El artificio de los fuegos

10 de Noviembre , 2017

Barcelona, a punto de perder el Mobile World Congress. Esas fechas que se ven en la fotografía ya no están garantizadas

La experiencia del miércoles ha creado dos tendencias. La de los que creen que basta dejarles la soga para que se ahorquen ellos, y los de quienes comprueban horrorizados que con un puñado de piquetes y la pasividad policial es posible colapsar Barcelona.

En realidad no son pensamientos distintos, porque ambos coinciden en describir un panorama estéril e inadecuado, antítesis de lo que Barcelona y Cataluña entera significaron y deben seguir haciéndolo a la mayor brevedad posible.

La independencia son los fuegos artificiales que se lanzan muy de tarde en tarde, como los de todos los pueblos de año en año. Ascienden, explotan, iluminan la noche un instante y al momento todo vuelve a estar como estaba. Es una fiesta.

Al resto de los españoles se nos repite con machacona insistencia para que no quepan dudas, que nuestro deber es acercarnos a los catalanes y entenderlos. Quizá podríamos hacerlo con más intensidad, pero a la vista está que no sobran los esfuerzos y que ocupan gran parte de nuestra vida, quizá demasiado.

Tanto es así que lo recomendable, lo útil y lo que no se hace, es recomendar la dirección inversa. Es decir, que los catalanes intenten comprender qué es España y para qué nos sirve a todos. Cuán práctico instrumento tienen delante de las narices si en vez de denostarla como niños caprichosos, supiesen aprovecharse de todas sus ventajas.

Pero dí tú que para eso son necesarios políticos inteligentes y no la panda de borregos que desde Tarradellas hasta el melón de Bruselas tuvieron por guías, cabecillas de la mentira y la manipulación con tal de tirar un fuego artificial al aire. Sábado, sabadete.

Y de ahí, a ser mandados por un piquete de huelga comandado por un asesino media un paso. Ojalá haya sido el último.

El altar impune

9 de Noviembre , 2017

Púlpito de la catedral de Granada

Aunque se llame Juan Pujol, no le voy a explicar al párroco de San Feliu de Guixols la Transfiguración de Cristo en el Tabor, a cambio de que él no utilice el púlpito para dar clases de Constitucional. Ni es lugar, ni él es autoridad, ni a sus feligreses les debería interesar su opinión sobre tan terrenal cuestión.

Se pueden ustedes imaginar hacia dónde dispara mosén Pujol desde los altares y aún sin pertenecer a su diócesis, algunos contribuyentes estamos hasta el gorro, no de los pujoles de turno que aparcan su cometido espiritual para atender inquietudes golpistas que atentan contra nuestros bolsillos, contra nuestro ordenamiento jurídico y contra nuestra paz y convivencia, sino de sus superiores, en Roma o donde se sienten, que se ríen beatíficamente de lo que ocurre y lo toman todo, como sus colegas civiles, a título de la libertad de expresión.

Serán todo lo libres que quieran a la hora de decir burradas anticonstitucionales, pero no duden de que cada año hay al menos un camino para expresar la indignación que producen, tanto este Pujol separatista, como el desestabilizador obispo de Solsona, la monja compatriota de Echenique, los firmantes de homilías conjuntas, los trabucaires de la cáscara amarga y sobre todo, ya decimos, sus superiores jerárquicos, que no mueven un dedo en ningún sentido mientras lanzan mensajes de armonía, solidaridad y entendimiento, como si eso no fuese con ellos.

Sus queridos exdirigentes políticos están en la cárcel por ser unos delincuentes a la luz de la misma legislación que les da amparo para subir a un púlpito y largar a chorro libre; pero si les dice a sus feligreses que los han encarcelado por sus ideas, miente y deberá confesar sus pecados si desea sentarse a la diestra de Dios Padre, que por cierto, ni se apellida Puigdemont, ni como usted.

Un químico disolvente

8 de Noviembre , 2017

Mucha química, poco seso

No creo que todos los nacionalismos padezcan de ese componente canalla y sabandijo que necesite ser curado mediante los viajes, como sí encaja decir del racismo, por la sencilla razón de que las dos palabras definen sentimientos o actitudes muy diferentes.

En el nacionalismo el hombre honrado puede encontrar motivos por los que luchar y con los que disfrutar. El problema surge, como casi siempre, cuando se mezcla con otros componentes, como la ignorancia, la maldad, el odio, la soberbia, o la venganza… pues entonces, todo se vuelve turbio y siniestro.

Ya habrán leído que el ingeniero químico Bernat Ollé ha renunciado al premio Princesa de Girona por el posicionamiento del Rey en su discurso después del 1-O, lo cual es sencillamente sorprendente, porque en ese momento el Rey se limitó a cumplir la obligación que tiene encomendada. Es más, se podría decir incluso que si no fuese por ese trabajo de cohesión estatal, su papel quedaría casi sin contenido.

Tan Rey era el día que le entregó en sus manos el premio, como el día en el que les dijo que sus amigos eran unos golpistas y que eso nada tenía que ver con una democracia avanzada, ni sin avanzar.

Si ahora el químico se sorprende de algo es señal de que ha mezclado mal los componentes, de que la ignorancia no se cura viajando y de que este país _ su país _, sigue siendo un gran productor de animalías, que es como Dionisio Gamallo Fierros denominaba las anomalías españolas tendentes a hacer, decir y opinar como nos viene en gana, sin atenernos a lo que indican y aconsejan los cánones.

Dígale el señor Ollé al señor Trump que no se comporte como se comportó el Rey con los levantiscos y verá cuán pronto desaparece Trump, desaparecen los EEUU y todos los químicos que allí residen.

¡Prueba superada!

7 de Noviembre , 2017

Éramos tan jóvenes

Una nueva encuesta de este fin de semana, la de SocioMétrica para El Español, cambia la atención del foco, deja de mirar hacia Cataluña y lo abre sobre toda España. ¿Cómo votaríamos hoy en unas generales?

Conocidas son las simpatías del director del medio, Pedro J. Ramírez, hacia Albert Rivera, pero jamás se habían desbordado tanto como ahora lo hacen en los resultados de esta muestra. Y no queremos decir con ello que el director haya contestado muchas veces a los demoscópicos hasta elevar el resultado a su gusto, sino que lo parece.

Ciudadanos es el partido que experimenta un mayor crecimiento, con una subida de más de siete puntos porcentuales, lo cual le permite situarse en tercera posición y 70 (+38) escaños de color naranja.

Esto es posible gracias a que Podemos pierde unos seis puntos y se queda en 45 escaños morados (-26). La formación de Iglesias es cada vez más de Iglesias y solo de él. Ayer mismo ha perdido a Albano Dante Fachín y el posible cambio de nombre, de Podemos a Puedo, es una realidad cada día más cercana.

Por otra parte, el PP baja a 117 (-20) y el PSOE sube a 95 (+10). Ésos son los cuatro trazos gruesos del invento, cuya cercanía con la realidad puede ser la que usted quiera, puesto que ni siquiera sabemos a qué distancia estamos de la convocatoria de elecciones, quiénes serán candidatos, qué resultados habrá el 21D, cómo vendrán dadas en 2018 y otros pequeños detalles que convertirán esta encuesta en un obsoleta y museable vasija del pasado.

Pero en un aspecto sí se puede decir que esta encuesta ha sido revolucionaria y transformadora. Un auténtico hito en la comunicación periodística de este país, pues se trata del primer tema no estrictamente catalán del que hemos escrito en esta columna desde hace más de dos meses y medio. Todo un récord.

A la mitad

6 de Noviembre , 2017

“¿Qué hago, jefe? ¿La guardo o la saco?”

Le preguntan a una señora si va a secundar la llamada de Tardá para no encender las luces de Navidad si no sueltan a Junqueras y a los que estén en la trena. Y ella responde con total espontaneidad:

_ ¿Yo? Yo encenderé todas las luces que tengo y más.

La anécdota los retrata con bastante precisión. Se creen que están por encima de todo, que mandan sobre todos y que todos forman parte de un único cuerpo pensante y actuante, como un hormiguero en el que Motos es Jordi; Trancas, Carles y Barrancas, Oriol, que además se le van los ojos.

Aunque solo estamos a un mes y medio del 21D se tiene la sensación de que en este caso el voto va a experimentar mayores turbulencias que en otras convocatorias electorales y no hará falta repetir las causas por las que así se piensa.

En todo caso, basta sumar a la excepcionalidad del momento la falta de un conocimiento exacto sobre candidatos y candidaturas para examinar con extraordinario cuidado los sondeos de este domingo.

Aún así vamos a extraer de ellos algunas tendencias que podrían sobrevivir a los 45 días que faltan. La primera, que si tuviésemos que partir a ojo una tarta en dos mitades exactas, no conseguiríamos mayor precisión de la que estos sondeos ofrecen entre el voto constitucionalista e el indepen, que a estas horas del partido es de 1.716.000 para los primeros y de 1.700.000 para los segundos. Y Tardá quiere que no haya farolillos de Navidad.

Otra tendencia, ERC demuestra ser el tuerto en el país de los ciegos y se beneficia de los trompazos de sus socios. ¿Qué le premian? ¿La política de creación de empresas y de bienestar?

Tercera tendencia, hoy dejan de árbitro a Ada Colau. Al menos ya sabemos cómo será la decoración navideña. Una apagada, una encendida; una…

Por falta de avisos que no sea

5 de Noviembre , 2017

El Mara y sus peligros

Estoy de acuerdo con ese contumaz espectador de documentales de la 2 que a base de ver bichos después de comer, se le ha ocurrido razonar con acierto que el próximo cámara que viaje al río Mara para grabar el vadeo de los ñus y no los avise de que está plagado de cocodrilos, es una mala persona y un pésimo amigo de los animales. Amará a los cocodrilos, pero a los ñus, no, desde luego.

De la misma forma, alguien debería avisar a los que se están movilizando con mil iniciativas de presión para pedir la libertad de los políticos presos, que si de verdad quieren verlos fuera, se equivocan de cabo a rabo porque inciden en el error y a la justicia no le gusta un pelo que para apagar un fuego se prendan otros treinta alrededor.

De no recibir nuevas advertencias de mayor peso y jerarquía, quede al menos ésta. El río está infestado de arcosaurios.

Ahora bien, el problema sigue donde lo dejamos ayer, en el uso del DRAE, con errores de concepto cada vez más sangrantes y evidentes. Por ejemplo, Puigdemont ha dicho que él no había huido. Muy señor mío y muy ex honorable. Está usted en busca y captura. Póngase como se ponga, a eso se le llama huir, fugarse, pirarse, escapar, desaparecer, afufar, desertar y así hasta medio centenar de sinónimos.

Pero entre todos ellos no hay ninguno que sustituya “estar en busca y captura” por “yo no he huido”. O no fue usted a clase el día en que Epi y Blas enseñaron el sí y el no, o se le han cocido las ideas debajo de esa hermosa mata de pelo que va camino de convertirse en el símbolo de la asonada civil: No se le ve el pelo por la Audiencia.

Todos entendemos que la cárcel es muy dura y muy humillante, pero tampoco podrán decir que no estaban avisados con palabras que vienen en el DRAE. Si se asoman demasiado a la orilla, viene el cocodrilo y te muerde la nariz de mentiroso.

Patadas al diccionario

4 de Noviembre , 2017

Niños preparándose para saber hablar

En el fondo todo se reduce a un deficiente uso del lenguaje. Si el ex _ ya saben, el ex por excelencia _, les hubiese hablado claro a sus socios y compañeros de viaje, hoy no estarían rebotados por las esquinas y mordiéndose la lengua para no despotricar demasiado contra él; cuando no encarcelados con cara de despiste en un intento desesperado para que alguien crea en su inocencia, como hacen todos los presos primerizos: “Yo no hice nada”.

Claro que no, chaval. La vida, que es así de cabrona. Tú eres un héroe y te van a levantar una estatua como al conde de Montecristo, en su versión de Thomas-Alexandre Dumas, el padre del segundo Dumas, que sufrió cárcel por capricho de Napoleón.

Si el ex os hubiese dicho que él solo sabía llegar hasta la mamarrachada del referéndum, pero que a partir de ahí todo iba a ser una desbandada, y yo el primero, por la senda de la antiConstitución, os lo habríais pensado dos veces, e incluso su exvicepresidente le habría podido decir a las claras que aquello era tan inviable como escalar el K2 en chanclas.

Hoy hay dos tipos de españoles. Los que hablan utilizando el diccionario de la RAE, y el resto. Entre estos últimos se encuentran los que llaman democracia a saltarse las leyes; los que invierten el orden del adjetivo y dicen presos políticos cuando se refieren a políticos presos; los que creen que las expresiones real gana y derecho a decidir son sinónimas; los que no saben conjugar el verbo malversar; los que en la frase “… nos roba” no saben quién es el sujeto; los que aplican el cargo de president a quien está cesado; los que confunden referéndum legal con pantomima de mal gusto; los que califican de justicia en Venezuela lo que en España llaman represión… y así hasta un sinfín de incorrecciones del lenguaje que hacen imposible el entendimiento, pero que si todos nos atuviésemos al DRAE, esto sería una balsa de aceite.

El hotel parlante

3 de Noviembre , 2017

El Chambord

Es un pobre hombre y si antes solo lo sospechábamos, ahora, al verlo en brazos de ese abogado con pinta de haberse desinfectado de escrúpulos, la impresión se confirma en todos los extremos.

Ha querido unir su suerte al bufete de un defensor de etarras y lo que ha conseguido va más allá de la anécdota, pues uno y otros figurarán para siempre en el capítulo de los grandes traidores de España que inauguran los asesinos de Viriato y que no parece tener fin.

Certifica estas impresiones la información que hoy firma desde Bruselas el periodista Borja Jiménez. Este hombre ha tenido la feliz ocurrencia de hablar con varios trabajadores del Hotel Chambord, donde Puigdemont se hospedó durante tres días, por si hubiesen cruzado algunas palabras con el ex.

Su intuición periodística ha dado resultado. ¡Bingo! No solo hubo un cruce de comentarios, sino que también se ha encontrado con un conserje observador y dicharachero que le ha largado todo, las conversaciones y sus impresiones sobre el personaje. Vamos, como para ir corriendo a hospedarse en el Chambord por su discreción y trato familiar.

A Borja y a sus lectores les ha venido de perlas el carácter lenguaraz del conserje. Veremos si a los dueños del Chambord les parece tan bien.

Dice este confidente que vio a Puigdemont como un pobre hombre con miedo y que no tiene confianza “en su país, en España”. Por su parte, el expresidente le contó que los españoles somos muy racistas y que cuando vemos una estelada, les llamamos polacos.

Volvemos al principio. Puigdemont no solo es un pobre hombre traidor, sino que también está reclamando a gritos el auxilio de un enfermero de la mente, porque ya se cree sus propios embustes y va dando tumbos como pollo descabezado.

Se queda

2 de Noviembre , 2017

Lo dejo para más tarde

Ya lo habrán leído, se queda. No sabemos si en Bélgica, o en sus mundos de Yupi, pero se queda y no vendrá a declarar.

El exhonorable va a procrastinar, que es ese verbo tan difícil de pronunciar y que tan poco se usa en los medios audiovisuales, porque se corre un grave riesgo de pronunciarlo mal y parecer un iletrado.

Pero en los medios escritos no hay problema. Vean. Puigdemont procrastinará mañana. La palabreja no indica que el expresidente catalán esté a favor del payaso Krasty. No, lo que quiere decir es que aplazará en el tiempo una obligación penosa y en su lugar realizará otra actividad más agradable.

Es fácil de comprender que presentarse ante la juez Lamela, someterse a sus preguntas y asomarse a la más que probable contingencia de ingresar en el trullo, es una circunstancia ante la cual a todos nos gustaría procrastinar, e incluso, más que aplazarla, borrarla para siempre de nuestra agenda.

Jueves 2. A las 12 h. Tengo cita con Lamela.

¿Desea eliminar esta nota? Los datos se perderán para siempre.

Sí. Eso es todavía mejor, pero no va a ser posible. Ya Rajoy se encargó de preguntarle una y otra vez si renunciaba a Satanás, a sus obras y seducciones, y él no dijo ni fu ni fa, sino todo lo contrario.

En las bodas civiles de antes, no sé ahora, se preguntaba a los contrayentes si persistían, es decir, si se mantenían firmes en su voluntad de matrimoniar y había que decir. “Sí, persisto”, alto y claro, porque si de lo contrario, no valía. No podías procrastinar y dejarlo para más adelante.

Puigdemont, sí. Lo quiere dejar para cuando le den garantías. Es otro cachondo como Iglesias. Él va a su bola porque tiene un puñado de votantes que le ríen las gracias, hábilmente hipnotizados con la palabra independencia.

Emperador del contorsionismo

1 de Noviembre , 2017

Me alegro de que me haga esa pregunta

El pasado domingo, Borrell tuvo la ocurrencia de llamar a Ada Colau la emperatriz de la ambigüedad, en recuerdo de Lerroux como emperador del Paralelo. Fue generoso. Lo de Colau respecto a España, como lo de Iglesias, Carmena, y en general, los de la cuerda, tiene que ver más con la ignorancia que con la ambigüedad. Más con la traición, la deslealtad, el secesionismo, la revancha, las revueltas y la estrategia.

Se lo acaba de decir una de las suyas, Carolina Bescansa y hoy estaríamos desmenuzando sus palabras con total detenimiento si Puigdemont no se llevase todos los focos hacia su tocata y fuga.

Ahora bien, desde que el viernes Rajoy les lanzó al patio la convocatoria de elecciones, como quien arroja un chuletón en medio de una jauría para evitar que despedacen al conejo de peluche, todo ha sido un recomponer la figura para salir bien en la foto, y Puigdemont comienza a perder interés hasta el que tiene hoy, que se reduce a una mínima curiosidad por saber si será necesaria una euroorden para trincarlo en Bruselas, si se va a presentar, o si reaparecerá Francisco Paesa y la peripecia da para película.

Pablo Iglesias, al frente de su partido Puedo, es un profesional a la hora de ponerse de perfil, de nuca o revirado, así lo considere más conveniente, y ya sean posturas contradictorias, ambidextras, incompatibles o ambiguas. Aunque levanta conflictos por donde pasa, a él siempre lo vamos a oír con ese tono impuesto de falsa modestia, diciendo que se limita a trasladar la voluntad de los inscritos, las inscritas y los inscrititos.

Ayer, por ejemplo, estuvo genial. Mientras en unos micrófonos criticaba el acercamiento de su facción catalana a las tesis independentistas, ante otros se ofrecía para una coalición con ERC y el PSC.

¿Qué más se puede pedir? ¿Hay que quererle o no?