La esquizofrenia

27 de Noviembre , 2018


_ Señor Gump, ¿por qué corre?
_ Temo que Sánchez venga detrás

Iglesias está cabreado como una mona. Ahora sale con que los periodistas tienen más poder que un ministro, lo cual tampoco es una exageración si pensamos en los actuales, tan romos como prescindibles.

Él lo dice porque hay periodistas, inconscientes ellos, que se atreven a criticarlo, cosa que a un ministro ni se le ocurre, porque de hacerlo tendría los días contados.

Bueno, los días los tienen contados todos, porque la esquizofrenia no da para más. Fíjense que en su desvarío contable el presidente se cree el jefe del Estado y arrastra una vida anterior a la que desprecia.

El que le marca el paso, es decir, Iglesias, ejerce de periodista los sábados por la noche, y aprovecha esa condición para criticar a sus ¿colegas?, por su mucho poder; él, que lo tiene todo.

Otra pata del banco es un señor que ejerce de huido de la justicia en Waterloo, y la cuarta sufre privación de libertad por contravenir las leyes, que es lo ideal para gobernar.

Después están los vascos y el resto de la patulea. A todo esto lo llaman el Gobierno de España, que es como para salir corriendo en plan Forrest Gump, sin rumbo fijo y con tiempo por delante.

Los buenos de Pedro y Pablo creen que se les critica porque se les tiene tirria, porque se obedece a oscuros postulados del Priorato de Sión, o porque los periodistas quieren ocupar sus puestos, haciendo bueno lo de “cree el ladrón que todos son de su condición”.

Ni mucho menos. Se les critica por dos razones. La primera, porque es obligación del periodista, si así lo siente. Y la segunda y fundamental, porque ellos son malos como el hambre. Malos, ampulosos, endebles, peligrosos, caducos y sin la mínima formación para manejar asuntos delicados.

Prueba de su inconsistencia es que si se hacen una autocrítica, se dan sobresaliente.

La pobre abuela

26 de Noviembre , 2018

La mujer opta por la realidad virtual

Antes de que salga Sánchez por la tele deberían avisarlo con un cartón preventivo: A continuación vamos a emitir unas imágenes que pueden herir la sensibilidad de los espectadores.

Y no es porque vaya a salir desastrado, que él siempre va de punta en blanco, pero don Pedro y señora se están acostumbrando a hacer y decir unas grandilocuencias, que así, sin anestesia, le pueden chafar una digestión a la abuela, o alterarle las constantes a poco que te descuides.

Ora los ve haciendo de reyes en el Palacio Real, ora los vuelve a ver de jefes de Estado en la escalinata del avión en La Habana. ¡Jesús! Cualquier día se los encuentra en el belén, al lado de la vaca y el burro.

Ése es un susto que deben evitar las emisoras, por muy de la cuerda de Sánchez que sean todas. Podían crear un microespacio Snchz dentro de los telediarios y con eso ella ya estaba atenta.

El sábado, cuando vuelve de Cuba y agarra el micrófono en España, nos caímos de espaldas y a la abuela hubo que darle sales. ¿Y no va el tío y dice que ha arreglado lo de Gibraltar, después de 300 años de contencioso? Sí, porque lo de Gibraltar nunca fue un problema, sino un contencioso, que suena mejor.

Bueno, pues eso. Que nos dejó a todos medio locos. La abuela ya quería ir a veranear este año. “Es lo único que me falta por conocer de la península”. Pero, abuela; a saber lo que ha querido decir este hombre.

Y nada, que sigue emperrada.

Ya cuando anuncia aquello de que se acaban los coches de gasolina, hubo sus más y sus menos, porque la abuela todavía conduce un Volvo de cuando Carrero y no quiere deshacerse de él ni a tiros, con perdón. Creímos que se nos iba. Menos mal que no quitaron la misa de la 2, que si no, adiós abuela.

Con un cartelito: Que habla Sánchez, arreglábamos.

La dosis Colau

25 de Noviembre , 2018

Éste es un belén de toda la vida. Se da en Primero

De forma regular, al menos una vez al mes, siento la ineludible necesidad de hacer guantes con Ada Colau. Me relaja. También me pasa con otros personajes, pero lo de esta chica tiene un color especial, como Sevilla pero en plan butifarra.

Ella lo sabe, y como es una buena moza nunca tarda demasiado en dar motivos para celebrar un calmante pugilato. En esta ocasión es su belén, o como se llame lo que ha puesto en la plaza de san Jaime, a manera de performance.

No voy a describirles el engendro porque sería tanto como hacerle el caldo gordo a la mema, pero seguramente tropezarán con él porque a los medios siempre nos ha dado por recoger de todo, como los afectados por el síndrome de Diógenes.

Algún colega ha escrito que el belén de la Colau es un insulto a los católicos, pero creo que se equivoca de medio a medio. No soy quién para hablar en nombre de los católicos, ni mucho menos, pero arriesgo a pensar que tanto ellos como cualquier persona normal y corriente, sin necesidad de estar adscrita a ninguna fe, ve la cosa esa y concluye que se trata de un insulto a Ada Colau, puesto que lo único que demuestra el esperpento es que esta chica ha faltado mucho a clase, tanto en Primaria, como en Secundaria.

Como por otra parte sabemos que lo que le mola es sentirse perejil de todos los escándalos, ya sean del orden urinario, como escatológico o blasfemo, cual es el caso pretendido, el único problema es que sus amados barceloneses, creyentes y descreídos, le vean o no la gracia a este happening costeado con dinero público, porque si no es navideño, ¿a cuento de qué le da por montarlo?

Lo dicho. Ya sabemos que lató mucho a clase, pero podía decírselo a sus administrados en twitter y les ahorraba un pastón.

Bueno, ya estoy mucho más relajado. Hasta diciembre.

Buff boys

24 de Noviembre , 2018

No era el pasado, era el futuro

No fue un escupitajo. Fue un gesto de buff. Eso dicen desde ERC. Menos mal. Ya pidió Lastra que rebajásemos la tensión.

Un gesto de buff es como una flatulencia silenciosa e inodora. Es como si Dani Mateo, en vez de sonarse los mocos con la bandera, se hubiese enjugado las lágrimas con ella. Hasta queda tierno y todo.

Ha sido un gesto de buff, como el de Sissi Emperatriz cuando su madre, Ludovica de Baviera, le aconseja sobre cómo debe comportarse en la corte. ¡Buff, mamá, qué repugnantiña eres!

Y de lo Rufián, ¿qué es? ¿Otro repugnantiño? Sí, bastante; pero sin el -iño.

Hace 40 años _ los que ahora se van a conmemorar _, algunos ilusos pensábamos que el parlamentarismo español se volvería a poblar de Castelares, porque con la llegada de la democracia nada impediría que el verbo claro y el tronar sonoro de sus señorías rebotase contra las paredes del hemiciclo.

Deberían habernos advertido de que 40 años después habría gestos de buff y exabruptos de repugnantiños, y que la presidenta tendría que adoptar ademanes de institutriz ante la protesta airada del colectivo, que como tantos otros de la sociedad española, solo tiene la piel fina cuando vienen a por lo de ellos, pero que tragan carros y carretas cuando van a por lo de todos.

Sí, hay que hacérnoslo mirar y descubrir de dónde sale toda esta proliferación de personajillos partidarios de la ineptocracia, adeptos de la demolición social y estatal, adoradores del atraso, de la indigencia cultural, de la irreverencia y de la ignorancia. ¿Será que las meninges regresan a sus cuarteles de invierno y acabaremos siendo primates?

Viendo a alguno de los padres de la patria, no nos caben dudas de que homo sapiens es una categoría taxonómica que les queda muy, pero que muy holgada.

La nueva batalla

23 de Noviembre , 2018

El panfleto se quedó al principio del camino

La historia comienza a contarse en clave electoral. Navidades, unos días de esquí en cualquier estación, y a la vuelta, chapuzón de realidad en las urnas.

Hasta ahora la clave era presupuestaria, pero sin demasiada convicción. Había que ser muy iluso para creer que podrían colarse. El único que confiaba era Iglesias, imbuido de ese espíritu bolchevique que le anima a tomarse todas las tardes varios palacios de invierno, aunque en realidad lo que le mola es la toma de un chalet en Galapagar, y gracias.

En su honor hay que decir que reacciona antes que Pedro, pues ya ha desmantelado el Pravda particular donde iba a salir todos los números en portada anunciando que se aumentaba el gasto público, y también ha desactivado la gira por provincias, donde se informaría al personal del mucho peso gubernativo alcanzado, y eso que todavía no son gobierno.

Bueno, pues todo eso va a quedar inédito porque en cuanto el presidente regrese de visitar a los dictadores cubanos y de ofrecerles una plaza en el Valle de los Caídos que pretende liberar de un inquilino que lleva allí la mitra, se va a poner manos a la tarea.

Ni los ministros están al loro. Por eso cuando vejan a Borrell, los pillan haciéndose las uñas y silbando El puente sobre el río Kwai, lo cual sirve para componer una de las escenas más miserables de la historia política española, pues ya no se sabe quién ha perdido más los papeles, si Rufián o los compis de Borrell.

ERC ha tensado la cuerda todo lo que ha querido y más, quizá porque también sabe que ahora se va a hablar de elecciones y por lo tanto su papel de sostén cruzado mágico del Gobierno tiene los días contados.

No se lo van a creer, pero llegará un día en el que todo esto nos parecerá historia, como la batalla de las Navas de Tolosa, que ahora la lees y dices, pero si parece que fue ayer.

Escupidos todos

22 de Noviembre , 2018

Con socios así…

Quien con infantes se acuesta, humedecido alborea. En el Congreso pasa lo mismo, aunque al no existir lechos, sino escaños, la humedad no se excreta desde los riñones, sino desde las glándulas salivares.

Eso ya deberían saberlo el señor Borrell y su jefe que tan alegremente confía toda su pomposa legalidad democrática en partidos que se burlan de las instituciones a las que pertenecen y mandan a críos para que le representen, pues lo que menos les interesa es verlas funcionar.

Un tipo como Rufián, tan abrazafarolas como abrazaOtegis, es el diputado ideal para trabajos sucios si Ana Pastor no lo impide. Pero si además lo secundan un puñado de impávidos sopabobos ganados para la causa, la faena se culmina con un escupitajo a la remanguillé que te sitúa en las más altas cotas de la indecencia política. ¿O quizás de la excelencia?

Sí, porque hoy la altura intelectual, moral y urbana es tan ínfima que no faltará algún colectivo ´á la page` que organice un simposio sobre “El esputo, arma parlamentaria”.

No le vamos a regatear a Borrell su papel de afrentado, pero no estaría de más que tanto él como su grupo comprendiesen que quienes todavía nos sentimos españoles vemos cómo nos escupen a diario actitudes impulsadas, defendidas o anheladas nada menos que por quien tiene el título de presidente del Gobierno de España _ y bien que lo repite _, muchas de las cuales las negocia o trapichea con el dueño de los salivazos, sin que el contenido de la Constitución le pare en barras.

Son lapos continuos que resbalan mejilla abajo, mientras se nos pide comprensión porque todo va a redundar en unas mejoras sin cuento. ¿El robo al que nos abocan ayudará a nuestra prosperidad? Ni siquiera a la suya, ni mucho menos a la de los catalanes.

Cuando Borrell recibe el escarnio, la bancada socialista mira hacia otro lado. Como todos los días.

Lo que abate Marchena

21 de Noviembre , 2018

Ahora pelearán por los despojos

El primer párrafo de la carta de renuncia de Marchena es demoledor. Recordémoslo: “Jamás he concebido el ejercicio de la función jurisdiccional como un instrumento al servicio de una u otra opción política para controlar el desenlace de un proceso penal”.

Ostras, Pedrín. Ostras, Pablín. Y ostras, Cosidó. El magistrado acaba de dejar a los partidos pactantes con los gayumbos abatidos a media asta, y ambos, Pedrín y Pablín, alaban su decisión de mandar todo a tomar manzanilla. Es increíble la capacidad que tienen para mantenerse flotando por mucho que arrecie el tsunami. Y hoy parece que resopla.

Marchena, tal como se percibe desde la distancia, no ha querido prestarse a un juego que es indigno de cabo a rabo, como la vieja dama, pero en el que los dos habían entrado de cabeza, incluido Podemos.

Es lo propio de los tiempos, cuando la palabra no vale nada y cuando se trafica con sentencias judiciales, indultos y prevaricaciones.

A Marchena se lo habían puesto imposible, quizá porque pensaban que se iba a deslumbrar con el oropel vacuo, como ellos lo hacen. Pero no solo a él, sino también a cualquier otro que ahora deba aceptar el papel de candidato.

La renovación del CGPJ es hoy el cadáver de una gacela tendido en la sabana africana del que todos tratarán de sacar beneficio, desde los que la han abatido, hasta los carroñeros oportunistas de siempre. Todos, menos la gacela.

Y en medio, el adelanto electoral; y en medio, el proceso al procés, la sentencia y el indulto, las sociedades interpuestas, los charcos en los que se mete el presidente porque le gusta, los coches, la gasolina… y como guinda, ese Mundial de fútbol con Portugal y Marruecos que se acaba de inventar Sánchez sin que lo quieran ni lusos ni españoles, y que demuestra la infinita capacidad de embrollo que ha repartido Dios al buen tuntún.

Marmota black

20 de Noviembre , 2018

Siempre lo mismo

La ficción del día de la marmota no solo sirve para la campaña publicitaria de la Lotería Nacional, sino también para la campaña política andaluza.

Pasan unos años, nos despertamos sabiendo que van a votar, en las encuesta dicen que hay que cambiar y al final siempre ganan los mismos. Muchas ganas de cambio no parece que haya.

El británico Alasdair White define la zona de confort como una serie de comportamientos que nos garantizan mantener nuestra ansiedad a cero. O dicho de otro modo, mediante una rutina estable logramos una felicidad mínima y de ahí no nos movemos.

Este confort no se pone en riesgo ni aún sabiendo que pueden mejorarse las condiciones de vida al salir fuera de esa zona. Por eso las encuestas sobre la situación en Andalucía son conscientes de lo que hay, pero las de intención de voto inciden en un comportamiento marmota.

Y por eso también nueve de cada diez andaluces afirman que la Junta es un nido de enchufismo, aunque finalmente más de la mitad de ellos aportarán su granito de arena para que lo siga siendo.

La zona de confort de los esquimales está formada por un gran bloque de hielo que a los extranjeros nos parece inhóspito, frío y aterrador. Pero si les preguntásemos a ellos sobre la posibilidad de descongelarlo hasta que desapareciese, seguramente ganaría el no, ya que ese hielo, por terrible que nos parezca, es su zona de confort y sin él ¿dónde posarían los pies? El riesgo es demasiado alto como para asumirlo.

Hay enchufismo, pero qué importa si la mayoría nos beneficiamos de que lo haya.

Es el mismo principio de las tarjetas black. Estamos todos pringados, y si algún día se pincha el globo, ya nos las arreglaremos para que solo aparezcan como culpables Blesa y Rato.

El hombre del voto femenino

19 de Noviembre , 2018

Toda la prensa española se hizo eco

Hoy se cumplen los 85 años desde que la mujer española votó por primera vez en unas elecciones generales. Fue el domingo 19 de noviembre de 1933, un día clave en la lucha por la igualdad.

Los nombres propios con los que se cuenta la historia de este momento siempre son femeninos. Kent, Campoamor y Nelken. Sin embargo, el desconocimiento mantiene en el olvido el nombre de un lucense que da su vida por el voto femenino, lo máximo que un ser humano puede hacer por una causa.

Situémonos unos meses antes, el domingo 16 de abril de ese año 1933. La Asociación Republicana Agraria de O Incio que preside Pedro López Teimoy celebra una reunión para renovar su junta directiva

Salvadas las formalidades iniciales, da comienzo la votación y una mujer se dispone a hacerlo cuando un grupo de agraristas protesta airado contra semejante afrenta. ¿Qué hace esa mujer con una papeleta en la mano?

López Teimoy toma la palabra para dirigirse a los exaltados y les explica que la Constitución de 1931 equipara a la mujer y al hombre en el derecho a votar y que pronto lo harán en unas generales, de modo que a ellos, republicanos y progresistas, solo les corresponde facilitar ese derecho y sumarse a la conquista.

De entre los alborotadores emerge entonces un revólver que apunta a López Teimoy. Se realizan dos disparos y uno de ellos alcanza al presidente, ocasionándole la muerte casi instantánea.

El revuelo le sirve al criminal para escabullirse y escapar. Pronto se averigua que es un vecino de Leizán, en San Lourenzo de Vilarxoán, llamado Gaspar Arias Arias, del que nunca más se sabrá.

A las autoridades, a las de Lugo o de cualquier ámbito, les corresponde homenajear de alguna manera a este hombre que da su vida por el voto femenino.

El meollo societario

18 de Noviembre , 2018

Judas tenía una sociedad interpuesta, pero ahora son multitud los que las tienen

Al ver a ministros y a otros personajes de campanillas que se amparan en sociedades instrumentales falsas _ por denominarlas rápido y en corto _, para ahorrarse unas pesetillas en sus obligaciones tributarias, muchos de ustedes se habrán preguntado dos cuestiones.

Una, si esta ingeniería es legal, ¿por qué no la hacemos todos? Y dos, si la hacemos todos, ¿porque no nos rebajan directamente los impuestos y acabamos antes?

Este simple ejercicio preguntatorio o preguntativo nos retrotrae a la clave de la premisa inicial. Señores, resulta que no es legal y lo sabían, que es lo que se trata de camuflar desde el minuto cero.

La sociedad en cuestión tiene que reunir una serie de requisitos que sería prolijo enumerar, pero que en líneas generales, todos estos personajillos de poca monta que quieren pasar ante nuestros ojos como los listos de la clase incumplen, pues son más chorizos que los de Cantimpalos, provincia de Segovia.

Lo son o lo fueron en fechas recientes, pero en cualquier caso no pueden presumir de un currículo ciudadano impoluto por muchas mareas que le den a la cazuela.

Si usted no ha recurrido a este mecanismo para tributar menos, no piense que es tonto de capirote respecto a los listillos, porque a falta de otras pruebas, de usted se puede decir que es honrado y del otro, que comete fraude de ley. Sanseacabó. O como enfatiza nuestro amado presidente, y punto.

Sin embargo, don Pedro Sánchez fue en su día don Sancho Pérez, un personaje fantástico que dice todo lo contrario de lo que hace, o que hace todo lo contrario de lo que dice. No se sabe muy bien.

Ese don Sancho prometió deshacerse de los listillos, aunque cuando ve que está rodeado de ellos, propone a las masas: Hablemos de los coches de gasolina y diésel. Y aquí nos tiene, entretenidos.