Francisco Vázquez Saco cataloga el románico lucense

2 de Agosto , 2021

El sacerdote de Sarria ingresa en la Real Academia Galega durante el Corpus de 1952 en el Círculo das Artes

A LA FESTIVIDAD del Corpus y a la Ofrenda del Antiguo Reino de Galicia se suma el año 1952 un acto desusado como es el de la recepción por parte de la Real Academia Galega de un nuevo miembro, Francisco Vázquez Saco (Sarria, 1897).

Vázquez Saco fue un erudito, y al admitirse como buena esa definición, debe entenderse en toda su acepción, con una dedicación obsesiva a la investigación, como así lo destaca el arqueólogo Ángel del Castillo, encargado de contestar su discurso de ingreso en el Círculo das Artes, que versó sobre las invocaciones marianas en la Colección Diplomática medieval de la Catedral lucense.

Al sarriano, que ya era entonces presidente de la Comisión Provincial de Monumentos y rector del Seminario, lo acompañan los académicos García Conde, Gómez Román, Luis Pimentel, Vázquez Seijas y Trapero, al tiempo que acuden a Lugo los directivos Manuel Casás, presidente, Leandro Carré, Francisco Vales Villamarín y Juan Naya Pérez, a quien le gusta decir que Sarria siempre le trae a la mente dos hombres, Vázquez Saco y Vicente Rivera.

Había sido alumno del Seminario que ahora rige, y luego es admitido en la Universidad Pontificia de Comillas, lo que da idea de su valía. Allí se gradúa en Filosofía, Teología y Derecho Canónico.

Se ordena en 1922 y se estrena en la parroquia sarriana de Santo Estevo de Calvor, para después ser profesor en el Seminario y canciller del Obispado. En junio de 1936, a un paso de la guerra, toma posesión como canónigo lectoral de Lugo.

Vázquez Saco desarrolla también una abundante actividad periodística, no sólo como prolífico colaborador, sino como director de La Voz de la Verdad, y al frente de pequeñas publicaciones como Sursum y Luz y Verdad.

Dirige con Mercedes G. Aller la Escuela Nocturna Obrera y es consiliario de las Juventudes Femeninas de Acción Católica.

De los archivos a su alcance obtiene innumerables datos que luego divulga en libros, estudios o artículos siempre repletos de novedades.

También le tienta la creación poética y en 1916, siendo seminarista, es premiado en un certamen mariano de Lérida. Al año siguiente, concurre a otras justas poéticas de carácter catequístico con un lema sin fisuras: Muera la escuela sin Dios. Se falla en el Jofre de Ferrol y se lleva el segundo accésit.

Ahí termina su producción lírica, poco más o menos. Mucho más adelante verá premiado su trabajo sobre Artistas que trabajaron en la catedral lucense, pero se trata de otro orden de cosas.

Buena parte de su actividad la dedica al catálogo del románico en Lugo, publicado mediante sucesivas “papeletas”, como denomina a sus entregas. A su criterio, el municipio de Ferreira de Pantón es el más rico en este arte.

Otra de sus labores destacadas fue la recolección de 22.939 refranes, locuciones y cantigas de edición póstuma por el Centro Ramón Piñeiro bajo el título Refraneiro galego e outros materiais de tradición oral.

Una nueva entrega de su archivos a través de su colaboradora Mª Carmen Paz Roca se edita como Novo manuscrito paremiolóxico de Vázquez Saco.

Su capacidad de trabajo queda de manifiesto en el agradecimiento que Carballo Calero le hace por su colaboración para su Historia da Literatura Galega Contemporánea.

Fallece en 1962 y es enterrado en el cementerio capitular. Le sobreviven sus hermanos Pedro, Manuel y Jesús, este último, casado con Marina Gallego Pombo y padre de su ahijado y sobrino, el doctor Jesús Vázquez Gallego.

El último de la clase

2 de Agosto , 2021

Debería quedarse sin vacaciones

Las calificaciones en los seminarios arrancan en el 6, que es el meritus. Pasan al 7 o benemeritus. Suben al 8 y son valde meritus. Siguen en el 9, o meritissimus y finalizan en el 10, meritisimus cum laude.

A la vida civil se ha filtrado la última de ellas y hoy se utiliza, abreviada, para designar la mayor excelencia en los doctorados.

Según el sondeo realizado por varias firmas demoscópicas sobre la percepción que los europeos tienen de la gestión de sus líderes en la pandemia, Sánchez ocupa las últimas posiciones y cuando Corriere della Sera presenta los resultados a sus lectores califica al presidente español con una nota que parece sacada del Pontificio Seminario Romano Maggiore, aunque solo es italiano, malissimo.

Ya no valen aquellas excusas de los primeros momentos que tanto él como el portavoz Simón manejaban con profusión: “Nadie sabía nada”.

En efecto, es lo más probable. Y también es casi seguro que ni siquiera hoy se sepa gran cosa, pero precisamente en esa común ignorancia ante la desgracia radica la manera en que unos políticos pueden destacar sobre los otros, ya que si el remedio fuese el salfumán y no hubiese duda al respecto, empatarían todos.

Para que Sánchez obtenga ese vergonzante diploma del Malissimo de Europa ha contribuido en gran medida el tipo de gobierno que se obliga a formar, la inanición de su anterior vicepresidente en los temas que le correspondían, dando siempre la sensación de que él no estaba para esas menudencias pandémicas, y el constante chantaje de sus socios, los golfos sostenedores.

No exculpa del todo a Sánchez, porque él es el promotor del tinglado, pero ayuda a comprender la imposibilidad de obtener un meritus y quedarse en un malissimo raspado.

Una salida al campo

1 de Agosto , 2021

Lo mismo, pero sin columpio

Calvarrasa de Arriba es un tranquilo pueblecito salmantino de medio millar de vecinos donde gobierna el PSOE y donde existe un bar llamado Bala, al que acudió Pedro Sánchez para expresar así su apoyo al mundo rural. Como lo oyen.

Ningún calvarraseño alzó la voz contra el presidente, muy al contrario, agradecidos por la deferencia, alabaron su simpatía por arrobas, y su cercanía campechana a la par que regia. El dueño del Bala llegó a decir que “parece buena gente. Mucho mejor que en la tele, que no paran de insultarse”.

El hombre estaba sin chaqueta ni corbata porque son prendas que no se avienen con el apoyo al ruralismo. Mejor sería llegar tocado con un sombrero de la tierra, que además de imbricarse con el campo salmantino, se vería con agrado por los charros mexicanos de Jalisco, pues de esa influencia beben al otro lado del Atlántico.

Superman en camisa y sombrero charro sería foto en los rotativos del mundo entero y entonces, además de sentarse en el Bala, apoyar al mundo rural y rendir homenaje al tipismo, obtendría de tacada una publicidad que vale su peso en oro y que solo García Márquez con su guayabera liqui-liqui y Jaime de Marichalar con sus pantalones de paramecios consiguieron sin pagar un duro.

Él se lo ha perdido, pero en compensación, el agro español, el campesinado y la campesinada, son desde ayer más prósperos y ubérrimos porque cuentan con el respaldo del presidente español, por si no lo sabían.

La experiencia ha sido gratítisima para el político, porque pudo disfrutar de una jornada al aire libre sin que nadie se le acercarse con abucheos, pitos o tirabeques. El 55 por ciento de los calvarraseños vota al PSOE y los del PP, o se quedaron en sus haciendas, o tomaron el refresco en la competencia del Bala, que es La Peña.

El estado de la unión

31 de Julio , 2021

Estado de shock

Entre las múltiples carencias de Sánchez para obtener una buena gobernanza destaca su absoluta incapacidad de concebir España como la unidad política que tanto anhela presidir, un defecto que se ve elevado a la máxima potencia gracias al demoledor y constante chantaje de sus socios que se dicen autonómicos, ¡ja! y que en realidad son el icor de la insolidaridad bien destilada.

La reunión, conferencia o paripé montado ayer ha sido la representación dramática de todo este mejunje seudopolítico de robos y traiciones con apariencia de utilidad pública.

Se habla de hombres con sentido de Estado, así con mayúsculas, cuando el bien común sobresale por entre las lógicas aspiraciones partidistas o personales, pero hoy la expresión suena casi como un insulto gracias a la labor manipuladora de Urkullus, Aragoneses, Iglesias y Sánchezes, dispuestos a reinventar el Estado si con ello se llevan tajada.

El presidente es un manirroto y un quedabien. Eso se le ve desde lejos. Le sacan dinero hasta los que chupan candados en la Patagonia. Maneja el dinero con la misma alegría que el ganador de una quiniela de catorce el día de cobro pensando que le han dado un cheque infinito. Y además lo hace con un único baremo, que es su propio beneficio.

El episodio de ayer con Urkullu, el chuletón que se lleva, la ausencia infame de Aragonés, el enfado comedido de otros presidentes, el insoportable tufo a tomadura de pelo, la sensación de estafa, el convencimiento de que la mentira sobrevuela cualquier discurso arruga el ánimo e invita al pesimismo.

Dicen que Sánchez canceló un paseíllo público que se iba a dar por Salamanca para evitar más abucheos de los que ya había recibido por la mañana. Encima pretendía que el pueblo enfervorizado le aplaudiese.

Eso es no tener sentido de Estado, ni sentido de la vista, ni sentido común.

Alerta roja

30 de Julio , 2021

Gracias por el aviso

El gran problema de nuestros inútiles rectores es que además son malos. Malos en el oficio y malos de moral, como esos niños traviesos cuyas madres suspiran en la desesperación: “Es que solo se le ocurren maldades”. Pues igual.

Han concebido el ejercicio de la política al estilo de las calderas de Pedro Botero y los unos por los otros tejen y destejen con la maldad por delante y el todo vale.

La cosa viene de lejos porque las más de las veces el ejercicio del poder ha dependido de la fuerza, la violencia, la delincuencia, el asesinato, el envenenamiento y la traición.

Si el resto de la humanidad nos rigiésemos por el mismo modus vivendi, lo cotidiano sería arrancarnos las tripas en las plazas públicas; eso sí, llamándole facha a nuestra víctima.

Los obispos, que en teoría hablan de moral y no de política, dibujan un panorama desolador en sus Orientaciones pastorales para el quinquenio 2021-25. Pues qué calladito se lo tenían, como el mudo que no se lo había dicho a nadie. Menos mal que han piado antes del colapso, entre el lapso y el prolapso; entre el tiritití y el porompompero.

Todos les hemos oído decir que deberíamos abandonar actitudes inamovibles frente al tema de los indultos y otras memeces semejantes. Todos hemos leído sus condescendencias sobre los fraudes de ley o sus incumplimientos, pero también ha llegado hasta nosotros su estruendoso silencio cuando los mandatarios de turno hacían peligrar, día sí y día también, las bases de la convivencia. Aquí, en Cuba o en la quintaesencia.

A la vista del quinquenio que se inicia nos alertan sobre el resurgir artificial de las dos Españas. ¿Cómo se han dado cuenta? Viendo los telediarios, no; seguro.

Será un chivatazo del Espíritu Santo.

Los cuatrocientos golpes

29 de Julio , 2021

La generación de Muti

Riccardo Muti cumplió ayer 80 años y con tal motivo lo entrevistan para el Corriere della Sera. El que sigue siendo uno de los directores de orquesta más significativos de la época _ el más grande, le llaman _, desgrana su desapego por la nueva sociedad que le toca vivir y lo resume en una frase: Es un mundo en el que ya no me reconozco.

Seguramente lo correcto es pensar que llegados a cierta edad tendemos a no vernos identificados con lo moderno porque rigen modas o costumbres diferentes a las vividas cuando nos tocaba ser jóvenes o maduros.

Esto viene siendo así en los dos últimos siglos, cuando el ritmo de novedades técnicas y la evolución de los gustos artísticos es tan intenso que la sociedad en la que nacemos y la del momento de la muerte se parecen tanto como un rigodón a un perreo.

Cuenta Muti que en su bachillerato le preguntan qué caso gramatical era aqua en la frase “Pluit aqua”, y en vez de ablativo, dice nominativo, lo que le vale una tunda respetable. “Gracias a ese profesor, nunca más me equivoqué en una cita en latín. Hoy lo arrestarían. Por supuesto, estoy contra el castigo corporal, pero echo en falta la seriedad”.

Hemos eliminado los coscorrones, como corresponde a una escuela civilizada y deseable, pero en muchos casos no supimos sustituirlos para que con ellos no se fueran también el rigor, la exigencia, la seriedad y en definitiva, el conocimiento y el ablativo, que es lo que lamenta Muti.

La intriga es saber qué se encontrará al final de sus días esta nueva generación que ha inventado el suspenso como nota baja del aprobado y a qué edad decidirán los países que ya hemos vivido demasiado, como acaban de plantear con toda seriedad en Italia y los Países Bajos.

Muti no lo comprende y solo aspira a la paz: “En mi funeral quiero silencio, si alguien aplaude, volveré a molestarlo por la noche”.

Pedro G. Páramo, un nombre en Urología

29 de Julio , 2021

El médico lucense, pionero de las laparoscopias, define enfermedades y técnicas de su especialidad

SI ALGUNA VEZ oyen a algún urólogo que se refiere a la enfermedad de Páramo, o a otras disfunciones o intervenciones de su especialidad así calificadas, sepan que se han bautizado con ese apellido en homenaje a su investigador, un médico lucense.

Nos referimos a Pedro González Páramo (Lugo, 1929), el segundo de los diez hijos del médico forense Casto González Méndez y de María Filomena Páramo, hermano por tanto de José Manuel, María Isabel, Casto, Jaime, María Cristina, Emilio, Luis, María Rosa y María del Carmen.

Gran aficionado al fútbol, en más de una ocasión saldrá en los papeles como practicante y como espectador de partidos de la selección nacional, dando su opinión sobre el juego de los españoles.

A diferencia de sus hermanos, profesores, ingenieros e incluso actores, Pedro va a seguir la carrera del padre en las universidades de Santiago y de Madrid, licenciándose en la Complutense con una beca Ramón y Cajal, antes de especializarse en Urología.

También con una bolsa del Instituto de Cultura Hispánica, amplía estudios en la Columbia University Presbiteriam Medical Center de Nueva York, y más tarde en la de Roma para doctorarse en 1976.

Merece el Premio Extraordinario de doctorado en Medicina y Cirugía por su tesis Hilio-sinuquistosis renal _una nueva entidad nosológica _, que será conocida como la enfermedad de Páramo a la que nos referíamos.

En 1964 había recibido el Premio Garí de la Real Academia de Medicina de Barcelona, cuando ya es profesor clínico de la Facultad

de Medicina madrileña a las órdenes de Alfonso de la Peña, hijo del primer catedrático de Urología español, Leonardo de la Peña.

La distinción premia aportaciones originales estrictamente urológicas. La suya se llama Nefroespongiosis medular y quiste piógeno. También obtiene el premio Condesa Viuda de Maudes, de la Real Academia de Medicina de Madrid.

Desde el año 1975 es uno de los precursores españoles en el uso de la laparoscopia para la localización de testículos criptorquídicos intraabdominales y para el diagnóstico de los estados intersexuales.

Además de la enfermedad citada, su nombre se incorpora a la Angiopexía de Páramo, o cirugía de la hidronefrosis; a la Operación anti-reflujo de Páramo, y a la Ureteroceloplastia de Páramo, que es la cirugía del uréter terminal.

Ha escrito un centenar de trabajos de su especialidad y se mantiene vinculado a la docencia universitaria desde el año 1954 como profesor adjunto de Urología de la Universidad de Madrid entre 1967 y 1973. En el Instituto Ramón y Cajal de Madrid desarrolla parte de su trabajo experimental.

Es jefe del Servicio de Urología de la Residencia Sanitaria de Cádiz (1974), profesor encargado de Urología en la Complutense, jefe del Servicio de Urología del Instituto Social de la Marina y de Radio Televisión Española, y jefe clínico de Urología y de la Unidad de Andrología del Hospital Clínico de San Carlos de Madrid.

Asimismo pertenece a las más destacadas asociaciones de su especialidad y participa en múltiples congresos internacionales. Fue vicepresidente de la Sociedad Española de Fertilidad, secretario de actas y vocal de actividades científicas de la Asociación Española de Urología.

Se había casado con Rocío de Santiago Bartolomé y fallece en septiembre de 1999, recién nombrado profesor emérito de la Complutense. Estaba en posesión de la Encomienda de Alfonso X, el Sabio.

El profeta

28 de Julio , 2021

Importamos predicadores

Oriol Junqueras atesora un profundo desconocimiento de Galicia. No pasa nada. Hay otros muchos más cercanos a ella que lo superan en ignorancia y presumen de lo contrario.

Lo han traído a la esquina verde como cuando el alcalde de Quiroga contrata de pregonero a Kiko Matamoros. Su desconocimiento de Quiroga también es abisal, pero su calva atrae a la gente, que es de lo que se trata.

Los méritos de Junqueras son haberse saltado las leyes cual afamado cuatrero del oeste, tener un físico reconocible y salir mucho por la tele. Requisitos suficientes para llamar la atención, porque al más sesudo catedrático de historia que ejerce de ratón de biblioteca, ese que lo sabe todo y que tiene un discurso coherente, jamás lo van a llamar porque ni sale por la tele ni se le espera.

Pero es que además de venir, de tomarse un plato de pulpo á feira, o de lo que le hayan echado, y de festejar el Día de Galicia feliz y contento, como debe ser, ha sacado la lengua a perorar al estilo que es común a todos los que no saben, es decir, inventándose una realidad inexistente, que es donde el ignorante triunfa, porque a ver quién es el guapo que le desmiente lo que ya en un principio es pura mentira.

_ La abuela de Beethoven era catalana.

Vale, pues muy bien. Y la Novena tiene compases de sardana, aunque aún no se hubiese compuesto ni la primera.

Junqueras ha venido desde Cataluña con su ignorancia supina a cuestas para decirnos, poco más o menos, que la república gallega está al caer, como si fuésemos gilipollas o no llevásemos aquí el tiempo suficiente para distinguir entre un sabio y un cantamañanas.

Es una pena que de paso no nos explicase qué hizo el moro Muza en Lugo, si Colón era de Poio y el secreto de unos buenos chicharrones.

Indalecio Mosquera, el gran empresario taurino que no sabía de toros

28 de Julio , 2021

El lucense encumbra a figuras como Guerrita, Vicente Pastor y Bienvenida, y desprecia a otros maestros

FUE EL PROTAGONISTA del Madrid taurino durante los primeros años del siglo XX. Aunque él no se ponía delante de los toros, sino detrás, Indalecio Mosquera de Castro (Lugo, 1850), se hizo tan popular como empresario de la plaza de toros de Madrid, la de Fuente del Berro, que su nombre apareció en coplillas como paradigma de agarrado, unas veces, y de descubridor de talentos, otras.

En ese momento ya es un cincuentón y poco podemos añadir sobre los años anteriores, salvo su origen lucense y su inmediato trabajo como jefe de la División de Tráfico de la Compañía del Ferrocarril de Madrid a Cáceres y Portugal, que preside el marqués de Comillas.

Su llegada a este mundo, en compañía de otros que nunca se citan, se realiza a través de la subasta para el arriendo de la plaza en la que es el único postor al ofrecer 212.700 ptas anuales, es decir dos pelas más que el tipo señalado. Como no tiene competidor la prensa le toma el pelo: “¡Qué tonto! Se pudo ahorrar las dos rubias”.

Lo que se ahorra, según todos los del mundillo, son conocimientos en la materia porque no los tiene, salvo un sexto sentido que le indica los gustos del público, eso que entonces y ahora se llama pesquis, como la que tuvo Pedro Balañá, otro ignorante.

Se estrena con toros de Miura, Benjumea, Oñoro y otros para Conejito, Algabeño, Bombita, Lagartijo, Machaquito, Vicente Pastor, Cocherito, Mazzantinito y Regaterín. Le auguran éxito, pero hay de todo, porque esa temporada pierde 45.000 ptas. Después dicen que gana un millón.

Sus partidarios le alaban que paga puntualmente a la Diputación lo estipulado, extremo que no venía siendo habitual, y sus enemigos le acusan de comprar toros sin trapío para ahorrarse unos duros en animales de casta.

De hecho, una de sus corridas de 1909 acaba con un escándalo fenomenal, manifestaciones y tumultos en protesta por la mansedumbre de los astados. A la autoridad no le cabe otra que multarlo para que la próxima vez se ponga las pilas y deje de comprar vacas.

Aunque no es un entendido, tiene sus fobias y sus filias como todos. Limeño y Gallito están entre los preferidos, sobre todo el segundo, hermano de Rafael Gómez Ortega el Gallo.

De Rafael Guerra Guerrita y de don Indalecio se cuenta una de esas anécdotas que los buenos aficionados gustan recordar ante los jóvenes. Resulta que el lucense quiso contar con el Califa del Toreo para una corrida de toros de primera, pero el maestro le pide una cantidad que al empresario le parece excesiva, por lo que se niega: “Sí, Rafael, y un jamón”. El torero lo desprecia: “En Madrid, ¡que toree San Isidro!”

Al año siguiente lo vuelve a intentar y le ofrece lo que el anterior le había pedido. Guerrita acepta, aunque puntualiza: “De acuerdo, pero me tiene que dar el dinero y un jamón”. Y don Inda se lo da.

En 1911 van a surgir graves discrepancias entre la empresa y la Diputación, aunque al final se alcanza un acuerdo. Deteriorado o no de este combate, Mosquera deja la plaza en 1914 entre división de opiniones. O fue un gran empresario o un negociante que solo cuidó de sus intereses. Incluso pudo haber sido ambas cosas.

Cuando fallece en 1928, se recuerda que Mosquera encumbra a Rafael el Gallo, a Gaona, a Bombita y a Vicente Pastor, que da a conocer a Bienvenida padre y que favorece el esplendor de la fiesta cuando esta atravesaba una profunda crisis económica. También tuvo en sus manos la plaza de Valencia.

Pudo morir unos cuantos años antes cuando es hospitalizado por una grave intoxicación de setas.

Ramos Misioné, del Miño a ser doble medallista olímpico

27 de Julio , 2021

El deportista de Lugo consigue otras ocho medallas en diversos campeonatos mundiales de piragüismo

EN EL AÑO 1968 comienza a ser frecuente en la prensa el nombre de un palista infantil llamado Luis Gregorio Ramos Misioné (Lugo, 1953). En ese momento las carreras las ganan López Morán, Chilares, Pérez, Cuesta… y en la élite de Lugo están también Torrón, Pintado, Fernández Liz, Figueroa Panise…

Todos ellos, con el entrenador Serafín Caridad y el presidente de la Federación, Jacinto Regueira, viajan aquel año a Bañolas para representar a Galicia en los campeonatos de España de Aguas Tranquilas, llamadas entonces Muertas con toda crueldad. Pertenecen al Club Fluvial, que es el que más palistas aporta. El momento es clave en la historia del piragüismo gallego, porque en la selección coinciden él, futuro medallista todavía infantil, y Ángel Villar, preparándose para la Olimpiada de México.

El chaval empuja con fuerza y a sus quince años promete convertirse en un gran deportista si la evolución es la esperada. Y lo es. Ese mismo año ya es campeón gallego de su categoría y sus registros están entre los mejores de cada prueba.

A partir de ese momento todo es crecer hasta alcanzar la condición de doble medallista olímpico, así como ocho medallas más en los campeonatos mundiales, K1, K2 o K4, con un extraordinario palmarés que hoy es fácil de consultar por quien desee el detalle.

Al lado de Herminio Menéndez, José Mª. Esteban Celorrio y José Ramón López Díaz, consigue la plata en los Juegos de Montreal 76, y con Hermino, el bronce de Moscú 80.

El cuarteto citado ya había sido campeón del mundo el año anterior en Belgrado, y una temporada antes rondaron los podios. Ninguna sorpresa por tanto, sino la constatación de una calidad y de una sincronía de movimientos destinada a dar sus frutos. ¿Deberían haber sido oro en Montreal?

Ramos Misioné lo responde así: “La medalla de Montreal la perdimos porque éramos campeones del mundo, eso era un peso muy grande, y quizás nos confiamos más de la cuenta, pero la diferencia tan ajustada que nos separó del oro indica que tanto podríamos haber ganado nosotros como los rusos”.

Lo cierto es que aquella plata, como diría el comentarista resabiado, supo a oro. “Teníamos grandes cualidades, un enorme espíritu de sacrificio y contábamos con un gran entrenador, Eduardo Herrero”, añade Luis Gregorio.

El nombre de Eduardo Herrero es clave a la hora que obtener el máximo rendimiento de aquel K4. Se van a Rumanía al tiempo que los palistas de aquel país vienen a entrenarse a Sevilla. Aunque siempre se dijo que esos días en Rumanía habían sido decisivos para el triunfo en Montreal, Misioné desinfla su influencia: “Los rumanos poco nos enseñaron”.

Favoritos en Canadá para los mil metros, la embarcación rusa les da alcance en unos 50 metros finales muy dolorosos y la foto finish acaba por reconocer a los soviéticos. Pero España estaba allí, a 26 centésimas del oro, algo impensable años atrás.

Algo parecido ocurre con el bronce en el K2 de Moscú, cuatro años después. El lucense acude con ganas de más. Naturalmente el oro estaba en su objetivo, pero han de conformarse con alcanzar medalla, que no es ninguna bicoca.

En el declive de su carrera como palista, el diario Ya concede todos los años un premio a los Valores Humanos en el deporte y El Progreso considera que Ramos Misioné es un excelente candidato para llevárselo.

El diario de Lugo lo propone con éxito y Misioné resulta ganador de esa edición.