Ángela Blanco de Soto, creadora de la Escuela del Caldo
5 de Julio , 2021Nacida en Friol, la mujer desarrolla una gran labor a favor de los niños desfavorecidos de A Coruña, donde tiene una calle
LOS DUENDES DE la imprenta transforman un día su lugar de nacimiento en Ferrol, pero Ángela Blanco Pérez de Soto (Friol, 1888), se lo aclara a quien acude a ella tratándola de ferrolana. “Soy de Friol, en Lugo; no de Ferrol, aquí”.
En realidad, por residencia y actividad, esta mujer fue coruñesa, y así se lo reconoce la ciudad con una calle donde llega a ser tan popular o más que Teresa Herrera.
Su vida fue un continuum de absoluta entrega a los necesitados y la huella de sus esfuerzos se mantiene hoy en el CEIP Anxo da Garda en Os Castros, que ha cumplido los 92 años de existencia. Pero si ese es el final de su historia, vayamos al principio.
Doña Ángela o Ánguela, como era conocida con ambos sonidos, llega a Coruña desde Friol cuando ya tiene 30 años.
Comienza a trabajar como doméstica en la Granja Escuela Agrícola, que al mismo tiempo es el domicilio de Manuel de Soto y Muñoz, uno de los ingenieros encargados de la institución, varón de noble familia, casado entonces con una mujer de apellido Fernández. La Granja se encontraba entre los ayuntamientos de A Coruña y de Oza dos Ríos.
Cuando enviuda, Manuel de Soto contrae segundas nupcias con Ángela Blanco y desde ese instante, la mujer inicia su actividad de ayuda a los demás. Su primer objetivo son dos hermanas en situación precaria que regentan el pequeño colegio en Os Castros, que ella transforma en la institución benéfico El Ángel de la Guarda, de la calle Monte das Moas, con el fin de atender en educación y comida a los niños necesitados del barrio, que en 1940 son 300.
Enseguida los vecinos le dan a su obra un nombre popular, la Escuela del Caldo, lo llaman con toda razón, pues el caldo es uno de los alimentos a los que se recurre con frecuencia. La denominación también la comparten otras instituciones de la ciudad, destinadas como esta a enseñar y alimentar a niños sin recursos.
La obra arranca en 1929 con la presidencia honoraria de Manuela A. de Catalá y la efectiva, de Cleodomira T. de Lois, al tiempo que Manuel es vicesecretario y Ángela se reserva simplemente una vocalía, entre ls muchas que se destinan a más de treinta mujeres de A Coruña.
Quizá esta fórmula, elegida así por modestia, no es todo lo operativa que se esperaba de ella dada la actividad que despliega Ángela.
En 1937, el alcalde coruñés Sisenando Martínez Yunta ya preside un almuerzo extraordinario con motivo de la Navidad en compañía del matrimonio de Soto, aunque quienes lo sirven son sus cinco profesoras, los dos fundadores y quienes constituyen la Junta rectora.
En 1940 es ella quien solicita permiso para la construcción de “un colegio particular gratuito”, y en 1942 tiene lugar la colocación de la primera piedra, mientras José de Soto y Fernández, hijo del primer matrimonio de Manuel, se casa en Las Palmas con Elena Bethencourt.
A partir del 2 de diciembre de 1969 existe el Grupo Escolar Ángel de la Guarda, para 480 alumnos, una de cuyas calles laterales recibe el nombre de la mujer desde 1964.
Doña Ángela era también una gran aficionada al teatro y bajo su dirección montaba cada año alguna representación, como la Sabela de Cambados, de Adolfo Torrado, cuyo papel principal era desempeñado por la propia benefactora. También hubo recitales poéticos, como el que se hace con La Galana, de Carlos Isidro Muñoz de la Espada.
La lucense fallece el 10 de diciembre de 1975, a los 87 años edad. Bien merece que en Friol también se le recuerde.











