Archivo de Julio, 2021

Fernando Escobar, vender 38 cuadros de tacada

Miércoles, 14 de Julio, 2021

Nace en Lugo el año 1936 y desde niño es alumno de Luis Novo Varela

PABLO ESCOBAR MAESTRO y su mujer, la salmantina Margarita Ochotorena son vecinos de Lugo durante más de dos décadas, entre 1920 y 1950. Él es de Añoza de Campos, en Palencia, y de profesión ingeniero. Llega a Lugo como jefe provincial de Industria, un cargo más técnico que político en aquellos momentos, y aquí se queda hasta su jubilación, bien entrada la posguerra.

En las navidades del primer año del conflicto tienen a Fernando Escobar Ochotorena (Lugo, 1936), que comienza el bachillerato en la ciudad y despierta en ella a su vocación como pintor. Como el padre tiene tierras de labor en Boadilla de Rioseco, los veranos dejan Lugo y los pasan en Castilla.

Muy joven acude a la academia que ha abierto Luis Novo Varela, el pintor de los verdes, a su regreso de América, y son tan evidentes sus progresos que a la familia le gustaría dejar a Fernando en manos de Novo, pero eso plantea dificultades insalvables.

De cualquier forma, el niño se lleva el verdor y la humedad gallegos al secano de la estepa palentina y será una constante en su pintura. También otros recuerdos de la ciudad, como el pasillo infinitamente largo de su casa, donde él, en un extremo, no escucha a su madre decir el rosario en el otro. O el día en que se compra su primer helado… que no puede saborear porque se lo roban unos pillastres mayores que él.

También en Lugo surge su primer cuadro a los siete años. Es un paisaje holandés con molino en una caja de puros.

Ya en Palencia va a los Maristas por el día y a la Escuela de Artes y Oficios Artísticos, por la noche, para desembocar en la academia madrileña de San Fernando el año 1956, estudios que continúa en el Círculo de Bellas Artes.

En la capital vive con Santiago Amón, con el que comparte lo que él llama “un piso bohemio” de la calle de la Luna, pagado por doña Margarita Ochotorena. Es Amón quien lo define como “un gallego puesto a secar al sol de Castilla”.

En esa época le gusta observar los pies de los madrileños desde un terraza de una cafetería. “Hasta tal punto que empecé a categorizar por profesiones cada clase de pisada y calzado. Este es sastre, aquel frutero, etc. El gesto es el espejo del alma”.

Más adelante, en 1958, viaja a Berna, donde conoce al marchante suizo, Max Peffaf, que le organiza una exposición donde vende 38 cuadros la mañana en que se inaugura. Después vienen otras en Suiza, Francia, Alemania, Italia y Holanda. En esos años restaura muebles barrocos hasta que en 1964 regresa a Palencia, de donde ya no se mueve. “Nazco en Lugo y muero en Palencia”, dice aún en vida, para remarcar su apego a la ciudad, donde dará clases en la Universidad Popular.

Asimismo funda varios grupos de pintura, el primero de la historia en Palencia, el Zaguán, el Mazarrón y el Muriel. Viaja con su hijo al Machu Pichu, milita en el ecologismo y es candidato al Senado, aunque “desde que los ecologistas se convirtieron en comunistas, me he separado también de los verdes. No he estado en mi vida ligado a nada y a nadie. Solo a mi trabajo”.

Realiza murales desde que Vela Zanetti rechaza un encargo debido a su edad y lo señala a él como posible autor. A ese siguen docenas de ellos, pues se siente a gusto en los grandes formatos y el mural lo es.

En 2019 le encargan el cartel de la Semana Santa palentina y en 2016 le dedican una calle en Palencia. Entonces dice. “A mis ochenta años sigo fumando y soplando”, lo cual certifica su buena salud.

Lejos de La Habana

Miércoles, 14 de Julio, 2021

Revolucionarios a distancia

Me extraña leer que las tiendas de Cuba estén desabastecidas. Hace treinta años, cuando recorro la isla de punta a cabo en misión oficial, ya lo estaban para mostrar impúdicas la desnudez de sus anaqueles como si lo que estuviese a la venta fuese la propia estantería.

Ha pasado todo ese tiempo y nada ha cambiado, salvo la acumulación de pobreza, escasez y dictadura. Nuestra impúdica televisión nacional tiene el cuajo de colar en el Telediario los gritos de un desarrapado que clama prometiéndoles a sus compatriotas que nunca jamás volverá a la isla el capitalismo.

¿Qué sabrá él de capitalismo? ¿Qué pensará él que es España, Alemania, Japón o Estados Unidos, en comparación de lo que es Cuba? Detrás de esa imagen puede encontrarse un carnet del Partido Comunista Cubano, o simplemente cien pesos hábilmente deslizados hacia su bolsillo en cualquiera de las comisarías políticas del barrio. Vaya y grite a las cámaras que no queremos capitalismo.

La mayoría del pueblo cubano ya no ha vivido antes de la revolución y si alguno queda que la hizo pensando que los resultados iban a ser los actuales, es porque lo ampara pertenecer a la nomenklatura, un eufemismo como otro cualquiera para definir a los pequeños explotadores.

El sueño se acabó hace muchos años y la historia ya tiene todos los elementos para juzgar a Castro, pero se duda mucho que lo absuelva, porque a la revolución no le basta ser el tránsito de una miseria a otra, de unos dictadores a otros, de una injusticia a una mayor.

Quienes no la padecen por vivir fuera de la isla y elevan su voz para que el castrismo se eternice, o quienes van a tomar mojitos en La Bodeguita del Medio como expresión máxima de su izquierdismo y regresan imbuidos de revolución alcohólica, deberían pensar en ello después de cada trago o bocado.

Federico Mediante,autor de cien novelas, actor, explicador de películas…

Martes, 13 de Julio, 2021

De ideología anarquista pasa la guerra en Ribadeo, donde su hermano regenta el Bar Mediante

PARA LOS QUE sientan la tentación de considerarlo más asturiano que gallego, Federico

Mediante Noceda (Castropol, 1887), deja escrito en la revista cubana Eco de Galicia un artículo que titula “¡Madre Galicia!” y que remata así: “Alguien me hablaba una vez del honor. (…) Yo tengo aún un poquito: ¡El honor de haber nacido gallego!”.

Mediados los cuarenta, José Altabella lo presenta a sus lectores como el más popular autor español de novelas del Oeste, policíacas o de aventuras. Esas novelas de kiosco le han valido el título de “Salgari español”. En ese momento, 1946, ha publicado más de cien títulos con su nombre o con sus seudónimos habituales de Fred Baxter, Boris King, H. A. Waytorn o King Drake, entre otros. A la puerta de su casa madrileña hay un rótulo: “Mediante novelista”. No hay duda.

Su historia no infantil comienza en 1901, cuando con 14 años cruza el charco para hacer por la vida en Argentina como camarero, mayordomo, maestro de párvulos, prisionero de los moros y marino mercante. Lo de los moros lo dice Altabella, porque en ese momento es políticamente correcto.

De Buenos Aires llega con un circo a Mercedes, cien km al oeste, y allí conoce a Horentina Acosta Waytorn, catorce años menor que él y con la que se casa. De ella toma el apellido para uno de sus seudónimos.

Hay que avanzar a uña de caballo porque Mediante no está quieto ni un día de sus 63 años de existencia: funda y dirige periódicos, es actor, locutor de cine mudo _ explicador, se llamaba _, novelista, poeta, dramaturgo, vate, conferenciante y cazador de tigres. “Viví muchos años de la caza de tigres”, dice Federico, aunque como esto sucede en La Pampa, a nuestro léxico le aviene mejor hablar de pumas, ocelotes o panteras yaguaretés.

Desde 1929, ya de regreso, escribe en El Regional de Lugo sus aventuras a orillas del Pilcomayo. Durante la época del cine mudo ejerce como acomodador y explicador de películas. Es el hombre que mediante su voz y objetos que le ayuden a producir sonidos, transmite al espectador su interpretación de lo que ocurre en la pantalla. Es decir, el público entiende la película mediante Mediante.

La guerra lo sorprende en Galicia. Es colaborador de Las Riberas del Eo y divulga el ideario anarquista, que es el suyo y el de su colega Eduardo Guzman (Edward Goodman). Él se refugia en Ribadeo, donde su hermano regenta el Bar Mediante. Allí una mujer sin recursos le pide que se haga cargo de una hija, María Concepción Loredo Peña, como así ocurre.

Puebla Pumariño firma un certificado que le sirve para librarse de posibles depuraciones. En 1946 es taquillero de un cine madrileño, rotula las carteleras, escribe la serie de cuentos infantiles El Yacaré y ha publicado Tratado de filosofía práctica: Optimismo, escrito en diez días, aunque él se siente continuador de Verne, Salgari y Thomas Mayne-Reid.

De sus colegas españoles destaca a Ciro Bayo, a Mister Arago, Jesús de Aragón y al Coronel Ignotus. Y de los contemporáneos le gusta el clásico Zane Grey, aunque habla de muchos, entre ellos Edgar Rice Burroughs, el padre de Tarzán.

Escribe de noche, después de su horario en el cine, y a gran velocidad, de 25 a 30 folios diarios.

Su tabaquismo en pipa le causa un cáncer de garganta que acaba con él en 1950. Su mujer Horentina regresa a Argentina con Concepción. Ella morirá cuarenta años después, y la hija, en 2015. En el tintero queda mucha vida por contar de Mediante Noceda.

Superman

Martes, 13 de Julio, 2021

Capaz de todo

A la vista de la situación en Cuba no nos podemos quejar, pero la alarma es mayúscula porque hay personas que al tiempo de manejar nuestra barca, al modo de Remedios Amaya, suspiran por dotarnos de un régimen similar, un paraíso bolivariano – comunista – cubano tan igualitario que todos seamos presos de la misma cárcel, sin que nadie, ni nuestros votos, se lo hayamos pedido jamás.

Coquetea Sánchez constantemente con guiños al cambio de régimen como si dudase en ponerse una corbata u otra, con una frivolidad a prueba de un campeón de la estulticia, con una inconsciencia de un universitario asambleario y con una prepotencia de un infante recién salido de una proyección de Superman, creyéndose el hombre de acero, capaz de hacer y deshacer a su antojo porque el apoyo de lo peor de cada casa lo han hecho presidente a cambio de un plato de cinco lentejas, también llamadas ministerios y otras dádivas sin cuento.

Ni deshacerse puede de ministros que hacen crecer el antisanchismo con solo citar sus apellidos, Castells, Garzón, Montero, Belarra… y por el contrario juega a hacerse simpático ante un cambio de Constitución, de fronteras, de régimen.

Por supuesto, de Cuba no ha dicho ni mu, pero tampoco engaña a nadie. Camina desnudo por los pasillos de Europa haciéndose el encontradizo con Biden para después echarle las culpas a Redondo y a Laya, que tienen delito, pero no tanto como el suyo.

Dicen los analistas más certeros _ Almeida, entre ellos _, que Sánchez se ha hecho una moción de censura para seguir vivo, pero vista con detalle la maniobra, da miedo pensar en la posibilidad de que la moción se la hayan hecho sus socios de Gobierno, que han superado la purga sin nadie lesionado y les han quitado de enfrente gente molesta como Calvo, Redondo y algún otro.

La amenaza de Andrómena

Lunes, 12 de Julio, 2021

El asesor, ¿nace o se hace?

Con esto del revolcón ministerial estaba pensando yo, mira tú qué tontería, en la cantidad de asesores que dejarán de serlo, en aquellos a los que les ha tocado la lotería y en los que pasaron el sábado sin frío ni calor, en plena canícula.

Los asesores del Gobierno no tienen rostro. Son un número que crece a un ritmo constante e imparable sin que separamos por qué ni para qué. Bueno, sí se sabe.

Si se repasan las noticias que hablan de ellos veremos que fueron 452 hace dos años, suben a 656 meses después, y de estos, a 730, 777, 1.200. De repente hay una bajada, pero enseguida vuelven a esponjarse para marcar constantemente récords europeos, mundiales o intergalácticos, porque con estos y sus confluencias planetarias nunca se sabe dónde poner el listón.

Ser asesor de Sánchez se está poniendo más fácil que tener un bono-bus. Es una manera como otra cualquier de amarrar unos miles de votos, porque a ver qué familia es la guapa que tira por la borda ese presupuesto de 24 millones y medio de euros al mes (mayo), con un aumento de 3,5 millones respecto al mes anterior (abril).

Los asesores, ya decimos, son como la amenaza de Andrómeda; sin rostro, sin nombre e invadiéndolo todo. Se supone que su oficio es asesorar, pero ¿qué hace un asesor cuando se levanta por la mañana? Mi asesora era mi madre: Lleva el comando, que refresca. Cierra el cuello, que por ahí entran las fiebres. Al salir del cole, directito para casa, y cosas así por las que no cobraba un duro, ¿pero y estos?

_ Si hay una alarma aérea, suspenda la rueda de prensa.

Mañana y pasado los nuevos ministros los dedicarán a nombrar asesores de primer nivel; estos, a los de segundo y así sucesivamente hasta que necesiten subir los impuestos porque no les llega. La ruina cuesta.

Juan Touzón, presidente del A. de Madrid, de la Española y seleccionador

Lunes, 12 de Julio, 2021

El abogado de Folgoso do Courel también ocupó cargos directivos en el Banco de Vizcaya

EN TODAS SUS biografías Juan Touzón Jurjo (Folgoso do Courel, 1898) figura como madrileño y por ese motivo pocas personas saben que la provincia de Lugo ha sido patria de un presidente del Atlético de Madrid, de la Real Federación Española de Fútbol e incluso, de un seleccionador nacional, todos esos cargos reunidos en una misma persona, Juanito Touzón, que también dirige los destinos del Banco de Vizcaya y es miembro de honor de la Asociación de la Prensa de Madrid.

Cierto que desde muy niño reside en Madrid, donde cada vez establece una mayor relación con el club que nace como una delegación del Athlétic de Bilbao, quizás por su carrera dentro del citado Banco de Vizcaya.

Touzón es uno de los protagonistas de la fusión con el Aviación Nacional de la que nace el Club Atlético Aviación y finalmente el Club Atlético de Madrid, que preside desde ese mismo año 1946. Asimismo toma parte activa en la compra del Estadio Metropolitano y su posterior rehabilitación tras la guerra.

De su época data la denominación y el escudo que hoy identifican al actual campeón de Liga, y en ese año se crea también la sección de balonmano que tantos éxitos deportivos consigue para el club.

Año y medio después, es sustituido por Cesáreo Galíndez, pero él mantiene su contacto con el mundo del fútbol ocupando diversos cargos dentro de la Federación Española, que llega a presidir en marzo de 1954

Siendo vicepresidente de este organismo _abril de 1952 _, realiza un viaje a Galicia para materializar una ayuda de Federación al fútbol modesto de Vigo, la primera que se acuerda, y Touzón declara que se siente muy orgulloso de la iniciativa como gallego que es, “pues nací en Lugo”.

No obstante, la declaración queda en el aire, sin que se modifique su condición de madrileño. En una ocasión posterior, también en Galicia, Juanito Touzón, como era conocido, abunda en datos y señala que su patria chica es O Courel.

Touzón acude con mucha frecuencia a Lugo, por motivos de salud, y a Monforte de Lemos, donde sus familiares, los Rodríguez Otero Touzón, tienen una casa a orillas del Cabe. Una de sus sobrinas, María Jesús Rodríguez, pasa largas temporadas en Madrid con el matrimonio que Juan forma con Manuela Clares de Arza, que lo sobrevivirá.

En 1955 se da la curiosa circunstancia _ creemos que única en la historia _, de que el presidente de la Federación actúa también como seleccionador nacional en una extraña fórmula colegiada al coincidir tres personas en dicho cargo. Los otros dos son José Luis del Valle Iturriaga y Emilio Jiménez Millas.

Dirigen un solo partido, el que se celebra en Ginebra el 19 de junio de 1955 contra Suiza, y en el que España gana 0-3, por lo que Touzón luce un 100 por cien de victorias en su palmarés, corto pero rotundo. Los autores de los goles son Collar, Arieta y Maguregui. Al final del encuentro, la delegación española recibe un homenaje por parte de la suiza en el Hotel Beau Rivage, que es agradecido por parte de Touzón. Al presidente español se le concede en ese acto la banda dorada, una condecoración suiza con la que se reconoce a los prohombres del fútbol internacional.

La fórmula de dos o tres seleccionadores nacionales se repite en otras ocasiones.

En 1956, nombra a José Páramo Fernández, tesorero de la Federación Gallega. Páramo había presidido la Gimnástica Lucense, aunque en aquellos momentos ya había desaparecido.

Fallece en Madrid el 13 de agosto de 1972.

Francisco Fraga, el impulso moderno de la Semana Santa de Viveiro

Domingo, 11 de Julio, 2021

El sacerdote es denunciado a las autoridades de la República por sus encendidas homilías contra el Gobierno

LA HISTORIA DE la Semana Santa de Viveiro no se puede escribir sin la mención a los franciscanos y dominicos del siglo XIII, pero tampoco sin citar la intervención de Francisco Fraga Fernández (Viveiro, 1889), en el XX.

Fue este sacerdote quien el año 1944 favorece la fundación de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Piedad, impulsada por comerciantes e industriales de la ciudad, que viene a unirse a las históricas Venerable Orden Tercera Franciscana e Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Rosario.

Luego llegarán nuevas hermandades, del Prendimiento, de las Siete Palabras y de la Santa Cruz, y la celebración alcanza el prestigio con el que hoy se la distingue.

Nada más abandonar el seminario de Lugo se le devuelven las 1.500 pesetas que deposita para redimirse del servicio militar activo y es nombrado capellán de la Juventud Católica, comenzando una carrera que no lo va a mover de Viveiro en los sesenta años que le quedan de vida.

También recién ordenado diácono comienza a dar clases en el Colegio Insigne de la Natividad de Nuestra Señora. Ramón Canosa, Leal Insua y Enrique Chao Espina son tres de sus alumnos de lengua, tanto latina como castellana. Llegará a ser rector de aquella institución por la que pasaron ilustres paisanos suyos, como Luis Trelles, Pastor Díaz o Castro Bolaño.

En el 1921 queda vacante la Capellanía coadjutorial de Sta. María por haber sido nombrado maestro de la Escuela Aguirre de Landrove, Vicente García Hermida, y se piensa en él para sustituirlo.

Sus homilías pronto alcanzan fama por la claridad con la que se expresa el orador sagrado y cuando llegue la República, llegarán también los intentos de censura. Curioso, ¿no? Las denuncias contra el cura desafecto se trasladan hasta el ministro de la Gobernación, el coruñés Santiago Casares Quiroga, y el obispado de Mondoñedo se ve obligado a remitir un expediente de defensa.

Como dice su alumno y rendido admirador, el citado Chao Espina, “veritas odium paret”, o sea, la verdad crea enemigos.

Después de la guerra vendrá su labor en pro de la Semana Santa, y en 1954, cuando se encarga de la parroquia de San Francisco en propiedad, Viveiro quiere agradecérselo con un homenaje en el que tomará parte el orfeón de la Empresa Nacional Bazán, el beneficiado de la catedral de Lugo, José Ferro Martínez y el general auditor de la Armada, Jesús de Cora y Lira, llegado de Madrid al efecto.

El orfeón, de 140 voces y orquesta, actúa después de un almuerzo que se celebra en Covas. Nuevos reconocimientos tienen lugar en 1962, cuando festeje sus bodas de oro sacerdotales, y en 1966, al cumplirse el medio siglo de la sección de la Adoración Nocturna por él creada.

En una semblanza que firma Chao Espina en la revista Finisterre, lo compara a Unamuno en cuanto a su desbordante actividad y lo describe, a sus 57 años, como “un mocetón alto y robusto”

Otro momento recordado de la vida de Francisco Fraga es la reunión en la que se discute la realización de un himno para el Congreso Eucarístico Comarcal de Viveiro en el año 1961. Es él quien toma la palabra para determinar que:

_ No veo ningún problema. Como poetisa tenemos a la esposa del señor alcalde y como músico, al director de la Banda Municipal.

Naturalmente se refiere a Luz Pozo Garza, casada entonces con Francisco Vázquez Ramudo, regidor de Viveiro, y a Antonio Amigo, que efectivamente serán sus autores. Ambos se lo dedican a su inspirador, Francisco Fraga.

José Pérez, el Gordo de Navidad del año 1925

Domingo, 11 de Julio, 2021

El mozo de cuerda lucense reparte varios millones entre sus conocidos y se queda con un pico

LOS QUINCE MINUTOS de gloria que según las estimaciones de Andy Warhol estaban reservados para José Pérez González (Lugo, 1883), transcurren entre las doce horas y las dos del mediodía del 22 de diciembre de 1925, momento del tradicional Sorteo de Lotería de Navidad, el gordo que se reparte en España desde 1812.

En realidad disfrutó de algunos más porque todos los periódicos de esa tarde y los del día siguiente se encargan de reproducir su rostro y de contar su historia, porque José había repartido por Madrid ocho vigésimos del 11.519, premiado con quince millones de pesetas, esto es, el gordo de 1925.

A eso de las doce los reporteros de Madrid ya saben que los loteros Juana Llopis y su marido Manuel Sáenz Rodríguez, de la Plaza del Ángel, han vendido el 11.519 y se lanzan en su búsqueda. La administración nº 39 está cerrada, quizá porque ese día no hay quien compre lotería. Pero averiguan que su domicilio particular está en la calle de Atocha, 35. Nuevo fiasco. No hay nadie en casa.

El corro de periodistas vuelve a la Plaza del Ángel y allí ya se sabe en los comercios de los alrededores que el mozo de cuerda número 405, establecido entre ese lugar y la plaza de Santa Ana, tiene ocho vigésimos, así llamados entonces porque el número se divide en veinte partes. El mozo, nuestro hombre de Lugo, lleva años abonado a ese número y su fidelidad se ha visto por fin recompensada.

Lo buscan en una taberna de la calle de las Urosas, donde refresca el gaznate, pero no está. Vive en la calle Primavera, pero allí solo se encuentran su mujer, Ramona García y sus tres hijos; Carmen, de trece años; Vicente, de ocho y Manolito, de dos. Ramona no sabe si les ha tocado algo.

Cuando por fin los plumillas hablan con José les llama la atención la pasmosa tranquilidad con la que les responde, en contraste con una castañera de la plaza, que ya no sabe cómo exteriorizar su alegría y se dedica a tirar las castañas al aire para que la chiquillería las recoja felices y contentos.

Muy al contrario, José, que transporta muebles, o lo que sea, a sus espaldas, ya ha hecho esta mañana siete servicios y cuando le dan la noticia de su suerte, lleva un armario de luna a su destino, y claro, no deja el trabajo a medias. “¡Es usted rico y sigue llevando un armario!”, le dice un caballero. “¡Y tanto! Si lo hubiera cobrado, lo iba a llevar quien lo compró, pero…”

Por las manos de José ha pasado casi la mitad del gordo, pero él ha revendido o regalado una buena cantidad. Dos vigésimos a unos anticuarios del Prado; otro, a un afinador de pianos; otro, al sereno de la Gran Vía _ ¿de Lugo también? _, uno más a otro anticuario de la calle del León y también a la viuda de Llamazares, a la propia lotera Llopis y a más gente en otras participaciones menores.

Un compañero de oficio, Saturnino, no quiso comprarle ni una peseta y ahora se lamenta.

El dinero no le sobra, por supuesto, pero su gran preocupación es su último hijo, Manolito, que sufre una pulmonía muy pegajosa.

José solo se ha quedado con once pesetas del gordo, lo cual le va a proporcionar un pellizco de 82.500, pero nada comparable a los cinco millones que reparte.

Ha decido que mañana no trabajará, pero lo seguirá haciendo el resto de sus días. Quizá le dé para montar un pequeño negocio y dejar la cuerda. “Si es así, no pienso comprarme ni un reloj”. Por qué esa precisión, le preguntan los informadores. Y en su respuesta descubren que es un hombre de humor: “Para no tener cerca ni una cuerda”.

De aquí a la eternidad

Domingo, 11 de Julio, 2021

De Calvo a Calviño

Coincido con Sánchez en mucho más de lo que nunca habría supuesto. Los dos pensamos que los ministros defenestrados caen por razones de combustión a causa de temperatura adiabática de llama. Ayer ha vaciado los ceniceros ministeriales donde ya no cabía una colilla más. La unidad de quemados había ocupado la sala de Urología y el Materno-Infantil, mientras los nuevos tienen por delante un cenicero limpio donde poder acumular sus chiribitas durante algún tiempo. Tampoco de aquí a la eternidad, porque esto pasa zumbando y a las primeras de cambio estamos con urnas otra vez.

También coincido con las ganas que le habrán quedado de fulminar, como poco, al ochenta por ciento de los cinco ministros asociados. En total, medio Gobierno, más Redondo. Pero al no poder remodelar como Dios manda, el hombre vive en precario y debe conformarse con guillotinar a los suyos.

Entre las discrepancias más sobresalientes destaca el nombre de Marlaska, un hombre que ha hecho lo imposible por disimular que es ministro del Interior y se le premia con la continuidad. O son muchos los secretos que atesora, o no encontró sustituto.

Garzón, ya decimos, no es un ministro, es una cuota, que es lo que les gusta a estos paniaguados para que no se les toquen los privilegios. La cuota de las mujeres, la de Izquierda Unida, la de Cataluña y la del País Vasco. Por cierto, la cuota de los hombres ha sido vilmente masacrada, ¿o es que ya solo cuenta para ellas?

De los que se van siempre guardaremos un recuerdo muy especial de Pedro Duque. Sí, hombre, lo tiene usted que conocer porque antes de ser ministro salía mucho en los papeles; después ya no. De Laya también habrá muchos recuerdos. Malos, pero muchos. Lo del Polisario es imborrable, lo mismo que lo de Ábalos y la bolivariana, hitos señeros de una España que muere y de otra que bosteza.

El descanso del guerrero

Sábado, 10 de Julio, 2021

No seamos crueles

No solo sus amigos del Gobierno bicéfalo, sino también los de su partido igualmente bicéfalo, dan por amortizado a Garzón. Amortiguado, cabría decir dados los golpes bajos propiciados a diversos sectores productivos españoles _ turístico, agrícola, ganadero… _, que jalonan su trayectoria ministerial.

Ahora que se ha llegado a tan brillante conclusión, ahora que se reconoce el Ministerio de Consumo como una patochada inservible, ahora que un chuletón al punto se presenta como imbatible, parece oportuno ir mirando lo de Sánchez, porque ha sido él quien crea el Ministerio, quien lo nombra ministro, quien incorpora el descenso del consumo cárnico a su pomposa Agenda 2050 y quien finalmente se rinde ante el chuletón, todo en uno y sin enrojecimiento de sus carrillos tortuosos.

¿Está amortizado Sánchez? En términos puramente económicos, tendría que trabajar varias vidas para lograrlo, pero como no pretendemos que nos acusen de esclavistas, vamos a pensar que sí, que no debemos ser tan negreros como para mantenerlo atado a la pata de la mesa de la Moncloa, a él que tanto le gusta volar cual falcon peregrino de aquí para allá.

Sería una crueldad sin límites pretender mantenerlo por más tiempo bajo la pesada y triple carga de yelmo, égida y lanza. La tierra es del viento y a él le aguarda un fascinante futuro como supervisor de nubes. Detengamos ese clamor popular que pretende entronizarlo para siempre, desactivemos ese proyecto de ley de Seguridad Nacional que le daría poderes hasta para expropiarnos el oro de la boca. Dejemos que disfrute de su bien merecido descanso, sin verse diariamente criticado porque coma o deje de comer carne a la parrilla.

Pobre hombre. Ni un día sin un fuego que extinguir, sin una barbacoa que apagar.