Clubs a los que pertenecer

10 de Mayo , 2018

¡Bravo! ¡Que lo repita!

Estoy pensando en hacerme socio de los Amigos del Jordi Pujol. Los he visto ofreciéndole un homenaje al patrón y me han emocionado. Qué gente más estupenda y solidaria. Mira que hay personas que se sacrifican por los demás, que cumplen su deber y que son dignas de loas. Pues nada. Ellos son tan humildes que han preferido hincar la rodilla ante un ladrón para que sean bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Y el de Cataluña. Bueno, la república.

Claro que tampoco está nada mal pedir el ingreso en la Asociación de Admiradores de Otegi, igualmente implantada en aquellas tierras, porque si alguien se merece el reconocimiento de la sociedad por su contribución al control de la natalidad es este hombre y sus colaboradores. ¡Qué eficacia en la eliminación de discrepantes! ¡Que displicencia en la administración del horror! No nos extraña que algunos catalanes caigan rendidos ante su presencia. Están en la línea.

Ahora bien, a lo que me apunto sin ningún tipo de duda es a la Caja de Resistencia de Anna Gabriel para que pueda poner su cuerpo al servicio de la causa, como ella dice, y que lo haga rodeada del mayor lujo ginebrino, o donde tenga a bien llevar su culo, que también es su cuerpo. Ya nos explicó en su día que esa parte trasera no recibía cariño suficiente y a lo mejor quiere que le paguemos un machacante profesional. Ahí sí que no, porque esos servicios son mejores en España que en Suiza. Dicen.

Finalmente les anuncio que es mi intención fundar la Santa Cofradía del Lazo Amarillo para procesionar el Día del Orgullo Friki por todas las ciudades donde se constituya.

Habrá hermanos de vela y de sangre. Estos últimos, azotándose las espaldas con el lazo, darán testimonio de la mayor desvergüenza concentrada que han visto los tiempos modernos.

Marta y los lobots

9 de Mayo , 2018

Caperucita Naranja

El caso de Marta Rivera, como el de las elecciones catalanas y otros que se repiten con insistente y creciente frecuencia, demuestra que la opinión pública se parece cada día más a un cuchillo sin hoja al que le falta el mango. Vamos, que no opina y además es privada.

Por lo visto, a la diputada lucense de Ciudadanos la coge el PP en el 2015 y la hace TT con la aplicación Social App.

A lo mejor ustedes no se han enterado mucho de lo que les narro, pero básteles saber que ha sido víctima de comentarios robotizados para alterar la percepción de las reacciones, pues donde hay un indignado lo convierten en un centenar.

De esto saben hoy mucho todos los partidos, los estados y las autonomías con aspiraciones de independencia. La mayoría de las veces no se descubre, y cuando se consigue es demasiado tarde.

Yo tengo la percepción de que Marta ha sufrido las consecuencias de ese ataque cibernético por encima del sentido de las opiniones expresadas entonces y no solo por parte del PP.

A todos les pareció en aquel momento que Marta era un bocado fácil de engullir. Una recién llegada a la jaula de los leones, con ese físico aniñado de aparente vulnerabilidad que le serviría para interpretar Caperucita sin mucho maquillaje, como ya le dije en ocasión anterior. Toda una tentación para los lobos esteparios de piel curtida y heridas cicatrizadas a base de lametazos entre ellos y de un chorrito de alcohol escanciado desde la barra del Palace.

Ella lo dice. Se planteó dejar la política, pero era demasiado pronto. Tenía que suponer que el camino a casa de la abuelita está lleno de lo-bots de largos dientes y una lengua tremending que sacan a pacer tarde sí y tarde también.

Ya lo saben quienes piensen en dar el salto. Llévense un impermeable modelo Rufián, y que llueva.

¿Y Arana, qué?

9 de Mayo , 2018

Las cerezas: Sánchez Ferlosio, hijo de Sánchez Mazas, compañero de Roberto Bassas, desalojado por Sabino Arana

De la plaza de Pío XII, en la Diagonal de Barcelona, parte una calle que desemboca en la Gran Vía de Carlos III y que se llama Sabino Arana.

Ahí tiene Colau un facha redomado y reiterado, un faltón, racista y supremacista, con carnet expedido en sus obras y sus opiniones. Un facha auténtico sin derecho ni revés, uno de ésos que salen en las enciclopedias para ilustrar conceptos. Nada que ver con el almirante al que la alcaldesa torticera denigra con burdas invenciones.

Y todo porque lo soñó en sus pesadillas: “Me quieren sacar la alcaldía y tengo que hacer cosas. Le quitaré la calle a Cervera y se la doy a Rubianes. Eso tiene que escocer mucho”.

Aplaudo, corroboro y ratifico la petición del veterano cronista Ramón de España para que tan cerril alcaldesa disponga de la calle dedicada a Sabino Arana, vergüenza de cualquier inteligencia, para honrar en ella a Eugenio, Saza, Cassen o Mary Santpere, catalanes que nos han reír a todos sin distinción de raza ni nacimiento, porque el pobre de Rubianes, por muy gallego que haya sido, ni tenía sentido del humor, ni pretendió nunca provocar otra cosa que fuertes cabreos. Como si para eso hiciese falta ayuda.

Colau es de la misma cuerda. Ya se notan sus gustos. No va a quitar a Sabino Arana porque ella, en su mísera pequeñez, cree que lo malo es bueno y ansía verse al lado de todos los rufianes que en la historia han sido. Y vaya si lo está consiguiendo.

Por cierto, la calle Sabino Arana se llama así desde el mes de diciembre de 1979, cuando era alcalde de Barcelona un señor llamado Narcís Serra i Serra, que decide quitársela a Roberto Bassas, el amigo de José Antonio que fue delatado, torturado y fusilado en aquella famosa saca donde también está Rafael Sánchez Mazas, aunque éste se libra de la muerte de milagro.

Qué vueltas tiene la historia.

La opcional de Cordeiro

7 de Mayo , 2018

Suena bien

Cuando el ingeniero venezolano José Luis Cordeiro nos descubre que su padre era gallego ninguno nos caemos espatarrados de la silla. Lo haríamos si nos dijese que era tibetano. Es más, lo que realmente estamos esperando oír de él es que su papá fue presidente de la Diputación de Lugo, aunque ya sabemos que no.

Bueno, pues este Cordeiro de Caracas se pasa la vida diciéndonos que si aguantamos unos veinte años más sin morirnos, después va a estar fenomenal la cosa, porque la muerte será opcional. Como lo oyen. La van a hacer opcional como el asistente de aparcamiento en los coches, que unos lo llevan y otros no, a voluntad.

Una muerte en esas condiciones lo cambia todo. Como no estás acostumbrado, seguro que te equivocas como los diputados a la hora de apretar el botón del voto y le das un Sí a la muerte cuando en realidad querías un No. Habrá que ensayar para no hacer el ridículo.

A mí, en principio, para qué nos vamos a engañar, la muerte opcional me gusta. Debe ser una gozada ir por la calle tranquilamente y decirle a un amigo.

_Oyes, ya sabrás que me muero el jueves. ¿Qué tal te viene para las exequias?

_ ¡Estupendo! Como no hay Champion…

_ Por eso la puse ese día. Adiós. Nos vemos.

_ Te veré yo.

_ Es verdad, no sé dónde tengo la cabeza a mis 908 años.

La muerte opcional, eso que hoy llamamos suicidio, es muy cómoda porque puedes avisar con tiempo y no pillar a ningún sobrino de vacaciones en Kenia, que siempre es un fastidio hacer las maletas deprisa y corriendo. Aunque pensándolo bien, si no te duele nada, no vas a darle nunca al botoncito y ahí empezarán tus problemas, porque ya me dirán ustedes si en esas condiciones va a haber caja de las pensiones que lo resista… a no ser que te jubiles a los 965.

La batalla a la que no fuimos

6 de Mayo , 2018

El Íñigo de esa época, aquí con Catherine Deneuve

La muerte de José María Íñigo me rescata uno de esos episodios que no salen a la luz en su momento y a los que das por perdido para siempre.

Se puede titular como la columna de hoy. Resulta que mediados los 80 me llama Íñigo para exponerme un proyecto de programa de TvE. Creo que fue después de Fantástico y en medio de Estudio Abierto, porque luego sale de la emisora muy cabreado con Calviño.

El caso era que preparaban un programón para la noche de los martes que se llamaría Campeonato España, o parecido. El formato era muy sencillo. Cada provincia se presenta con un equipo de sabios que se enfrentan entre ellos con preguntas de cultura general, hasta que quedan 4 y disputan la final. 16 programas.

Me convence para ser el capitán de Lugo con frases alusivas al honor patrio, al galleguismo y al barón de Coubertin Osborne.

Acepto, quizá porque estoy poco dotado para el sentido del ridículo, y nos ponemos manos a la obra. Dadas las características del programa, ficho a Federico Bouza, que con su sapiencia y memoria cubre espacios importantes de geografía e historia. A mi suegro, Manolo Sierto, que estaba fuerte en literatura y cultura general, y a Antonio López Valín, alias Uvete, alias Titín, que era una enciclopedia con patas en todo lo referente a deportes, no solo de fútbol y atletismo, sus especialidades máximas.

Creo que hubo algún contacto más, pero no lo recuerdo. Por extraño que parezca, la aceptación del reto fue unánime y entusiasta. Íbamos a ganar. Bueno, eso había que pensar.

A punto del primer viaje. Íñigo nos anuncia que el proyecto pincha. Aunque nacía como argamasa para la nueva España, eso de la división por provincias no gusta en las alturas, y además, podía haber ofendidos. ¡Desde luego! ¡Las rivales que nos tocasen!

¡A contarlo!

5 de Mayo , 2018

Dominguín con Ava, antes o después de contarlo

Permítanme un inciso para agradecer todo lo recibido ayer por parte de la Asociación de Periodistas de Galicia, de autoridades, representantes y amigos, envuelto y condensado todo ello en el premio Alvite. Fue muy emocionante.

En algún momento llegué a sentir que se estaba premiando a Lugo y temí que se me quebrase la voz, porque yo en estos temas soy bastante impresionable. Menos mal que me sobrepuse y la lágrima cayó hacia dentro. Espero que haya llegado felizmente al estómago.

También ayudó bastante que no hubiese límite de tiempo en el agradecimiento, porque así pude explayarme a gusto en todos y cada uno de los apartados a los que creí que debía referirme.

Cuando ves que en otras ocasiones los premiados tienen solo 40 segundos para decir todo lo que sienten, comprendes que se aturullen y rompan a llorar. No lo hacen por la emoción, sino por la rabia de no disponer de tiempo para soltar su discurso en un momento tan importante para ellos. Es como lo de Dominguín después de acostarse con Ava Gardner. “Pero ¿a dónde vas?”, le pregunta ella. “¡A contarlo!”, contesta él como la cosa más natural del mundo. Si te dan un Oscar y no puedes ni dar las gracias, lloras.

Tampoco quería pasarme, claro, porque una cosa es satisfacer tu libertad de expresión en agradecimientos y otra muy distinta acribillar a los presentes con un bombardeo inmisericorde de verborrea hasta verlos sangrar con el pensamiento perdido en asuntos de su agenda: “A ver si acaba este pelma y me da tiempo para ver al Atlético contra el Arsenal”.

Creo que logré ambos objetivos, explayarme y no causar heridos.

Para Lara, Arturo, Javier y Pastor, que se pasaron el acto lanzándome flores, tengo una mala noticia. No voy a poder pagárselo en la vida, pero tampoco lo olvidaré.

Al filo de lo soportable

4 de Mayo , 2018

El que faltaba

Seguro que hay cien mil causas más justas y necesarias que andar reuniendo firmas contra estos pequeños imbéciles de la canción que una vez llegados a una sobredosis de popularidad superior a la del Tato, se han lanzado a despotricar contra España como si tuvieran auctoritas para hacerlo, como si no insultasen a millones de personas cada vez que abren la boca, como si tener cierta facilidad para el trino les dotase de la infalibilidad papal por extraños mecanismos canoros y sin leer un libro.

La verdad es que si un día sales de tu casa con 18/19 años, más anónimo que Siri, y después de estar unas semanas expuesto al objetivo de veinte cámaras de forma ininterrumpida, compruebas que en cada ciudad que visitas seis mil personas se acercan a la carrera hacia ti, gritan tu nombre como histéricos y desean que les plasmes tu rúbrica sobre cualquier soporte, tienes que sentir algo más que vértigo y debes armarte de modestia infinita para no caer en el engreimiento, que es la dolencia más acusada de estos mozuelos.

La actual sociedad tiene esta posibilidad, cual es convertir anónimos en famosos de hoy para mañana; y lo que es peor, que una gran mayoría del público, o ellos mismos si no andan con pies de plomo, confundan fama con listeza, valimiento, interés o sensatez.

A la vista está que no es así. Este par de novios que mandamos a Eurovisión están sembrando muestras de cretinismo tan marcadas que a veces llegas a dudar de su estabilidad mental y solo mediante un esfuerzo sobrehumano de contención, logras permanecer sentado y no abrir la ventana para proclamar a los cuatro vientos tu profundo convencimiento y tu leal entender de que son unos gilipollas redomados.

Piensas. Son pocos años y mucha tele, y te calmas. Incluso, si ves que la flema flaquea, agarras el Trankimazin y te zampas una tortilla.

Libertad de Prensa

3 de Mayo , 2018

Fusilamientos del 3 de mayo

Tres de mayo. Día Mundial de la Libertad de Prensa oportuno y necesario.

_ ¿A favor o en contra? Porque el Día Mundial de la Encefalitis es en contra y el del Medio Ambiente, a favor.

A favor, a favor. En contra ya hay bastante gente, Por ejemplo, a los terroristas de Kabul que lanzaron tres ataques suicidas contra periodistas se ve que no les hace ninguna gracia la libertad de prensa, ni a los que confeccionan listas negras de los informadores que no son afines a la causa. Las hizo ETA hace un rato, y las hacen en la actualidad todos los partidos que practican el stalinismo, queriendo o sin querer.

En Cataluña ni siquiera les hace falta. Ya se encarga cada medio de depurar a los disidentes para que no aparezcan ni en pintura. Perdón, en pintura sí, porque o bien les pintarrajean el portal, o bien los ponen de vez en cuando como floreros en algún debate.

Los casos de su televisión y de su radio _ por llamarlos de alguna manera _, ya están en el Parlamento Europeo y aunque no esperamos grandes milagros porque a la vista está que unos y otros son unos genios a la hora de nadar y guardar la ropa, a los dirigentes catalanes debería bastarles para que se les cayese la cara de vergüenza; ellos, que seguramente se pasaron media vida berrando por las libertades y contra los fascismos, son los primeros en abrazar las actitudes más absolutistas que imaginarse pueda, con las ideas, con el idioma y con la historia.

Libertad no es que yo haga lo que quiera con mi lengua, sino que todos nos respetemos y podamos hacerlo, so merluzos.

Tampoco es que diga miembras y portavozas, porque se me ocurre la noche anterior. Si leyeran la Biblia sabrían que eso fue Babel y se les cayó la torre en dos semanas.

Libertad, no sé cómo decirlo, es limpieza frente a la mugre.

Sólida formación

2 de Mayo , 2018

Sánchez Belda, según Cañizares, el retratista de ABC

Como mañana me dan el Alvite, me llama Radio Nacional y otros medios que te halagan la oreja diciéndote que eres muy guapo y que al pelo llevas prendida la flor del azahar, piropos que acepto en su justa medida, porque lo primero no, pero a la calle no salgo sin flor.

Por aquello de que esta columna cumple más de tres lustros de vida y se supone que en buena medida es la que recibe el premio, un colega me pregunta por el momento más gracioso vivido en el ejercicio de la profesión.

Se me ocurre uno, se lo cuento y como hoy tenemos unas herramientas tan estupendas para hacerlo, dedico algunos minutos a localizar la noticia para narrársela a ustedes lo más exacta posible.

Bingo. La encuentro y compruebo que la recuerdo bastante bien. Sitúense el 2 de marzo de 1973_ hace 45 tacos _, en la Escuela de Documentalistas de la Biblioteca Nacional de Madrid. El salón de actos es amplio, pero su infraestructura no tiene nada que ver con las actuales dotaciones. Quizá se renovó al final de la guerra y punto.

El acto consiste en la apertura de un curso sobre Organización y administración de Archivos, que España ofrece para profesionales becados de Venezuela, México, Perú, Costa Rica, Argentina… Todos escuchamos muy atentos las palabras de Luis Sánchez Belda, director general de Archivos y Bibliotecas, no confundir con Alfredo Sánchez Bella, ministro de Información y Turismo.

Cuando Sánchez Belda, señor orondo como el ministro, desea a los cursillistas hispanoamericanos _ no se estilaba lo de latinos _, que obtengan de su estancia en España una sólida formación a la hora de archivar, su silla apolillada cede consistencia en las cuatro patas y Sánchez Belda da con su físico en el suelo, ante el horror de los españoles y la risa contenida de los americanos. Yo creo que silbé mirando a la ventana.

Sentencia.3

1 de Mayo , 2018

Cifuentes y Sánchez Fornet, la polémica los vuelve a unir

Estábamos entretenidos en discutir que si legislar en caliente, que si en templado, cuando de repente todo vuelve a removerse y más parece que lo obligado ahora sea legislar en hirviendo.

Hay dos nuevos e insospechados polos de atracción. Uno se crea en torno al ministro de Justicia, que de forma imprudente y populista ha dado alas para pensar que el juez del voto particular en la sentencia de la Manada podría estar realmente incapacitado para tratar esos asuntos, tal como se vino a decir entre la facción de indignados.

Esta opinión, expresada por la mañana en el programa de Carlos Herrera, es de extrema gravedad y solo se nos ocurre justificarla por el hecho de que el ministro duerma mal estas últimas noches.

Ya es muy sospechoso que el Gobierno asuma de golpe las tesis mantenidas en las movilizaciones y cargue contra el voto particular de ese juez, como si la unanimidad fuese de obligado cumplimiento. O que al ver tanta gente en la calle se les hubiese nublado la mollera.

El otro polo se mueve alrededor del exsecretario general del SUP _ Sindicato Unificado de Policía _, José Manuel Sánchez Fornet, que acaba de firmar un artículo donde afirma, entre otras polémicas opiniones o informaciones, que se trata de “una denuncia falsa de un acto consentido que por la presión social, dos jueces han convertido en una condena mal razonada”.

Por si faltaba algo para el polvorín, Sánchez Fornet añade que “si en vez de comportarse como los miserables que son, dejarla abandonada y robarle el móvil, la invitan a seguir de fiesta con ellos, no habría habido denuncia. Su preocupación tras la presunta brutal agresión es que le habían quitado el móvil”.

Más revuelo no se puede pedir. Es la ley de Murphy adaptada a España. Si algo puede ser más polémico, lo será.