Sin ley

21 de Agosto , 2021

No hay leyes de conveniencia

Entiendo a la alcaldesa socialista de Gijón, Ana González. A ella no le gustan los toros, aunque sea una actividad legal, y quiere prohibirlos.

A mí me pasa exactamente lo mismo. No me gusta que los socialistas gobiernen con quienes lo están haciendo porque de los mayores enemigos de España no se puede esperar nada bueno, pero como somos más chulos que las pesetas, es legal y tengo que aguantarme mis ganas de prohibirlo.

Sin mejor argumento a mano, doña Ana ha sacado a colación que dos toros que la ganadería correspondiente lleva a Gijón se llaman Feminista y Nigeriano, lo cual le parece un insulto. Así de sensible tiene la piel la alcaldesa. Ignora que los nombres de los astados provienen de las madres de las madres de sus madres, y que no hay insulto alguno en ello.

Por otra parte, nada dijo la señora de otros morlacos que se llamaron Castellano, Abogado, Navegante, Escritor y Granaíno, colectivos todos ellos de numerosos integrantes que no se sintieron ofendidos en absoluto por tamaña circunstancia, pues de hacerlo solo demostrarían su pequeñez mental y la razón que asiste a quienes abogan por prolongar la enseñanza obligatoria hasta los treinta años o más.

Aunque no está en mis manos, estaría dispuesto a firmar con ella una pragmática sanción en virtud de la cual se prohíben los toros y el Gobierno. Si nos paramos a ver cuál de los dos hace más daño no hay punto de comparación. Hasta lo toros estarían de acuerdo, pues como usted sabrá, si desaparecen las corridas, desaparecen las ganaderías y con ellas, los toros de lidia. Pero esos son otros lópeces.

Quede usted en paz y aténgase a la ley si no quiere que un día le okupen el consistorio y la manden a la oposición bajo el pretexto de que no les gusta.

El huevo de la serpiente

20 de Agosto , 2021

Cada vez es más difícil

Si no hemos podido romper siquiera la cáscara del huevo, ¿qué haremos cuando la serpiente se ponga gorda y rolliza?

Estamos dirigiendo la atención, y yo el primero, hacia el oscuro porvenir de la mujer afgana, comparta o no los principios ideológicos de los barbados; hacia los hombres que no compartiéndolos, se arrugarán ante las inclemencias y hacia todos los demás, que las conocen y huyen con los ojos en la nuca, como las liebres acosadas por su depredador natural.

Es lo lógico. Son los primeros perdedores de este fracaso generacional que arranca en Woodstock, se encarama en las Torres Gemelas y muere en Kabul.

Si una civilización _ la civilización por antonomasia _, no quiere liderar el mundo, tenga por seguro que siempre habrá un bárbaro, un nazi, un tirano o un talibán que sí estará dispuesto a intentarlo. Y este es el caso.

Claro que para defender el liberalismo, la libertad de expresión, la democracia, el feminismo, incluso el pacifismo de Woodstock y todas estas otras palabras tan bonitas con las que nos regalamos los oídos pensando que las tenemos porque nos las hemos merecido, hacen falta militares, ejércitos y armas que no nos gustan nada, porque a nadie le complace eviscerar una merluza, aunque todos la degusten en el plato.

La lección es muy sencilla, pero no tiene nada de novedosa. Se ha venido repitiendo a lo largo de la historia. Ahora hemos querido cambiar las reglas y jugar sin alfiles, torres ni caballos. Mal asunto, porque enfrente no solo los mantienen, sino que se están quedando con los nuestros.

Todavía hay quien se lame las heridas pensando que su objetivo se circunscribe a Afganistán. ¿Acaso solo venden la heroína allí? ¿Dónde están escritas las fronteras de su Emirato Islámico?

Intolerancia

19 de Agosto , 2021

Viene de lejos

Entre aquel bosque de greñas, chivas y perillas descubro a un talibán barbilampiño que destaca como una ballena en una pecera.

Me intriga el hombre. ¿Se afeita a escondidas? ¿Todavía no tiene edad para que le crezca como a los adultos que le acompañan? ¿Problemas de testosterona?

Lo siento por él pero tendrá que dar explicaciones. La sharía es muy estricta con todo lo relativo a las apariencias. Las vigila mucho más que a las intenciones, como ocurre con los malos policías, que se fijan más en el aspecto que en el fondo. Reconozcamos que es mucho más fácil.

Excepto el imberbe, el resto del grupo fotografiados responde a los cánones más estrictos de la sharía, pero ¡ay amigo! El mejor escribano echa un borrón. Los de la célula, o como se llamen, recorren Kabul montados en un Ford cuyo flamante logo luce sin recato en la portezuela trasera.

Mucho desprecio a la cultura occidental, pero la vaquiña polo que vale. Al ver aquel vehículo, tan yankee, tan expulsado, mi imaginación vuela hacia Aragonés, mira tú qué cosas. El president vive para odiar a España, pero por ello no deja de reclamar euros donde viajan las imágenes de la catedral de Santiago de Compostela, de Cervantes, del Rey o su de padre, acompañadas de puertas abiertas y arcos sin cancillas enrejadas.

El talibanismo corre el riesgo de su propia intolerancia. Si no te conduces con cuidado, a la mínima caes reo de la sharía. Aragonés se mira en el espejo de lo que ocurre en Kabul y del horror que le provoca su reflejo presume de lo que se ha cargado. “Cataluña es tierra de acogida”. Claro, por eso se han escapado miles de empresas que no parecen dispuestas a volver ni apoyándolas económicamente. Por eso su discurso está repleto de postigos que se cierran a la convivencia.

Gómez Montero, un testigo de los ovnis lucenses de 1954

19 de Agosto , 2021

También Mosteirín Castañer habla de otro avistamiento al salir de Friol, y Ramón Ortiz, en Becerreá

AUNQUE YA EN el XIX existen noticias de avistamientos de ovnis sobre España, el fenómeno parece adormecerse hasta 1954, a raíz de un caso en Florencia, cuando los 10.000 espectadores del partido Fiorentina-Pistoiese en el estadio Artemi Franchi dejan de interesarse por el fútbol y miran al cielo porque algo maniobra sobre sus cabezas.

Varios lucenses se disputan el honor de haber sido ellos los primeros en divisar ovnis, que entonces se llaman cigarros voladores, o platillos volantes, según sus formas alargadas o redondas.

Quienes dan su nombre para certificarlo son Ánxel Gómez Montero (Chantada, 1909), Alfredo Mosteirín Valiño, Manuel Naveira y Luis Corral, de Lugo, Vicente Fernández Muñiz, de Friol y Ramón Ortiz, de Becerreá, a los que sumamos Gonzalo Rubines Ramos, chófer oficial de la Jefatura Provincial del Movimiento, de A Coruña. Es difícil saber con exactitud quién lo hace en primer lugar, ya que algunos testimonios son simultáneos, de modo que reciban todos ellos esa consideración histórica.

El pintor y tallista chantadino Gómez Montero, corresponsal allí de El Progreso lo narra pleno de escepticismo en sus páginas. Dice que a las nueve de la noche del 2 de noviembre, un platillo volante cruza el cielo de Chantada. “En su vertiginosa carrera traza una estela vivísima zigzagueante, de Norte a Sur, cual cintilla navideña de plata, y dentro de ella un disco que se movía más pausadamente”.

Desaparece y regresa algo más abajo. El suceso le sirve para criticar la falta de iluminación de las calles y asegura que otros muchos vecinos, incluida una pareja de la Guardia civil, también lo ven.

Días después, a las ocho de la tarde, Mosteirín, el agente comercial Naveira, y Tomé, chófer del Balilla en el que viajan a Lugo, ven un objeto volante, a cuatro km de Friol.

Durante unos segundos, el artefacto, cruza el espacio en dirección Norte Sur mientras despide una intensa luz roja. Tanto puede ser cigarro como platillo. Lo sitúan a una altura de tres mil metros y ven cómo desaparece tras una nube. El resto del viaje prosigue con los tres pasajeros hechos un manojo de nervios.

Mosteirín es el oficial mayor de la Jefatura Provincial del Movimiento, está casado con Soledad Castañer García y son padres de Alfredo, María de la Soledad, Margarita y José. Curiosamente, en las mismas fechas el testigo es Gonzalo Rubinos Ramos, chófer de la Jefatura del Movimiento coruñesa, cuando regresa desde Santiago.

Para mayor abundamiento de seriedad, dice la noticia que un hermano de Rubinos es el superior de la Residencia de los Jesuítas y otro, también jesuita, preside la Asociación Protectora de la Real Academia Gallega, en La Habana.

En un punto que denomina Curva do Bispo, a 42 km de la ciudad herculina, sufre una avería y sus pasajeros deben seguir viaje en otro vehículo. Él se queda con el coche en esa curva durante horas. Ve una especie de kiosco de prensa redondo _ como el que hay en Ourense, dice _, que se eleva resplandeciente y con el sonido de una explosión atenuada. Al ser recogido permanece nerviosísimo.

Asimismo, Luis Corral y otras personas hablan de un cigarro volante y resplandeciente visto desde la plaza de Santo Domingo de Lugo. Y Ramón Ortiz, vecino de Becerreá, hombre respetable, da testimonio de otro platillo de ráfagas multicolores, de norte a sur y sin ruido de ninguna clase.

Vicente Fernández Muñiz, capataz de la tercera Brigada de Plantaciones Forestales en Rúa y ocho obreros suyos, confirman una visión similar sobre Friol.

Vizoso Blanco, en la élite de la estafa internacional de divisas

18 de Agosto , 2021

El de Viveiro se hace pasar por diputado cubano y durante dos años recorre medio mundo rodeado de lujos

DENTRO DEL APARTADO de lucenses no ejemplares se cuela por méritos propios Luis Andrés Vizoso Blanco (Viveiro, 1913). Dada su afición a mudar de identidad, no es fácil asegurar la certeza de su filiación, pero lo más probable es que haya sido hijo de Ramón Vizoso y de Generosa Docal, vecinos de San Pedro de Viveiro.

De su adolescencia en la ciudad del Landro apenas un detalle, se gana las perras como limpiabotas en uno de los bares céntricos hasta poco antes de la República. Luego hay constancia de su presencia en Barcelona y de actuaciones represivas poco claras en torno a las cárceles de la capital catalana.

Más tarde está en Cuba, donde sus apellidos se convierten en Vizoso Blanco y de donde obtiene su segunda personalidad como Luis Fernández de la Cámara, nada menos que diputado del Parlamento de Cuba, nacido en Quiebra Hacha (Pinar del Río).

Esos son los antecedentes de nuestro hombre. A partir de aquí hay que imaginar el momento en el que entra en contacto con el colombiano Óscar Hernández Pérez, seis años menor que él, nacido en Medellín y poseedor de unas extraordinarias habilidades para el engaño, tanto en el manejo de cartas, en amañar carreras de caballos y en otras especialidades de la delincuencia que los llevará a la más alta consideración entre los estafadores internacionales.

En los primeros puestos de la organización que dirige Óscar hay otros dos colombianos, Mario Campuzano Cruz y José Israel Gutiérrez Osorio, aunque no son los únicos.

La banda recorre las principales ciudades de EE. UU., Colombia, Ecuador, Suecia, Francia, Noruega, Chile, Inglaterra, Suiza… Siempre se hospedan en el hotel más lujoso, siempre frecuentan los restaurantes de moda, las prostitutas más caras y las sociedades más exclusivas. Sus propinas los convierten en los clientes más rumbosos y por esa razón todos los camareros se acuerdan de ellos.

Otra característica es que no prolongan demasiado sus estancias y que abandonan el hotel de repente y sin dejar rastro. “Parece como si hiciesen los billetes en su casa”, comentan sobre su generosidad cuando se han ido, y no van desencaminados los tiros.

Este ritmo de vida acaba el año 1952. Dos de ellos obtienen en un banco de Oviedo 310.000 pesetas por cheques falsos con un supuestos valor de 9.600 dólares. Una vez detectados es posible la caída de Vizoso en Madrid. Inspectores del distrito Centro disponen de suficiente información recabada por sus compañeros de Oviedo y Barcelona como para anticiparse a una nueva estafa a un comerciante textil.

Presentan la banda como traficantes de divisas y falsificadores de dinero que había obtenido beneficios por varios millones de pesetas. Se le calcula una actividad de dos años. Poseían planchas propias, sellos de caucho y material apropiado para la impresión.

Además del dinero falso y de curso legal, se les incautan obras de arte, un automóvil valorado en 350.000 pesetas con el que se presentaban en los hoteles y cheques falsificados por valor de trece mil dólares.

También son detenidos compradores que reciben grandes sumas a cambio de otras muy inferiores. En alguna ocasión uno de ellos llega a suplantar a un personaje de fama internacional con el que garantizan las operaciones.

Aunque el de Viveiro recala en la prisión de Carabanchel, dos años después es tiroteado y muerto por la policía de Batista en Cuba, de tal forma que su nombre aparece en las listas de víctimas del dictador.

El Caso de Eugenio Suárez se ocupa con amplitud de sus andanzas.

Talibán

18 de Agosto , 2021

Regresa el terror

Suena a chiste que la traducción de la palabra talibán sea estudiantes. Tanto o más expresada en su vertiente religiosa, como seminaristas o lectores de la palabra sagrada. Unos estudiantes cuyo pilar fundamental es prohibir que a la mujer se le enseñe más allá de sus diez años. Un chiste macabro e inmisericorde como los de aquellos lisiados que dibujaba Gila haciéndole decir a un tullido en caja de ruedas: “Voy a estirar las piernas un rato”.

Suena ridículo oírle a Biden que no van a combatir en un país donde sus habitantes no quieren luchar. Entonces podría añadir: Hemos estado allí veinte años haciendo el tonto. Y España ha colaborado con 102 víctimas y 3.500 millones en esas tonterías. Biden aún no se ha enterado por qué lo hicieron. Menos mal que en 1944 el presidente era Franklin Delano Roosevelt, porque el de ahora podría haber dejado Normandía a medio desembarcar y hoy tendríamos Hitler para aburrir.

Suenan a burlas las lágrimas de cocodrilo de quienes hasta ayer se engolaban la voz para hablar del imperialismo yankee y ahora reclaman que se les paren los pies a los talibán y a sus aliados porque pueden ponerlo todo patas arriba, vulgo guerra.

Suena a estúpido escuchar críticas despiadadas a los fanáticos barbudos desde posiciones políticas que aquí en España practican el talibanismo con las suyas, ya sean sobre asuntos territoriales, de carácter golpista, de odio fraternal o de imposiciones ideológicas. ¿Qué es un talibán? ¿Y tú me lo preguntas, cariño? Talibán eres tú.

Bienvenidos sean quienes hoy se apuntan a denunciar comportamientos que denigran al género humano _ siempre el doble a la mujer _, y enhorabuena a aquellos que han visto el horror del talibanismo en el rostro de los afganos para entender el suyo propio. Al menos resuena así el eco de algo positivo que extraer del caos.

Fermín Rivera, de KDT a RTR pasando por el CIT

17 de Agosto , 2021

En sus 48 años de vida, el empresario lucense participa en media docena de iniciativas transformadoras

SU LEMA FUE la prosperidad de Lugo y en los 48 años que la vida le da, lo lleva a cabo a través de múltiples iniciativas públicas y privadas. Fermín Rivera López (Lugo, 1906), y su hermano Manuel son hijos de Francisco Rivera Varela, fallecido en 1934 y de Carmen López Carballal.

Estudia en los Maristas e inicia su actividad en pro del lucensismo a los diez años, con la creación de una revista semanal que llamó K.D.T. Un año más tarde ya era mancebo en la botica de Julio Iglesias Fariña, en Conde Pallares.

Con varios amigos funda el Club Lucense que milita en categorías infantiles y que confluye en la creación del Lugo Sporting, así como en la adquisición de los terrenos de Montirón para la práctica del fútbol por parte del ayuntamiento.

Cuando frisa los veinte años, coincide en la Sociedad Instructiva de Dependientes de Comercio con una serie de compañeros con los que se unirá en diversos proyectos, como son Dositeo Méndcz, Enrique Sánchez, Luis Reguera, José M. López Arias y Benigno Salgado. La mayoría de ellos participa en el movimiento ciudadano que en 1927 solicita el regreso a la alcaldía de Ángel López Pérez.

El año 1929 se asocia a Enrique Sánchez para instalar en los bajos de San Marcos, 5, un tipo de establecimiento novedoso en Lugo, el Hielo Bar, punto de reunión obligado para aquella generación de lucenses, del que Fole escribe tantas referencias a través de sus recuerdos.

Cuatro años más tarde el acuerdo es con Luis Reguera. Juntos recorren España para adquirir, sobre todo en Valencia y Barcelona, los objetos que hagan del Bazar Los Chicos en Castelar 1, antiguo local del Banco Hispano Americano, el comercio de moda en Lugo. También en esa época participa en la creación de unos coloniales al por mayor en la calle Quiroga Ballesteros con Blanco Miranda y Díaz Requeijo.

Es entonces cuando celebra su despedida de soltero en La Lucense, porque está a punto de casarse en Tui con María Luisa Gómez Malde, con quien tendrá a su hijo Manuel Jorge.

Están a punto de fructificar las gestiones del grupo que forma con Luis Reguera Balsa, Juan Fernández Campo, Dositeo Méndez Fernández, José López Campos y José López Lemos para crear en octubre de 1935 el Centro de Iniciativas y Turismo, que en 1957 se transforma en el Club Fluvial.

Suyas so las principales aportaciones en aquellos momentos iniciales, como se le reconoce dando su nombre a la vía de acceso a los terrenos adquiridos.

De aquel histórico CIT que preside José Lomas Díaz, forman parte Fermín y todos los ya citados, además de Pepe Álvarez, futuro presidente que consideraba a Rivera como un visionario, y de Tomás Iglesias.

En las comisiones creadas entonces figuran otros muchos nombres, como Juan Morros, Luis Ordax, Antonio Arias, Isidro Tejero, Daniel Bouzas, Inocencio Fraga, Germán Araujo, Constantino Díaz, Alejo Madarro, su hermano Manuel, Purificación de Cora, Valentín Roldán, Liborio Revilla, Arturo Artalejo, Salustiano Carro, Ponciano Parga, Emilio Azcárraga, Pardo Cagiao, Gerardo Castro, Trapero, Lamas, Pimentel, Tato, Romero Boelle y muchos más, algunos de los cuales integran la peña de o Sifán.

El Club es la admiración de lucenses y visitantes, cuyas secciones deportivas, especialmente la de piragüismo, consigue brillantes éxitos. De los 143 socios iniciales se pasa a 22.000 beneficiarios.

Las últimas empresas en las que participa Fermín son Fundiciones de Lugo, de 1945, y RTR, de 1951, acróstico formado por su apellido, el de Luis Regueira y el de Antonio Tort Ortiz.

Las golondrinas de Kabul

17 de Agosto , 2021

Cine de terror con título romántico

Kabul ha caído en poder de los talibanes. Zunaira y Mohsen están enamorados. Les rodea el horror, pero se tienen el uno al otro y confían en un futuro mejor. Estamos en el verano de 1998 y los dos jóvenes son los protagonistas de la película Las golondrinas de Kabul.

Hoy, veintitrés años después, la capital afgana ha vuelto a caer bajo control talibán y el futuro de cualquier pareja enamorada a lo occidental que allí exista se dibuja con la mueca del espanto y el sufrimiento. El de ellos y el de millones de mujeres y hombres que aspiren a algo más que ver el mundo a través de una rejilla de burka o de un pensamiento retrógrado.

El imperio de la efedra, la metanfetamina y la heroína es millonario en miseria y opresión.

Pienso en Kabul. Me obsesiona aquella capital y el territorio que desde ella se gobierna, es un decir. Me imagino siendo un habitante más de esa ciudad invadida por el terror y compruebo que nadie hará nada para evitar que avance y me lleve por delante. Hemos fracasado en el intento. Estados Unidos y todos los demás.

Deténganse por un instante en ese horror y en cómo pueden estar viviéndolo miles de ciudadanos que van a ser investigados, depurados, arrestados, torturados y muchos de ellos, asesinados. Piensen otro instante en las mujeres y en sus familiares, sabiéndose objetivo prioritario de una masa brutal y armada que está dispuesta a demostrarse a sí misma cuán cerca está de la brutalidad más infame porque ese comportamiento salva tu vida y proporciona puntos entre quienes te observan.

No hace falta aguzar el oído para escuchar los corazones de sus víctimas temblando de miedo. No nos dejen solos, claman sus latidos. Estos que se dicen nuestros salvadores vienen a matarnos y lo harán con largueza hasta que no quede ni una golondrina en Kabul.

Emilio Collazo, activo empresario y diputado

16 de Agosto , 2021

Pasa unos años en Argentina, donde conoce a los hermanos Moreno Ulloa, de Ribadeo

PARA EXPLICAR LA muy gallega expresión de “o carallo 29” cuando se quiere reflejar algo intrincado, imposible o inútil, se citan dos orígenes. Uno alude a un antiguo foro; el otro, más cercano, a la Ley Electoral de la Restauración, cuyo artículo 29 establece que si en un distrito el número de actas es igual al de candidatos, no se celebrarán comicios, y todos serán proclamados de forma automática, lo que favorece componendas entre los partidos.

En las de 1909 coinciden para cubrir las de Vilalba-Viveiro, los conservadores Emilio Tapia, Gerardo Quintero y Juan Manuel Pardo, y el liberal Emilio Collazo Fernández (Viveiro, 1860?), y como son cuatro actas, los cuatro las ganan por el artículo 29.

Emilio es hijo único del vicesecretario de la Diputación Ambrosio Collazo Martínez, caballero de la real orden de Carlos III, y de Balbina Fernández Valín, personajes de San Xoán de Covas, a donde acude la familia a veranear, como hace su amigo, el arquitecto Nemesio Cobreros, a quien llevará una de las cintas del coche fúnebre en su entierro.

De Covas extrae Ambrosio Collazo una pizarra presentada a la Exposición de Lugo en 1867, que fue muy valorada por su calidad.

Viaja a la República Argentina donde interviene en varios negocios y conoce a los hermanos Moreno Ulloa, de Ribadeo, con los que mantendrá amistad y colaboraciones empresariales a uno y otro lado del Atlántico. De vuelta a España, será vicecónsul de Argentina en Lugo, así como administrador de la empresa de autobuses La Ferro-Carrilana, con servicio entre Ribadeo y Lugo, de la mina de hierro de la Silvarosa, en Viveiro y de la compañía del Alumbrado Eléctrico de Lugo.

Emilio se casa el año 1882 con Elena Molina Álzega, sobrina del delegado del Banco de España en Lugo. A su vez, él es sobrino del concejal Francisco Leal Campo.

Como diputado participa en la Comisión de Hacienda y es uno de los componentes de la Diputación más activos de su época.

El 9 de septiembre de 1918, emprende viaje en un automóvil de viajeros que va de Lugo a Ribadeo. El vehículo había chocado por la mañana contra una gran piedra al lado del pretil del puente de Rábade, por lo que se les descentran las ruedas delanteras con rotura de la ballesta.

Luego de una rápida reparación en Saavedra, Emilio lo toma por la tarde en compañía de su mujer y de su nieta, Purificación Azcárraga Collazo _ la niña del cromo _, hija del comandante Victoriano Azcárraga y de María de los Dolores Collazo, que ocupan la berlina.

Ya de noche, en la cuesta de San Vicente, cerca de Mondoñedo, lugar conocido como Folgueira Rosa, el vehículo se despeña por un terraplén y varios pasajeros salen despedidos, entre ellos Elena Molina, que fallece al instante a causa de una conmoción cerebral. Emilio, la niña y otros quince pasajeros sufren heridas de diversa consideración. Entre ellos, un grupo de famosos, como Ramón Cabanela, futuro amigo de Cunqueiro; Fernando Ferreiro Lago, notario de Valladolid, padre de quien será gobernador civil de Lugo, Ramón Ferreiro Rodríguez y Pilar Moirón, hermana de la abuela materna de Álvaro Cunqueiro, así como los guardias civiles de Mondoñedo Eduardo Iglesias, Luis Quiroga y José Devesa Barreiro y otros viajeros de Foz, Lourenzá y Castropol.

Además de Dolores, el matrimonio tuvo otro hijo, Eusebio, que se casa con Sofía Aizpuru. Por parte de la primera, además de la citada, tendrán otros cinco nietos, Emilio, Carlos, Victoriano, María del Carmen y Elena.

Emilio Collazo muere ocho años después. En un artículo de 1959 Fole lo recuerda como activísimo hombre de negocios al frente de la Ferro-Carrilana.

Las amargas lágrimas de Petra von Kant

16 de Agosto , 2021

Pitos y silbidos

El pregón de las fiestas del barrio de Gràcia, en Barcelona, tuvo de todo, menos de pregón. El año no está para fiestas, y por lo que se ve, tampoco para discursos.

La alcaldesa Colau tuvo a bien designar para tal encomienda al golpista Jordi Cuixart _ indultado sí, pero condenado por sedición también _, y el hombre no tardó en transformar el pregón fiestero en un mitin pancartero, como si estuviese hablando para una masa entregada de antemano a la causa levantisca e ilegal, como así era.

Se lo pueden imaginar. Recuerdos de la cárcel, ardor guerrero y promesas de volver a intentarlo en cuanto tomen carrerilla.

Ninguno de los presentes se llevó una sorpresa por el contenido de la pieza, pues sabedores de quién la iba a pronunciar, solo fueron de los suyos y nadie esperaba el relato de cómo Jordi da su primer beso en una verbena de Gràcia, ni oír de sus caballitos y tiovivos.

Hubo un momento desconcertante, al menos para nosotros. Fue cuando el pregonero se dirige a “los hermanos de luchas fraternales de Afganistán” para manifestar su compromiso contra el fanatismo. ¿Qué nos quiere hacer creer este hombre, que él no es tan fanático como los talibanes, y que no está dispuesto a utilizar la fuerza para cambiar la ley a su antojo? Hombre, Cuixart; buen intento pero llevamos años aguantando vuestra matraca y comenzamos a ser expertos en fanatismos.

Otro momentazo fue el intento de la alcaldesa de tomar la palabra. Ella, que había elegido al pregonero indepen, se lleva una pitada de tal calibre que se le saltan las lágrimas de los ojos y llora en Gràcia como jamás Petra von Kant lo hizo en desgracia.

Entonces Cuixart le arrebata el micro para dirigirse él al respetable: “Ya hablo yo”. Lo cual demuestra que si hace falta, también sabe dar golpes municipales.