estaban infladas desde el 2001, con muchos más audímetros a favor de los catalanohablantes; y como Kantar Media prometió corregir el desajuste, el resultado se ve ahora como un reflejo más fiel de lo que es la sociedad catalana y no la que nos quieren vender con la mentira por bandera.

La noticia no habrá gustado entre los muñidores del soberanismo, como no gusta ninguna que no avale sus tesis de la mayoría ávida de independencia, claro.

Si a eso añadimos los problemas de financiación y los líos del convenio de la propia Tv3, se comprenderá mejor que los datos hayan caído tan mal y tan inoportunos.

“Antes se nos ocultaban”, dice un lector. No. Antes se maquillaban, que es más sutil.

Cerca de las estrellas

2 de Marzo , 2014

¡Cuánto sitio para corromper!

Se han encontrado 700 nuevos planetas de 300 sistemas solares, planeta arriba o abajo. Quizá la cifra sorprenda a los que viven en el ajo astronómico porque llevan la cuenta a rajatabla, pero a los que no estamos en el detalle, la noticia nos deja un poco fríos porque quien más quien menos ha imaginado un universo plagado de miles de billones de planetas, no solo de cientos.

Incluso, en esas fantasías particulares, lo hemos llenado de materias desconocidas hasta ahora, de magnitudes incalculables y de cuerpos inclasificables, distintos a los satélites, los planetas y las estrellas.

Todo cabe porque nada es definitivo, ni en las latitudes más alejadas, ni en la propia Tierra, que guarda tantos secretos por descubrir.

Se han clasificado 700 nuevos planetas y lo celebramos, por si éste se pone especialmente insoportable. Dicen que África se está cuarteando y que pronto, en unos cuantos millones de años, la formarán otra vez dos continentes o tres. Es decir, que allí el separatismo va en serio, con movimiento de placas tectónicas y todo.

Las preguntas que sugieren estos avances del conocimiento abordan sobrecogedoras incógnitas. Por ejemplo, una vez que lleguemos a los nuevos planetas, ¿estarán allí Pilar Rahola y el resto de mariachis asesores para hacerse con el suelo? ¿Estará Urdangarín para organizar los juegos interplanetarios? ¿Guardará Bárcenas el dinero en un banco de Ganímedes? ¿Nos espera otra UGT galáctica para llevárselo crudo en EREs y cursillos? ¿Nos hará creer Jordi Évole que en realidad jamás aterrizamos en la Luna?

Los científicos no son capaces de despejar tan arduas cuestiones. Solo nos dicen que hay 700 planetas hasta ahora desconocidos y a algunos ya se les han puesto los dientes largos para organizar un atraco sideral.

Amantes de Hollande

1 de Marzo , 2014

Parecía algo serio

Lo de Hollande es un pozo sin fondo. Después de conocer lo de Julie, nos enteramos ahora que también tiene a todo Marruecos de amante.

Los marroquíes están que trinan porque creían que la relación iba en serio, e incluso pensaban que pronto serían presentados a los padres para darse tres besos en las mejillas. Pero de repente se les dice que no, que todo es una aventura.

Quizá por eso azuzan nuevas avalanchas hacia España, cuya frontera no es tal, sino la de la Unión Europea.

Que haya sido Bardem el chivato que descubre el pastel es anecdótico. ¿A qué embajador sensato _ sea ante EE.UU. o ante la ONU _, se le ocurre hacer una confidencia semejante a la oreja del actor español? Es como comprar todas las papeletas de una rifa. Seguro que te toca. Y vaya si le tocó. A las primeras de cambio ya estaba Bardem descubriendo el pastel de la cama redonda.

Se equivocó de embajador, porque lo suyo no es la precisión, pero la armó igual, porque lo suyo es el follón. Hollande está obligado a apagar otro fuego en casa de los suegros. Menos mal que ya tiene experiencia en esos menesteres con los Royal, los Trierweiler y los Gayet.

En Francia, mucho más que en España, están muy preocupados con la conservación de su cultura occidental, su lengua _ la más apropiada para el amor, según el criterio tradicional _, y su manera de despedirse a la francesa, esto es, sin decir ni mu, lo que no va a poder hacer Hollande en esta ocasión.

No, ni salir escopetado sin abrir la boca, ni mirar hacia otro lado, como reconoce su embajador en la confidencia. Algo hay que hacer con el Sahara, con la valla de Melilla y con la de Ceuta; de modo que ojalá todos estos chismorreos sirvan para que quienes tienen el poder de hacerlo se pongan las pilas y den pasos con sentido, sin mirar para otro lado.

Misión casi imposible

28 de Febrero , 2014

Se empieza por la lengua y se termina por la mano

Al príncipe se le critica haber estado melifluo en su reacción ante Fenoll, Mas y el resto de maleducados anfitriones durante su visita a Barcelona. Todo depende de con qué y con quién se le compare.

Seguramente el desaire de Fenoll al príncipe heredero de una Jefatura de Estado le hubiese costado el cuello en algún momento de la historia, según se tratase de un heredero u otro, siglo arriba siglo abajo. Digamos que ésa sería la reacción más bronca. Que don Felipe hubiese ordenado detener a Fenoll para ser fusilado sin juicio al amanecer.

Vamos a pensar que quienes critican la reacción blandengue del príncipe no están lamentando que Fenoll sea hoy polvo, ni siquiera polvo enamorado de Cataluña; sino una cosa intermedia entre el pelotón de ejecución y lo que pasó; es decir, volver atrás para reprocharle al empresario que debía saludarlo «por educación».

También se le critica que no hubiese puesto firme a Mas con un ¿y tú de qué te ríes?, como había hecho su padre con Chávez.

Probablemente todo podría haber salido mejor. Incluso podría haberle dicho una frase como la de Calomarde que pasase a la historia: «Señor Fenoll, manos blandas no ofenden». Pero lo único cierto, como describieron a la perfección Manuel Iglesias Corral y Víctor Vázquez Portomeñe cuando lo de Barreiro, es que «pasou o que pasou», o sea, la versión gallega de «no hay más cera que la que arde».

Esos señores con pretensiones de convertirse en Estado tienen menos luces que el barco de Luis Pimentel y se muestran tal como son, unos mocosos consentidos que han superado la adolescencia de grosería en grosería. Y claro, llega un momento en el que es muy difícil tratar de reconvertirlos

Cristales de colores

27 de Febrero , 2014

Parlamento

Todos los debates acreditan el sagaz diagnóstico que don Ramón de Campoamor expuso en el famoso pareado que las anteriores generaciones _ hoy desconozco si entra en los planes de estudios descentralizados _, repitieron de pe a pa a lo largo de sus días: En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira.

En la cámara resuenan por riguroso orden parlamentario el blanco, el negro, toda la gama de grises, rojos, verdes, amarillos y algún que otro marrón. Es lo propio del sistema, qué duda cabe, y hay que defender que lo siga siendo, aunque el resultado que se obtenga produzca a veces cierta sensación de caos y de ingobernabilidad. Diversidad sí, pero por lo menos, consenso para que todas las palabras signifiquen lo mismo.

Si en economía es notable, no ya la divergencia, sino la incompatibilidad de los criterios, donde brilla con todos sus destellos la máxima de Campoamor es cuando sus señorías abordan lo que ha venido a llamarse la territorialidad. Lo que antes servía para definir la extensión del territorio nacional a embajadas y aviones, se ha convertido hoy en la duda permanente de que España sea algo concreto, o por el contrario, un concepto discutible, como llegó a decir aquel genio de la lámpara que fue el presidente Zapatero, el estadista al que el Estado le cabía, no en la cabeza, sino en el forro.

Algunos cristales están tan ahumados que para seguir el debate con ciertas garantías de entendimiento, al lado de la pantalla para sordos debería aparecer otra con el mapa de la península Ibérica que defiende cada uno de los intervinientes. Así nos iríamos centrando. Tampoco estaría de más que explicasen qué entienden por Derechos Humanos o derecho a decidir, pues parece que solo son suyos.

Paletos en la cola

26 de Febrero , 2014

La cara de satisfacción de Mas es digna de marco

Alguien que le pone a su empresa ShareIsFashion tiene que ser un genio del márketing, o un tonto del culo. En el caso de Àlex Fenoll, creador del palabro, resultó ser lo segundo.

Fenoll es el del saludo al príncipe, el caballero de la mano en el bolsillo, el Calomarde del Palau, el infiltrado que Mas coló en el besamanos para escenificar el desaire. ¿Cómo iba a pasar el príncipe por Cataluña sin que se le hiciese un feo? Sería tanto como cenar con Messi y no hacerse una foto juntos.

Hasta que me dejes votar no te doy la mano. Es decir, que el saludo va para largo.

Se preguntará el lector: Si el paleto no pensaba darle la mano, ¿por qué estaba en la fila de los que iban a dársela? La respuesta es sencilla, si no te pones en esa fila, nadie se entera de que te niegas a decirle: ¡Choca esas cinco! Prueben a hacerlo, es imposible.

En el facebook donde Fenoll promociona sus productos se escribe en inglés o en catalán. Alguna vez se les cuela el castellano porque quieren pasar de los mil amiguitos y claro, para lograrlo hay que expandirse al extranjero que es donde están los potenciales compradores. En cualquier caso y en cualquier idioma, allí se habla más de España y de separatismo que de moda, lo cual no debe ser nada rentable para el negocio, porque foros de esa especialidad los hay a cientos.

Un seguidor especialmente crítico con Fenoll le ha colgado en esa página un escudo de España y una foto de Albert Boadella revestido con la bandera estelada a la que le cortó un redondel por donde asoma su trasero. El debate está subiendo de tono. El empresario no venderá mucho, pero a este paso lo nombran director de la Escuela Diplomática y de Protocolo.

Mentiras rentables

25 de Febrero , 2014

Welles fabricando hombrecillos verdes

Ya se habrán enterado ustedes de que en realidad Antonio Tejero era un actor que trabajaba en La que se avecina, que Miláns era hermano de Mercedes Miláns y que el Rey se llama Fernando, Fernando Rey.

A partir del pasado domingo los españoles comenzamos a tener mucho más claros los acontecimientos del 23F. Todo fue una patraña para promocionar el papel higiénico; sí el papel del Elefante Blanco.

Esfuerzos tan encomiables, propios de la literatura y los dibujos animados, se justifican en periodismo porque a Orson Welles se le ocurrió un día engañar a sus compatriotas haciéndoles creer que los extraterrestres habían iniciado la invasión de nuestro planeta, y porque el aterrizaje en la Luna bien pudo ser una telecomedia de plató.

Nada que objetar. Contra la manipulación, manipulación y media. Beatriz Talegón entró al trapo y se puso muy digna a comentar en Twitter lo mucho que nos engaña la Trilateral y la Troika. Estaremos atentos, porque si el 23F fue una película, la crisis también puede ser un fake y en realidad vivimos una prosperidad de Champion League, lo cual tampoco estuvo tan lejos de los espacios informativos.

Al grito de emborrona, que algo queda, cabe pensar que se abre la veda a nuevas e interesantes falsedades, porque el invento barrió en audiencia y ante eso, amigo mío, no hay juramento hipocrático que se resista.

Los periodistas teníamos antes bula para dar rienda suelta a la imaginación todos los 28 de diciembre. Ahora ya no se estilan las inocentadas de esa fecha, pero no por anacrónicas, sino porque pueden publicarse cualquier otro día del año. No dejes que la verdad te estropee un buen titular, ni un buen engaño. Tiran de la audiencia mogollón.

El peinado de Yulia

24 de Febrero , 2014

La tiara tras la cárcel

El peinado de Yulia Timoshenko parece un diseño encargado a Ordenación del Territorio. Más que un peinado es una corona, un símbolo de poder, un atributo. Ni un pelo se escapa a su función iconográfica; siempre perfecto, siempre el mismo, siempre en su sitio.

Ahora, al verla de nuevo sobre la silla, dirigiéndose liberada y enardecida a la oposición, se constata mejor la fuerza de un símbolo que compite en ser emblemático con la peluca de los barristers ingleses.

El tiempo pasado en la cárcel lo ha descolocado un pelín, como si al rey destronado se le hubiese mellado la tiara contra las paredes de la celda. Tampoco ha podido conservar el dorado de sus épocas gloriosas, pero el brillo se recupera a base de camomila.

Con todo y eso, las trenzas permanecen en la coronilla y la dignidad en la testuz. No en vano Yulia se había ganado el título de Princesa del Gas, que es un reconocimiento carente del oropel regio, pero repleto de relumbrones económicos, como es fácilmente deducible.

Su lucha contra Yanukóvich explica en gran parte la historia reciente de Ucrania, la larga mano de Rusia, el gas, la energía, la primavera naranja y la plaza incendiada. Tras el bache carcelario parece que vuelven a soplar vientos favorables para Yulia y nefastos para Yanukóvich, aunque quizá para Ucrania nunca son los mejores.

En medio de sus vidas, la Rada Suprema, que ora la destituye, ora la libera, consciente de la fuerza de los vientos y de la conveniencia de ser caña que se tumba y no roble que se tronche.

Ahora invoca la sangre de los muertos y anima a que la protesta no decaiga, aunque su mitin resuene como los ecos lejanos de un déjà vu, una foto antigua que en vez de amarillear, anubla.

A poquitos

23 de Febrero , 2014

El Guernika del fondo no puede ser más chupi para la ocasión

La foto de ese verificador calvo, de apellido enrevesado, recogiendo un folio de manos de un encapuchado _ o también el vídeo que desarrolla toda la escena _, pretende pasar a la historia de España con las mismas campanillas que el abrazo de Vergara, la rendición de Granada y la jura de Santa Gadea, todo mezclado y superándolo.

Eso es lo que pretende, porque en realidad, esa imagen está más cerca de archivarse al lado de Roldán en calzones y flotador, del Dioni recolocándose la peluca y de Tony Leblanc haciendo de tonto de la estampita delante de la estación de Atocha.

Surge, eso sí, la intriga por saber cuál de los personajes representa un papel más patético, si el encapuchado que entrega el folio, o el verificador que lo recoge. Tan poco convencido está el primero de lo que hace, que prefiere pasar a la historia con un rostro de lana negra. ¿No se han preguntado nunca quién tricotará las capuchas de los etarras? Siendo como son de machotes, seguro que se las hacen ellos mismos; sí, por las tardes, asomados a un balcón y viendo pasar la gente.

El verificador toma el folio con sus dos manos y lo lee muy atento, como haría un notario en un acto tan serio: “Dos Parabellum escacharrás; cinco kilos de Goma2 arruinás por la humedá…” “Está correcto. Verifica, firma y tacha, Manuel Carracha”.

Como dice Urkullu, es un pasito. En mayo, otro, y después de verano, otros dos. En el arte de hacerse con portadas siempre fueron unos genios. Las consiguen igual con un par de casquillos que con un par de folios. Y siempre hay delante un verificador con cara de sílfide aburrida, un lector escamado, una víctima aturdida, a la que no le queda más remedio que contemplar la escena en la duda de saber si es mayor su indignación o su impotencia.

Batallas de la mili

22 de Febrero , 2014

Novatada blandita, aunque novatada

Las novatadas en los colegios mayores, o antes en el servicio militar, regresan a los titulares de prensa cuando son causa de daños, e incluso de muertes, como sucedió en Portugal hace poco. Estos días también se habla de ellas porque se recuerda que Franco las sufre en Toledo y se propone desterrarlas durante su etapa de Zaragoza.

No le acompaña el éxito porque cuarenta y cinco años después, quien les habla es testigo de ellas en la misma Zaragoza. Si no llego a víctima fue por la oportuna aparición de un teniente salvador.

A los novatos, los recién llegados del campamento, nos introducían en las taquillas de la compañía, donde cada recluta guardaba la ropa y los embutidos de casa. Entonces un veterano introduce una peseta por las ranuras de ventilación y dice: “Canta el Submarino amarillo”, como si la taquilla fuese una jukebox similar a las que había en los bares.

Si el novato ejecuta la pieza a gusto del veterano, o bien se le libera, o bien éste insiste con una nueva peseta y otra petición más complicada. Aquéllos que no están a la altura de las exigencias canoras, sufren los empellones de la soldadesca y la taquilla se mueve de un lado a otro como una coctelera. El novato que me precede cae al suelo dentro del mueble con tal escándalo que alerta al teniente y manda a parar, como Fidel. Nunca me alegré tanto de la llegada de un oficial. El infortunado sale de la taquilla con una brecha en la frente de pronóstico leve.

Las novatadas están directamente emparentadas con los ritos de iniciación de la adolescencia, todavía presentes en algunas aldeas. Su fuerza es la de los siglos que se mantienen como ley, y para desterrarlas se necesita algo más que la voluntad de un oficial. Se necesita el convencimiento general de que no van con los tiempos. Como la corrupción.