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El obispo arrepentido

Viernes, 15 de Febrero, 2019

Campanarios con poca magnanimidad y mucho partidismo

Aunque es un poco pronto para hablar de magnanimidad, por cuanto se trata de una virtud que se ejerce en el momento de la sentencia, los obispos catalanes ya la han pedido.

Sean magnánimos, jueces españoles, con estos pobrecillos insurrectos, porque si os pretendieron robar, no fue por haceros daño en vuestros bolsillos, que son los de todos, sino porque aman tanto la tierra que pisan que le dicen suya, como el currutaco a su rechoncha: Mi vida, mi amor, mi currutaca…

Y es cierto, debe haber magnanimidad en la sentencia porque es propio de los grandes ideales, y no de las miserias excluyentes y totalitarias que tantas veces se observan entre los encausados respecto a los charnegos y constitucionalistas, los cuales, por el mero hecho de serlo, no les merecen aprecio político ni humano.

Debería haberla también en el comportamiento de muchas abades y párrocos, que convierten sus templos en auténticos foros para quienes piensen en contra de la ley, la misma ley que les permite a ellos predicar una religión que se dice de todos.

Los obispos catalanes que piden magnanimidad se han colocado al margen de la ley desde hace mucho tiempo y practican un mandato muy poco evangélico que mide a los feligreses en razón a sus ideas políticas.

Podría exigírseles que apliquen en su administración la misma virtud que reclaman en la civil. Pero es cierto, al Estado no le quedará otra que ser magnánimo, lo cual no quiere decir ni panoli, ni condescendiente, ni mucho menos rendido de hinojos.

Para que todo vaya en conforme, esa generosidad debe ser correspondida con una respuesta que en Derecho recibe el nombre de arrepentimiento activo. Sirve para reparar el daño cometido y se considera atenuante. Así que ya lo saben los obispos, pongan los medios y prediquen el arrepentimiento.

Los tres poderes

Jueves, 14 de Febrero, 2019

Adiós, Falcon, adiós

Así da gusto. Los tres poderes cumpliendo su deber.

El judicial, dejándoles claro a los presuntos delincuentes que allí no se persiguen ideas, sino comportamientos. Que allí no se juzgan motivaciones, sino hechos. Que allí no se discute de política, sino que se aplica la ley. Señores, en resumen, que la soberanía del pueblo catalán es imposible.

El legislativo, poco más o menos a la misma hora, tumba unos presupuestos que en el fondo solo defendían los populistas, porque el precio a pagar por Sánchez y su partido iba mucho más allá de las actuales tarifas de mercado. Era un precio con pinta de crac y hasta ahí podíamos llegar.

Y si además se acude a la doctrina que en ese momento dicta el Supremo sobre la soberanía catalana, el autor de las cuentas se queda sin calderilla que soltar ante sus insaciables sostenedores.

Solo Podemos, aferrado a su caramerillo de Televisión Española y a sus chuches adyacentes, es incapaz de ver que se ha llegado al rien ne va plus de la legislatura.

Así, el ejecutivo, que estiró la cuerda hasta los máximos límites de elasticidad, reconoce en consecuencia la fuerza de los hechos, baja la cerviz y convoca elecciones.

¿Quién se habrá alegrado más de tal anuncio? ¿Los que venían solicitándolas desde que se da por finalizada la moción de censura que empodera a Sánchez hace cosa de ocho meses, o los barones del PSOE que se enfrentan dentro de nada a sus elecciones territoriales y que no querían ver al presidente en sus campañas ni en pintura, ni por wassap?

Es difícil medir esa alegría. Parece mucho más sencillo calcular la tristeza, ya que ésa se refleja a flor de piel en las caras de los socios, especialmente entres aquellos que basan su acción política en el principio “cuando peor, mejor”, porque a partir de ayer esto mejora.

Y no era fácil.

Hechos, autores y causas

Miércoles, 13 de Febrero, 2019

La maté porque era mía no vale

Las series de crímenes, y en general todas las novelas y películas sobre ellos, prestan mucha atención a las causas que influyen en los asesinos para provocarlos, cuando en realidad, salvada la investigación y llegada la hora del juicio, lo que realmente interesa a la justicia es señalar a los verdaderos autores y definir perfectamente qué tipo de delito han cometido, al margen de que lo hayan llevado a cabo por hache o por be.

Esto conduce a no pocas frustraciones por parte del público cuando opina sobre la actuación de los tribunales, pues espera de ellos objetivos que no les corresponde, salvo que los magistrados, además de serlo, escriban guiones.

Ahora han descubierto en Francia a un grupo de periodistas que se dedicaba a burlarse de mujeres y a vejarlas con chistecitos y mensajes de twitter. Se hacen llamar LOL. Tan modernos ellos. Pues lo primero que han confesado es la causa de sus jueguitos: Para divertirse.

Lo mismo que dijo Dani Mateo cuando se sonó los mocos con la bandera. Era humor, lo hizo para divertir y divertirse. Tan payaso él.

A la justicia le importa un pimiento, porque podría darse el caso de que los periodistas se burlen de las mujeres para recaudar mucho dinero contra el hambre. O que Dani Mateo se suene porque enseña a la población métodos de higiene propios de otorrinos.

Sería muy interesante verlo en una película, pero en estrados solo vale lo que usted ha hecho.

El juez Marchena aconseja que se abra un tiempo de silencio para dar paso a la justicia. Eso va a ser imposible porque algunos solo quieren reventarla y otros solo hablarán sobre los motivos del golpe.

Se hizo porque son nación, porque tienen derecho, porque votar es democracia, porque no se sienten españoles, porque les sale del nabo…

Ya. Pero la justicia es más de buscar los delitos y sus autores.

Bandera y lazo

Martes, 12 de Febrero, 2019

¿Será por esto?

A Sardá le oí el otro día muy tensionado ante la presencia de una bandera española, pues razonaba el tío que si era una confrontación de símbolos, que si excluía, que si meo fuera de tiesto…

Es una auténtica vergüenza que personajes como él dedicados a la comunicación sigan aferrados a una labor permanente de confusión y río revuelto para conseguir una supuesta ganancia de pescadores aprovechados. Y es una auténtica desgracia que nos haya tocado un país en el que todavía se hable de banderas como en la época de la formación de las naciones, aunque en nuestro caso llevemos más de cinco siglos con varias a cuestas.

Con lo que ha bregado el señor Sardá a golpe de castellano y con la cantidad de películas que ha hecho su señora hermana en el mismo idioma y a lo largo de múltiples localizaciones, de Figueras a Ortigueira, y de Cádiz a Lanzarote, es todavía hoy el día en el que no entiende que todos los estados tengan una bandera, al margen de que existan otras de territorios cada vez más concretos, como la gallega, la de la provincia de Lugo, la de la ciudad de Lugo, la de la A Piringalla y la de mi dormitorio.

Por ejemplo, yo he dormido más de veinte años debajo de una gran bandera uruguaya en dosel y jamás se me ocurrió creer que era más importante que otra.

Sin embargo, a Sardá le pones delante un trozo de tela amarilla con forma de lazo que insulta, denigra y se burla de todos los españoles, y no dice ni mu. Es más, hasta le parece bien porque es libertad de expresión. Pero si ve la rojigualda le entran unos sudores por la entrepierna que se escagarrucia todo, pobrecito mío.

Espero que no le parezca mal, pero estas contradicciones siempre me dan que pensar lo mismo. Se ponen así por la Agencia Tributaria, porque eso de contribuir, como que no.

La treceava porción

Lunes, 11 de Febrero, 2019

Siempre hay quien gana. Éste elevó el treceava hasta el título

Tenemos un presidente del Gobierno que no sabe quién es y una vicepresidenta que no sabe dónde estamos.

Cuando Sánchez habla de los que participaron en la manifestación de ayer los señala en términos despectivos y partidistas, como si no gobernase para ellos.

No es la primera vez que se le nota, desde luego, e incluso diríamos más. Desde su llegada a la Moncloa, reserva un especial cuidado para referirse a los golpistas, mientras dedica un torpe desaliño a los constitucionalistas.

Todo lo mide en función de lo que le sirvan para el mantenimiento de su cargo, y claro, sabe que depende de los más traidores, porque al último que votarían los otros sería a él.

El lenguaje no es el fuerte de este gobierno, porque dejando al margen las reformas que pretenden en la construcción de los géneros, se ve que tampoco se revuelven bien con el tema de los números, como lo demostró ayer sábado la vicepresidenta.

Calvo dijo en Mallorca que “España es la treceava potencia mundial” y se quedó tan ancha, entre otras razones porque nadie se echó las manos a la cabeza, ni le aclaró que quizá, lo que ella quería decir era “décimo tercera”. Ya nos gustaría dividir la potencia mundial en trece partes y disponer nosotros de un trozo.

Comprendemos que son cuestiones de una gran altura matemática y que estos días, con la manifestación en la calle y con los presupuestos en el Congreso, no está el horno para hablar con propiedad y las lenguas se traban a la mínima. Va a dar la impresión de que andamos por ahí, detrás de los próceres, para pillarlos en renuncios lingüísticos y no es eso.

Lo que pasa es que cuando oímos a Maduro decir que no dudó “ni un milímetro de segundo”, nos da mucha vergüenza que los nuestros puedan meter también la pata, aunque sea una treceava parte menos grave, y se lo avisamos.

El final feliz

Domingo, 10 de Febrero, 2019

Disco de resistencia

No me cabe la menor duda de que el Gobierno está preocupado por la convocatoria de hoy, por el sordo cabreo que origina y por las voces discordantes que se escuchan en el PSOE de puertas adentro… pero me cuesta trabajo creer que una vez pasado el desahogo callejero, quede en él una huella tan profunda que le haga rectificar.

Sería una sorpresa tan enorme como ver a Maduro leyendo un libro.

El presidente de este gobierno padece una vocación manifiesta de verse agarrado por las partes sensibles. Con los meses de práctica que lleva, cabe pensar que le ha encontrado el gusto y que se deja apretujar, e incluso zurriagar, si con ello garantiza el mantenimiento de las prebendas.

La mayoría de los socios que en política se pueden encontrar se distinguen por su habilidad con los instrumentos de tortura y de extorsión. Arneses, azotes, cepos, bolas y mordazas en sabia combinación hacen suspirar a los sumisos, aunque vistos desde fuera, el resto pensemos que están sufriendo de lo lindo, doña Elvira. Los que él escogió son consumados especialistas en ello.

Pero ahora entramos en la hora del final feliz y todo está por resolver.

Las derechas ocupan las calles. El juicio a los golpistas es inminente. Maduro resiste contra las cuerdas. Los presupuestos basculan en el alero. El PSOE mantiene la respiración acongojado por si todo empeora. Podemos se deshilacha como un vaquero recién comprado. Dicen que el chantaje se ha roto y que las elecciones están a las puertas. Las locales, desde luego.

Si fuese una novela, el autor estaría obligado a ir cerrando tramas cientos de páginas antes del final. Como no lo es, todo ocurrirá de golpe.

¿Resistirá el sumiso? Le escribieron un libro para que sepa hacerlo, pero él, como Maduro, ni los escribe ni los lee.

Robo con escalo

Sábado, 9 de Febrero, 2019

Otras formas de entrar

Voces hay que ante el relator medianero, ante la mesa camilla de partidos o ante una silla tú-y-yo para el diálogo, se arrepanchigan en cojines y saludan su llegada complacidos porque, dicen, todo es muy conforme a derecho.

Pues no. Nada hay de constitucional en planes cuya sola mención suponen ningunear a las instituciones legalmente establecidas para tratar los asuntos de España sin necesitar foros a la venezolana que regateen las mayorías parlamentarias establecidas por las urnas, o que se excedan en competencias que están en manos de todos. Un todos mayestático y rotundo.

Desde el mediodía de ayer el propio Sánchez duda y hesita. Menda no se fía.

Los 21 puntos de Torra, mediador incluido, se plantean de la siguiente manera en una de las reuniones que estos dos pájaros de cuenta mantienen:

_ Mira, Pedro; si nos ceñimos a la Constitución, a las leyes y a los parlamentos, esto no avanza de ninguna manera. Hemos llegado a reventar la caldera y nosotros necesitamos echar más y más leña para que la locomotora de la independencia no se pare, porque si se para, se cae, como las bicicletas. Por lo tanto vamos a inventarnos otras mesas y otros personajes con los que yo pueda decir que os gano la partida y tú no tengas que ir demasiado al Congreso, con la birria de diputados que tienes. Y si no es así, ni tienes presupuestos, ni tienes presidencia. Escrotum tuum cogito est. O sea, te tengo agarrado por la zona externa del aparato reproductor.

Y el otro va y dice:

_Vale.

Se han cargado a PP y a Ciudadanos, los partidos más votados dentro de España en general y de Cataluña, en particular. ¿No les suena a Caracas?

Ahora es no. A saber cuánto dura, porque los presupuestos aprietan y van a querer diálogo, aunque solo sea para hablar del punto de la espalda por donde ha de entrar la cuchillada.

Haciendo el indio

Viernes, 8 de Febrero, 2019

Éste es el gachó

Un indio de 27 años está muy enfadado porque sus padres lo han tenido sin su consentimiento. La noticia no aclara si la criatura se acaba de cabrear, o por el contrario lleva así desde el destete.

En el fondo da lo mismo, porque básicamente el indio entra de lleno en la categoría de los homo inhabilis y estos individuos suelen parecerse a los armarios empotrados desde su más tierna infancia, con mil disculpas a los armarios, porque ellos vaya si son útiles.

El indio no quería la existencia. Vaya por Dios. Sus padres se pusieron a la machaquina reproductora sin pedirle permiso, no como a Galileo Galilei, cuyos progenitores estuvieron detrás de él varios meses con un ¡Anda, déjate nacer! Claro, y así da gusto.

Él no quería, oiga, y sin embargo, ahí está, hecho un hombretón de 27 años, comiendo todos los días y seguro que dándose grandes panzadas de series yankees, indias y neozelandesas realizadas por otros personajes que jamás tuvieron entre sus preocupaciones la falta del permiso de concepción.

El hombre se ha dejado fotografiar detrás de una gran barba negra, a lo Melchor, y no nos extraña que lo haga, porque a cualquiera se le caería la cara de vergüenza después de confesar el escaqueo más desorejado de la historia. “A mí no me pidieron permiso para nacer”.

Ni a ti, ni a nadie, cariño. Por eso la gente normal, la que no padece egocentritis aguda como tú, está muy agradecida a sus padres por haberle dado la vida gratis et amore. Aunque la verdad, también lo sabemos, hay padres que deberían tener restringidos sus poderes reproductivos.

No conocemos a los del indio, pero por su bien deseamos que el niño haya salido a la tía Indira, que ya era rarita desde que la llevaron ofrecida al templo de Sabarimala, por desmedrada.

Espantado y anonadado

Jueves, 7 de Febrero, 2019

Éste sí que es un buen manual de resistencia

Sánchez, ese cretino que siembra sobre España vientos furibundos para su destrucción, está condenado al fracaso desde el minuto uno de su presidencia. Pese a ello, no ceja en sus más nefastos propósitos con toda suerte de tretas.

Ahora ataca con la aceptación de uno de los puntos que el otro felón le propone para darse el gran banquete: el relator, mediador, pájaro pinto de ignota nacionalidad y vergüenza del sentimiento español, por mínimo y ridículo que éste sea.

Perdone el lector que no exagere, pero es obligado mantenerse en la ecuanimidad.

Todo cuanto se ha dicho sobre él en las últimas horas _ no contemos ya los últimos meses _, bastaría para sumirlo en el oprobio eterno, pero al muy cachondo, sabiendo lo que se le viene encima, no se le ocurre mejor cosa que anunciar al mismo tiempo la salida de un libro, al parecer, parido a medias con Irene Lozano.

Mirad cuánto tiempo me sobra después del que dedico a la gobernación que hasta hago un libro. Y también. Mirad, no solo escribo tesis de corta y pega, sino también obras de pensamiento que quedarán para la historia como referencias del hombre que deshizo todo esto.

Pero lo más cachondo del mensaje es su propio título, ya que el Manual de resistencia _ resiliencia, dicen los cursis o los psiquiatras _, no es el suyo, que no tiene ningún interés porque lo leemos a diario en los periódicos, sino el nuestro. Nos escribe un libro para que sepamos cómo resistir a sus embates sin dejarnos caer en el desánimo. Muchas gracias. Ya hemos recurrido a la ayahuasca y no nos va del todo mal.

Otra cosa. Yo me imagino que todo esto del mediador excede las competencias del caballero, pues estamos hablando del Estado, y al jefe del ídem dirijo la mirada, confiado en suponer que él, como el resto, también estará espantado y anonadado, aunque gracias a su superior criterio y mando, sabrá qué hacer para remediarlo.

Más de lenguaje

Miércoles, 6 de Febrero, 2019

Lambán se parece cada día más al de Mariscos Recio

Como bien sabe el lector veterano, en esta sección se aprecia sobremanera cualquier intento de sustituir la labor creadora de lenguaje por parte del pueblo a favor de politicastros indignados, lingüistas aburridos y feminazis redentoras. O lo que es peor, por parte todos ellos mezclados en algún Instituto para la Reforma del Lenguaje, o invento semejante de chupo, cobro y dómine.

Con estos antecedentes no podría imaginar el señor Lambán y su gobierno aragonés, que nos iba a pasar desapercibido su manual sobre Lenguaje Inclusivo, recientemente presentado.

Porque ésa es otra. Cada político fabrica su manual, para que el despilfarro sea estratosférico. Es como si también redactasen una ley de bases del régimen local específica. Con lo caras que son.

La guía de turno incluye muchos aspectos. Desde un clásico como es preferir el uso de “la criatura” frente a niño o niña, hasta una lista de alternativas de grupo que evitan los géneros. Hampa, mejor que ladrones y ladronas. Menos mal que sus destinatarios solo son los funcionarios de la administración Lambán, un colectivo al que estaríamos definiendo incorrectamente, ya que las propias normas proponen sustituirlo por “el funcionariado”.

En la vida corriente es imposible aplicar estas reglas. Tengan en cuenta que no estaría bien dicho: “Voy al médico”, siendo lo fetén: “Voy al personal facultativo”. Tampoco lo sería pedir un voluntario, sino una persona voluntaria.

Con todo ello, si ya nos quejamos de que el lenguaje administrativo es enrevesado, la aplicación de esta normativa artificial, censora y de pie forzado nos llevará sin remedio a distanciarlo cada vez más de la expresión natural, sin beneficio alguno para el feminismo, aunque sí para los aprovechateguis de turno.