La hora de don Tancredo

9 de Noviembre , 2015

Don Tancredo

Mañana comienza la Semana Grande en la piel de toro. Ha sido la feria más larga jamás programada. 40 años 40 de capotazos y chicuelinas para transformar el 91,09 por ciento del votos a favor del Si a la Constitución en 1978, y llevarlo al 39,54 de Junts pel Si de 2015.

No se lo esperaban. La meta era el 92 por ciento, una décima más que el apoyo constitucional, y para lograrlo llenaron la plaza de monosabios de forma y manera que ni el toro se veía. ¡España nos roba!, gritó uno mientras cargaba a paladas la bolsa del tres por ciento que habría de salir pitando a hermosos países que por su clima benigno y su baja fiscalidad llaman paraísos.

Tanto la llenó, que ya han perdido la cuenta de lo que va en la bolsa.

Pero no ha sido la única faena. Las hubo de todos los colores, con especial querencia a todo lo que oliese a desapego. Había que hacer pedagogía y explicar a los propios votantes que ese 91,09 de votos favorables a la convivencia, en realidad solo se habían emitido porque la Constitución era el caballo del Troya donde viajar agazapados para acabar con ella. Y tanto que así se hizo.

Lo malo fue que se parió un ratón y se quedaron en ese 39,54, que sumado a otros flecos solo da para hacer un ratón más grande.

España optó por el tancredismo, cuando no por el directo colaboracionismo. Mandadme lo que queráis, que yo lo amaño, les dijo un insensato de bastón y mando para que viesen hasta donde llegaba la tontería del buenismo. Y lo mandaron.

No es ni de lejos el sueño de Pujol, pero la situación está muy apurada y hay que entrar a matar. Don Tancredo, en el centro de la plaza, ya no puede prolongar su quietismo y debe bajar a la arena. Eso sucederá el martes, después de que el lunes Forcadell, La Noia de Cherta, ejecute el penúltimo volapié de la corrida, porque la estocada no le corresponde darla a ella.

El duelo que nunca fue

9 de Noviembre , 2015

PIH, visto por Dhoy

Decían los mentideros de Madrid que si el general Francisco Echagüe y Santoyo había matado en duelo a Manuel Fernández Silvestre, o que si era el general Silvestre el matador, y nunca fueron tan bien llamados los mentideros, porque no había nada de nada.

Prudencio Iglesias Hermida, a quien el lector ya conoce por pinceladas, no es hombre que deje pasar por su puerta los guiños de la fama sin invitarlos a pasar. Por ello, por su reputación de duelista, por tener una cabeza que no para de dar vueltas y porque Luis Antón del Olmet es de su misma o parecida condición, ambos dan en pergeñar otro rumor para ser publicado en El Parlamentario, el periódico que dirige el segundo y que no vende ni a su familia.

Dirán que Prudencio, francófilo declarado, se ha batido con el catedrático Vicente Gay, germanófilo de carné, y le ha dado muerte.

Añaden al embuste _ canard, se llaman entonces esas falsas noticias _, los nombres de políticos y periodistas para que hagan de padrinos y lo sueltan como quien bosteza.

Aquel día El Parlamentario vende más que de costumbre, pero a Olmet lo ponen a caer de un burro. A Prudencio, menos, porque lo creen ajeno a la patraña, que ya son ganas de ser ingenuos.

El Imparcial escribe indignado que en la prensa española no hubo precedentes de tamaña tomadura de pelo, lo cual tampoco es muy exacto, porque en todas las cazuelas cuecen habas; pero en fin, se entiende que la broma era pesada.

En otra ocasión Prudencio anuncia en letra impresa que un alemán, un tal Otto Lemmel, ha traducido una obra suya a la lengua de Goethe. No hace falta repasar todas las ediciones alemanas para jugarse la perilla a que lo soñó. El alumno de Valentín Portabales en el Instituto de Lugo nunca puso límites a la fantasía. Grande, inconmensurable Prudencio.

El granito del generalito

7 de Noviembre , 2015

La verde y la blanca

Dice el ex jemad José Julio Rodríguez que se cambia a la política porque todos los españoles debemos aportar nuestro granito de arena a esta conjunción planetaria de la segunda transición que alguien se ha sacado de la manga.

Se intuye que el suyo va a ser uno de esos granitos que te joden dentro del zapato, o el que paraliza el funcionamiento de las delicadas maquinarias de reloj, porque apenas asomadas las orejas al nuevo mundo, le ha pegado dos patadas al ordenamiento jurídico de ésas que vienen en los manuales del buen cocear.

La primera, como le recordó su ministro, es que ha comenzado a hacer política antes de cesar como militar, y la segunda, porque desaconseja aplicar la ley en Cataluña y sustituirla por la política, olvidándose de que la ley es la suprema manifestación de aquélla, y no al revés.

En todas las generaciones de quintos, esto es, cuando había mili, se repetía la historia de algún imbécil que al recibir la blanca _ la cartilla militar con la licencia _, la tiraba al suelo o la pateaba como venganza por los malos tiempos pasados haciendo de sorche, sin percatarse que todavía le faltaba un mes para dejar de ser soldado, pues nos mandaban a casa con ese tiempo de permiso, quizá para evitar precisamente esas escenas.

Si algún oficial era testigo de las patadas a la blanca, el recluta, como auténtico militar en activo, pasaba ese último mes arrestado en el talego hasta estar realmente licenciado, vulgo lili.

El ex jemad ha comenzado a patear la blanca delante del cuerpo de guardia para aplicar su nueva filosofía sobre las múltiples ventajas del saltarse la ley. Esto promete. De hecho ya lo han colocado en la lista de Zaragoza ocupando un puesto de mujer. Es una excepción, dicen. Menos mal, porque con la ley de la cremallera hay que ser muy rigurosos.

Un pionero del Real Madrid

6 de Noviembre , 2015

Prudencio en todo su esplendor

Uno de los muchachos tuercebotas a los que apasiona el fútbol en los primeros años del XX es Prudencio Iglesias Hermida, el escritor lucense más tremendista de la historia.

No tiene la cabeza dispuesta para entregar al fútbol todo lo que este deporte exige ya en sus albores, porque prepara cátedras de Geografía e Historia que nunca sacará. Pero eso no impide que Prudencio quede ligado a la historia del Club Español de Madrid, fruto de una escisión societaria del Madrid Foot-Ball Club, es decir, el primigenio Real Madrid.

Cuando se muere prematuramente en 1919, el autor de la nota necrológica en uno de los periódicos madrileños recuerda su pasado balompédico y su amistad con Fernando López Martín _ a quien llaman “el precursor de Zamora” _, y con los hermanos Giralt, los cubanos José, alias Patache, Mario y Armando, que en aquellos momentos son los ídolos de la afición capitalina, junto con otros nombres de resonancias galaicas, como Neyra o Páramo.

Patache, después de defender los colores del Club Español de Madrid, fichará por el Club Deportivo Español de Barcelona para inaugurar así la lista de jugadores que pertenecen sucesivamente a clubs de ambas ciudades.

El vallisoletano Ceferino Avecilla, dramaturgo, cronista deportivo y presidente de la Asociación Madrileña de Clubs de Foot-ball, escribe la protohistoria de este deporte en Madrid y en ella cita a los jugadores más destacados en ese momento; los Giralt, los Hermúa, los Vallarinos, los Neiras, o los Méndez, “uno de los cuales fue asesinado por un chulo representativo”. Cuando habla del malaventurado futbolista Prudencio Iglesias Hermida, añade “cuyo nombre, por fraternal, escribo bajo un leve temblor de mis dedos”. Y eso es así porque el gran Prudencio ya ha muerto a la temprana edad de 35 años.

Casi casi

5 de Noviembre , 2015

No había divorcio y se podía fumar en el Congreso

Los escolares menos partidarios de hincar codos se han llevado una gran alegría al escuchar las excusas de Pedro Sánchez para justificar su ignorancia sobre el partido político que había devuelto la figura del divorcio al ordenamiento jurídico español.

Sánchez presumió de que había sido el PSOE. Le pegaba. Pero fue la UCD; eso sí, a manos de Fernández Ordóñez, fundador y líder del PAD, que acaba integrado en el PSOE, de tal forma que él puede ser ministro de Asuntos Exteriores con González.

No pasa nada. Ya dijo Ordóñez después de aprobarse la ley que se encontraba agotado. Es decir, que a lo mejor agradece el olvido.

Pero lo que de verdad reconforta a los escolares es la excusa dada para demostrar que la pifia es totalmente razonable. Pedro tenía nueve años cuando se aprueba la ley. Eso lo explica todo. Concretamente ese día estaba de excursión con el cole en las Tablas de Daimiel y no vio el telediario.

Si le preguntan por la anterior ley, la que aprueba el proyecto de Álvaro de Albornoz en 1932, ya ni te cuento. De ahí la alegría de la grey estudiantil. Si un pretendiente a presidir el gobierno de la nación se escuda en razones de edad para solventar asuntos de desconocimiento y le sirve, ¿cómo no van a poder seguir su ejemplo ellos mismos, que solo pretenden aprobar Historia y seguir progresando adecuadamente?

_A ver, Kevin Javier; ¿en qué año tiene lugar la batalla de Las Navas de Tolosa?

_En el 2003.

_No, hombre; en 1212.

_Me va usted a perdonar, pero o mucho me equivoco, o ese año mis padres ni se conocían.

_Está bien, Kevin Javier; compruebo que a ti es difícil pillarte en blanco. Te voy a poner un cinco porque te has aproximado.

El héroe de Begonte

4 de Noviembre , 2015

Barca o maseira
(Rincón Cunqueiru)

El invierno de 1929 viene metido en aguas. Tanto que el caudal del Ladra deja varios metros por debajo su cauce e incluso amenaza con rebasar el Ponte Miraz.

Manuel Castro ha ido una mañana de diciembre a lomos de su mula por la compra de unas terneras. No tiene problemas para atravesar Ponte Miraz, pero a la vuelta las aguas han crecido y ya están por encima del camino.

No quiere quedarse a este lado de la inundación, de modo que anima a su caballería para que siga la ruta marcada. El animal obedece, pero cuando llegan a la mitad, se niega a avanzar, se asusta y recula. La maniobra es fatal para ambos, pues montura y caballero dan con sus huesos en el Ladra, que los arrastra río abajo.

Por fortuna, Manuel logra agarrarse a los arbustos de la orilla contraria, pero no puede contrarrestar la fuerza de la corriente, de modo que se queda allí, en horizontal a la superficie y con miedo a soltarse de un momento a otro.

Sus gritos de socorro son escuchados por Xosé Toirol, que tiene su casa cerca. Corre hasta el lugar y observa el panorama. Manuel está ya a bastante distancia del puente. Intenta socorrerle por tierra, pero es imposible. Si se lanza, se lo llevará el río y serán dos las víctimas de la tragedia. Le da ánimos, pero poco más.

Así transcurren cuatro horas desde la caída. La gente se arremolina para ver al náufrago desde la impotencia. A Manuel no le quedan fuerzas para seguir la lucha y entonces Xosé discurre una genialidad. Va hasta su casa y regresa de ella con una gran maseira, un dornajo de madera para la mata de los cerdos. La echa al Ladra y monta en ella convirtiéndola en una lancha con la que se deja ir hasta donde desfallece Manuel. Lo rescata entre la algarabía de los congregados e incluso lo lleva hasta su casa, aunque en grave estado. Se pide para Toirol la Cruz de Beneficencia. No sé si se la dan al héroe de Begonte.

Incumplimiento del deber

3 de Noviembre , 2015

Deberes a ocho manos

Está en marcha una campaña en contra de los deberes escolares basada en el principio de que son tan injustos como si a los trabajadores, después de su jornada laboral, se les manda a casa con tareas, que es una imagen facilona para provocar inmediatamente la solidaridad con el colectivo escolar, explotado por un sistema tiránico con fauces de Saturno.

Antes ya habíamos vivido otras iniciativas en contra de los deberes excesivos, pero ahí no hubo polémica; si son excesivos son malos, como el abuso de las carnes rojas, del sol o del tres por ciento.

En los tiempos del cuplé, cuando trataban de desasnarnos, lo terrorífico no eran los deberes, sino los castigos que se sumaban a éstos para que el tiempo libre fuese una entelequia que quizás existiese en otro mundo, pero no en aquél.

Recuerdo uno especialmente doloroso. Consistía en entregar cincuenta copias del verbo amo, amas, amare, amavi, amatum cinco minutos después del cine de las seis, y cuando creías haber cumplido la pena, te pedían otras cincuenta del rego, regis, regere, rexi, rectum a entregar cinco minutos después del cine de las ocho, con lo cual te habían chafado la posibilidad de ver Bullitt, con Steve McQueen despendolado en su Ford Mustang por las calles empinadas de San Francisco, que era lo que te molaba.

Sádico es corto adjetivo para juzgar tal proceder y aunque a veces echas de menos algo de esa disciplina para las generaciones actuales, nunca sería tan grande la añoranza como para negar la firma a una iniciativa para derogarlo.

En el caso actual es distinto, porque quienes realmente están en contra de los deberes en casa son los padres, hartos de que sus criaturas les pongan todos los días a repasar el amo, amas, amare… o lo que hoy se tercie.

Poltergeist en Santa Cilla

2 de Noviembre , 2015

El artículo de Roso de Luna

Santa Cilla do Valadouro, al igual que San Martiño de Mondoñedo, pertenece a Foz. Linda con Santa María de Bacoi, ya en Alfoz, de donde es párroco durante los primeros años del siglo XX nuestro célebre de hoy, José Martínez Calvo.

El presbítero don José, además de atender a su ministerio, da a la luz un periódico quincenal al que pone por título El Guerrillero. Su público objetivo son las parroquias mencionadas, Alfoz, O Valadouro y poco más.

No conocemos ningún ejemplar, pero dan cuenta de su existencia María Paz Teijeira y María de la Torre en A Prensa en Lugo, un libro de la Asociación da Prensa de Lugo.

Sin embargo, un número de El Guerrillero llega a manos del famoso teósofo extremeño, introductor de la obra de Helena Blavatsky en España, Mario Roso de Luna. Así lo refiere en sus comentarios sobre los Cuentos macabros de Blavatsky en el periódico La Libertad y probablemente, en Una mártir del siglo XIX, dentro de sus obras completas.

No podía imaginar don José que su reseña sobre el poltergeist sufrido en la casa de unos vecinos de San Cilla iba a llegar tan lejos y unirse para siempre a los nombres de Roso y Blavatsky.

El caso fue divulgado también en La Correspondencia Gallega por un Candia, José Candia Villares, secretario del Ayuntamiento de Foz. Lástima que faltase un año para la fundación de El Progreso. Básicamente, en ambas fuentes se narran los extraños desplazamientos de objetos y otros fenómenos de difícil explicación que afectan a esa familia y que solo desaparecen cuando la mujer devuelve un mandil que había robado. Don José, el presbítero, da una explicación ortodoxa: es el diablo jugando con ellos. Mario Roso se inclina a pensar en las excepciones a la ley de gravitación universal, pero los dos coinciden en que se combaten con buenas acciones.

Del montón

1 de Noviembre , 2015

Las burbujas, nada singulares

No sé si les pasa a ustedes, pero a menda lerenda, cada vez que escucho hablar de la singularidad catalana, me entra lo que podríamos denominar el complejo de burbuja Freixenet, todas iguales, evanescentes, contingentes y sustituibles por la sidra.

Los que no estamos inmersos en ese privilegiado grupo humano de la catalanidad somos auténticas piltrafillas de vida vulgar, como la de las marmotas; y efímera, como los efemerópteros, que no llegan a las veinticuatro horas de existencia.

El catalán, de acuerdo con los eminentes entomólogos que se dedican a clasificarnos por especies, mea agua de rosas, exhala aromas de Puig y si al caganer nos referimos, sepan que de entre las piernas no les sale lo que a todos, sino un espetec tan bueno y tan rico que la OMS no lo ha incluido en su lista de patógenos peligrosos.

Tiene lengua, bandera, cultura y tradición. Usted puede pensar que todos los pueblos del mundo disponen también de los mismos componentes, a excepción de algunas tribus que han prescindido de la bandera por aquello de ahorrar en gastos superfluos; pero es un espejismo. Los únicos que tienen todo eso son ellos, por eso son singulares. Bueno, por eso y por el espetec.

Así lo ha reconocido por ejemplo el ilustre politólogo don Pablo Iglesias, que tras entrevistarse con el presidente Rajoy, nos ha pegado una patada en el cielo del paladar al resto de españoles diciendo que estos señores, no solo son mucho más guapos, singulares, listos y con bandera, sino que tampoco les afectan las mismas leyes, ya que ellos pueden decidir si se quedan con la tierra de todos mientras nosotros, pobres gilipollas, debemos aplaudir con las orejas, una de las pocas singularidades que se nos concede en esta trapisonda de indocumentados, mercachifles y robaperas.

El obispo de largos dedos

31 de Octubre , 2015

La salomónica tumba del obispo Alonso Suárez

Antes de bajar a la tumba, el obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce pasa siete años de su vida en Mondoñedo y Lugo, y veinte en Jaén. También está otros 491 años sin hacerlo, encerrado en una cajonera desde 1520, por la falta de acuerdo sobre el lugar que debería ocupar dentro de la catedral jienense. La familia, que si dentro de la capilla del Santo Rostro; el cabildo, que si fuera.

Tal día como mañana, un caballero de etiqueta que representa a la familia de Alonso, con notario y criado que lleva bajo el brazo un haz de velas, entra en la catedral de Jaén al caer la tarde de esos 491 primeros de noviembre. Las velas simbolizan una ofrenda de cera, aceite y un borrego. Si el deán de la catedral la acepta, el obispo será enterrado; si no, seguirá en la cajonera.

En 1881, La Correspondencia de España informa que se ha celebrado la ceremonia y que el cabildo de Lugo la ha rechazado una vez más. A todas luces parece una errata de imprenta, pero no deja de ser ilustrativa, porque del obispo _ llamado insepulto por razones obvias, y constructor, por la cantidad de obras que emprende _, se dice que adquiere riquezas y conocimiento durante su temporada en Lugo, y que la clave de todas ellas es, nada menos, que el hallazgo de la mesa de Salomón.

Por fin, en el 2011 hay acuerdo. Media tumba del hombre estará dentro de la capilla y media, fuera. Una verja marca la frontera.

Observe el lector que la solución dada al pleito está inspirada en los principios salomónicos. Ni para ti, ni para mí, sino a pachas.

Amén de ser salomonólogo, el obispo padece el síndrome de Marfan, aumento extraordinario de la longitud de los miembros, y su sobrino Alonso inicia la saga de los Suárez de Lugo. Su lugar en la Cuerda está bien ganado.