Grandío Parapar, un milagro en el Louisiane

18 de Octubre , 2020

El maestro y poeta de O Vicedo vive en las Antillas una tempestad de 24 horas

EL 17 DE octubre de 1910, hace ahora 110 años, Modesto Grandío Parapar (O Vicedo, 1889), nacido en Santa María de Cabanas, navega hacia La Habana sin sospechar que va a ser el peor día de su vida.

Modesto es uno de los pasajeros del Louisiane, de la Compañía General Trasatlántica francesa. Surca la costa norte de la Gran Antilla tras zarpar de A Coruña el 26 de septiembre.

Son 600 pasajeros, casi todos gallegos. Muchos deberían haber navegado en el primer viaje del Espagne el día 23, pero por alguna razón el estreno del barco de pasajeros es imposible y tienen que subir a este mercante repleto de cebollas para la isla.

No pasa de las doce millas por hora, y con mar rizada, baja a nueve. Para un recorrido de 11 días ya llevan 21 en el mar. Además, desde que toca Canarias, el Louisiane avanza inclinado de babor.

A las dos de la madrugada, los que pernoctan en cubierta deben refugiarse en el interior. El mar se encabrita y el viento sopla con fuerza. Al amanecer todo es tempestad.

La marinería lo ve normal, pero los pasajeros están aterrados. “A las doce mejora el tiempo”, se les dice. Falso. Solo es para calmarlos. A cada hora empeora. A las tres, las olas penetran en cubierta y barren el puente pasando de estribor a babor. El barco está a merced del oleaje.

Un golpe de mar estampa a los pasajeros contra las paredes. Hay que amarrarse a algo para no ser golpeados como los objetos. Los creyentes rezan. Modesto, entre ellos. Cada subida o bajada del barco se teme que será la última. Para colmo, muchos marineros están borrachos.

Uno de ellos les cuenta que en sus 24 años de singladuras ha naufragado cuatro veces, pero nunca ha visto una tormenta así, ni espera sobrevivirla. ¡Vaya ánimo!

Las condiciones no varían y la cercanía de la noche acrecienta el pánico. Poco después de las seis una gran ola lleva el agua a todos los rincones. Ya no hay luz ni dentro ni fuera del barco.

Lágrimas, rezos, gritos y estoicas resignaciones se reparten entre los 600 gallegos que lamentan haber dejado la plácida miseria de su aldea.

Modesto se describe tendido en el camarote, lleno de horror. “Creo que no pueda soñarse nada más espeluznante. Nadie que no se haya visto en semejante situación puede concebirlo. El militar, en el fragor de la lucha espera, mientras está ileso, que las balas respeten su existencia; el reo condenado a la última pena puede ser indultado; el náufrago que siente crujir la madera bajo sus pies consumida por el voraz incendio piensa que un bote o una tabla pueden sostenerlo a flote hasta ser socorrido. Nosotros no teníamos ninguna de esas esperanzas”.

Solo puede salvarlos un milagro, escribe años después. “Y nos salvó. Llámesele milagro, casualidad, suerte, lo que se quiera, lo cierto es que fue algo excepcional”.

El navío es lanzado con violencia contra un banco de arena, en el que introduce la quilla tan profundamente que queda firme e inmóvil. El choque es muy violento, pero lo que parecía el fin de todo es su salvación. El Louisiane encalla y todos se entregan al sueño sin otra preocupación. Están desfallecidos tras 24 horas de lucha.

Por la mañana ven un faro e islotes hasta Cayo Hueso. La tempestad ya es solo un fuerte temporal, mientras el guardacostas americano Froward se aproxima. El 19 se lleva a las mujeres y a los niños a Florida. El 20 vuelve a por más y el 21 es rescatado Modesto, que volverá pronto a Galicia para ejercer de maestro y escribir poesía religiosa con el recuerdo imborrable de aquella jornada.

Pantallazos

18 de Octubre , 2020

La proteína en Venezuela necesita un plan especial

Es imposible que Sánchez no supiera las reticencias que iba a levantar en Europa su reforma del CGPJ. Es imposible porque fue precisamente su compañero de partido, Juan Fernando López Aguilar, quien alertó a los europeos sobre la torticera reforma perpetrada por Polonia en el mismo sentido y porque ni siquiera en una cabeza tan fuera de control como la suya cabe concebir que una deriva hacia la dictacruda no sea advertida dentro y fuera de la península.

Resulta demoledor para cualquier europeísta que se precie recordar en estas fechas los eslóganes que el PSOE y el resto de los partidos autoconsiderados demócratas coreaban antes de la entrada de España en la CEE, porque creían, acertadamente, que nuestras instituciones no eran homologables a las de los otros países.

Y todo para que unos cuantos años más allá otros correligionarios suyos añoren el franquismo para imponer su querida dictacruda.

No. Es imposible que Sánchez y sus conmilitones sean tan ingenuos, ni tan arriesgados. Pensemos que gobiernan con pantallazos y este es uno más, como la eutanasia a domicilio, el aborto sin permiso paterno, el huertito de marihuana, la paguita y otra buena pila de engañabobos, entretieneculos y desatalenguas.

Y todo mientras la pandemia propaga sus estragos ideológicos, humanos y económicos. Hay que dejarla trabajar. Cuando acabe, el país estará tan debilitado que comerá de nuestra mano y aprobaremos un Plan Proteína, como acaba de hacer Maduro, la compra de perniles para que los venezolanos festejen la Navidad. ¿Puede concebirse mayor miseria? Sí, hay países en hambruna permanente sin necesidad de que la traiga ningún político. Se los han comido.

¿Qué pecado tan nefando habremos cometido para merecer esta horrible penitencia?

Inmensa vergüenza

17 de Octubre , 2020

¿La imagen está deformada o lo es?

El PP se enfrenta estos días a los ribetes más sórdidos de su larga travesía judicial.

Solo con mencionar lo que llaman la “posible vendetta de Bárcenas” tiene que estrechar el espinazo a más de uno.

Solo con saber que el falso cura que atracó el domicilio del mismo Bárcenas en búsqueda de documentación ha venido cobrando regularmente desde la cárcel 250 misteriosos euros llenaría varios capítulos de novela negra. Hoy no le han dejado testificar. Está tarumba.

Si algo puede salvarle a la hora de mirarse al espejo es precisamente ese Callejón del Gato por donde hoy transitan todos sus colegas. La imagen deformada que les devuelven los cristales se parece cada día más a su triste realidad, de tal manera que solo ellos mismos son capaces de no ver su patético reflejo.

Aprovechemos para recordar que el propio nombre del pasadizo ha sufrido la acción deformante de los espejos, pues allí no hay gato por ninguna parte, que ya la vía está dedicada a Álvarez Gato, mayordomo de Isabel la Católica, que se convirtió al cristianismo antes de que lo escaldaran.

Qué vergüenza, señores, qué inmensa vergüenza. Ni menor ni mayor que la que se siente al leer que el portavoz europeo de la Comisión para asuntos de Justicia, Christian Wigand, nos vigila por nuestro intento de politización de la justicia española a través de la reforma del CGPJ.

Pero esta vergüenza es distinta. Esta da gusto sentirla porque nos puede salvar del pozo del péndulo donde quieren encerrarnos el dúo de la bencina.

Tanto interés en controlar a un mayor número de jueces que el otro es harto sospechoso, aunque al ver los berenjenales en los que se meten, a nadie debe caberle la más mínima duda de que su pensamiento no está puesto en independizar el poder judicial.

El padrino 2020

16 de Octubre , 2020

La imagen de la rectitud

Es todo tan sucio, tan rastrero, indigno y hampón que se necesita un Mario Puzo para contarlo. Quizás cuando se escriba, el padrino ya habrá culminado su faena, o quién sabe si lo han elevado a duque, o si vive en Waterloo. Una de tres.

Es lo que pasa ahora cuando leemos que en efecto, fue José Ricardo de Prada el magistrado que coló el huevo envenenado en la cesta de Rajoy para abrirle la puerta del Palacio de Invierno al cuajarón rojo que lo tomó tan ricamente y a dos carrillos.

En realidad lo teníamos que saber porque la historia reciente de España es una sucesión de golpes de estado que lo mismo alumbran repúblicas como revoluciones nacional-sindicalistas, o lo contrario de lo que exista, porque esa es la gran coartada para atreverse a todo. Sois muy malos, muy corruptos o muy lo que sea, y aquí vengo yo de salvapatrias.

La caída de Rajoy y el advenimiento del sanchismo desilustrado pasará a la historia como otro de esos momentos en los que el hilo de los acontecimientos se rompe por algo que no está previsto en las leyes, con resultados desconocidos para la ciudadanía, porque lo que nace sin control no desea tenerlo por encima nunca más.

Vito Corleone vive fuera de la ley; la impone él y todos se miran con caras de espanto cuando alguien se la salta, así sean sus propios hijos porque saben que será implacable. Hasta la banda más desalmada necesita una férrea normativa si quiere permanecer.

En este caso los padrinos quieren estar dentro y fuera al mismo tiempo para no ser vigilados jamás, pero para controlarlo absolutamente todo.

Lo increíble es que nadie lo vea y lo impida. Incluso que crezca o se mantenga el número de ciudadanos que aplauden con las orejas.

A Puzo le costaría trabajo contarlo porque una familia mafiosa acaba por ser previsible, pero esto…

Luis Tosar, 50 personajes que hacen de actor

15 de Octubre , 2020

Esta semana cumple 49 años sin dejar de lucirse en cada uno de los papeles que acepta dar vida

LE GUSTA PRESUMIR de patria rural y por eso en algunas biografías se dice que Luis López Tosar (Lugo, 1971), nace en Cospeito, y otras precisan que en Xustás, aunque ahí solo crece y es un niño feliz, que no es poco.

Ha sido el actor más reclamado para esos papeles en los que su mera presencia tiene que comunicar al espectador el significado de sus silencios. Y lo siguen llamando porque todavía no se conoce el límite de sus registros.

En Xustás entra en contacto con la naturaleza, la guitarra y las chicas, aunque también con la cerveza y la pesca más o menos furtiva, o sea, sin papeles. Como además cita la parroquia cuando le dan un Goya, allí le dedican un monolito las Xentes de Xustás.

Testigos del acto son sus padres, Alicia Tosar y Luis López, el sastre reconvertido en agente comercial, su hermana Pilar, y la mayoría de los vecinos encabezados por Gonzalo Rodríguez, el presidente de la asociación, y el de la Diputación, José Ramón Gómez Besteiro, que rinde recuerdo a Rufino, el abuelo del actor, “que nada lle tiña que envexar aos grandes humoristas”.

El otro núcleo duro de Tosar está en Lugo, Son sus compañeros de instituto y de los Maristas, como Jorge Coira y José Luis Mayor Balboa, fallecido a los 30 años, como Los Contentos, o Antonio Pereira y aquel disfraz de Sony Crockett _ el de Miami vice _, cuya foto guarda celoso para que no caiga en manos de algún periodista sin escrúpulos.

Aquella generación, los Coira, Pereira y él, van a hacer cine casi por mandato de los tiempos y a esa vocación común contribuye su profesora de Literatura, Mavisa, que con sabia mano reconduce la actividad exhibicionista del juvenil Toxi, Luis o Luisito, apartándolo del break-dance y encauzándolo hacia el teatro y la lectura.

Él sigue hablando de cine con Jorge Coira en la última fila del aula del Nosa Señora dos Ollos Grandes, pero la chispa ya ha prendido en ambos. Se llamó Noctifer, un mediometraje sobre un vampiro enamorado de una tal Gertrudis.

Sobre Mavisa, Tosar recuerda que “me puso en primera fila a leer en voz alta: poesía, narrativa… Fue una domesticación a lo bruto. A mí la gente del aula de teatro del instituto no me gustaba. Nunca me han gustado los que ejercen de intelectuales”.

Pero con Mavisa no fue así. Hacen un trato. Si tú representas, le dijo ella, yo dirijo. Aceptó y montan “La lección”, de Eugène Ionesco. Cuando se ve en el escenario Luis descubre que lo suyo es la actuación. Se le ilumina la cara y ya no lo duda desde entonces.

Eso sí, como le echan un mal de ojo, necesita liberarse de él por medio de unas meigas. Con el rumbo claro y espantados los malos augurios, llegan las Mareas Vivas de Antón Reixa y su barca recibe el viento de popa. “No volví a hacer nada que no me interesara”, dice él a modo de consejo para navegantes.

Desde Coira, Reixa e Icíar Bollaín, que lo llama para Flores de otro mundo, su filmografía apabulla. Ha trabajado mucho y ha trabajado bien. Cuando repasas sus títulos te das cuenta de que muchas de ellas se construyen a partir de su personaje. Si él funciona, funciona toda la película y no hay pinchazos donde desmentir esta ley.

Por citar las más evidentes, recuerden estas seis; Intemperie, Quien a hierro mata, Mientras duermes, Celda 211, Te doy mis ojos o La flaqueza del bolchevique.

Dice que sueña viéndose en situaciones ridículas, mal vestido o desnudo en un escenario. Son sus personajes que se rebelan contra el actor que los hace posibles. Feliz 49 cumpleaños.

Con un poco de azúcar

15 de Octubre , 2020

¿Quién se va a tomar esta dictacruda de nada, monín?

El SPDGHH (Sindicato de Plumillas Defensores del Gobierno Haga lo que Haga) está de enhorabuena. Este mes cobrarán el doble porque el trabajo que se les pone por delante trae mucha tela que cortar.

Entre otras variadas cuestiones que se arrastran con la legislatura de una manera consustancial, de la misma forma que las ballenas jorobadas cargan de por vida con la curvatura que les da nombre, se añaden día tras día sapos de muy difícil deglución que necesitan del azúcar y la pedagogía que estos ilustres profesionales de la palabra culta saben dispensar a través de tertulias y escaparates bien aceitados con ese fin.

Que si el estado de alarma en Madrid es un dechado de exquisitez legislativa, que si Bildu presionó para no cerrar Navarra, que si el CGPJ debe reducirse a ser la correa de transmisión de la voluntad jurídica del Gobierno, avalar sus tropelías y sobre todo, impedir que a Iglesias le nazcan delitos como nardos apoyados en la cadera…

En fin, cosillas que nos acercan a pasos agigantados a los abismos de la dictacruda, esa que pretenden darnos a cucharadas y sin pasar por la sartén, a base de ruina, miedo e ineficacia.

Tiene el sindicato por delante la inmensa tarea de convencer a la ciudadanía de que la independencia judicial pasa por su dependencia política, un objetivo que ya lo han alcanzado democracias tan relevantes como Cuba, Corea del Norte, Venezuela, China, Rusia y Polonia, así como otras que por suerte ya han desaparecido de la faz de la tierra para suerte de sus habitantes.

La demolición de todo atisbo democrático ya no se disimula. Se plantea con luz y taquígrafos porque Sánchez e Iglesias van a por todas y a por todos.

El Sindicato ha empezado a trabajar y otra de sus misiones es decir que exageramos. Ojalá.

¡Qué país, Miquelarena!, nieto del samiense Luis Regueiro

14 de Octubre , 2020

Una hija del propietario del Hotel España será la madre del periodista aludido en la célebre expresión

CELEBRADA la Fiesta Nacional el pasado 12, corresponde hablar de Luis Regueiro Pumarega (Samos, 1840), y verán ustedes por qué.

Nace nuestro hombre en San Cristovo do Real, de donde sale para cumplir el servicio militar, que acaba como sargento de Ingenieros.

Deja el ejército y por razones desconocidas lo encontramos trabajando en Andújar (Jaén) como administrador de la Empresa Andaluza de Diligencias La Cordobesa. En ella permanece desde los veinticinco a los treinta años.

Con esa edad, alrededor de 1870, llega a Madrid dispuesto a triunfar en el mundo de la hostelería, por lo que abre la fonda La Española en el número 12 de la calle Mayor, un céntrico emplazamiento como lo sigue siendo hoy.

Su experiencia, su fama de honradez, las relaciones establecidas en Andalucía y un buen servicio consiguen que la Española cobre fama y se mantenga a lo largo de los años hasta crecer y convertirse en el Hotel España, con un estupendo comedor para banquetes, luz eléctrica, cuarto de baño, salón de lectura y otras comodidades que no eran comunes a todos los establecimientos.

En el aciago año de 1898, Luis Regueiro se ofrece para acoger al soldado sin recursos que le indique el diario El Imparcial.

Luis pertenece al grupo lucense del Centro Gallego de Madrid, con Venancio Vázquez, Alfredo Paradela, Faustino Martínez, Ramón Gómez, José y Andrés Paz, Antonio Gómez, Augusto Maciá y Manuel Arias, que jugarán un papel decisivo para el traslado de los restos de Pascual Veiga a Mondoñedo.

De Andújar ya llega casado con Liboria Cereceda y Leguina, con la que tendrá dos hijas, Josefa y Victoria. La segunda se casa con el industrial Ruperto Ángel Miquelarena Ulacia y la segunda, con el agente comercial Francisco Casas, que sucede a su suegro al frente de la dirección y la gerencia del hotel.

Liboria fallece en 1915 y Luis, en 1916. Sin embargo su historia, aunque desconocida, sigue y se prolonga hasta nuestros días, porque Ruperto y Victoria son padres de siete hijos, uno de los cuales será Jacinto Miquelarena, periodista, escritor y humorista, cuyo primer apellido aporta el cincuenta por ciento de una conocida frase con la que muchas veces se resume qué es España.

Se supone que su tronchante origen es el siguiente:

Sobre el andén de la estación ferroviaria de Bilbao charlan el periodista falangista Pedro Mourlane Michelena y su colega y amigo Jacinto Miquelarena, ambos vascos, aunque con sangre andaluza y gallega el segundo.

Estamos en plena II República, más o menos cerca del inicio de la guerra. En determinado momento ven que un coronel del Ejército se asoma por la ventanilla del tren que está apunto de partir y que probablemente deberá tomar uno de los dos.

El coronel se dirige a voz en grito hacia un soldado que baja del vagón a toda velocidad, y le ordena:

_ ¡Corre a la cantina y que te den una guindilla picante!

Y para recalcar las características de su encargo, el oficial añade:

_ ¡Y que pique mucho, que si no, te la voy a meter por el culo!

Mourlane, que no puede dejar de oírlo, suspira hacia la solapa de su amigo:

_ ¡Qué país, Miquelarena, qué país!

Desde entonces, bien porque el nieto de don Luis, Jacinto Miquelarena Regueiro se encarga de contarla; bien porque el propio Mourlane lo hace, la expresión ha sido reproducida miles de veces por columnistas, tertulianos y particulares sin sospechar que Lugo interviene en la historia a través de un hombre que sale de Samos a hacer país, Miquelarena.

La mano de Calomarde

14 de Octubre , 2020

Manos blancas no ofenden

Lo de Iglesias es de mucho mérito. Hay que ver la inmensa capacidad que tiene para no reírse de sí mismo. Eso solo es posible con un gran autocontrol. Rappel es otro ejemplo notable.

Siendo imprescindibles las características personales para llevar a buen puerto la impostura, en casos de relevancia política, como es el que nos ocupa, se necesita también una colaboración externa que lo consienta, que le baile el agua, o simplemente que no le haga ver sus sucesivos ridículos.

La última de sus actuaciones ha sido la caída de ojos que el personaje realiza en el momento del saludo del rey el pasado lunes. Este quiere pasar a los libros de historia al lado del bofetón que la infanta Luisa Carlota propina en otro palacio, el de la Granja, al ministro Calomarde cuando lo de la Pragmática sanción y la Ley Sálica, aunque ahora a favor de la república.

El pobre no se da cuenta de que, si a alguien insulta, es a todos los españoles que el rey representa, y a él mismo, que es vicepresidente de un Gobierno por obra y gracia de su superior jerárquico que tiene delante.

En resumen, una patochada propia de un chiquillo que ignorante de todo solo busca salirse con su capricho en cada ocasión.

Y vaya si porfía en saltarse las leyes, una detrás de otra, si no se acomodan a su santa voluntad. Pasamos de Dina a Neurona, y de Venezuela a Bolivia como de un día de la semana al siguiente. Nada le para ante su naturaleza tiránica y nadie hay que parezca dispuesto a ponerle freno, ni el que era incapaz de dormir tranquilo a su lado.

Cuentan que al verlo, Felipe VI se sonríe debajo de la mascarilla. Calomarde, tras ser abofeteado, le dice a la infanta:

_Manos blancas no ofenden.

Seguramente el rey estaba pensado que manos infantiles tampoco ofenden, pero aún así alguien debería limpiarle los mocos.

Descafeinado y aguado

13 de Octubre , 2020

Y bajando

Uno de los enigmas de la España contemporánea esconde las razones del empecinamiento de Ciudadanos en equivocarse. ¿Será la herencia envenenada de Rivera, que lo hizo en tal grado y magnitud que le costó la carrera política?

Señores, yo para esto no valgo, se dijo el hombre en un gesto que le honra, aunque condene a su partido a vivir desde entonces bajo el estigma del yerro. Y mira que se han equivocado todas las formaciones en errores de bulto, pero el suyo es como más incardinado a la médula.

Inés Arrimadas era una mujer brillante que nos hizo vivir tardes de gloria en el feudo del independentismo desaforado. Pero lo que parecían Mihuras sin afeitar, resultaron corderos con pies de barro, porque Inés, ella solita, se los merendaba de dos capotazos.

Sin embargo, una vez extraída de ese albero, en teoría tan desfavorable, Inés del alma mía se descafeinó hasta el punto de confundirse con la leche.

En eso se parece a Rufián, un político vulgar al que le hacen fotos en el ámbito menos afín, en teoría, como es el Congreso de los Diputados. Seguro que Rufián en Cataluña se diluye y desaparece.

El último ha sido Aguado, un hombre tan proclive a la equivocación que da que pensar, porque si ahora descubrimos que el Rivera preequivocacional era eso, o que los posriveristas son eso y están aquí para eso, apaga y vámonos, que se está más calentito en la fría soledad del iglú.

No es que no estén avisados. Llevan una tendencia en las encuestas que parecen un buceador tratando de batir el récord mundial de apnea. Y lo que les espera si no hay un golpe de timón que lo evite. Según la última, de ayer mismo, pierden diez escaños en Madrid, mientras su socio sube quince. Total, 25. Parece que los votantes saben distinguir muy bien entre uno y otro. Ahí queda.

España

12 de Octubre , 2020

Mani, el del maniqueismo

El cainismo imperante, el que promulgan el presi y su vice cada vez que abren la boca, nos lleva a reducir la vida a planteamientos tan absurdos como discutir si somos más de Simón o de Cavadas.

La última, Mercedes Milá, que ha demostrado estar abducida por el modelo presidencial diseñado para un país muy corto de entendederas, pero no para la patria de Cervantes, Balmes y Ortega.

Piensan los personajillos y sus astutos asesores que nada hay más beneficioso para sus intereses _ el poder _, que aplicar el pensamiento maniqueo a la política contemporánea y así como aquéllos dividen la sociedad en elegidos y oyentes _ los primeros alcanzan el paraíso, los segundos deben esperar _, en España conviene que existan sanchistas y derechistas. Los primeros, por el mero hecho de existir, lo harán todo bien, aunque prevariquen más que el cuco; y los segundos serán malos por naturaleza.

Solo así es posible hacer cosas como el reciente estado de alarma sin que se ajuste a derecho ni a ley ninguna. Los elegidos aplaudirán con las orejas porque están bendecidos por el rayo divino, mientras los oyentes, por mucho que se encomienden al articulado de la Santa Constitución deben contemplar los sillones del Consejo de Ministros como una meta lejana, sino imposible, de acuerdo con el vaticinio del Segundo Maniqueo del reino, un señor que antes llevaba coleta, hoy moño y mañana, extensiones.

Pedro Cavadas ha cometido el descarado atrevimiento de criticar a Illa, a Simón y al comité de expertos inexistentes. Herejía, reo es de muerte.

_ ¿Pero si es Cavadas? Un tío cojonudo.

_ Es igual, al Calvario con él.

Y ahí tienen a Mercedes Milá ejecutando la sentencia, no en vano ella ya es maniquea desde tiempos inmemoriales.

Y esta es España en su fiesta nacional.