Patas arriba

15 de Agosto , 2021

Irene en la RAE

Si se confirma la amenaza, los textos escolares que se deriven del borrador Celaá utilizarán el bodrio al que llaman lenguaje inclusivo, como si con él hubiesen descubierto el bálsamo de Fierabrás contra discriminaciones, y no una modernez a base de cursiladas y berenjena, contraria a los criterios del organismo que tiene competencias en la materia, la Real Academia Española.

En ese momento, si nadie pone freno al disparate, se habría culminado un nuevo golpe de estado dentro del Estado, uno más y no pequeño en pos de generalizar el desbarajuste y las patas arriba.

Imagínense el pandemónium. La lengua en manos de Irene Montero, una estudiante que decide abandonar su tesis “por su compromiso político”. Más claro no puede estar. La mujer abandona el mundo del conocimiento por la política y ahora quiere imponer su desconocimiento a través de esa política a la que abraza para saltarse los codos y el estudio.

Ni académicos, ni filólogos, ni escritores, ni lingüistas. Entre Irene y Celaá se los cargan a todos de un plumazo en el ejercicio de engreimiento más grande de la historia, a la altura del fanatismo que enarbola la milicia talibán para ejecutar su cruzada iconoclasta.

Los objetivos son distintos, pero la petulancia y el desprecio a la historia son similares, dígase lo que se quiera, pues tal como advirtió Kennedy, “la ignorancia de un votante en una democracia perjudica la seguridad de todos”. En este caso, la ignorancia se ha adueñado del poder para cobrarse la ambición de un tercero, con lo cual la maraña es todavía más perniciosa.

Nos queda una esperanza. Pensemos que a los españoles siempre se nos han dado fatal los idiomas y este nuevo que se han inventado también se nos atragantará.

El divorcio que viene

14 de Agosto , 2021

Inevitable

El nudo gordiano del pacto gubernamental pasa hoy por saber el momento más oportuno para romperlo, e incluso, puestos a pedir, que lo sea para los dos rompedores, de forma y manera que las tabas caigan al suelo y exista la posibilidad de repetirlo para quebrarlo de nuevo, y así sucesivamente, hasta que se hagan cargo de la gobernación los abducidos por los extraterrestres, cuya asociación española acaba de ser autorizada por Interior.

Será un bonito divorcio a la española, tan melodramático o más que a la italiana. Será el divorcio que viene,

Desde el principio los dos sabían que no llegarían con el pacto vivo hasta las elecciones, pero tampoco les preocupó porque se amaban a distancia. Ahora, sí. Incluso más que el precio de la luz. Y cada día más hasta que se manifieste con gran aparato eléctrico.

Los dos tienen clavijas que apretar. Algunas están bastante desvencijadas y cada día bailan más tuercas y tornillos. Ora la nurse, ora la financiación ilegal de Ecuador. Asuntillos judiciales que pueden desencadenarse en tropel y que obligarán a que la otra parte contratante quiera encontrarse lo más lejos posible del epicentro sísmico.

También conviene administrar bien las promesas incumplidas, tanto las que hicieron a los votantes, que son los invitados de la boda, como las que se cruzaron entre sí ambos contrayentes. Y como llegado el caso, todo se convertirá en reproches de divorciados, pueden saltar chispas.

“Se nos rompió el amor de tanto usarlo”, dirán. “Fue bonito mientras duró”. “La era tóxica”. “Devuélveme la coleta de mi madre y quédate con todo lo demás”. O “Nos estábamos haciendo mucho daño”, demoscópicamente hablando.

Lo viviremos como se viven las rupturas de las folklóricas. En el sillón y con cerveza al lado.

Te juro que yo no fui

13 de Agosto , 2021

Pues alguien tuvo que ser

Echenique pretende hacernos creer que Podemos no es Gobierno, y estaríamos dispuestos a comprarle la moto porque con un ministro semidesaparecido que desprecia la capacidad de aprender en el género humano, con otra preocupada por implantar la matria en lugar de la patria y con una tercera que declina el castellano, castellana, castellane, más que un gobierno parecen Tip y Coll preparando su colaboración semanal en Interviú, de cuya génesis fui testigo y por eso lo digo.

Echenique anuncia que lucharán por tierra, mar y aire para evitar el expolio en el recibo de la luz. El calificativo es suyo.

No se puede concebir cinismo ni inutilidad más absolutos. Cinismo, porque el partido desde el que habla gobierna con Sánchez y ha logrado de él lo que le ha dado la gana, ya que lo tiene agarrado por do más duele, sin que haya movido un dedo por la tarifa. Inutilidad, porque ha conseguido superar el precio de uno de sus banderines de enganche cuando todo en ellos era bla bla bla. Qué tiempos aquellos. Qué fácil era engañar.

Si Echenique cumple su palabra y vemos en las calles una manifestación auspiciada por Podemos contra el Gobierno, renunciaré a mis planes de visitar los moáis de la isla de Pascua, pues mis ansias por contemplar cosas raras se verán plenamente satisfechas.

Ya leo las pancartas, ya escucho las consignas: “¡Este Gobierno es un infierno!” O también: “¡Peor estamos hoy, que vuelva Rajoy!”

Lo dicho, que le den morcilla a los moáis. Ya lo pregonaba Fraga: Spain is different, y venían a vernos como moscas. Este gobierno coaligado todavía puede dar mucho juego y a medida que se acerque la inevitable convocatoria electoral, mucho más, porque ninguna de las dos partes quiere identificarse con ellos mismos. Lo veíamos venir. Los últimos cuatro años aquí gobernó Franco.

La caída del imperio romano

12 de Agosto , 2021

Menos hizo Roma para merecerla

El borrador de la ley Celaá es tan fuerte que nos lo están dando a pildorazos. No sé cuántos capítulos van, pero rara vez se ha visto junta tanta incompetencia, ignorancia, ganas de joder la marrana, sectarismo, vacua ideología e insoportable buenismo.

Reconozco no haber entrado directamente en él, pero si las noticias que lo resumen no son meros infundios, nos encontramos ante uno de los monumentos a la estupidez humana, fruto de un delirio de soberbia y engreimiento difícil de explicar salvo en la concurrencia de patologías previas.

¿A qué docente en pleno uso de sus facultades mentales se le puede ocurrir que ha de tirar por la borda el conocimiento acumulado por la humanidad en sus siglos de existencia por el mero hecho de que a él le han dado capacidad para legislar?

Nos referimos a conocimientos tan esenciales como los números romanos o las conjugaciones verbales; a operaciones que son de utilidad contrastada a lo largo de toda la existencia como la regla de tres, o a métodos de aprendizaje insustituibles, salvo por la ciencia infusa, como es el dictado.

Todo ello nos induce a pensar que estamos en manos de locos peligrosos, figurones petulantes y presumidos enfermizos, a mayores de reunirse también con tiranos del sectarismo y apóstoles de la ruina.

Que ría el que tenga humor para hacerlo, pero esto que comentamos es lo más grave que le puede pasar a un país que se precie, ya que caer en manos de gilipollas con ínfulas de sabios es el castigo reservado para los indolentes, pasotas y conformistas como paso previo antes de desaparecer por acción de alguna de las invasiones bárbaras siempre al acecho.

Si la ministra que inspira el borrador ni siquiera lo es, ¿a qué se espera para mandarlo con ella cuanto antes?

García-Gesto, un vuelo pictórico 605 que aterriza en Barajas

12 de Agosto , 2021

El artista lucense camina hacia los sesenta años de creación plástica

TENÍA MÁS PAPELETAS para crear a partir de la música, no en vano el alma mater de la Sociedad Filarmónica Lucense vivía en su casa. Era su padre. Además une su vida a la de Mercedes Griselda Castro Bal, descendiente del compositor Jesús Bal y Gay.

Pero tras un coqueteo musical, José Joaquín García-Gesto (Lugo, 1948) recorre el camino inverso al del músico y se acrecienta cada día más como artista plástico, como gran creador de formas a prueba de estilos, ya que irá del arte figurativo al abstracto y fundirá ambos para crear lo que él llama el misterio de la pintura, algo muy propio y característico de su obra.

Asoma por primera vez al mundo del arte a través del IV Concurso de Postales Navideñas que organiza la OJE en 1964. Tiene por tanto 16 años, estudia en los Maristas y consigue las 175 pesetas con las que se dota el segundo premio. El primero es para su amigo José Ignacio Pardo Pedrosa, cinco duros mejor dotado.

A partir de entonces todo va a venir rodado. Al año siguiente forma parte de una exposición colectiva en el Casino con la que los alumnos de sexto buscan financiar su viaje. Cuelga al lado de Ángel Johán, ya fallecido, de su hijo G. Doreste, Agrelo, Pacios, López Guntín, Pedrosa, la monfortina Gloria Fernández y muchos más, consagrados y noveles.

Pero el debut propiamente dicho será en abril de 1966, al alimón con Pedro Agrelo y una veintena de obras por cabeza que abarrotan la Rotonda del Círculo y debe prolongarse una semana. Se embolsan seis mil pesetas cada uno.

Este año Joaquín es un lucense muy activo, pues preside el Club Juvenil El Quinqué que con otras asociaciones fundan la JICF, un movimiento de inquietudes sociales y de concienciación de la juventud ligado a la Iglesia, aunque independiente de ella.

También es cuando gana el Certamen de Arte Juvenil con el óleo La Faena y el de dibujo con El saxofonista. Otros premiados son Agrelo, Roberto González y Abel Vilela. Y para rematar el 66, expone en la Caja de Ahorros de La Coruña y Lugo dentro de una Muestra de pintura gallega actual.

Seguidamente salta a Madrid para estudiar en primer lugar Arquitectura y luego Bellas Artes. El paso por el colegio Diego de Covarrubias, donde expone, lo recordará como una fuente de conocimientos mayor que en la propia escuela.

Es entonces cuando también se deja llevar por sus aficiones musicales con un amigo para que Ángel Álvarez los lleve a su Vuelo 605 en Radio Madrid, donde coinciden con Cuadrado y el germen de Nuestro Pequeño Mundo.

Ahí acaba la música, porque va a exponer en la mítica galería Amadís, de Juan Antonio Aguirre y se centrará definitivamente en la plástica. Realiza entonces múltiples contactos y comparte exposiciones con nombres punteros del arte español, como Rafael Canogar, Tapies o Juan Genovés. También será comisario de exposiciones y acabará la carrera.

En 1977 participa en la sonada fiesta del PC, aunque no es militante. Además de los citados, allí están Arcadio Blasco, Lucio Muñoz, Orcajo y otras dos decenas de artistas.

Exposiciones y bienales dentro y fuera de España, o las de Lugo, Vigo, Coruña o Santiago, confirman a Joaquín como una de las firmas más originales de la pintura española actual, cuya obra ya está presente en varios museos y se puede encontrar en espacios tan insospechados como el aeropuerto de Barajas, donde existe un mural suyo.

Él suele decir que una de las muestras de las que está más satisfecho es El caos sensible, en la capilla lucense de Santa María, el año 2015. El montaje estaba muy logrado y su serie sobre el agua era espectacular.

Mal ejemplo

11 de Agosto , 2021

Para dar lecciones están

Permítanme la pedantería, pero que este Gobierno impulse una asignatura sobre Valores cívicos y éticos es una contradictio in terminis tan grande como si nos vamos a Alaska para empaparnos de arte mudéjar aragonés.

Para empezar, esos valores de los que hablamos se transmiten fundamentalmente con el ejemplo, con modelos de referencia tan nítidos que basta conocerlos para saber a qué atenerse. Y si no los hay, se inventan, o se exageran los rasgos de alguien que merezca la pena. Juana de Arco es un buen ejemplo de esto último.

De ahí que no resulte nada sencillo convertir a Pedro Sánchez en un epígono de la Doncella de Orleans y el modelo se te rompa entre los dedos, como ocurriría si Paulino Uzkudun hubiese querido ser lepidopterista, o sea, coleccionista de mariposas, igual que Vladimir Nabokov, que tenía unas manos mucho más apropiadas para ello.

Si el Gobierno quiere realmente que las nuevas generaciones crezcan en valores éticos y cívicos _ una redundancia más de las que hoy abundan _, debe empezar por aprenderlos y practicarlos.

Pero no una ética inventada y a la carta, sino aquella que sirve para formar hombres libres y con conocimiento de todas sus opciones. Ni manipulados, ni teledirigidos por partidos maniqueos y absolutistas de nueva creación, o de historia más dilatada que caen en la tentación totalitaria y en el viejo sueño de la dictadura permanente.

No hará falta repetir ahora la lista de agravios al recto proceder de la que han hecho gala desde el presidente al último de sus coaligados. Como tampoco será necesario recordar los intentos de que comulguemos con ruedas de molino con forma de mentiras, violencias, robos y traiciones.

De poco valdrá una asignatura si lo que se respira alrededor hiede que tumba.

Alejo Reigosa, creador de una bicicleta acuática

11 de Agosto , 2021

El mecánico lucense la presenta en toda Galicia con gran éxito pero sin ventas

ANTES DE LA llegada del siglo XX se hablaba de las bicicletas acuáticas o náuticas como si se tratase de un invento revolucionario cargado de futuro. Era casi milagroso que un hombre pudiese desplazarse sobre las aguas mediante su pedaleo. Poco se imaginaban que todo acabaría reducido a un entretenimiento playero, el patín de agua.

Alejo Reigosa (Lugo, 1867?) es un mecánico que salta a las páginas de los periódicos porque afirma haberla inventado. En realidad ya lo estaba, lo que hace Alejo es fabricar un modelo propio con la esperanza de convertirlo en un gran éxito comercial.

A Alejo lo tratan por igual como lucense de Ferrol, o como ferrolano de Lugo, pues se mueve a caballo de las dos ciudades, donde desarrolla su actividad como reparador de velocípedos. En Ferrol ejerce su oficio para la casa de Guillermo Martín, que también hace sus pinitos con bicis náuticas, además de vender las inglesas marca Naumann.

En Lugo tuvo dos ubicaciones, en Castelar, 3 y en la Ronda de La Coruña. Además de vender y alquilar bicicletas a dos pesetas la tarde, funde bronces, y se dedica a la armería, cerrajería y latonería, con torneados, estampado, grabado, niquelado y esmaltado. Maneja máquinas de coser, bombas y aparatos del gas acetileno sistema Valcarce del Barco de Valdeorras. ¡Ah!, y enseña a montar en un velódromo exclusivo.

El 6 de mayo de 1902 hace la presentación del nuevo aparato en aguas del Miño a su paso por Lugo. El barco-bicicleta, como lo bautiza Alejo, consta de dos flotadores y una plataforma que lleva adosados el asiento, los pedales y la hélice. Esos flotadores, dice Reigosa, están herméticamente cerrados y llenos de aire. Cada uno de ellos tiene un timón y un manillar de bici. Los resultados son positivos a juzgar por expertos ciclistas de la ciudad.

Dos meses después, Alejo sale en tren hacia Monforte, Ourense, Ribadavia Tui y Coruña. Su objetivo es presentar el aparato y recibir muchos encargos. En Ourense, también en aguas miñotas, le ofrece la posibilidad de probarla al oficial de Hacienda José Otero. En mitad del recorrido se le enganchan unas ramas a los pedales. Otero descabalga para arrancarlas, pero desequilibra su montura y cae al río. Alejo se desespera, el público se inquieta. El de Hacienda alcanza la orilla a nado, pero la imagen ofrecida es de falta de seguridad.

En agosto celebra su exhibición en el muelle coruñés de la Palloza y ante docenas de personas. La prensa explica que su manejo no precisa de aprendizaje y goza de la más completa seguridad, acaso para contrarrestar la publicidad negativa del chapuzón de Ourense.

Cuando regresa a Lugo, Alejo muestra su satisfacción por los resultados del periplo y anuncia que pronto volverá a la ciudad herculina y a Ferrol para presentar un tándem de las mismas características con el que atravesar la bahía. Pero la realidad es otra. No hay encargos y aquellos viajes son excelentes plataformas publicitarias, pero de nula rentabilidad.

Su socio Guillermo Martín también interviene en las exhibiciones, se supone que con el mismo modelo. Uno tiene lugar en Cabanas, frente a Pontedeume. Allí le encuentran nuevas pegas al velocípedo, pues avanza poco y cuesta mucho más esfuerzo que en tierra. Lógico, en el agua no hay cuestas que bajar.

Dos antecesores de Alejo fueron los vecinos de Viveiro, Silverio Vila y Rogelio Díaz, que construyen otra bici acuática presentada en el Landro hacia 1896.

La edad de la inocencia

10 de Agosto , 2021

Ya no la hay

Por lo que estoy leyendo, la ley supuestamente educativa que nos dejó la ínclita exministra cuyo apellido se pronuncia como si Tarzán estuviese llamando al autor de La colmena, parece redactada por un trastornado-ada a sueldo de alguna productora de cine pornográfico.

La especulación no es ningún disparate, pues a la vista del número de asesores que meten en cada ministerio, nada tiene de extraño que una multinacional del sexo haya colocado a uno de sus peones en Educación. En pudiendo, tontos serían no hacerlo.

El texto de la susodicha Celaá concibe a los niños como muñecos sexuados cuyo único fin en esta vida ha de ser el orgasmo a través del camino que se tercie para ello, y por lo tanto, desde el momento en que son homúnculos mamones, y antes de que articulen una sílaba, deben encontrar un mundo astutamente preparado por el Estado para que lleven a cabo los juegos exploratorios estimulantes que les salgan del pito, y no del sereno precisamente.

Antes de cualquier análisis detallado sobre la conveniencia o no de estos preparativos unidireccionales, en los que se obvia, por ejemplo, el uso del cerebro para entender el mundo y se prioriza el uso de las gónadas, una idea nos machaca la mente. ¡Pobre exministra! La teníamos encerrada en un despacho pariendo leyes revolucionarias, cuando en realidad la tía estaba salidísima y lo único que le motivaba era ir al campo para realizar juegos exploratorios estimulantes con otros congéneres, aunque no fuesen necesariamente ministras.

Por fortuna para ella, ahora ya dispone de todo el tiempo del mundo para educar a su familia y satisfacerse ella, pues ha nacido sin el amparo legal para dichas exploraciones.

Se nos ha ido Celaaaaaá, pero nos ha dejado de regalo ese bodrio de manual para onanistas precoces que algún día habrá que quemar.

Cristina Bernis, la Maragatería como misión de nieta

10 de Agosto , 2021

La antropóloga de Lugo es hija del ornitólogo Francisco Bernis y de la profesora Cristina Carro Martínez

DIGAMOS DE INICIO que Cristina Bernis Carro (Lugo, 1947), es catedrática de Antropología Biológica. Ella y sus hermanos, Francisco de Paula Arsenio, catedrático de Matemáticas, y Carmen, doctora en Medicina, nacen en Lugo tras la boda de sus padres, el más destacado ornitólogo español, Francisco Bernis Madrazo, catedrático en el Instituto de la ciudad, y Cristina Carro Martínez, profesora de Lengua y Literatura y hermana de Antonio, el exministro fallecido el año pasado.

El origen de sus abuelos, la Maragatería, y la especialidad de su padre, van a marcar la trayectoria profesional de Cristina. Veamos cómo.

Su abuelo materno, Arsenio Carro, es de Santa Colomba de Somoza, y su abuela, Hermina Martínez, de Andiñuela de Somoza. Al igual que otros maragatos, se asientan en Lugo y su hija Cristina se siente atraída por esa tierra para centrar allí su tesis doctoral, cuyo trabajo de campo inicia en 1944.

Pero por culpa de un accidente que le rompe varias costillas, Cristina debe suspender sus trabajos y recuperarse en Lugo, donde conoce al catedrático Bernis con el que se casa. Su hija Cristina nace condicionada por esas circunstancias y cuando decide su trabajo de doctorado como bióloga antropóloga, vuelve sus ojos hacia la Maragatería. Entre los años 1970 y 1974 patea aquellas tierras que refleja en su tesis para el doctorado, pero cuando su madre la lee se asusta por los números que contiene y le pide otro tipo de libro, más de corazón que de cabeza:

_ Hija, está bien, pero ¡cuánto número! La biología es vida. ¿Por qué no escribes sobre las personas?

Su madre se refiere a los más de 22.000 datos reunidos sobre nacimientos, matrimonios, defunciones, peso, talla, maduración sexual, edad de la menopausia, etc; recogidos en encuestas a 731 matrimonios de 51 pueblos, o lo que es lo mismo, el 25% de la población maragata de 1974.

Cristina le hará caso a su madre tras jubilarse, cuarenta años después, para dar origen a La Maragatería. Pasado y futuro del mundo rural (2014).

En la obra se analizan las condiciones de vida de las maragatas. En su propia familia encuentra historias alusivas, pues su abuela Herminia se casa con Arsenio después de negarse al matrimonio que había concertado su padre.

Su primera visita a la Maragatería la realiza siendo una muchacha con motivo de asistir a un funeral en Andiñuela. Allí observa el ritual de la limosna, de acuerdo con el cual cada vecino recibe una ofrenda de pan y vino. Las mujeres enlutadas, el pan y los demás elementos de la ceremonia se le quedan en la cabeza como un compromiso para un futuro trabajo, como así es.

También hace de la Maragatería el campo de trabajo para que sus alumnos estudien Ecología Humana y Biología de las Poblaciones Humanas.

Unos años antes había rendido homenaje a su padre en “Francisco Bernis, naturalista forjado en las orillas del Tormes (1924-2003)”, y colabora en la recuperación de documentos como la carta que envía a Franco para advertirle del peligro de los eucaliptales en Doñana y que acaba por salvar el parque de ser desecado.

Además es la cofundadora y primera presidenta de la Asociación para el Estudio de la Ecología Humana y del Museo Virtual de Ecología Humana.

Otros títulos, suyos son Salud y género, Estudio biodemográfico de la población maragata, Salud sexual y reproductora de la población joven en San Sebastián de los Reyes, Mujer en el mundo global y La maternidad en el siglo XXI: Mitos y realidades.

Pérez Batallón, senador tras la Restauración borbónica

9 de Agosto , 2021

El político de Sarria recompone a los conservadores de Lugo a las órdenes del conde de Pallares

¿CUÁNTOS CUNEROS CABEN en una candidatura de Lugo? Esa pregunta se formula en las elecciones de 1879 y mientras el gobernador responde que dos, los conservadores dicen que uno. Al final gana el partido y solo se admite entre los candidatos al asturiano Felipe González Vallarino.

En esa lista figura Casiano Pérez Batallón y Losada (Sarria, 1839), que comienza a tener el culo pelado de tanta lucha política vivida, aunque lo más duro se reduzca casi siempre al mismo asunto, la designación de candidatos.

Estudia en el colegio de Nuestra Señora de la Antigua de Monforte y luego hace la carrera de Derecho, entre las universidades de Santiago y la Central de Madrid, donde la termina en 1861.

Ejerce la profesión y en 1866 es nombrado oficial de la clase de primeros del cuerpo de la Administración civil. En las elecciones de ese mismo año logra el acta de diputado por Lugo, aunque dos años después regresa a Sarria para trabajar en su bufete durante el período revolucionario de La Gloriosa.

De esa época y especialmente, de su padre, hay mucha y excelente información en el blog Casa de Batallón de Sarria, que cuida Javier Pérez-Batallón, donde ofrece datos inéditos de Casiano y de otros miembros de la familia.

La Restauración borbónica de 1874 lo rescata como diputado provincial por real orden y por elección posterior. Pertenece a la Comisión permanente y de ahí regresa a las listas para representar a Lugo en Madrid, aunque para ello tuvo que vencer las incompatibilidades que le echan en cara y en acta.

Bajo la presidencia del Conde de Pallares es jefe de los conservadores sarrianos y como diputado y senador en Madrid se codea con los canovistas y con los personajes de relumbrón de la época, como el escritor Pedro Antonio de Alarcón.

En 1896 regala a los PP Mercedarios de Sarria una finca de labradío de cinco ferrados que había pertenecido al convento antes de la desamortización. Él es hijo único de Manuel Antonio Pérez Batallón y de Claudina Losada González, por lo que hereda un destacado patrimonio, proveniente en parte de los procesos desamortizadores.

En 1895 renuncia al cargo de vicepresidente del Centro Gallego de Madrid y al año siguiente se celebran nuevas elecciones al Senado que él gana con 135 votos, seguido por Marciano Donoso de la Campa, con 128 y Vicente Quiroga Vázquez, con 106. Los dos primeros, conservadores y el tercero liberal, son proclamados, mientras que Cándido Martínez, también liberal, queda fuera.

La agonía del siglo XIX también es la suya y la padece en Sarria, donde morirá en 1903. Se había casado con Ángela López Fernández Batallón, de la que queda viudo, y su segunda mujer es Josefa López Méndez. Tiene cinco hijos, Manuel, Jesús, Dolores, Antonio y José. El primogénito, fallecido en 1931, repite de alguna manera la trayectoria de su padre. Al desaparecer el Conde de Pallares, González Besada lo designa jefe del partido en la provincia, de la que será presidente de la Diputación en varias ocasiones.

Un nieto de Casiano, hijo de Manuel, muere el año 1921 en Melilla como sargento de cuota, cuando cumple el servicio militar, aunque no en batalla sino víctima de una enfermedad.

Uno de los ancestros de la familia es Juan Francisco de Castro, el famoso Doctor Castro, motivo por el cual un Casiano Pérez-Batallón posterior a nuestro personaje tomará la palabra en el homenaje que la ciudad le rinde en 1928, cuando se le ofrece la famosa placa escamoteada hoy al sabio.

Dentro de la familia hay varios Casianos más.