Archivo de ‘General’ Category

Glicerio Albarrán, el profesor del que nadie se olvida

Miércoles, 25 de Noviembre, 2020

El profesor de Zamora protagoniza la vida cultural lucense durante treinta años

AL IGUAL QUE su hermano Felicísimo, Glicerio Albarrán Puente (Zamora, 1898) jalona sus estudios con matrículas en el instituto de su ciudad natal y en la universidad de Salamanca, donde estudia Filosofía.

Su vida va a discurrir en paralelo con otro zamorano coetáneo, Abelardo Moralejo Laso, aunque uno recalará en Santiago y el otro en Lugo.

Licenciado en 1922, se casa con Soledad Torres Lorenzo y tienen dos hijas, Blanca y Elsa. La primera oportunidad para intervenir en la vida cultural lucense, una conferencia en la Asociación Profesional del Magisterio Primario, en 1934, la frustra una indisposición, pero será la primera y única vez que el catedrático falle en más de un centenar de conferencias sobre los más variados temas, como son la pintura moderna, el Quijote, Juan de Pareja, temas filosóficos y su personaje más querido, el escritor uruguayo José Enrique Camilo Rodó Piñeyro, creador del arielismo y a quien dedica su tesis doctoral que le llevará hasta las tierras de la República Oriental.

En 1934 entra en política cuando se crea en Lugo Izquierda Republicana, de la que es vicepresidente primero, y presidente al año siguiente. Entonces desarrolla una gran actividad en mítines con Santiago Casares en Foz y Vilalba, y con Ben Cho Shey y Fole en el Bar Unión de Lugo.

También es profesor de Akademos, un centro que prepara para las oposiciones de Magisterio. En el 36, forma la candidatura de izquierdas, al lado de Luis Peña Novo, Ricardo Gasset y Jacinto Calvo, entre otros. Antes de julio también será gestor del ayuntamiento, dentro de la comisión de Instrucción pública y Música, y de la Diputación.

En esos meses prebélicos se constituye la Comisión Ejecutiva pro-homenaje a Valle Inclán que preside Artemio Precioso e integran Alfredo R. Labajo, Puro de Cora, Rufino Dugnol, Camilo López Pardo, Herminia Martínez Cabrera y él.

Quizá tanta actividad es lo que provoca la denuncia que contra él eleva el registrador de la Propiedad José Otero Fernández, acusándole de abandonar la asignatura y luego obrar injustamente contra algún alumno, en concreto, su hija.

El cambio de régimen lo solventa con seis meses de suspensión de empleo y sueldo en julio de 1937, cuando da clases particulares en Bolaño Rivadeira 7, su domicilio.

El profesor de después de la guerra, al decir de sus amigos, es otra persona, como si el miedo lo hubiese agarrotado. Participa en todas las campañas que se organizan _ pro avión, pro paro obrero, pro biblioteca del SEU _, e incluso da una conferencia en el aniversario de Matías Montero.

También es uno de los oradores en el periódico oral Amadis, que dirige Armesto, y de 1955 a 1958 es director del instituto en sustitución de Delio Mendaña y siendo sustituido por Lázaro Montero. Menudo trío.

Sus alumnos no lo olvidan. Imprime carácter, aunque algunos desalmados abusan de su bondad y se burlan de sus chistes sin gracia. Se cuentan mil anécdotas, como la de aquel que se presenta a eliminar materia y no sabe ni papa. “¿Usted por qué se presenta si no sabe nada” “Por si había suertecilla”.

En 1951 escribe el prólogo a Lugo y sus hombres, de Salvador Castro Freire y en 1954 publica su tesis sobre Rodó. A él se deben los Cursos Universitarios de Primavera, como secretario de su Curatorium y el arranque de los Amigos de los Castillos.

Alonso Montero, que lo aprecia como todo el claustro, le hace la necrológica en El Progreso. El pasado día 16 se cumplieron los 55 años de su muerte, en 1965.

Bildu es otra cosa

Miércoles, 25 de Noviembre, 2020

Al menos Venezuela mantiene unido su territorio

No es verdad, estimado ministro Ábalos, que Bildu sea un grupo más. Ninguno lo es. Todos tienen un pasado, un presente y unos objetivos distintos. Los únicos que son iguales son los que forman las dictaduras, y para eso ya los borran de antemano y se queda el dictador solito, como ocurre hoy en Venezuela, donde un grupo basta y sobra para arruinar el país más rico de los contornos.

Bildu tiene un pasado propio y otro asumido, que para el caso son los mismos. Los conocemos bien y no se nos borran de la memoria, como a usted, todas las primeras planas empapadas de sangre que llevaron su firma. Que su muerte no haya sido en vano, que sea la última, que vuelva la concordia entre los españoles, decían los familiares de las víctimas a los que les quedaban fuerzas para expresarse con un hilillo de voz.

Qué ingenuos. No sospechan que entre las filas de los propios masacrados anidan tantas ansias de poder que allí mismo se irían de copas con los pistoleros, bombistas, secuestradores, extorsionadores y demás calaña, si con ello se garantizan moqueta, mando en plaza y presupuestos.

Ese es el presente.

En cuanto al futuro, estimado ministro Ábalos, qué quiere que le diga. Ya habrá escuchado usted a Otegi como hemos hecho el resto de sufridores. Sufridores de ustedes, se entiende.

Quiere estar cada día más cerca del poder, colaborar más intensamente, ser un grupo más, como acaba su señoría de calificarlo… para tumbar el régimen.

Tumbar suena a golpe, claro, que es lo que acostumbran. De hecho, puestos a buscar sinónimos del verbo, no se encuentra ni uno que sugiera urnas, diálogo o acuerdos. Tumbar es golpe de estado. ¿Para poner qué? Pues se lo puede imaginar. Ni usted, estimado ministro Ábalos, estaría a salvo.

¿Es ese el futuro?

Celaá y Barojaá, castellanos

Martes, 24 de Noviembre, 2020

Peligra el aceite

Ada Colau acude en coche a una entrevista radiofónica donde critica el uso del automóvil. La mujer se despistó. Luego lanza pestes contra Amazon, sin darse cuenta de que es donde vende sus libros. Quizás odie el dinero con la misma intensidad con la que acepta subirse los emolumentos un 40% para cobrar más que Sánchez, que es uno de los epítomes modernos que sustituye a Carracuca.

Antes eras “más viejo que Carracuca”, o “más feo”, o estabas “más perdido” que Carracuca. Ahora el top lo marca Sánchez, el de cualquier cosa; él siempre más.

Pero volviendo a las contradicciones, no acaba el día sin que se nos ofrezca la oportunidad de contemplar algunas que claman al cielo.

Por ejemplo, la de ver a la ministrísima de Neguri Isabel Celaá llevando a sus hijas al muy trilingüe Instituto de la Bienaventurada Virgen María, en Lejona, también llamadas Sisters of Loreto, o su abreviatura I.B.V.M., que tanto vale en castellano como en inglés, aunque no en euskera _ A.M.Z.I. _, ya que esa es la tercera lengua en la que imparten sus estupendas clases que pronto dejarán de ser concertadas por obra y gracia de un Gobierno en el que abundan ese tipo de exalumnos, como la propia Celaá, que lo fue del Sagrado Corazón de Bilbao, como Marlaska, también en Bilbao, pero de los salesianos.

Celaá, que nada tiene que ver con Camilo José por parte de familia, ni con Barojaá por parte de oficio, se ha hecho con muchas papeletas para convertirse en el epítome de las contradicciones, tanto por la concertada, como por la especial y tanto o más, por lo del castellano. “Eres más absurdo que Celaá”, puede oírse a partir de ahora con fundamento. Tiene en sus manos el segundo idioma más hablado del mundo, después del chino, y legisla en su contra. Para igualar la bobada solo se nos ocurre que prohíban el aceite de oliva.

Fernández Gude, todos los soldados de África son él

Martes, 24 de Noviembre, 2020

El de O Corgo suplanta a sus compañeros muertos en Annual por ver de ganarse a las familias

NUESTRO LUCENSE DE hoy no figura entre los ilustres de la provincia, sino más bien todo lo contrario, pero su historia es tan peculiar que merece ser contada.

Gerardo Fernández Gude (O Corgo, 1900), ve la luz con el fin del siglo XIX en Santa María de Franqueán y en 1921 participa en la interminable guerra de África, donde es testigo del desastre de Annual.

Las penurias bélicas son también su sustento, y acabadas aquéllas, se termina éste. A su vuelta de Larache se casa, bien en A Pastoriza, bien en Castro de Rei, con la chairega Perpetua Bello, que ya le ha dado una niña a la que bautizan como Virginia.

Gerardo hace recuento de los compañeros fallecidos y anota en cada ficha todos los datos que recuerda de ellos. Domicilio, nombre de los padres, aficiones, etc. Con ese bagaje se presentará ante cada familia y dirá que él es el hijo al que consideran muerto.

No se sabe cuántas veces lo intenta, pues solo queda constancia cuando es detenido y conlleva alguna actuación judicial. Arriesgamos a decir que superaron la docena.

El engaño nunca puede prolongarse, pero mientras dura se asegura el condumio y quién sabe si algo más. Cuando todo termina le diagnostican un síndrome de suplantación, o sea, el síndrome de Capgras al revés; es decir, el paciente no cree que uno de sus familiares ha sido sustituido por un doble, sino que es él quien se cree doble de sus compañeros muertos.

Su tercera víctima, la primera fuera de Galicia, es una mujer de la calle Santa Juliana, próxima a Cuatro Caminos. La engatusa de tal manera que de ella recibe albergue y atenciones, aunque la mentira tiene las patas cortas y pronto se le acaba el momio.

Poco después aparece en Ourense, donde Gerardo intenta presentarse como un hijo fallecido, siendo descubierto casi al instante.

En 1927, los corresponsales de Mondoñedo informan de la presencia en la ciudad de un sujeto que dice llamarse José Ramón Comendeiro González, y ser hijo de unos honrados vecinos de la parroquia de Nosa Señora do Carme, al cual todos suponen muerto en Annual. Los Comendeiro lo reciben con la alegría que es de suponer, aunque lo que más les llama la atención es que José Ramón haya cambiado tanto de aspecto desde que marchó a combatir.

Se explica el fenómeno por el tiempo transcurrido y por las vicisitudes sufridas que él relata con pelos y señales. Ha vuelto totalmente desfigurado, se dicen unos a otros. La historia llega a oídos de la Guardia Civil y claro, la benemérita se interesa por la milagrosa aparición interrogándolo a fondo. Él repite el fantástico relato de su aventura africana e incluso simula ser víctima de ataques epilépticos que hagan su regreso más patético.

En 1928 lo prueba con Petra Jiménez, vecina del Paseo de Extremadura. Le dice que es su hijo Pablo. Como antes de irse a África, Pablo se da al pillaje durante la huelga general de 1917, está dos días en la cárcel, donde le toman las huellas dactilares.

Eso le sirve a Petra para deshacer las dudas. Gerardo insiste, ahora en Segovia, tratando de engañar a la familia de Ruperto Fernández. Y después, otra vez en Ourense.

Llegamos al final. El 12 de diciembre de 1935 se presenta en el lugar de Louzas, parroquia coruñesa de San Cristóbal das Viñas _ hoy Marineda _ y dice ser José Gestal Peirallo. Algunos creen reconocerlo. Él explica que no ha podido regresar antes por caer prisionero de los moros.

Entonces, como siempre, se presenta la Guardia Civil y lo detiene.

Trastorno bipolar

Lunes, 23 de Noviembre, 2020

“El terrorismo mató a Lluch”, dice Sánchez. El terrorismo, no. Fue ETA

Los psiquiatras creen que quienes no lo somos tendemos a confundir una esquizofrenia, con un trastorno de personalidad múltiple, y la doble personalidad con la bipolaridad, o todo bien revuelto. Sin duda que es así. Seguramente a cualquiera de estos profesionales también les cuesta trabajo acertar en el diagnóstico antes de una exploración exhaustiva según qué casos.

Lo mismo nos ocurre para calificar en términos médicos lo que estamos viviendo en nuestra santa política doméstica, aunque de algo sí estamos seguros. Hay un trastorno, hay dobles y triples personalidades en danza y lo peor de todo, aunque los pacientes sean los políticos, los síntomas los padecemos nosotros.

Los movimientos orquestales de Iglesias, Bildu y ERC por un lado, la impávida reacción del Gobierno, por otro; Europa con sus decires, Celaá con sus leyes trogloditas, Podemos con sus ataques a la ministra de Defensa, el Polisario por un lado, los desahucios por otro; el referéndum catalán, el saharaui… y Tezanos llamándole a todo normalidad estable.

El poder ha sido troceado y la intención es seguir haciéndolo para que cada uno tenga su republiqueta y su mamandurria. Al fin y cabo, a vivir que son dos días, porque eso de la unidad de destinos en lo universal huele a Franco que te cagas.

Mucho mejor es una esquizofrenia de chupetines en lo terrenal y unos presupuestos de juja que nadie sabe de dónde se sostienen. Pedro Sánchez ha inventado la bicefalia orgánica, aunque antes de su primer cumpleaños la maquinaria se está resintiendo y los engranajes chirrían con estrépito.

Seguramente tienen razón los psiquiatras. En muy difícil distinguir una dolencia de otra. Ernest Lluch lo habría hecho. Por eso lo mataron hace veinte años.

Pilar Tabernero y el frustrado ballet gallego de Pimentel

Lunes, 23 de Noviembre, 2020

La bailarina actúa en el concurso de TvE, Hacia la fama el mismo año en que muere el poeta

FUE LA PRIMERA profesora de ballet de Lugo, pero también una imagen de la modernidad que apenas alboreaba en la ciudad mediado el siglo.

María del Pilar Tabernero Busto (Lugo, 1927) fue la quinta hija del matrimonio formado por el comandante del Regimiento de Infantería Zaragoza, Librado Tabernero Hernández, y la profesora en partos y practicante en medicina y cirugía, Valvanera Balsa Mosquera. Todos los hermanos _ Augusto, Joaquín, Fernando, Jaime y ella _, nacen en la década de los veinte con muy breve intervalo.

En diciembre de 1936 mueren con una diferencia de 24 horas sus dos abuelos maternos, Lucas Balsa García y Ramona Mosquera Gómez. Superada la guerra, la encontramos afiliada a las organizaciones juveniles de Falange, como la mayoría de las muchachas de su edad.

En marzo de 1948 la Tuna Universitaria de Santiago actúa en Lugo y la nombra su madrina. La afición de Pilar por el ballet ya había despertado y entre sus metas figura trasladarse a París para recibir clases en las más renombradas academias. Esa circunstancia, unida a la elegancia de su figura y su estilo en el vestir, la hacen muy popular y admirada.

Su nombre es imprescindible en las veladas artísticas, como en la representación de Torneo de príncipes, de Amaro Álvarez González (mayo, 1951).

Varias señoras le piden que dé clases de ballet a sus hijas _ también a dos varones _, y a partir de ese interés, crea el grupo de danza del Círculo de las Artes, donde tendrá cincuenta alumnos, además de impartir clases particulares a otros quince.

En junio de 1956 llega a un acuerdo con la Asociación de la Prensa que preside Purificación de Cora Sabater, para organizar una gala de ballet clásico en el Gran Teatro, que supone su presentación oficial y que constituye un rotundo éxito. El Pueblo Gallego se refiere a ella como “uno de los más raros casos de intuición para la danza”. Probablemente la opinión es de Rivera Manso, corresponsal del diario vigués. También actúa la Banda Municipal, dirigida por el maestro Méndez.

Ya está en contacto con la intelectualidad, como Pimentel, Fole, Celestino y Ángel Johán, y mantiene una amistad con el sobrino del primero, Coté Pimentel _ José Vázquez Cereijo _, no bien vista por algunos sectores.

Pimentel le anuncia que prepara tres ballets que responden a los enunciados que Bay y Gay establece en Ronsel “hacia el ballet gallego”. En unas fuentes los hacen llamar Festa na Tolda, en otras, Eufemia, La muerte del Pierrot y El vals de la niña pobre.

Entonces, el 13 de febrero de 1958, muere el poeta y todo se resquebraja. Se le prepara un homenaje y Pilar anuncia que tiene lista La muerte del Pierrot. También participa en la emisión especial de Radio Lugo, con Manuel María, Fole, Ángel Johán y Piñeiro, pero de repente la mujer desaparece de la ciudad.

Meses más tarde la entrevista en Madrid Enrique de Arce y allí se lamenta de que no ha sido comprendida en Lugo, lo que niega Gallego Tato. Ahora participa en el concurso de TvE, Hacia la fama, con Ángel de Echenique, donde baila La muerte del cisne. Gana varias fases y le regalan una radio y un televisor. También hay un contrato por medio, pero ella lo rechaza. Está a punto de casarse con Roger de Souza Hondt, con el que tendrá tres hijos, por cierto, dos de ellos son gemelos, Nathalie-Carolina y Pablo-Carlos, y nacen en Lugo.

Su vida posterior se desarrolla en Togo, donde sigue dando clases de danza con su hija Nathalie. Muere en septiembre de 2019.

Mandan las uñas

Domingo, 22 de Noviembre, 2020

¿Quién es el Igor de esta historia?

El clamor es unánime, salvo en casa de los destruccionistas y aborregados varios. La ley Celaá es un tiro en la sien inconcebible en cualquier país del mundo, salvo en aquel que busque su propia desaparición, o su transformación en un campo de concentración implacable, sin cultura ni libertad, sin compasión ni respeto.

La ley es un fiel retrato de lo que tenemos entre manos. Un Gobierno hecho a retales como bien refleja uno de sus apodos más certeros, un monstruo de Frankenstein en el que las decisiones más graves se toman en beneficio de las uñas y los pelos de la espalda, mientras los órganos principales se debilitan y el cerebro aplaude que lo sangren a plazos, porque mientras haya plazos él tendrá un sitio donde enroscar los tornillos, pero nada más.

Cualquier otro gobierno pudo haberse equivocado, cometer tropelías, e incluso traicionar los intereses que supuestamente defendía, pero ninguno como el presente ha llevado a cabo una labor destructiva tan sistemática, tan profunda como absurda, con repetidos golpes bajos a todo lo que son elementos de convivencia y cohesión social.

Pero tan inconcebible es presenciarlo todos los días como espectadores del avance de una gangrena necrosante, como comprobar que nada nos protege de un ataque tan alevoso y por supuesto ilegal, por cuanto contradice el espíritu y el articulado de la Constitución, desde su primera línea, que reza: “La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran…”, hasta la última, donde se proclama: “Mando a todos los españoles, particulares y autoridades, que guarden y hagan guardar esta Constitución como norma fundamental del Estado”.

¿No trinaban contra Franco por haberse saltado la ley? Pues lo imitan con una exactitud que pasma.

El conde de Pallares, dueño político de la provincia

Domingo, 22 de Noviembre, 2020

Tras la restauración, Cánovas y Alfonso XII le ofrecen importantes cargos que rechaza

EL AÑO DE 1908 en Lugo está enmarcado por las muertes del conde de Pallares y de su hijo Germán. Como este fallece antes que su padre, el título se moverá hasta Ramón, más joven que el difunto. En el medio de ambos fallecimientos nace El Progreso, que va a defender a los liberales, enfrentados a los conservadores del conde.

No obstante, Manuel María Antonio Francisco Vicente Ramón Vázquez de Parga Somoza y Pallares (Vilalba, 1828) es despedido por el diario lucense con palabras de reconocimiento a su labor política como jefe indiscutible de la provincia en una concepción que hoy sería difícil de admitir por parte de cualquier adversario y cuya enorme densidad, estudiada entre otros por Xosé Ramón Veiga Alonso, no tendrá aquí más que un pálido reflejo.

“Pocos hombres públicos _ se escribe en El Progreso (12-XI-1908) _, habrán tenido como tuvo el Conde de Pallares, medios poderosos de influencia para esparcir el bien o sembrar el mal según su antojo le impulsara en tiempos en que la dirección política de una provincia significaba patente o carta de poder omnímodo; apenas limitado por un régimen legal que no solía trascender en tales casos, más que del papel donde el precepto se escribiera”.

Incluso el diario disculpa que el senador fallecido no hubiese llegado más lejos debido a sus problemas de dicción: “No brilló el conde como otros de mucho menores méritos brillaron. Circunstancias físicas, condiciones de modestia hicieron que en el Parlamento, donde la palabra ha menester ejercitarse, no pusiese a contribución su talento esclarecido, su cultura vasta, su experiencia grande”.

A su labor periodística como impulsor y fundador de publicaciones, a su lucha por el ferrocarril gallego, por la agricultura y en otros ámbitos, hay que añadir su destacada influencia en la restauración monárquica, especialmente en las jornadas previas al manifiesto de Manzanares al lado de Cánovas del Castillo, al que aconsejará desde entonces en su actividad política.

Con Alfonso XII al frente del estado español, el conde de Pallares recibe propuestas para ocupar importantes cargos que él rechaza por modestia, por mantenerse en línea directa con la provincia y por sus especiales circunstancias.

Había nacido en el pazo de Penas Corveiras de Sancovade. Desde 1875 era el titular del condado, no heredado por línea directa. Fue diputado por Mondoñedo, Lugo y Vilalba, y senador por la provincia. Muere siendo senador vitalicio.

Había sido inspector general y consejero de Instrucción pública, ministro del Tribunal de Cuentas, consejero de Estado y vicepresidente del Senado, entre otros cargos.

Mantuvo una gran amistad con José Pardo Bazán, el padre de la escritora, que recuerda sus estancias en la casa de los Vázquez de Parga en Lugo, el pazo de la calle que hoy lleva su nombre.

Con Pardo Bazán escribe un informe presentado a la Junta de Agricultura, que imprime Soto Freire en 1862, así como otras memorias en el mismo sentido.

Gentilhombre de S. M. y maestrante de Ronda, fue condecorado con las grandes cruces de Carlos III y de Isabel la Católica.

Casado desde 1851 con María de la Paz de la Riva y Estévez, son padres de doce hijos de los que solo cinco le sobreviven, Ramón, María de la Paz, Luis, Nicolás y Antonio.

Además del citado Veiga Alonso, la Diputación de Lugo ha publicado O conde de Pallares e o seu tempo, 1828-1908. Aproximación ao activismo das elites na Galicia decimonónica, de H. M. Bértolo Ballesteros y L. Ferro Pego (1999).

Porteiro Garea, campeón de la causa gallega

Domingo, 22 de Noviembre, 2020

Nace en Lugo, donde su padre es secretario municipal, y muere 29 años después, a causa de la pandemia de gripe

FUE LA VOZ ilustrada del galleguismo durante los pocos años que la vida le concede, porque Luis Porteiro Garea (Lugo, 1889), sucumbe en la pandemia de la mal llamada gripe española el año 1918, sin llegar a la treintena. Acaba con él una toxemia grippal, dice su ficha mortuoria.

Porteiro nace en Lugo, pero apenas hace algo más en la ciudad. Se explica porque su padre, Luis Porteiro Viña, natural de Frades (A Coruña), es aquí secretario municipal, como también lo fue en Pobra do Caramiñal, Camariñas y Vimianzo. Sin embargo se asienta en Santiago, donde permanece 25 años como interventor del Hospital, hasta 1935. Muere a los 80, en 1942, y su madre, Dolores Garea Ponte, a la misma edad, un año antes. También son padres del presbítero Santiago Porteiro, de Dolores y de Florinda.

Luis es un destacado estudiante de Derecho que merece el grado a mérito, el premio extraordinario de licenciatura y el Fernández Carreira. Es nombrado presidente de la Tuna años antes de que lo sea su amigo, Ramón Fernández Mato, con el que comparte pasión periodística en El Radical y El Correo Español, ambos de Madrid, y en varias cabeceras gallegas, con preferencia en A Nosa Terra.

Su activismo político e ideológico se limita prácticamente a sus últimos años de vida, pero le basta para que sea reconocido como el “leader del nacionalismo”, o el “campeón de la causa gallega” y se cuentan por miles sus admiradores tras las docenas de conferencias que pronuncia.

No obstante, siendo candidato del regionalismo a diputado en Cortes por Celanova, es derrotado por el conservador pontevedrés Senén Canido y Pardo.

Funda las Irmandades da Fala de Santiago y proclama, como hará Fole años después, que se debe “falar y escribir en galego como seipamos”, una idea no compartida por todos los galeguistas.

Se casa con Carmen Pérez Iglesias, y los años 1916 y 1917 es padre de Luis Castor Marino y de Narciso. Cuando muere es profesor de Derecho Civil y concejal. La prensa se llena de panegíricos; los poetas Cabanillas, López Abente, Antonio Valcárcel y Victoriano Taibo le dedican sus versos; Castelao, Losada Diéguez, Risco, Asorey, Camilo Díaz Baliño y Mirás se ofrecen para los homenajes. Su temprana muerte y la altura alcanzada por sus ideas lo mitifica al instante, lo que contrasta con el semiolvido actual.

“¡Nos hemos quedado huérfanos, pero no desvalidos!”, claman los más vehementes. Se alaba hasta “su

melena hirsuta y alabastrina”, su viva mirada, todo… “Al morir Porteiro, murió un genio; perdió otro Joaquín Costa nuestra España…”

En el verano del 18 presiente su muerte, dicen los amigos. El 8 de octubre muere en Caramiñal un tío paterno y le afecta tanto ese fallecimiento que ese mismo día otorga testamento ológrafo, donde declara en primer lugar que profesa la Religión Católica Apostólica Romana, en la cual nace y en la cual quiere morir.

Deja a sus hijos la mesa de su escritorio _ regalo de sus alumnos cuando se casa en 1915 _, con el ruego de que “nunca se deshagan de ella”. El 18 visita a su madre, algo indispuesta, y le anuncia su intención de confesarse. Se despide con un beso, aunque doña Dolores trata de impedirlo para evitar el contagio. “Mamá, tú no me contagias nada”, le dice.

Quizá fue fatal ese beso, porque el 20 de octubre se le declara la gripe, de la que morirá días más tarde con la razón perdida.

A su sepelio asiste la corporación santiaguesa bajo mazas y el año 1925 sus restos son trasladados a la parroquial de Santa María de Gafoi, en Frades.

Crisis o negocio

Sábado, 21 de Noviembre, 2020

La nueva imagen turística en Alemania

Ayer se escuchó por parte de miembros del Gobierno que esto era un desastre. Hoy ya hemos conseguido que califiquen la situación en Canarias de crisis humanitaria. El reconocimiento de la enfermedad es el primer paso para la curación, dice la medicina.

Lo complicado del caso es que no existe una sola voz unívoca que emane del mismo organismo y así no hay manera de saber si son conscientes de lo que ocurre, si han pactado con Bildu, si caminamos hacia donde quieren o si vamos a estrellarnos por libre.

La noticia es que tres ministros se han puesto a trabajar para que la crisis humanitaria de Canarias no se lleve por delante a los que han llegado, a las islas y a todos nosotros, mucho antes de que dominemos la pandemia por el rabo.

Algunas de esas gestiones se llevan a cabo en el principal origen de las embarcaciones, Marruecos, y allí es muy probable que el ministro Marlaska sea preguntado por esas ansias enormes del Gobierno español en apoyar el referéndum en el Sáhara, un asunto que al monarca de ese país le produce excoriaciones y sarpullidos.

Y entonces Marlaska se verá en la necesidad de negar que el Gobierno español apoye la consulta, ante lo cual le recordarán que su vicepresidente segundo sí lo hace. ¿Qué tipo de Gobierno es ese que se permite defender una idea y su contraria?

Y el ministro quedará chafado, sin fuerza, ni argumentos, por muchas prebendas, regalos y concesiones que se estén realizando a nuestro amigo del sur.

Tal como están las cosas, cada súbdito que logre poner en España y cada euro que estos reenvíen a Marruecos, será para ellos un doble éxito comercial. Y si se los da el Gobierno español por no hacer nada, el éxito es triple y redondo.