El presidente entusiasta

23 de Marzo , 2014

Reconocimiento internacional

Ya no podremos saber qué opinaba Adolfo Suárez sobre el desarrollo histórico de la transición que lideró. En realidad ya no lo podíamos saber desde hace mucho tiempo, porque el expresidente no estaba en condiciones de analizar nada por falta de entusiasmo para ello. Él, que lo había tenido a raudales para reiniciar varias veces su actividad política, se había desfondado; quizá por eso, quizá por los golpes de la vida.

Tuve la oportunidad de asistir como periodista a muchos actos en los que participó, tanto entre 1971 y 1975, como después, hasta 1980. Lo entrevisté una sola vez, en Santiago, cuando ya luchaba por transformar el CDS en un partido de futuro, y en todas las ocasiones doy fe de que existió esa misma nota común, fuese director general de RTvE, ministro de Arias Navarro, presidente del Gobierno o líder de un partido cuasiimposible, el desbordante entusiasmo que emanaba.

El Suárez más veces repetido, el del mensaje de su dimisión, es la antítesis de aquel otro hombre que parecía disfrutar más, cuanto mayor era la altura del listón a superar.

Después, todo se apagó. El hijo del díscolo coruñés Hipólito Suárez Guerra pasó al limbo en vida, estando sin estar.

No arriesgamos la respuesta si imaginamos los aspectos de la actualidad que menos fervor suscitarían en Suárez. El constante coqueteo de algunos con la ambigüedad territorial, los titubeos en la respuesta, los ataques a la convivencia, o la desbandada hacia el maniqueísmo nunca estuvieron en el ideario de la transición, porque lo que se pretendía era construir una democracia fuerte, no el puente entre dos dictaduras, palabras de Suárez.

Una última nota al margen. Me sume en una profunda perplejidad el adelanto informativo llevado a cabo por su hijo. Y creo que no soy el único.

Tras Montesquieu, Voltaire

22 de Marzo , 2014

De derecha a izquierda, Montesquieu. Voltaire… ¿le toca a Rousseau?

Malas noticias. Voltaire está caduco. Se le pasó la fecha como a los yogures. Aquella frase suya tan brillante que iluminó los pilares de la convivencia _ no comulgo contigo, pero daría mi vida para que pudieras expresarlo _, ha perdido fuerza ante otra que se enuncia así: Como no pienses como yo, te rompo la crisma.

La sustituta del pensamiento volteriano no es ninguna novedad. En realidad estuvo vigente acompañando a la humanidad, pero algunos ingenuos creyeron que la sapiencia de François Marie Arouet, alias Voltaire, acabaría imponiéndose frente a la estupidez. Era un espejismo.

¿Por qué dejar que te expreses libremente, si tus ideas pueden ser más valiosas que las mías, o ser las que yo combato?

Si se trata de alcanzar un objetivo político, la censura es una arma cargada de poder; aunque en el plano intelectual sea una aberración.

Si la crisma se rompe en el ámbito universitario, como ayer ocurrió en la Complutense, podemos deducir que allí se están fomentando más el enfrentamiento, la censura y la lucha partidista, que la convivencia, la cultura, la formación y el diálogo.

Y siendo como es la universidad palabra que en sus orígenes etimológicos y en sus fines sociales apunta únicamente en dirección a los segundos objetivos, cualquier contribuyente español que la mantiene está facultado para solicitar la dimisión de un rector que una y otra vez confunde los fines de la institución y cree que los puñetazos son la libre expresión de las ideas.

Por mucho que insista en permitirlo, fomentarlo o mirar para otro lado, Voltaire se refería a otro tipo de permisividad, concretamente, a la opuesta. Claro que Voltaire se ganó un lugar en la historia y este señor se lo está ganando en la antología de la barbarie.

Morir en Burgos

21 de Marzo , 2014

El lugar y las distancias

La muerte de Anne, la niña de Treviño que no fue atendida a tiempo por la aplicación de competencias territoriales _ más cabe decir, de incompetencias _, reaviva la polémica sobre los errores cometidos a la hora de descentralizar alegremente aspectos sustanciales de todo estado, como son educación y sanidad.

Las víctimas del primer apartado son más numerosas, pero se detectan a largo plazo; las del segundo, por fortuna, son menos numerosas, pero se detectan al instante. Anne ha sido una de ellas.

Su muerte va a desencadenar un aluvión de reacciones; de hecho ya lo está haciendo, porque aquí somos muy dados a alborotarnos cuando se produce un fallo y cambiar de modelo en vez de perfeccionar el existente. Así producimos más leyes de educación que el resto de países juntos.

Pero de entre las reacciones emitidas, ninguna comparable a la expresada por el diputado del PNV, Emilio Olabarria, según el cual «si Treviño hubiera estado integrado en Álava y formalmente integrado en los servicios de Salud de Euskadi, que son los que tienen los ratio de calidad más alta del Estado español, probablemente no estaríamos hablando de una desgracia de esas características». Prueba y demostración palpable de que el fallecimiento se produce porque la ley ha creado diferentes categorías de españoles respecto a la sanidad.

Anne ha muerto porque era burgalesa. Si fuese vasca, la habrían atendido esos estupendos servicios de los que Olabarria se muestra tan satisfecho.

La perversión todavía es mayor si pensamos que el diputado deja entrever que ahora se ha cargado de razón para proseguir su campaña a fin de que el condado pase a formar parte de Álava.

Eche la lengua

20 de Marzo , 2014

Dejando la mica de saliva

A través de “una mica de saliva” el Instituto de Estudios Catalanes ha rastreado durante dos años la huella genética de la raza catalana, por si la hubiese. Los resultados son sorprendentes. Unos son de allí, otros son de allá, y hay unos terceros que son de acullá.

Se ha realizado sobre 2.500 individuos que en teoría tienen uno de los apellidos, más frecuentes en Cataluña. Y ahí es donde el estudio empieza a rechinar, pues esa frecuencia es ficticia, ya que, por ejemplo en Barcelona, los diez apellidos más comunes son, por este orden, García, López, Pérez, Martínez, González, Sánchez, Rodríguez, Fernández, Gómez y Ruiz. Para encontrar el primero con claras reminiscencias catalanas, en el sentido más catalanista del término, hay que descender hasta el puesto 39, donde aparece Ferrer. ¿Qué les pasa a todos los anteriores? ¿No son lo suficientemente catalanes para merecer la atención del Instituto aunque lleven tres y cuatro generaciones viviendo allí? ¡Qué pinta más fea tiene el estudio!

Y otra cosita más. Como la investigación se ha realizado en Cataluña y aledaños, todas las referencias sobre la distribución de los apellidos se ciñen a ese territorio, dando la impresión de que el catalán de pura cepa nace, vive, se desarrolla y muere en el mismo sitio. Por casualidad, voluntad divina o cosas de la vida, arrastro dos de los apellidos sometidos a examen, Sabater de tercero y Mas de quinto. Por supuesto, el estudio no se cosca de su distribución por el mundo, ni le interesa, no le vaya a dar un jamacuco al president.

Total, que se han pasado dos años de estudios salivares para demostrar que los apellidos catalanes tienen su origen en Cataluña, aunque la mayoría de los catalanes no los lleven y hoy estén por ahí ciscados, en Lugo o en Hong Kong. Estudios así hacen patria.

Una juez distinta

19 de Marzo , 2014

¡Viva Alaya y otras que como ella haya!

Impresionante reacción de IU de Estepona contra la juez Alaya a raíz de la imputación contra Magdalena Álvarez. Después de sopesar los argumentos jurídicos, las razones de derecho y el ius gentium, la agrupación política andaluza ha resuelto que la juez Alaya es una pija. ¡Alabado sea Justiniano I el Grande, compilador del Digesto, que quince siglos después de su muerte ve cómo florecen, expanden y se desparraman la ley y la justicia!

¡Pija!, repitió la lira con indómito cantar. Estaba España pendiente de la resolución que adoptarían los sabios de Estepona, por ver si de ella se derivaban reformas en los códigos penales y vaya si se derivan. A los jueces supremos, ordinarios y convencionales; a los competentes, privativos y promiscuos, debemos añadir ahora los pijos, que son aquéllos que fijan fianzas por encima de los 25 millones.

Y no contentos con la creación de esa nueva figura, en Estepona le han añadido dos pinceladas que enriquecen el corpus iuris civilis y nos acercan a la perfección legislativa, pues la juez, a juicio de tan sublimes reformistas, no solo es pija en el sentido evanescente y delicado del término, sino que también es ultra y católica, motivos por los cuales le zurra la badana a la exconsejera de la Junta, que es roja de toda la vida, ruda, non plus ultra y atea como un demonio. Ahora bien, lo que tiene de roja se le quita muy fácil tan solo con pasarle un trapito humedecido en su patrimonio personal.

Hete aquí que nos hallamos por tanto ante una juez pija, ultra y católica que lucha por esclarecer la que se presupone la mayor estafa cometida contra el erario español. Si rescatamos algo y son castigados sus autores será para hacerle un monumento, aunque a IU de Estepona le den retortijones solo de pensarlo.

Ellos sabrán por qué.

Son europeas, casi seguro

18 de Marzo , 2014

Para ir sabiendo algo

Parece ser que van a celebrarse elecciones europeas. Esta conclusión se deduce entre líneas de lo que comentan los partidos implicados y los analistas de la pomada.

En sus discursos y reflexiones aparece de vez en cuando la palabra Europa y gracias a esta pista es posible sonsacar que en breve nos convocarán para decidir si a Bruselas y Estrasburgo van ir más calistos o más melibeas en candidaturas cremallera. Otro indicio de que sea como decimos no se observa.

En el PSOE, por ejemplo, les preocupa saber de una vez por todas si Rubalcaba está amortizado, o va a llegar a las primarias como opositor pimpante para enfrentarse a Rajoy. Y en el PP, tres cuartos de lo mismo, pero al revés.

Valenciano es la candidata interpuesta, pero quien la vea en los carteles electorales sabrá que es calva, con barba incipiente y nacida en Solares (Cantabria). Han abominado del zapaterismo y ni siquiera hubo una copita para celebrar los diez años de su victoria, pero en la lista van tres exministros y un cuarto, con categoría de vicepresidente, es el que se la juega en la sombra. De modo que ya me contarán qué forma más rara de abominar.

¿Y Europa? Bien, gracias.

Del PP todavía se sabe menos. Hace pocos días, uno de esos analistas bien informados aseguraba que Rajoy ni siquiera había hablado con quien se da como seguro cabeza de lista en todas las quinielas. De modo que si no han hablado de la candidatura, de Europa mucho menos.

Claro que en su caso pesan otras razones, como es la inevitable crisis gubernamental si estamos hablando de Arias Cañete; pero aún así, Europa sigue sin salir ni por el forro.

Menos mal que gracias a Magdalena Álvarez estos días se ha hablado mucho del Banco Europeo de Inversiones.

Añoranza de Balbín

17 de Marzo , 2014


La Clave mejora con el tiempo

Algún sondeo ha debido llegar a los despachos de los gerifaltes de la tv para que éstos hayan decidido en tromba que la bronca vende, que la elevación de la voz, el griterío, los exabruptos, los insultos, la invasión en el turno de palabra, la barbarie y la mala educación sean mucho más valiosos que la reflexión, la pausa, la corrección y la sensatez.

Da lo mismo que se esté hablando de chismorreo rosa, de economía, de política o de los presocráticos. Si un tertuliano aspira a figurar en la nómina de la cadena tiene que comportarse con el mayor desprecio hacia sus colegas y sus ideas, tiene que cocear, interrumpir y vocear de forma notoria, porque si cumple con las reglas de urbanidad y se distingue como polemista agudo y sosegado, no lo llamarán ni para figurante.

Atrás quedaron aquellas Claves de Balbín donde nadie se sentaba sin ser experto, respetuoso y esclarecedor. Hoy se busca al burro, osado y liante; a poder ser, partidista y manipulador, maniqueo, sin brillo ni ilustración. Aquél que se crea en posesión de la verdad revelada y ataque con furia desmedida. Hoy se busca al cenutrio para que el espectador se impregne de su baba y salga a la calle dispuesto a machacar con saña cualquier atisbo de cordura.

Y como el tiempo es oro, el que atropelle mejor las frases añadiendo velocidad a sus disparates será el Aristóteles del momento, el dueño del caos, el amo del guirigay. Hay que matar a los poetas y desterrar a los sabios. Hay que acabar con la convivencia. La mediocridad al poder, la vulgaridad es sana y la ignorancia se revela útil, porque desde ella se puede abordar cualquier tema, por intrincado que sea. Basta desconocerlo todo y entrar en él como elefante en cacharrería.

Y eso lo estamos bordando.

Dos imperios y un destino

16 de Marzo , 2014

¿Saben aquel…?

Hace días que no viene Artur Mas a esta columna y comenzábamos a preocuparnos. ¿Tendrá gripe?, repetíamos inquietos. Una gripe catalana, con virus de barretina, porque ni la española, ni la asiática se avienen a su sistema inmunitario, que las rechaza con anticuerpos de los Mossos d´Esquadra.

Pero no. Solamente estaba preparando su siguiente discurso, el que iba a pronunciar ante los congresistas del Microsoft Education Global Forum para que viesen cómo se las gasta el Kan de la Moreneta, Gengis Mas.

En su delirio esquizoide, el Kan no encuentra nunca límites suficientes donde aparcar su monomanía, de modo que le da igual una convención de Microsoft, que un concurso para premiar el mejor conill amb cargols. Él va a lo que va.

Así es que ayer tomó a los congresistas de la mano y contoles, en inglés, el cuento de la buena pipa, que en su versión resumida comienza: “Cataluña está localizada en medio de dos grandes imperios: Francia y España…”

A los congresistas se les tuvo que helar la sonrisa. No estaban en la Barcelona que cantaron Mercury y Caballé, sino en una reserva india que durante siglos viene sufriendo la tiranía, no de un imperio, ¡sino de dos! Quizá por eso se ha concentrado allí buena parte de la industria española y la mano de obra de uno de los imperios. A saber por qué el otro no la llevó también a esa tierra asoballada.

Quizá por eso se celebró allí una olimpiada, contaminando de sudor de atleta las cuencas del Ter y del Llobregat. Quizá por eso fue faro de cultura hasta que llegaron ellos y mandaron hablar payés y solo payés. Quizá por eso se celebraba allí el Microsoft Education Global Forum, que suele reunirse en las tierras más míseras del planeta.

El amor en los tiempos de Facebook

15 de Marzo , 2014

Muchos amiguitos

Él se hizo una selfie dibujando un corazón con los dedos y se la mandó recalcándole lo felices que eran. Al instante ella pinchó “Me gusta” y lamentó que no hubiese la opción “Me gusta mucho”. Después estuvieron haciendo planes de futuro y de la vida que les esperaba en compañía, tras lo cual ambos decidieron “Compartir”. “No sé si habrá en el mundo terabytes suficientes para albergar mi amor”.

Tras unos minutos de silencio, quizá demasiados, los dos pulsaron “Comentar” y se cruzaron dos frases breves: “Parece que va a llover” y “El cielo se está nublando”. Se rieron e hicieron clic de nuevo al “Me gusta” de los respectivos comentarios, para que no hubiese atisbo de duda en todo el muro.

Pero el diablo, que siempre acecha, sopló sobre los celos de él, y ella se vio obligada a pulsar en “Detener notificaciones”. Nuevo silencio hasta que ella, cansada de la tirantez que se mascaba, se puso en la casilla de “¿Qué estás pensando?”, pero él se limitó a cambiar del Perfil una fotografía que se habían hecho en París. Él, con la mano extendida, sostiene la Eiffel, mientras ella hace que la empuja. Entonces la etiquetaron. Él puso su nombre donde estaba él, el de ella donde estaba ella y el de la Eiffel donde estaba la torre. “Jamás nos olvidaremos de esta foto. ¿Quieres que la comparta?” “Vale. Me gusta”.

Ella le dio a “Compartir” y no contenta con lo que había hecho, también pinchó en “Promocionar”. Enseguida les saltó un mensaje que decía: “Hace 10 minutos”. Era el tiempo que llevaban de cháchara. Una menudencia al lado del Timeline total de su noviazgo, pero entonces él se dio cuenta de que en la foto de ella habían demasiados “Me gusta” de gente desconocida.

“Eso me lo tienes que explicar. Mándame un wasap con todos los detalles”.

Dos educaciones

14 de Marzo , 2014

Gabilondo, uno de nueve

He escuchado a Iñaki Gabilondo decirle a Risto Mejide que los padres estamos bastante atontolinados con la educación de la prole y me dieron ganas de darle un beso por la mucha razón que le asiste.

La educación de los hijos nunca ha sido una asignatura difícil para aquellos padres que tenían clara una sola idea, la diferencia entre el bien y el mal. Salvado ese requisito, el resto es coser y cantar. Ya pueden ser padres de la Edad Media o de la edad de los medios; a ambos les corresponde transmitir esa diferencia con el ejemplo diario, sin aspavientos, pero sin concesiones; sin grandes discursos, pero sin tregua.

Gabilondo traía a cuento su familia numerosa, sus nueve hermanos educados por el mismo rasero, con el mismo resultado y con el mismo método que acabamos de resumir. “Mi padre _ decía para demostrar cuán fácil es la tarea _, jamás fue a vernos un partido de fútbol al colegio, ni nosotros se lo reclamábamos”. Cito de memoria.

Hoy podría interpretarse como una dejadez o un descuido. Pero no hay tal, si los nueve gabilondos sabían, como se deduce por la entrevista, lo que su padre, sin estar allí, esperaba de su comportamiento y lo orgulloso que se sentiría de ellos como deportistas o como personas, que viene siendo lo mismo.

El problema surge cuando los padres dudan si han de asistir o no a ese partido dichoso, o si han de recriminar o no determinadas conductas de sus vástagos, o con qué dureza han de imponer su criterio. Ahí entramos en otro campo totalmente distinto al de la educación de los hijos, que se llama educación de los padres, donde las cosas no son tan sencillas. Al igual que Gabilondo, uno tiene cierta experiencia en la primera de las materias, pero absolutamente ninguna en la segunda, supongo que por suerte.