Carta a Oriol
20 de Octubre , 2014
Tirante y Placerdemivida
Señor don Oriol Junqueras:
Le escribo horas antes de que se emita un programa destinado a popularizar y dulcificar su imagen haciendo que conviva unas horas en un ambiente exótico, como es el seno de una familia de Sevilla no independentista. Periodismo extremo que le llaman.
Usted se ha prestado a la prueba, pues aunque sea más agradable verse rodeado de acólitos estelados, los de Sevilla, al fin y al cabo, también son tus semejantes, o casi. Es más, son los votos que usted necesita si algún día se decide a darle legalidad a su proyecto, porque en ellos radica y no solo en los catalanes.
Además usted es piquito de oro y tiene unas salidas bárbaras para todo lo que le puedan decir los andaluces, entre quienes habrá inoculado más independentismo que ellos a usted españolismo. Ya se decía en las antiguas catequesis católicas: Nunca discutas con un protestante, porque son más listos que tú y te envuelven. Oído lo cual, te entraban unas ganas bárbaras de charlar con uno y comprobar cuán envolventes eran.
En las últimas horas, y en las precedentes, se le ha escuchado decir a usted que hora es llegada para alcanzar la independencia y desde ella atender las necesidades de los ciudadanos. Pero, señor Junqueras, si han demostrado hasta la saciedad que no han sabido hacerlo siendo dependientes, mimados y rescatados con el paraguas cuasi inagotable del Estado y de las instituciones europeas a las que pertenece, ¿qué nuevo conejo se guarda en la chistera para lograrlo sin paraguas, ni red; sin ley que les ampare, ni prestigio internacional, ni razón, ni historia?
Convertido Mas en cadáver político, ve la puerta abierta para sustituirlo en la machaquina. Es usted tan antiguo como Tirante el Blanco detrás de Placerdemivida.










