Robo parece y robo es
2 de Mayo , 2016
Menudo multazo le va a caer a ésta
No recuerdo la circunstancia, si histórica o literaria, pero el caso fue que tras la toma de una ciudad, el lugarteniente comenta al general la dificultad que existe a la hora de señalar quién es hereje, y quién ortodoxo. El general le da la solución: “Mátalos a todos, Dios sabrá distinguirlos”.
Ésa es la misma ciencia jurídica que anima a la autoridad municipal de Sant Antoni de Portmany, en Ibiza, para establecer las nuevas normas que regirán en sus calles a partir de ahora y que incluyen la prohibición de beber agua en los espacios públicos.
¿Cómo que van a prohibir que se beba agua? ¡Con la calorina que hace en agosto! Pues sí. Los munícipes de Reinicia Sant Antoni, Podemos y PSOE han decidido que es imposible distinguir si lo que van bebiendo los ciudadanos es agua, gaseosa o gin Xoriguer, que es la ginebra autóctona; de modo que se prohíbe beber cualquier líquido, agua incluida, y Dios sabrá distinguir quién es el borracho y quién el sobrio.
La coña arrastra una multa de 750 euros, cuyo abono provocará no pocas imprecaciones a los turistas británicos no avisados de esta peculiar forma de administrar justicia que se gastan en las Pitiusas.
Imagínense que ese criterio se extiende a todas las ramas del Derecho. Por ejemplo, ante seis sospechosos de asesinato, se encarcela a los seis y asunto resuelto. O para averiguar quién defrauda a Hacienda. Multa general a la población y Dios sabrá distinguir quiénes eran buenos ciudadanos y quiénes merecían la multa.
Es fácil entender que el líquido incoloro de una botella pase a la vista por agua o por gin, pero al olfato y a distintos reactivos químicos, la diferencia no se les escapa. Ustedes lo que quieren es meter mano en el bolsillo de la gente y que no parezca un robo.











