José Pérez, el Gordo de Navidad del año 1925

11 de Julio , 2021

El mozo de cuerda lucense reparte varios millones entre sus conocidos y se queda con un pico

LOS QUINCE MINUTOS de gloria que según las estimaciones de Andy Warhol estaban reservados para José Pérez González (Lugo, 1883), transcurren entre las doce horas y las dos del mediodía del 22 de diciembre de 1925, momento del tradicional Sorteo de Lotería de Navidad, el gordo que se reparte en España desde 1812.

En realidad disfrutó de algunos más porque todos los periódicos de esa tarde y los del día siguiente se encargan de reproducir su rostro y de contar su historia, porque José había repartido por Madrid ocho vigésimos del 11.519, premiado con quince millones de pesetas, esto es, el gordo de 1925.

A eso de las doce los reporteros de Madrid ya saben que los loteros Juana Llopis y su marido Manuel Sáenz Rodríguez, de la Plaza del Ángel, han vendido el 11.519 y se lanzan en su búsqueda. La administración nº 39 está cerrada, quizá porque ese día no hay quien compre lotería. Pero averiguan que su domicilio particular está en la calle de Atocha, 35. Nuevo fiasco. No hay nadie en casa.

El corro de periodistas vuelve a la Plaza del Ángel y allí ya se sabe en los comercios de los alrededores que el mozo de cuerda número 405, establecido entre ese lugar y la plaza de Santa Ana, tiene ocho vigésimos, así llamados entonces porque el número se divide en veinte partes. El mozo, nuestro hombre de Lugo, lleva años abonado a ese número y su fidelidad se ha visto por fin recompensada.

Lo buscan en una taberna de la calle de las Urosas, donde refresca el gaznate, pero no está. Vive en la calle Primavera, pero allí solo se encuentran su mujer, Ramona García y sus tres hijos; Carmen, de trece años; Vicente, de ocho y Manolito, de dos. Ramona no sabe si les ha tocado algo.

Cuando por fin los plumillas hablan con José les llama la atención la pasmosa tranquilidad con la que les responde, en contraste con una castañera de la plaza, que ya no sabe cómo exteriorizar su alegría y se dedica a tirar las castañas al aire para que la chiquillería las recoja felices y contentos.

Muy al contrario, José, que transporta muebles, o lo que sea, a sus espaldas, ya ha hecho esta mañana siete servicios y cuando le dan la noticia de su suerte, lleva un armario de luna a su destino, y claro, no deja el trabajo a medias. “¡Es usted rico y sigue llevando un armario!”, le dice un caballero. “¡Y tanto! Si lo hubiera cobrado, lo iba a llevar quien lo compró, pero…”

Por las manos de José ha pasado casi la mitad del gordo, pero él ha revendido o regalado una buena cantidad. Dos vigésimos a unos anticuarios del Prado; otro, a un afinador de pianos; otro, al sereno de la Gran Vía _ ¿de Lugo también? _, uno más a otro anticuario de la calle del León y también a la viuda de Llamazares, a la propia lotera Llopis y a más gente en otras participaciones menores.

Un compañero de oficio, Saturnino, no quiso comprarle ni una peseta y ahora se lamenta.

El dinero no le sobra, por supuesto, pero su gran preocupación es su último hijo, Manolito, que sufre una pulmonía muy pegajosa.

José solo se ha quedado con once pesetas del gordo, lo cual le va a proporcionar un pellizco de 82.500, pero nada comparable a los cinco millones que reparte.

Ha decido que mañana no trabajará, pero lo seguirá haciendo el resto de sus días. Quizá le dé para montar un pequeño negocio y dejar la cuerda. “Si es así, no pienso comprarme ni un reloj”. Por qué esa precisión, le preguntan los informadores. Y en su respuesta descubren que es un hombre de humor: “Para no tener cerca ni una cuerda”.

De aquí a la eternidad

11 de Julio , 2021

De Calvo a Calviño

Coincido con Sánchez en mucho más de lo que nunca habría supuesto. Los dos pensamos que los ministros defenestrados caen por razones de combustión a causa de temperatura adiabática de llama. Ayer ha vaciado los ceniceros ministeriales donde ya no cabía una colilla más. La unidad de quemados había ocupado la sala de Urología y el Materno-Infantil, mientras los nuevos tienen por delante un cenicero limpio donde poder acumular sus chiribitas durante algún tiempo. Tampoco de aquí a la eternidad, porque esto pasa zumbando y a las primeras de cambio estamos con urnas otra vez.

También coincido con las ganas que le habrán quedado de fulminar, como poco, al ochenta por ciento de los cinco ministros asociados. En total, medio Gobierno, más Redondo. Pero al no poder remodelar como Dios manda, el hombre vive en precario y debe conformarse con guillotinar a los suyos.

Entre las discrepancias más sobresalientes destaca el nombre de Marlaska, un hombre que ha hecho lo imposible por disimular que es ministro del Interior y se le premia con la continuidad. O son muchos los secretos que atesora, o no encontró sustituto.

Garzón, ya decimos, no es un ministro, es una cuota, que es lo que les gusta a estos paniaguados para que no se les toquen los privilegios. La cuota de las mujeres, la de Izquierda Unida, la de Cataluña y la del País Vasco. Por cierto, la cuota de los hombres ha sido vilmente masacrada, ¿o es que ya solo cuenta para ellas?

De los que se van siempre guardaremos un recuerdo muy especial de Pedro Duque. Sí, hombre, lo tiene usted que conocer porque antes de ser ministro salía mucho en los papeles; después ya no. De Laya también habrá muchos recuerdos. Malos, pero muchos. Lo del Polisario es imborrable, lo mismo que lo de Ábalos y la bolivariana, hitos señeros de una España que muere y de otra que bosteza.

El descanso del guerrero

10 de Julio , 2021

No seamos crueles

No solo sus amigos del Gobierno bicéfalo, sino también los de su partido igualmente bicéfalo, dan por amortizado a Garzón. Amortiguado, cabría decir dados los golpes bajos propiciados a diversos sectores productivos españoles _ turístico, agrícola, ganadero… _, que jalonan su trayectoria ministerial.

Ahora que se ha llegado a tan brillante conclusión, ahora que se reconoce el Ministerio de Consumo como una patochada inservible, ahora que un chuletón al punto se presenta como imbatible, parece oportuno ir mirando lo de Sánchez, porque ha sido él quien crea el Ministerio, quien lo nombra ministro, quien incorpora el descenso del consumo cárnico a su pomposa Agenda 2050 y quien finalmente se rinde ante el chuletón, todo en uno y sin enrojecimiento de sus carrillos tortuosos.

¿Está amortizado Sánchez? En términos puramente económicos, tendría que trabajar varias vidas para lograrlo, pero como no pretendemos que nos acusen de esclavistas, vamos a pensar que sí, que no debemos ser tan negreros como para mantenerlo atado a la pata de la mesa de la Moncloa, a él que tanto le gusta volar cual falcon peregrino de aquí para allá.

Sería una crueldad sin límites pretender mantenerlo por más tiempo bajo la pesada y triple carga de yelmo, égida y lanza. La tierra es del viento y a él le aguarda un fascinante futuro como supervisor de nubes. Detengamos ese clamor popular que pretende entronizarlo para siempre, desactivemos ese proyecto de ley de Seguridad Nacional que le daría poderes hasta para expropiarnos el oro de la boca. Dejemos que disfrute de su bien merecido descanso, sin verse diariamente criticado porque coma o deje de comer carne a la parrilla.

Pobre hombre. Ni un día sin un fuego que extinguir, sin una barbacoa que apagar.

Carne cruda

9 de Julio , 2021

Para destruir no hacen falta ministros

Antes de que los investigadores de la Universidad de Harvard presentasen en Nature sus conclusiones sobre la decisiva intervención del consumo de carne en la evolución del Homo hacia el erectus y el sapiens, la ciencia ya apuntaba en esa dirección, como también en los aspectos negativos para una tercera y cuarta generación de individuos que no la consumieran a partir de ahora.

El actual ministro de Consumo español ha decidido atacar al sector ganadero basándose en unas cifras manipuladas que por sí solas le valdrían para enfilar con mayor motivo al sector automovilístico, aunque todo se andará, porque el objetivo de ruina comunista necesita acabar con la riqueza allí donde la haya. O sea, éramos pocos y parió la abuela.

Ni los más veteranos del sector, ni los recién llegados a él, podían sospechar que iban a vivir una esquizofrenia parecida a la actual, con un ministro de Consumo comunista propiciando medidas de dudosa eficacia, propias de una dictadura sin que la sociedad, ni el sistema, ni la competencia, dejen de ser capitalistas y sin que la Constitución haya borrado de su preámbulo y de su título preliminar que somos un Estado social y democrático de Derecho con el fin de “promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida”.

Sánchez y sus pactos gubernamentales tienen que convertirse cuanto antes en un mal sueño, porque el daño causado a la convivencia no solo pasa factura a la economía, sino también a la salud mental, como se puede comprobar a poco que te asomes.

La pandemia ayuda, sin duda. Como ayudan los bandazos, la improvisación, la falta de responsabilidad y la ausencia de dimisiones cuando se ha metido la pata hasta el cuezo.

López Palmeiro, donde nace El Relicario, de Padilla

8 de Julio , 2021

Fernández Mato, su hijo político, invita al compositor a Ferreira de O Valadouro y allí surge la música de “Pisa morena…”

A FALTA DE mayor precisión lo imaginamos nacido a mediados del siglo XIX y fallecido en la primera decena del XX. De Andrés López Palmeiro (O Valadouro. 1850?), contratista de obras públicas en toda Galicia, sabemos que reúne una considerable suma de dinero y se preocupa de beneficiar también a sus paisanos.

De su memoria se encarga la calle principal que atraviesa Ferreira de este a oeste, así como la Fundación con su nombre que durante un tiempo reparte pesetas entre los estudiantes del Concello.

Por cierto que la Fundación también está unida a un monumental escándalo, cuando una comisión de vecinos denuncia a sus tres patronos _ el alcalde, el juez municipal y el cura párroco _, por no repartir los fondos como estaba estipulado.

El alcalde Pedro Salvatierra, el sacerdote Severino Cociña y el juez Benito Alonso se habían desplazado a la capital coruñesa donde fallece López Palmeiro para diligenciar sus últimas voluntades y la denuncia se produce en 1934 por “distracción de caudales”, o retención indebida de unos miles de pesetas durante siete años.

Entre sus fines también figura ayudar a las personas mayores sin recursos y la construcción de una torre con reloj para la nueva iglesia, un proyecto anhelado durante muchos años.

Andrés se casa con Josefa López Rodríguez, que lo sobrevive como vecina de Vigo después de que el matrimonio viva en A Coruña y en la propia Ferreira. Tienen una única hija, Josefa López y López, de la que se enamora el médico, político, escritor y periodista Ramón Fernández Mato, padres a su vez de María de Jesús y Manuel. Todos reposan en el panteón familiar del cementerio de Ferreira.

Pero la historia más curiosa que tiene lugar en las posesiones de López Palmeiro se conocerá después de su muerte, cuando su hijo político ocupa la llamada Casa de Mato. Exactamente en el año 1968.

En ese año el periodista Álvaro Ruibal recorre el norte de la provincia lucense para escribir unos reportajes que publicará El Progreso.

En la oficina de Correos de Foz coincide con Ramón Fernández Mato y naturalmente Ruibal aprovecha para que le cuente recuerdos con los que aderezar sus reportajes.

Hablan de la época en la que Mato dirige en Vigo El Pueblo Gallego, con Montes, Dieste, Bernárdez, Correa Calderón, Carballeira y el jovencito Augusto Assia, así como de algunos amigos suyos, Valle-Inclán, Unamuno, Azorín, Baroja…

Hablan de los estrenos de Mato, entre ellos el de La Galleguita, a la que pone música José Padilla, y entonces surge el dato, que pese a ser publicado, permanece desconocido para la historia de la música española.

Ramón le relata su amistad con el compositor y le dice que después del éxito de La Galleguita lo invita a pasar unos días en el pazo de O Valadouro, “donde compone El Relicario”, uno de los grandes éxitos suyos y de Raquel Meller, Sara Montiel, Celia Gámez y Concha Piquer, una canción presente en El último cuplé que fue himno de la campaña electoral de Eisenhower.

Ruibal reflexiona en su reportaje: “Escribir esta abigarrada españolada bajo las carballeiras galaicas resulta un despropósito, pero las cosas vinieron de esta manera”.

Otro día lo lleva a Mondoñedo, donde la hija de sus amigos dedica a Padilla la Polonesa militar, de Chopin, al piano. Lo hace tan mal que al ser preguntado por ella qué le ha parecido, el músico dice: “Muy bien, lo que pasa es que usted es una mentirosa. Dijo que iba a interpretar a Chopin y resulta que eso no es cierto.”

Los diez mandamientos

8 de Julio , 2021

Las tablets de la ley

No se puede torpedear el esfuerzo y esperar que brille la inteligencia. No se pueden ridiculizar los principios de la civilización occidental y creer que no pasará factura. No se puede basar la política cultural en la difusión de cuatro eslóganes, atacar vilmente el estudio y creerse progresista. No se puede celebrar una fiesta del exceso sexual y suponer que no los habrá. No se puede dar carta blanca al insulto, al escrache y al escarnio sin esperar de vuelta una apología del gamberrismo. No se puede mantener a unos líderes que responden con golpes y patadas en el estómago sin suponer que les saldrán cientos de imitadores. No se puede subvencionar a un organismo estatal que utiliza sus recursos para dar golpes de estado sin temer que sus administrados piensen que en ellos comienza y termina la ley. No se pueden quemar retratos del Rey sin esperar que la chusma haga lo propio con todos los que estamos por debajo en representación, incluido un joven llegado de Brasil, pues también somos merecedores de cualquier afrenta. No se puede destrozar el mobiliario urbano que es de todos y esperar que se respete la propiedad privada. No se puede bendecir la okupación sin fomentar el robo. No se puede retirar el retrato del Rey de los ayuntamientos porque me sale del nabo y pedir que los ciudadanos paguen los impuestos, porque a lo mejor tampoco les sale del mismo sitio hacerlo. No se pueden promocionar canciones incendiarias y creer que no habrá fuego. No se puede pactar con asesinos y pedir que nadie incurra en los delitos que castiga el Código Penal. No se puede plagiar una tesis doctoral y quejarse de que inventan ellos. No se puede jugar todo el día con las identidades sexuales y suponer que no se van a producir desmanes. No se puede sembrar odio a caño libre y sentarse a ver cómo brota la paz, el amor y la concordia. No se puede matar a Dios para poner a cuatro cantamañanas en su lugar.

En un burro 3 baturros

7 de Julio , 2021

Los asesores

No me creo la última pifia de Carmen Calvo. Entendámonos, no me creo que haya sido ella la autora del mensaje en el que alaba la interpretación de los actores y actrices de una obra teatral que es un monólogo y en la que por lo tanto solo una persona sube al escenario.

Sé que el terreno está abonado para que cualquiera caiga en el error y diga: Mira qué ignorante la Calvo, que no distingue tres monólogos en un burro, mientras que otro apuntala: Y además no lo ha visto.

Que no lo ha visto parece evidente, pero ni siquiera esa posibilidad es hoy absolutamente descartable.

Vivimos en una época tan falsa y tan proclive al postureo, al engaño y a las apariencias que la lógica nos lleva a pensar en la existencia de dos o tres asesores que se ocupan de los mensajes de la vicepresidenta, incluso a la hora de decidir a qué obras de teatro va, o aparenta que va.

Una pieza que trate de Lorca, andaluza y egabrense como es ella, tiene que figurar entre sus preferencias, disponga de tiempo para ir al teatro, o no. Si el asesor se despista y no se entera de que se trata de un monólogo es asunto que se resolverá en silencio, pues no conviene que se sepa que a la señora ministra le escriben los mensajes, porque es como si a Azaña le escribiesen La velada en Benicarló, o La invención del Quijote, preparada por Trapiello.

Esa es una gran diferencia. Azaña pertenece a una época sin asesores en la que cada político redactaba sus propios libros y metía personalmente la pata, si hubiese lugar a ello.

En la actual, entre plagios, corta y pega, negros, asesores, gabinetes, comités de expertos, comisiones y suspensos al alza, no hay más burros por falta de dornajos en los pesebres. Y ahí está lo malo, que les tenemos que echar de comer todos los santos días del año.

Antonio Gandoy, un crego solidario en bicicleta

7 de Julio , 2021

O creador de Preescolar na Casa recibe a Cruz de Prata da Solidariedade Social de mans da ministra Alberdi

HOXE FARÍA 91 anos Antonio Gandoy Díaz (Lugo, 1930), “o cura da bicicleta”, activo loitador contra a marxinación ao longo da segunda metade do século XX e apóstol da caridade, da que dicía que era un imperativo categórico.

Esa dedicación foi finalmente recoñecida no ano 1995 coa Cruz de Prata da Orde Civil da Solidariedade Social que lle fixo entrega en Madrid a ministra Cristina Alberdi.

Gandoy nace en San Fiz de Muxa, onde o pai é carpinteiro. Un oficio para o que se prepara na Escola de Traballo desde que ten doce anos. Mozo aínda participa na fundación da Juventud Obrera de Acción Católica (JOAC) de Lugo, e cando ten vinte, ingresa no Seminario cunha bolsa do Concello de 3.000 ptas.

Preocupado pola situación social dos traballadores, crea alí con outros internos o grupo Jesús Obrero.

É moi afeccionado ao fútbol e xoga en todas as posicións, aínda que prefire ser porteiro. “Parar un penalti é máis satisfactorio que marcar un gol, porque é evitar unha humillación”, comenta.

Xa con 31 anos, o 21 de agosto de 1961, celebra a súa primeira misa no templo das Agustinas. Para o acto, o misacantano elixe uns padriños inequívocamente vencellados co seu proxecto vital, pois o de Altar será Antonio Arias Pérez, consiliario da JOAC; o de Honra, Constantino López y López, pai espiritual do Seminario; o de Mans, Juan de Ron Pardo, vogal do Tribunal Económico do Ministerio de Facenda, e como madriña, Aurelia de Ron Pardo, esposa do delegado de Traballo, Joaquín Perejón Pardo. Intervén o párroco de Santiago A Nova, Francisco Fontela Aldegunde.

A esa parroquia pertence algúns meses ata que en novembro é nomeado segundo coadxutor de San Francisco Javier de Lugo, que ten como anexa a de San Pedro Fiz de Muxa.

Ao tempo son nomeados numerosos párrocos, entre eles José Sampayo, titular da citada, e Marcelino Sanfiz Mera, primeiro coadxutor. Pouco despois encárgase da JOAC e nesa mesma liña, o ano 1974 é elixido Secretario da Acción Rexional das Caritas galegas.

É entón cando no ano 1977 funda Preescolar na Casa, que funcionará durante 35 anos como organización de axuda ás familias rurais para o ensino. Cunha polémica decisión pouco razoada, a Xunta decide suspenderlle as axudas e o proxecto remata en 2012, dez anos despois do falecemento de Gandoy. Atendía a máis de 3.000 familias de toda Galicia.

Posteriomente é delegado diocesano de Caritas en Lugo.

Durante toda a súa vida utiliza a bicicleta como medio de transporte e a súa imaxe na Avenida de Ramón Ferreiro, ou en calquera outra rúa da cidade, é tan característica desa época como a de Fole camiñando pola Ronda.

Contan que cando Lugo acolle aos máis importantes prelados galegos co gallo da Infraoitava do Corpus e a Ofrenda do Antigo Reino, ou en ocasións moi solemnes, estes aparcan os seus automóbiles na Praza de Santa María, e Antonio Gandoy fai o propio coa súa modesta bicicleta entre eles, para subliñar a diferenza, ou simplemente, porque así lle cadra.

Grazas a unha iniciativa popular e aportacións oficiais e particulares, no ano 2004 puido colocarse unha estatua súa, obra de Juan Puchades Quilis, que o lembra na Avenida de Madrid a carón da súa característica bicicleta.

No 2013, antigos traballadores crean a Asociación Socio-Educativa Antonio Gandoy e recuperan o nome de Preescolar na casa, para continuar cos seus fins.

“A fe _ dicía Gandoy _, complica a vida”, referíndose ás obrigas solidarias que trae consigo crer. Mereceu premios e homenaxes, e o Concello dá o seu nome a un centro social.

Jesús Latas, testigo del último milagro de la patrona de Lugo

6 de Julio , 2021

El médico de Outeiro de Rei interviene en una curación que salta a los periódicos por sus extraordinarias características

ESTAMOS EN MAYO de 1918. José Venancio Rey, coruñés de 29 años, y su mujer, Ramona Vázquez, de 32 y natural de Sobrado dos Monxes, son vecinos de Lugo y padres de seis hijos, dos de los cuales viven con ellos.

José se ha quedado sin trabajo en la brigada municipal de A Coruña, y se traslada a Lugo para buscarlo, pero aquí sufre una parálisis que le deja inútil de ambas piernas. Ramona también padece ataques cerebrales. Sin medios de ganarse el pan, recurren a la caridad vecinal.

Una familia los acoge en Miraz, los socios del Casino hacen una colecta, el ayuntamiento les ofrece productos del decomiso y Ramón Saavedra Salgado les gestiona un crédito para que puedan abrir una taberna en el Campo da Horca, dentro de la llamada Ronda de A Coruña.

Los domingos organizan bailes al aire libre y comienzan a llegar ingresos, aunque esto no signifique mejorar de sus dolencias. Pero el domingo anterior a la Ascensión, los guardias de Seguridad interrumpen el baile y les chafan el negocio por asuntos de papeleo burocrático.

El disgusto es tal que ambos se agravan de sus males. José solo puede llegar al cuartelillo apoyado en sendas muletas, aunque allí se comprueba que sí tenían los permisos correspondientes.

Entonces la familia Saavedra Salgado pone el caso en manos de su amigo, el médico Jesús Latas Folgueira (Outeiro de Rei, 1893), que los examina y emite su dictamen. Ambos sufren manifestaciones de origen sifilítico de tercer grado. Lo de José Venancio es una mielitis y en Ramona se presenta con fenómenos cerebrales, pero ambos son de idéntica causa, la sífilis. Los trata con yoduro y mercurio sin que en los primeros momentos se obtenga mejoría. En su opinión, las manifestaciones están ya muy arraigadas.

La evolución de los enfermos se mantiene dentro de la gravedad diagnosticada. Ramona sufre un ataque tan fuerte que se la da por muerta, pues ha tenido un paro cardíaco durante segundos del que se recupera gracias a unos masajes.

José nota cierta sensibilidad en las piernas, pero apenas puede dar dos pasos y guarda cama sin mejor perspectiva.

Ramona, que nunca fue de muchos rezos, recurre a las más altas instancias en busca de ayuda. Le pide a la virgen dos Ollos Grandes que le permita vivir a su marido, aunque sea paralítico y se ofrece para ir de rodillas desde el Campo da Horca hasta su capilla en la catedral donde depositar una vela tan alta como el enfermo.

El ofrecimiento se realiza un miércoles y el jueves, antes de iniciar el recorrido, se produce el milagro. De su casa en Campo da Horca los vecinos ven salir a Ramona, de rodillas, y a su marido al lado, andando sin muletas ni bastón. Muchos los acompañan llenos de asombro.

El cronista de El Progreso visita al matrimonio en compañía del doctor Latas Folgueira. Reciben a multitud de personas con la sonrisa en los labios. Se deshacen en agradecimientos a Dios, a la patrona de Lugo, a todos los lucenses, al médico y a la familia Saavedra, todos los que colaboraron en lo que para ellos es el último milagro de la Virgen.

Jesús Latas dice a todos desde su conocimiento que la curación por yoduro y mercurio no es ninguna novedad, pues está demostrada su eficacia cuando se aplican a tiempo, aunque en su caso es sorprendente por el carácter radical y por lo arraigada que estaba la sífilis. La ciencia puede explicar lo que ha sucedido, pero, como ocurre en todos los órdenes de la vida, sin el auxilio de Dios no se conseguiría nada. Y ése es su humilde criterio.

El club de la lucha

6 de Julio , 2021

Hasta que sangre

Ya es mala suerte que el mismo día en el que una encuesta señala a Íñigo Errejón como el más valorado de España coincida con la difusión de un vídeo suyo que acabaría con las aspiraciones políticas de cualquier candidato, aunque fuese para presidir la más ínfima pedanía.

El yin y el yang. Ormuz y Ahriman. Los dos extremos tocándose impúdicamente en el festival de los despropósitos. Nuestro futuro en manos de un karateca asilvestrado que reparte patadas en el estómago de un operado de cáncer de colon _ nadie niega que también fuese un pelma de cuidado _, por pedirle un autógrafo de forma insistente y quizá plomiza.

¿Ese es el político favorito de los españoles? ¿Estamos tontos o es que nos metieron droja en el colacado?

La izquierda está tan huérfana de líderes, como las playas se han despoblado de mejillones. Unos han salido ranas, los otros no pasan de renacuajos. La derecha también ha dejado unos cuantos por el camino y entre todos no hacemos un cesto.

Hay que creer que si Errejón es el más valorado se debe a que también es el que menos se ha expuesto, porque ya ves, te descuidas un pelo y surge el matón de barrio con el pelo de la dehesa sin trasquilar y el paquete de Chester en el dobladillo de la camiseta, tan violento y chulángano como los que mataron al chico de A Coruña, ese para quien su padre pide respeto y que la izquierda deje de utilizarlo políticamente.

¿Cómo va a haber líderes cuando se acusa a Almeida de la muerte del muchacho, cuando se pegan patadas por las calles o se miente más que habla?

Errejón gana a los puntos, como cuando se cruzaban guantes en el Campo del Gas. No es mala cosecha la de este día en el que se confirma la condena a Isa Serra por pegar a un policía en 2014.

País, paisaje y paisanaje para echarse a temblar.