El esborcio del firulillo

22 de Junio , 2015

Eso es hablar claro

Errejón desató una marea de comentarios por una frase lanzada al viento de las redes sociales, pero a diferencia de otras anteriores, no se destripa su contenido, sino que no se entiende. Su amigo Iglesias sale en su ayuda y dictamina: “Ser intelectual es jodido”, como diciendo, yo tampoco sé de qué va, pero es que Íñigo es mucho Íñigo.

Vamos a ver si profundizamos en el misterio. La sentencia de marras dice así: “La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales. Afirmación – apertura”.

Hablamos de hegemonía, que es la primera palabra y sobre la que se expone el argumento posterior. Bien, pues hegemonía es la supremacía de un poder sobre otro. Puede referirse a España, a Bielorrusia, a los Estados Unidos, o a lo buenos que son los chinos jugando al tenis de mesa, pero va de eso.

Añade a continuación que esa hegemonía se mueve en la tensión existente entre “el núcleo irradiador” _ el sol, la metrópoli, el líder… _, y “la seducción de los sectores aliados laterales” _ los planetas, las colonias, los estados asociados, los militantes…_, para terminar estableciendo la parte más críptica del mensaje, pues las dos últimas palabras cuelgan de la frase a modo de conclusión sin que nuestra corta intelectualidad nos permita concluir nada.

No se puede decir que no hayamos puesto interés, pero lo cierto es que el esfuerzo realizado nos desazona y nos poliniza, como ocurre después de leer a esos personajes de Forges que hablan de “la introspección eutrapélica mediante los efluvios del manguito rotador del húmero”.

Como dice su jefe, es jodido ser intelectual, pero mucho más jodido es no serlo y quedarse in albis ante tanta ciencia como la que aquí se destila.

Por imperativo categórico

21 de Junio , 2015


Kichi no reparó en el detalle de la vara

Repaso las fórmulas utilizadas para la jura, la promesa, o lo que sea, de los nuevos cargos públicos y echo en falta expresiones de nuestro rico acervo popular que vendrían muy oportunas al caso, sobre todo después de comprobar que se ha cumplido el trámite aludiendo a muy diversos motivos, quizá como estrategia para dificultar posteriores procesamientos.

Faltó jurar por el gaznápiro verde, que es expresión guerrera de fiereza y empeño en la encomienda. O ¡Voto a bríos!, un clásico eufemismo que denota gran intención de poner toda la carne en el asador. En el sur podrían haberlo hecho por la Verónica de Jaén, que es juramento antiguo y de mucho valimiento, pues alude al Santo Rostro, que no es devoción de los elegidos, pero que se aviene a lo que de rostro tiene dar la cara.

Por tu cara bonita, es frase bien rechula. Por los clavos de Cristo o por el gallo de Morón, finezas que se tienen por propias y raciales, pues aun siendo poco comprometidas, rasgan el aire e imprimen carácter.

Hacerlo por Dulcinea del Toboso, como los tunos pardillos que todavía no cuelgan cintas de su capa estudiantil; o por Santa Gadea que el Mío Cid tuvo agallas para exigir del rey, aunque al final todo se quede en leyenda de moros y cristianos. En fin, son cosas que se deben ir mejorando.

Ahora bien, nada como rechazar la vara de mando, como hizo en Valencia Joan Ribó, pues vara es señal de estaca, de palo y tentetieso, como recuerda José Mota repartiendo zurriagazos. Y en Cádiz, Kichi, que sí aceptó la vara, quitó el retrato de Juan Carlos y puso el de Fermín Salvochea, el Santo de la Anarquía. También retiró la bandera nacional, pero que nadie se asuste. Hacía viento y podía haberse roto. En cuando pase la que está soplando, volverá la enseña al mástil.

Odio

20 de Junio , 2015

Esta mano está en el poder

Los ultras del Frente Atlético, los autores de los wassaps sobre la muerte de Jimmy, se expresan como Rita Maestre en la capilla universitaria, se han tatuado el odio en los nudillos y escuchan alborozados que hay un nuevo líder dispuesto a admitir que llevar en una mochila explosivos y metralla para volar un banco es un acto de ejercicio democrático porque el objetivo está claro, derrumbar todo cuanto existe y auparme victorioso sobre sus ruinas per secula seculorum.

La clave está en el odio. Lo refleja muy bien ese personaje catalán que se ha tatuado la palabra cerca de los nudillos para que no se le olvide. Para tenerlo siempre presente por mucho que se las lave. Se lo han inoculado en la sangre y emergió en la piel con tintas de fenol.

Los del Frente Atlético odian a los del Deportivo y a uno le rompieron la cabeza a botellazos. Lo cuentan los menores de la panda y les han dicho sus mayores que están hechos unos fenómenos. Y tanto. A saber hasta dónde son capaces de llegar. El listón está alto. En la historia hubo bestias muy notables y no es fácil igualarles a las primeras de cambio.

El odio del tatuado, o el de la mochila, no es futbolero. Él sabrá hacia dónde lo dirige, pero se intuye que no estarán lejos quienes le precedieron en la fecha de nacimiento, quienes no piensen como él, sus colegas los políticos, o quién sabe, si los llegados de otros lugares. Da lo mismo, el odio no mejora con la especie.

Desde que los skinheads rompieron varios cráneos en los ochenta, en Estados Unidos acuñaron el delito del crimen de odio y en él incluyen el racismo, el antisemitismo, la islamofobia, la homofobia y en general, el desprecio hacia las personas con discapacidad o sin hogar.

Mucho nos tememos que se han quedado cortos. Si vienen a España encontrarán un surtido más variado.

La ley del depende

19 de Junio , 2015

Viñeta de Costa

Habíamos quedado en marzo que ya no existían imputados, sino investigados, pero se ve que el eufemismo estaba traído por los pelos porque hoy casi nadie lo dice.

Da lo mismo. Nunca fue un tema de altura, porque no es el huevo, sino el fuero. Y ni con ésas, porque los eminentes juristas que nos alumbran y deslumbran a cada paso mantienen posturas muy… cómo diríamos, muy chiripitifláuticas aprendidas en foros que ni te cuento.

Así por ejemplo, el profesor Iglesias, don Pablo, en menos de quince días ha defendido una sesuda tesis y su contraria sin pestañear, lo cual tiene un mérito enorme, porque es como si Newton presenta la ley de la gravedad, y a las dos semanas, la ley de la levitación.

Hablando de los problemas judiciales que afectan a la pirómana revientacuras llamada Rita, dice que su caso no es para dimitir porque hay imputaciones e imputaciones, que ella solo defendía los derechos civiles cuando augura a los miembros de la Iglesia que “arderéis como en el 36”, y que las imputaciones graves solo son las de la corrupción.

Pero claro, como días antes había tenido que defender la imputación de Tania y como ésa sí era por corrupción y nepotismo, el argumento se le despeñó desde las cimas de la desesperación. Esperamos en breve una tercera tesis para el siguiente caso que sin duda estará a la altura de las dos anteriores.

En esa misma línea de jurisprudencia bamboleante ya esbozada por Groucho al exponer sus principios _ y si no le gustan, tengo otros _, también se recuerda estos días lo que pensaba Manuela Carmena sobre los políticos imputados cuando solo era juez, y lo que piensa ahora, cuando los tiene sentados en su equipo de gobierno.

Ya lo dijo Fernando Costa en el Can-Can, en la fracción de un segundo, cambia la opinión del mundo.

Adamismo e instrucción

18 de Junio , 2015

Adamistas en rueda

Una de las características de esta España que emerge dentro y fuera de los centros de poder es un adamismo tan simplón como osado. El sentido inicial de la palabra hay que buscarlo en el Panarion de Epifanio de Salamina, allá por el siglo IV, cuando este autor define así a los grupos de cristianos ultraortodoxos que predican vivir en completa desnudez porque Adán y Eva también lo hacían en el Edén.

Los adamitas desprecian todo lo ocurrido en los sesenta millones de años de evolución y lucen sus carnes encantados de la vida. Mucho tiempo después, el concepto de adamismo va a servir para definir a aquéllos que desprecian lo conseguido por las generaciones anteriores, a los que se creen haber inventado la rueda y en general, a los que mucho ignoran.

El peligro que suponen los adamitas suele ser limitado, pues las sociedades establecen controles para que su área de influencia se reduzca a las barras de los bares donde son fácilmente localizados y catalogados por el resto de contertulios; sin embargo se sospecha que se ha producido una fuga y que alguno de ellos consiguió zafarse de los controles y hoy toca poder.

Sin duda se trata de un fallo en el sistema de conducción política debido al uso de cañerías deficientes, ya que en ningún otro ámbito, ni siquiera en aquéllos de menor responsabilidad o transcendencia, es concebible que el grifo quede en manos de quien desconoce la teoría de los vasos comunicantes, como mínimo; o si la conoce, que pretenda actuar al margen, bajo el grito de “no se derrama, no se derrama”.

Convencidos de que siempre se ha derramado, apelamos a la Universidad y a otras instancias educativas para que habiliten un plan urgente de instrucción para adamitas en el poder y para que les hablen de Arquímedes.

Satisfaction

17 de Junio , 2015

Carmona, medio satisfecho. La otra mitad la tapa Carmena

Antonio Miguel Carmona afirma sentirse medianamente satisfecho después de saber que Zapata no será concejal de Cultura, pero sí edil. Imagine Carmona qué sentirán los otros, los que creen que Madrid ha rebuscado entre lo más miserable de la condición humana para ponerlo al frente de sus destinos. ¿Poco satisfechos? ¿Nada satisfechos? ¿N/C, como se gradúa en las encuestas?

La verdad sea dicha, el margen para la indignación es relativo. Entre los que votaron el zapatismo a conciencia y los doce millones de españoles que se quedaron en casa para ver los resultados por la tele en plan unamuniano “que voten ellos”, los desmanes comienzan a tener justificación.

Más que satisfecho por la mitad, Carmona está asustado por entero. En su campaña había propuesto un Madrid limpio, culto y próspero; un Madrid con referencias a Calderón, Lope y Cervantes, capital mundial del teatro, capital mundial del castellano, atractivo para cualquier inversor, abierto, dialogante, justo, sin algaradas, con impuestos razonables y de todos; pero apenas comenzadas las primeras horas de la doble cohabitación _ él con Carmena, y Carmena con Cifuentes _, ve que en los trazos gruesos no hay nada que se le parezca a lo que él había dicho en campaña y que le aguardan por delante años de estar, con algo de suerte, “medianamente satisfecho”. Half satisfaction, como cantarían los Rolling en una versión exclusiva para él y para Pedro Sánchez.

A la alcaldesa de Jerez se le ven los meñiques por fuera del zapato. Le quedan medio bien y estará medio satisfecha con ellos, pero llega a casa y se los quita, salvo que marque tendencia y vayamos todos igual.

Pero Carmona llega a casa y sigue con los pinreles disparados, indicando que va a girar a izquierda y derecha. Son los dedos de su Zapata y tendrá que acostumbrarse.

Zapatazo

16 de Junio , 2015

Protagonistas del chiste de Zapata

Zapata no será concejal de Cultura. A lo mejor lo hacen de Cementerios y Crematorios, un tema por el que dice sentir atracción irresistible. Humor negro para catarsis colectivas, lo define. ¡Ja! Bajeza de la peor estofa y gracias.

Fueron unas horas en las que Carmena no parecía darse cuenta de la calaña de los concejales Zapata y Soto, cuyo pensamiento despiadado no vamos a reproducir porque ha sido aireado con creces. Menos mal que solo fueron horas.

Quizá creían que la presión remitiría con el tiempo y acabase por desaparecer. Vamos, que el oropel del cargo disimulase el olor a mierda. Pero no, nos hemos puesto muy exigentes en asuntos de gobierno y no hay motivo para bajar el listón de las corruptelas.

Sí, porque lo que subyace en el pensamiento de estos señores no es una inocente muestra de humor negro, sino una corrupción moral, humanista, ideológica y ciudadana que apesta y que no pudo haber sido votada por los madrileños, salvo que se hayan vuelto tarumbas de repente.

Es cierto que las redes sociales han elevado a categoría de texto literario el lenguaje más soez y las ideas más retrógradas. Las divulgan con mucha más fuerza que el didactismo, la sensatez y el conocimiento, pero no por ello lo rastrero deja de serlo; se pronuncie de borrachera en la intimidad de un círculo de amigos, o a media tarde en un círculo de twiteros.

Zapata estaba señalado por hacerse cargo de la cultura en el consistorio de la capital y muchos de los que dedican sus esfuerzos a ella temblaron pensando en el significado que este señor le da al hecho cultural. Habrán respirado.

A Zapata se le ocurrió decir que todo fue una campaña política. ¡Toma, y tanto! Una campaña para evitar que millones de euros públicos caigan en manos de quien mostró la patita de todo el mal que pretendía subvencionar con ellos.

La gallina descabezada

15 de Junio , 2015


Lara y Elena, institucionales

Hay que ver la cantidad de laicos que se juntaron en la catedral para renovar la Ofrenda del Antiguo Reino de Galicia al Altísimo. También había curas y cofrades, mirones, turistas y autoridades. Todos estaban representados menos los alcaldes de Santiago y A Coruña, que no se quisieron estrenar en el cargo para mantener su neutralidad religiosa, pues dicen que representan a “todos y todas”.

A saber en cuántos actos más podrán mantener tanta neutralidad, pues a poco que salgan a la calle se van a encontrar con seguidores del Celta, del Lugo y del Compostela. Ya saben, dos españoles, tres opiniones.

La premura en preparar la Ofrenda no le privó a la alcaldesa de Mondoñedo de pronunciar una pieza ajustada a la solemnidad y no exenta de crítica hacia quien debería ocupar su atril para desempeñar un cometido institucional de primera magnitud en la historia de Galicia.

Elena dijo por ejemplo, que si se perdían la identidad y la tradición podríamos seguir avanzando, pero lo haríamos como una gallina descabezada que corre sin control hacia una muerte inmediata. Vamos, que la alcaldesa no disparó fuego de salvas, sino con la escopeta bien cargada. Lo mismo que Lara, con el diálogo por bandera. Bravo por ellas.

Elena puso sobre el altar mayor lo que Mondoñedo aporta a Galicia y que no es poco, porque de Vallibria sale la descripción del alma gallega en las páginas de Cunqueiro, Leiras o Noriega, por citar solo a un trío; y de allí sale no solo la música del himno que nos representa gracias al interés puesto en ello por Pascual Veiga, sino también la letra, pues fue Veiga quien porfía para que Pondal añada la letra. Si a ello añadimos el cáliz del escudo que aporta Lugo, allí estaban todos los símbolos gallegos. ¿Laicos? Pues no, la verdad es que nunca lo fueron, ni falta que hace.

Acostumbrarse

15 de Junio , 2015

Carmona y Carmena

Por mucho que nos llevemos las manos a la cabeza ante alguna de las componendas producidas por la falta generalizada de mayorías absolutas, la jornada de hoy, en referencia a la de ayer, tiene que venir acompañada de buenas intenciones, de éxito, de mejoras y de prosperidad. Otra no cabe. Se hace camino al andar, recuerda Carmona, y es en él donde se comprobarán las palabras transformadas en hechos.

De todo lo oído estos días, y mira que ha sido mucho y muy variado, hubo dos frases muy parecidas que se nos quedaron pegadas a la oreja y que ahora recordamos por si a ustedes les pudo pasar lo mismo.

Las pronuncian Manuela Carmena y Susana Díaz sobre asuntos distintos, pero en el fondo similares, pues ambas se refieren a los próximos cuatro años de sus respectivas gobernaciones. Ambas dijeron, poco más o menos: “os vais a tener que ir acostumbrando”. Aluden a nuevos estilos, nuevos modos o nuevas, pero expresadas con un toniquete que sonó a: “ahora vais a saber lo que vale un peine”.

Quizá sea un exceso de control, contagiados por el espíritu que anima este cambio, pero en cualquier caso, quienes así nos advierten, y el resto de los nuevos cargos, no deberían olvidar tan pronto que ellos son empleados nuestros, que los jefes seguimos siendo los ciudadanos y que los hemos puesto allí para administrar como buenos caseros y para que se vigilen los unos a los otros, sin gúrteles, eres ni pujoles. Que nosotros, a lo que nos tenemos que acostumbrar es a estar encantados con su trabajo para no despedirlos en la primera oportunidad, porque si empiezan a creerse ellos los señoritos, sería tanto como el nuevo mayordomo que le dice al dueño del castillo:

_Yo no me levanto hasta después de las doce del mediodía, el señor se va a tener que acostumbrar.

El camino más largo

13 de Junio , 2015

El profesor Gorgonzola se limpia el bigote

En lo sucesivo, para averiguar el nombre del alcalde que votan los lucenses va a ser muy fácil. Bastará dividir por 3,1416 las papeletas de la lista con más apoyos, sacar la raíz cuadrada de las que obtengan el tercer y cuarto puesto, restar ese resultado a los votos de la segunda y ya casi está. Es la ley D´Onde. ¿Dónde? Sí, donde las dan, las toman.

Ningún lucense ha votado directamente a la persona que ocupara desde hoy la alcaldía, lo cual no supone en absoluto un desdoro para Lara Méndez, aunque sí para el sistema de elección, que tal como describimos ut supra, guarda un notable parecido con los grandes inventos del TBO que redactaba el profesor Franz de Copenhague, heredero a su vez de Lucifer Gorgonzola Butts y cuya característica principal era demostrar que mediante caminos intrincados podía lograrse un resultado sencillo.

Así, mediante la unión de poleas, cadenas dentadas y engranajes altamente sofisticados, el inventor lograba echar en su café un terrón de azúcar, sin tener que hacerlo con el pulgar y el índice, como el resto de los mortales.

En su defensa, el sistema también puede decir como Jessica Rabbit: yo no soy malo, es que me han dibujado así. Y es verdad, hemos puesto las poleas, ruedas y enganajes necesarios para que dividiendo los votos por Pi, el resultado sea imposible de adivinar una vez finalizado el recuento. Bueno, pues ya está. Castiñeira (15.132) gana sus segundas elecciones sin haber gobernado en ninguna de las dos, López Orozco (13.959) se va a casa con la concha del ostracismo, mientras que Rocha (5.379) y Arroxo (4.098) deciden el nombre de la alcaldesa. Todo conforme a ley, que aquí no se habla de otra cosa, pero se nos permitirá decir que si le relatamos el proceso al papuchi de Julio Iglesias, que en gloria esté, volvería a deleitarnos con su famoso epístrofe: raro, raro, raro, raro….