La incorrección

8 de Enero , 2018

Empleo y universidad, la obsesión de Fernando

Vamos a ver. El chiste es malo y prescindible, como otros muchos que a diario nos cruzamos para burla y escarnio tanto de homosexuales, como de gallegos, de mujeres, de curas, de políticos, de los de Lepe o de catalanes. Es la forma humana de ser. Burlarse de los demás sin saber que somos nosotros mismos.

El chiste lo dice Fernando Jáuregui por la radio para referirse a la cabalgata de Vallecas, en donde, por aquello de la presencia de la drag queen y de los seguidores que en potencia arrastró, “nadie se agachaba a recoger caramelos”.

Me imagino que a estas alturas _ e incluso mucho antes, nada más ser pronunciada la tontería _, Fernando se habrá arrepentido cien mil veces de haberla pronunciado. No solo porque tiene poca gracia, sino porque le ha caído la del pulpo. Y no un pulpo cualquiera, sino todos los de la feria de San Froilán entera.

Por supuesto, se trata de una aplicación rigurosa de la ley de lo políticamente correcto interpretada por los nuevos canonistas, aquéllos que se rasgan las vestiduras de acuerdo con el pie del que cojee el colectivo que reciba la burla. Los homosexuales son intocables, pero a los curas se les puede hacer de todo, especialmente los tridentinos.

A los magistrados del Tribunal Supremo se les puede enviar un camión para que los atropelle uno a uno sin que nadie se rasgue ni los calzoncillos. Incluso detrás del que mata a un señor por llevar tirantes rojigualda surge una caterva de paniaguados que lo exaltan y lo llevan a otras banderas para exhibición pública.

Y no se crean ustedes que son pocos. Aquí tenemos un partido liderado por un señor que en su día reconoció sentir asco por pronunciar la palabra España. Claro que está a punto de desaparecer en la irrelevancia.

De modo que lo políticamente correcto por estas tierras es una cosa muy rara.

Epifanía enfariñada

7 de Enero , 2018

Hubo de todo

Que no les engañen. En la mayoría de las ciudades los Reyes Magos desfilaron tranquilamente con sus capas de armiño, sus turbantes de Albal y sus betunes en la cara allí donde algún concejal se empeñó en hacer él de Baltasar. Lo de toda la vida.

Pero en efecto, hubo lugares donde confundieron la fiesta de los niños con un cursillo acelerado de adoctrinamiento político, o con un acto de propaganda a favor del diformismo sexual entre humanos, que siendo loable en ámbitos adecuados, en una cabalgata resulta tan estrafalario como promocionar el Resurrection Fest entre los cartujos.

Se aprovecharon carrozas de desfiles anteriores, lo cual está muy bien porque tampoco hay necesidad de cambiar de coche cada año, y se vendieron roscones como para festonear España con un tubo de masa dulce. Pero lo que va a distinguir a estos Reyes de 2018 será el comportamiento de un cantante llamado Chiquetete, que en apenas dos minutos de actuación demostró bien a las claras que es el más chiquetete del orbe mundial.

Ya sea por los polvos de la madre Celestina, ya sea por los del padre Cucharón, el caso fue que a este individuo, invitado a ponerse en la piel del rey Melchor para los niños del colegio de las Hermanas de la Cruz de Carmona (Sevilla), le sobrevino el extraordinario impulso de despojarse de las barbas y la corona para decir a los presentes que él no era mago ni rey, sino Chiquetete.

Tan espeluznante revelación produjo las lógicas reacciones de asombro, no porque bajo la identidad del rey se escondiese el cantante, sino por el deficiente control ejercido por las autoridades aduaneras, que permiten la libre circulación de sustancias estupefacientes a través de las múltiples fronteras que estos personajes han tenido que cruzar desde sus aposentos. ¡Y bajo identidades falsas!

Feliz regreso.

Los chivatos eran los profes

6 de Enero , 2018

_Una sugerencia, profe. ¿Podríamos tratar hoy el bonito tema “Cómo robar a mamá y hacer que parezca cosa del vecino”?

Recuerdo una madrugada pasada a pelo en el patio de un cuartel militar. Éramos dos centenares de reclutas en paños menores, expuestos en formación durante unas horas al frío del cierzo zaragozano.

En el barracón alguien había gastado una broma al imaginaria y el teniente de guardia quería averiguar quién había sido.

“Si no aparece el responsable, castigaré a toda la compañía”, dijo el oficial. Y no apareció. Jamás lo habíamos hablado, pero era una ley no escrita que condenaba al chivato y nos convertía en un solo cuerpo frente a los castigos. Otra cosa era que al bromista se le hiciese el vacío por jugar con nuestro sueño y nuestra carne de gallina.

En el colegio funcionaba una ley similar, aunque ahí siempre hubo de todo.

Lo que nunca había visto es que un colectivo de profesores acusados de un delito echasen las culpas a los alumnos, a los niños que supuestamente ellos tratan de educar. Es tan obsceno que reduce su pecado inicial a una anécdota.

No, usted no incitó al odio, no insultó a los hijos de los guardias civiles, no interpretó a su gusto la ley y la verdad. Fueron los niños. Lo que usted hizo fue ser un chivato de mierda al que deberían alejar de cualquier institución que tuviese la más mínima relación con la enseñanza, porque de su influencia solo se puede esperar el deshonor y el egoísmo.

Basta con imaginar cuando el día de mañana uno de estos alumnos recuerde el curso 2017-18 en una tertulia de bar y diga a sus amigos:

_Ese año investigaron a nuestros profes por incitación al odio y amenazas, pero salieron muy bien parados porque ellos nos echaron la culpa a nosotros.

_ ¡Jo! ¡Qué machotes!

_ Y tanto. En junio hubo suspenso general en Ética y Filosofía.

Purgantes y lágrimas

5 de Enero , 2018

Llorar tanto no puede ser bueno

Yo pecador me confieso de haber visto Operación Triunfo mientras no empezaba una serie de crímenes, que es lo que me gusta desde hace ya unas cuantas temporadas. Ya sé que ahora puedes programar la tele y ver lo que quieras cuando quieras, pero me da pereza y sigo el método tradicional.

El caso es que me empapé de sus ensayos, de sus bromas y de su constante gorjeo, de lo cual obtuve la opinión fundada de que forman una pandilla de buenas intenciones, educada y dotada, en su mayoría, de una notable predisposición para el canto.

Ahora bien, por lo que pueda valer el post de un outsider de los reality _ toma barbarismos en cadena _, he de decir que lloran, aplauden y se abrazan con una frecuencia malsana, pues toda esa exhibición de sentimientos, ya sean desgarradores o cariñosos, no puede ser buena para el corazón, ni para el cerebro.

He podido deducir que un concursante de OT alcanza una velocidad media de seis abrazos a la hora, con cadencias puntuales de tres lloreras los días normales y cuatro, los de la emisión. Como comprenderán, mantener varios meses seguidos este ritmo acaba siendo mucho más peligroso que oler pegamento los viernes por la noche.

La sospecha de que los organizadores del tinglado están sumamente interesados en que los rapaces lloren a moco tendido por el bien de la audiencia, tuvo ese día fatal confirmación, pues no solo procuraron multiplicar las ocasiones para que brotase la lágrima, sino que también pusieron gran énfasis en que el espectador conociese las dificultades de una concursante en hacer de vientre, apostándole una cámara delante del excusado donde lo intentaba, con gran algarabía de sus compañeros una vez que depuso.

Aquello fue una Operación Intestinal que no se merecían los admiradores del bel canto y que todavía huele en casa.

Cabalgata barata

4 de Enero , 2018

¿Cómo perderse una drag tamaña explosión de colores?

Lo de Carmena, lo de Colau o lo de Valencia; allí donde aprovechan estas fechas para realizar experimentos y mezclar Reyes con drag queens, putas con pajes, o mirra con lazos amarillos, te sirve para descubrir donde se lleva a cabo una política de boas e impotencia.

El fenómeno ocurre cuando se agota el tiempo de poltrona municipal y los ediles se convencen de que nada borrará su imagen desastrosa, pues todos los vecinos saben ya que no tienen ni la más zorra idea de cómo se gobierna una ciudad tan grande.

El momento es sobrecogedor. A un lado tú, al otro la ciudad, y en medio la nada. Tiene que doler. Te vas a la cama, te llevas un vaso de agua porque sabes que se te secará la garganta, y le empiezas a dar vueltas. De repente se te ilumina la última bujía de luz led que te queda y lo ves como si te enfocasen con el cañón de la 20th century fox, ése que se mueve por detrás del nombre de la productora al iniciarse la proyección: ¡Pondré un drag queen en la cabalgata de Reyes!

Sí, ya sabes que no te va a servir de nada, pero al menos le metes un dedo en el ojo a los burgueses y se van a casa poniéndote a caldo, lo cual te dará mucha más publicidad. Mira a Trump. ¿Por qué gana? ¡Porque todo el país se estaba acordando de su madre, y de Hillary no se acordaban ni del marido!

Además, la política de la impotencia está muy bien vista entre los que, como tú, creen que gobernar es cambiar los rótulos de las calles, poner guerrillero Pepe donde ponía general Paco y aprovechar las falditas de los romanos de Semana Santa para vestir pedorras.

Y si la drag de turno ayuda un poco y se cisca en las Navidades, mejor que mejor.

Lástima que no esté operativo Paco Umbral para coronarte reina de la noche, ni Tino Casal para hacerte bruja, tacón de aguja. Tú que eres Carmena, la más amena.

Los grandes inventos

3 de Enero , 2018

Corta quesos

Tabarnia es una broma en serio. Algo así dice su portavoz, el siempre animoso, ingenioso y chistoso Jaume Vives.

Es un consuelo, porque cuando conocimos su existencia causaba un gran disgusto escuchar, tanto a los comentaristas en pro de la independencia, como a los otros, que se refiriesen a Tabarnia como un chascarrillo y nada más.

Será, dice Vives, lo que los puigdemones quieran que sea. Y no es nada extraño que en una tierra de inventiva, vanguardia y libertad a la que tratan de someter y encorsetar, se produzca una reacción de hartazgo tan sorprendente y original como es Tabarnia. Es como apretar un globo. El aire tiende a salir por entre algún dedo.

Uno de los últimos días de 2017 se recordaba en la prensa la sección de Los Grandes Inventos de TBO por el profesor Franz de Copenhague, dibujados en la mayoría de los casos por el barcelonés Ramón Sabatés, al que en Tabarnia deberían nombrar cuanto antes Padre de la Patria, porque lo suyo tiene mucho de Franz y de Sabatés.

No se ha demostrado todavía que sea imposible llevar a la práctica ninguno de los grandes inventos de TBO. Si no se han materializado es sencillamente porque hasta el momento no ha hecho falta.

Algo así ocurre con Tabarnia. Puede parecer un disparate, pero lo cierto es que lo disparatado está enfrente. El invento es solo el esperpento que se refleja en el espejo cóncavo del Callejón del Gato, porque quien ha distorsionado la figuras y quien convierte la historia en plastilina moldeable al gusto del consumidor no es Jaume Vives, ni los promotores de la nueva comunidad autónoma, sino esa otra pandilla basura que quiere volver a capitanear el profesor Carles de Bruselas, el de los grandes inventos del procés.

Seguro que este año nos reserva emociones más divertidas que el anterior.

Potencialmente peligrosos

2 de Enero , 2018

Puigdemont pasa a engrosar la lista de quintacolumnistas de la leyenda negra. Todo un honor

El año se acabó y Puigdemont sigue ahí, haciendo cada día más grande el socavón de su desprestigio personal y político. Por muy desenfocado que queramos ver el panorama político en Cataluña, su figura es cada día más irrelevante, más caricaturesca, más cercana al ridículo.

En la cena de fin de año hubo un momento dedicado a él. Fue breve como una exhalación, pero lo hubo. Me decía un comensal que su percepción de los personajes causantes de la tensión vivida en 2017 había cambiado y que en los últimos días los veía con lástima. Le daban pena y conmiseración.

No le acompañé en el razonamiento por dos razones. Todavía son peligrosos y no podemos descartar con absoluta seguridad los males que pudiesen originar en el futuro.

Por otra parte, a mi entender, antes de que alcancen esa categoría tendrían que satisfacer de alguna forma su intento consumado de meter la mano en los bolsillos de cada uno de nosotros, tanto en malversación como en despilfarro; tanto en pérdidas contables como en perspectivas de mejora que se han esfumado y que todos tenemos todavía muy frescas en la memoria.

Eso les va a perseguir políticamente hasta el fin de su dedicación a la cosa pública, que eso significa república.

Guindos dice que la crisis catalana ha costado mil millones. Barato me lo pone el ministro. Yo creo que las pérdidas forman parte de un intangible donde cualquier cifra es posible según las variables que se utilicen.

Por ejemplo. Ahora se comenta la participación directa de este señor que vive en Bruselas en la nueva leyenda negra de España, desarrollada en medios internacionales con dineros salidos directamente de la bolsa común. No, decididamente estos personajes no me inspiran lástima ninguna, de momento. Ya me gustaría a mí ser tan desprendido como para eso.

El amarillo

31 de Diciembre , 2017

Colau amarillea

Cataluña ha sido el tema del año. Eso no se puede discutir. Tanto es así que por momentos no fue tema, sino monotema. La irresponsabilidad de unos, sumada a la improvisación de otros, sobre una cama de manipulaciones y falsedades, da como resultado la tormenta política perfecta revestida con características de un golpe de Estado desde el Estado.

Cuando la aplicación de la ley se hizo de todo punto indispensable, el único recurso que les quedaba a los delincuentes era disfrazar la ley de represión y su desobediencia, de heroicidad.

Para escenificar aquel nuevo panorama, los responsables del marketing secesionista eligieron el lazo, que en los últimos tiempos se vincula a campañas en pro de víctimas o necesitados, y el color amarillo, que por lo visto quedaba libre, aunque ya se identificó con las campañas en contra del sarcoma, la espina bífida e incluso con el 15M.

En cuestión de colores yo me guío por lo que diga el antropólogo francés Michel Pastoureau, que los ha estudiado uno a uno y que les dedica libros interesantísimos que son una delicia de cultura y entretenimiento.

Como me sonaba que la investigación de Pastoureau no arroja buenos resultados para el amarillo _ y no solo por la mala suerte de Molière sobre el escenario _, me fui a repasar lo que escribe sobre él y me encuentro con algo peor de lo que pensaba. Todo lo positivo se lo queda el dorado, convirtiendo al amarillo “en un color apagado, mate, triste, que recuerda al otoño, la decadencia, la enfermedad. Pero, peor aún, se transformó en símbolo de la traición, el engaño, la mentira. Judas se representa con prendas amarillas, y en el siglo XIX a los maridos engañados se los caricaturizaba representándolos con corbata o trajes amarillos”.

En fin. Eso es lo que hay. Feliz año nuevo y no lo reciban con nada amarillo encima. Vamos, digo yo.

Aporofobia

30 de Diciembre , 2017

Versus aporofobia

La Fundación del Español Urgente que promueven al alimón la Agencia Efe y BBVA elige por estas fechas la palabra del año, que no es la más usada, ni la más bonita, ni la más moderna. Es la que al jurado le parece y punto.

En esta quinta edición la elegida ha sido aporofobia, que seguramente no la ha utilizado usted ni un solo día de enero a diciembre, aunque el objetivo es no utilizarla nunca, al menos en ejercicio de lo que significa, que es el rechazo a los pobres por el hecho de serlo.

Opina con razón la filósofa valenciana Adela Cortina _ autora de un libro titulado con la palabra del año _, que la mayoría de las veces, cuando decimos xenofobia no queremos expresar la aversión al extranjero, sino al pobre, por lo que deberíamos utilizar aporofobia.

Neymar es extranjero, pero lo quiere todo el mundo, no solo porque juega bien al fútbol, sino porque es rico y no molesta en ningún sitio donde lo pongas. Si fuese pobre seguiría siendo extranjero, pero no encontraría tantas sonrisas a su paso.

Hace meses presentamos en Lugo el libro Titanes contra pobreza, que es un resumen de la nula aporofobia que padeció Caritas en sus 50 años de existencia. Por eso tampoco se puede generalizar acusando de actitudes reprobables al conjunto de la sociedad, porque dentro de ella hay quien la ha combatido, incluso antes de que existiese el neologismo que inventa Adela Cortina.

Seguramente la elección de la Fundéu propicie un mayor uso de la palabra en sustitución de racismo o xenofobia cuando así lo requiera la precisión. En líneas generales no hay rechazo al extranjero, ni a las otras razas. Hay rechazo al pobre, incluso al que comparte con nosotros nacionalidad y rasgos físicos.

En esta edición, la Fundéu no solo ha limpiado el castellano, sino que ha dado una lección de filosofía.

Democracia oftálmica

29 de Diciembre , 2017

¡Se quedan! (Las gafas)

La democracia bien entendida empieza por uno mismo. Por eso y por muchas cosas más, un verdadero demócrata no sale a la calle sin preguntar antes a sus followers de Instagram si ha de usar gafas o lentillas.

Muchos de nosotros, fachas perdidos, neoliberales o comunistas de la vieja escuela, somos capaces de usar o no corbata, de calzarnos o no unas botas pirata, de bajar o no hasta el ombligo un escote de vértigo, sin consultar antes a la masa la conveniencia de tal o cual alternativa. Error.

Íñigo Errejón lo sabe bien. Para él la democracia es un sentimiento, un hálito, un impulso. Casi como una colonia que te envuelve y vivifica. Por eso, cuando en estas Navidades se le pasa por la cabeza la posibilidad de abandonar las gafas y graduarse unas lentillas, cae de hinojos ante la edición príncipe de “La razón populista” de Ernesto Laclau, le pide perdón y entre lágrimas exclama: ¡Cómo pude dudar de la esencia! ¡Estas cosas se preguntan a los seguidores de Instagram!

Dicho y hecho. Se hace dos fotos, con y sin, las cuelga de su cuenta y pregunta: ¿Cómo estoy más rechulo, con antiparras o a ojos vista?

Las respuestas no se hacen esperan. Con una participación superior a cuando pregunta si debe afeitarse o no la pelusilla, y sin ningún incidente en los colegios electorales, el 87 por ciento de los votantes se decanta por la opción Gafas, mientras que el 13 por ciento cae en la casilla del Sin. Mayoría absoluta. Errejón puede formar estética personal y salir a la calle de acuerdo con los gustos de la mayoría. Eso sí. Dentro de cuatro años está obligado a repetir la encuesta, no vaya a ser que cambien las tendencias.

Y otra cosa. Como le veamos sin gafas por la calle, el Congreso o esos lugares de perdición que frecuenta, podremos espetarle a la cara sin sonrojo: ¡Traidor! ¡Cumple la voluntad de las urnas!